Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
viernes, 18 de mayo de 2012
Oh! Mi Diosa!
Oh! Mi Diosa!
-¿Quién es usted?- los ojos oscuros de Angela descansaron con fiereza a lo largo de el esbelto cuerpo de Bella, que recién se daba cuenta en aquellos momentos que mi amante estaba recargada en la puerta de la entrada.
-Yo…-. Toda formalidad, Bella alargó la mano y se la ofreció amistosamente a Angela que mordía su mejilla en un tic nervioso. Joder…la maldita hija de puta parecía una tarada, hasta tenia la misma mirada de desquiciada que la corta-penes de Lorena Bobbyt- Soy Isabella Swan, la canguro de los niños-. La muy jodida de Bella sonrió mas abiertamente, como si supiera de todo lo que iba la historia, parecía pasárselo bomba-. Encantada-.finalizó enseñando los dientes en una completa sonrisa.
La expresión de Angela se suavizó y la imitó en aquel acto sórdido que me hizo tener un pinchazo en las sienes. Bella se marchaba y Angela se presentaba en mi casa con ganas de cortarme los cojones por dejarla después de haberme hartado de follar con ella. ¿Es injusta la vida? Si señores, lo es. Que me lo pregunten a mí.
Bella se giró para sonreírme con pura malicia.
-Señor, me macho. Cualquier cosa me llama al celular, lo llevo encima.
“¿Encima de donde?, mi cerebro estaba a punto de derretirse por su puñetera culpa y ahora me abandonaba a sabiendas, de la comprometida situación que me sacudía.
-No lo dude, señora Swan. Si la necesito la llamaré.
No se detuvo para escucharme, se despidió de Angela mudamente y cerró la puerta tras de si, dejándome solo, junto aquel par de ojos negros que me escrutaban en silencio.
-Lo que acabas de hacer es una temeridad-. Le dije hosco-. Es mi casa y mi casa la respetas.
Caminé hacia el salón y oí sus pasos detrás de mí, parecía arrastrar los pies.
-Quería verte, esto no puedes finiquitarse así, Edward. No soy algo que se puede destituir de tu vida como un objeto.
Me recargué en unos de los sillones, agobiado y la miré con fastidio, sujetándome la cabeza con una mano.
-Hemos sido objetos el uno en las manos del otro, Angela. Si has pensando en algún momento que yo podía abandonar a Victoria por ti, creo que estas muy equivocada, yo nunca te he dado falsas esperanzas. Sabias que esto…lo que sea, tenía fecha de caducidad.
Ella no habló. Se miraba las manos nerviosa, mordiendo de nuevo el carrillo, despedazando la carne de dentro de su boca con los dientes.
Esperé con nerviosismo algún tipo de reacción, pero pasaron varios minutos antes de que alzara la mirada y se riera con histerismo.
-Tu no amas a tu esposa…siempre pensé que podías amarme a mí, pensé que tenias corazón…- sus ojos desquiciados impactaron con los míos-. ¿Has amado alguna vez, Edward Cullen?
¿Cómo podía decirle a Angela que la única mujer que había amado era la que cordialmente se había presentado en el umbral de la puerta? ¿Que seguía sintiendo que me deshacía por ella? Desgraciándome mi ego y haciéndome sentir el bastardo más vulnerable del mundo.
-Si-. Dije roncamente, sin mirarla
-No me lo creo-. La voz de Angela estaba comenzando a elevarse y alcé los ojos para mirarla con detenimiento. En sus manos descansaba un revólver. Me tensé y lo primero que pensé fue en mis hijos: Tea y Cris, ellos estaban plácidamente dormidos, gracias a Dios…pero si alguno de los dos despertaba y presenciaba aquella situación le quedaría impregnado en la retina de por vida..
-Eres peor que cualquier alimaña que pise la tierra, Edward. Eres un ser sin corazón que no se preocupa nada mas que por sí mismo…
-Te equivocas-. Susurré en un deje lo mas calmado posible-. Deja esa pistola, Angela. Tú no quieres hacer esto….
-No mereces ni uno solo minuto más de vida, solo haces daño a la gente que te rodea….eres tóxico Edward. Una mala persona, te voy a mandar al quinto infierno.
Angela me apuntaba con el arma y caminaba lentamente hacia mí, soy un jodido hijo de puta, lo sé, pero no merezco morir ahora… ahora que he encontrado de nuevo a Bella, no.
Mi mente trazó un plan arriesgado en un par de segundos. Los justos para lanzarme contra Angela y tirarla al suelo. La pistola salió disparada, aterrizando debajo de uno de los sillones que se disponían en salón.
Angela jadeaba y sus ojos estaban comenzando a empañarse. Le solté las muñecas, ya que las tenía fuertemente agarradas y me erguí sobre ella.
-Márchate de mi casa si no quieres que llame a la policía-. Ella se levantó sin emitir palabra, con la cabeza agachada y las lágrimas rebosantes en sus mejillas-. Y sobra decirte que no quiero verte en la oficina cuando vuelva . Estas despedida.
Contemple como se daba la vuelta y caminaba lentamente hacia la puerta de salida, renqueando como una anciana. Casi sentí lastima por ella, pero fue tan solo un momento. Ella había querido quitarme de en medio.: matarme.
Oí el sonido de la puerta y me tiré de los cabellos con nerviosismo, pensando en lo que podía haber pasado…aunque probablemente Angela no tenia intenciones de matarme, pero…
… la adrenalina corría por mis venas, queriendo sacar toda aquella energía que rebosaba de mi cuerpo. Necesitaba hacer algo que me ayudase a calmar mis nervios.
Era tarde, pero podía intentarlo, no la incomodaba demasiado con los niños y quería salir en busca de Bella como un loco….en ese mismo instante me dí cuenta que quizás comprendía a Angela más de lo que un principio pensé.
Alcancé el teléfono y lo llevé a mi oído.
-¿Si?-. la voz de mama, me hizo sonreír…aún no se había metido en la cama.
-Mama, soy Edward.
-¡Edward! Cariño…¿ocurre algo?-. su voz preocupada me hizo rascarme con un dedo la cabeza y sonar lo mas convincente posible, mamá me conocía como nadie y sabia cuando mentía.
-¿Puedes venir a casa? Victoria se ha marchado y la canguro me ha dejado tirado ya que es su noche libre….
El silencio se adueñó de la línea telefónica y tragué fuerte.
-¿Y puedo saber donde tiene que marcharse tan urgentemente mi hijo para abandonar a sus pequeños?
“En busca de Bella”, le hubiera tenido que decir “ Quiero contarle que lo de Angela se ha acabado, fundirme en ese cuerpo, oler su sedosa mata de pelo y masticar toda la esencia de su jodida piel”
-Necesito salir a tomar una copa. No tardaré demasiado, mamá…tanto trabajo me agobia…
Oí un suspiro al otro lado de la línea telefónica y sentí arder mi rostro. Mamá no era tonta y sabia que habia llegado a sus oídos que tenia un desliz con alguien de la oficina.
-Está bien, Edward. Pero prométeme que un día de estos comeremos juntos y hablaremos-. Pidió dulcemente, Esme Cullen.
-Por supuesto-. Estaba feliz. Una sonrisa inundaba mi rostro.
Despedí con prisas a mamá, urgiéndola a que se diese prisa y corrí subiendo las escaleras de dos en dos hasta llegar a mi cuarto. Agarré la puerta donde estaba apilada mi ropa y elegí unos jeans con un ajustado suéter color negro en pico. Me desnudé y casi me caigo de cabeza en la alfombra al quitarme una pernera del pantalón con las prisas. Cuando tenía el suéter metido en la cabeza, oí la puerta y unos pasos en la planta baja. Me senté rápidamente en la cama y me puse los zapatos deportivos. Agilmente dí dos pasos y traspasé el umbral de la puerta, bajando de nuevo los escalones de dos en dos. Me quedé petrificado cuando ví a Rosalie Hale en el hall de mi casa.
-¡Waouuu! ¡Edward Cullen! ¿Eres Edward Cullen? ¿Bella? ¡Es Edward Cullen!-. la maldita rubia seguía teniendo unas tetas de infarto y un rostro de perra.
-Señor-. Mis ojos viajaron hasta Bella, estaba seguro que mi quijada estaba en el suelo y mis ojos abiertos como putos platos-. Ella era la persona con l que habÍa quedado en salir esta noche, una cosa nos llevó a la otra y opté por decirle que estaba trabajando para usted… me fue imposible impedir que viniera…- esta vez Bella siseó con los ojos cerrados y hastiada- Ya sabe lo perseverante que puede llegar a ser cuando quiere.
Rosalie Hale nos miraba a ambos, como si nos hubiera salido un tercer ojo en la frente varias veces y luego estalló en carcajadas, que hizo que Bella y yo nos miramos confundidos.
Sacó el celular de su bolso y marcó sin parar de reír.
-¿Sabes a quien esta llamando?.- pregunté a Bella mandando al carajo todos los formalismos.
-Creo que tengo una idea-. Dijo evaluándome, lentamente con su mirada ardiente-. ¿Te marchabas a algún lado? ¿Con la visita, quizás?- terminó en un deje perverso.
Guiñé uno de mis ojos y sonreí atrevidamente a Mi Diosa.
-¿Celosa?-. susurré.
-Ni muerta-. Cruzó los brazos de manera muy teatral y giramos la vista hacia Rosalie que nos estaba mirando con la sonrisa plantada en su rostro.
-¡Emmet cariño! ¿A que no sabes donde para quien trabaja tu hermana? No…¡Edward Cullen!
Bella y yo nos miramos, recordando todo lo que sucedió aquella noche…lo ví en su mirada, ella también estaba rememorando aquella noche perfecta. Bajó el rostro y una leve pincelada de rubor le tiñó el rostro. Quise acariciarla con la punta de mis dedos, pero me contuve, imponiendo todo mi esfuerzo, tenía unas ganas enormes de levantarla del suelo y llevarla hacia mi cuarto. Allí le desmostraría que ya no era un niño y que por supuesto seguía loco por sus huesos.
El timbre de la casa sonó y me cagué en todos los muertos del puto destino.
Cuando arrastré la puerta y mi madre traspasó el umbral de ésta, me llevé las manos a la cabeza, estiré de mi cabello y busqué algo en que apoyarme….mis planes de empotrarme dentro de Bella se habían ido a freír espárragos.
La voz de mamá me taladró el cerebro.
-¿Bella Swan? ¡Dios mio, Bella! ¿Qué haces aquí?
Bella caminó hacia mi madre y la abrazó efusivamente.
Mamá me lanzó una mirada de advertencia y luego una sonrisa cómplice, que no supe descifrar.
Continuará….
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Hayyyy edward no tendriaa que haberse metidoo con angelaaa...yy siguee enamoraditooo de bella por lo que vemoss yy guauuujajajaj me mate de risa co rosaliee enseguida llamo a emmett ira a ver a edward se reencontrarann los amigosss esperoo que si ellos erann muy amigosss...yyy me gustaria saber que pasa por la mentee de bella...quieroo que pasee algoo entree edwardd y bellaa ahhhhhhhhhhhhhh jajajaj!!!! me encantoo el capii!!! que tengass un buen fin de semanaa...teee quieroooooooooooooooo!!! besos!!
ResponderEliminarme encantaaaaaaaaaaaaa .me dio penita la pobre de Angela y valla sigue queriendo a si diosa....Gracias cariño ,eres mi sol....Besos...
ResponderEliminarRositaaaaaaa que capitulo tan emocionante, mira que se salvaron los cojones de Edward como dices tu jajaja y no cabe duda que cuando amas a alguien y ese alguien ha sido ya parte de ti, y es un amor verdadero pase lo que pase, siempre será parte de ti, y mira que Esme da la ultima señal, una señal de advertencia y una sonrisa cómplice, jaja creo que la advertencia es NO LA DEJES ESCAPAR OTRA VEZ jajaja, adoro a ESMEEE, y Bella jaja CELOSAAA , me encanta cuando le ¿pregunta? mas bien siento como un reclamo de adonde va y con quien jaja HERMOSAAAA, por favor querida hermana SUBE PRONTO, no seas cruel jaja ya falta poco, regalanos los siguientes capítulos muy prontitoooo
ResponderEliminarjajaja, y ojala la pobre de Angela no haga una tonteria, que se vaya del pueblo, aunque quizá se quiera vengar de Edward...... te quierooooooo y te dejo besotes y abrazos silmonianooooooooosssssssssss!!!!!!!!!!!