MORIR EN PRIMAVERA
CAPITULO 7
- ¡Sabes de sobra todo lo que pasé por su puta culpa, Emmet! ¡No te lo voy a perdonar; maldita sea! Todo este tiempo…y no me has dicho nada…- Edward se hallaba sentado en uno de los bancos del jardín. Ya todo el mundo se habia marchado y habia tratado de focalizar en Emmet, toda la ira que lo embargaba.
Se revolvía el cabello nervioso y daba grandes tragos a la lata de cerveza que reposaba en una de las mesas de plástico que habia puesto Rosalie, para que se acomodaran los invitados.
Emmet miró a su amigo y dio una fuerte calada a su cigarrillo rubio, que humeaba en sus dedos.
-Nunca tuve la oportunidad…
-¡Mentira! ¡Sabes perfectamente que estuve enfermo por su culpa! ¡Joder Emmet, tú me mandaste a un especialista amigo tuyo para que me tratara….Todo este tiempo, he pensado que el fantasma de Isabella Swan me perseguía para llevarme con ella y resulta que la muy bruja, sigue viva y coleando.!
-¿Te molesta?.- preguntó Emmet, alzando una ceja; algo divertido.
-Ni me molesta , ni me deja de molestar…..- se levantó de la silla y comenzó a pasear de arriba abajo por el mullido césped artificial.- No paro de pensar en Alice…la tengo metida, aquí.- espetó, hundiendo su dedo índice en la sien.- Sabe de Bella desde que era una mocosa….y no tengo ni idea cómo.
Emmet se estremeció.
-¿Alice?
-Si, Emmet. Como una cruel maldición. Mi hermana Alice es igual o peor que la bruja de Isabella Swan.
Emmet Mac Arty, miró hacia las amplias ventanas de su casa. Allí, junto a su mujer, una acalorada Isabella, hacia gestos con las manos y de vez en cuando miraba hacia ellos con una mirada foribunda.
-¿Sabes? Siempre me he preguntado porque tienes esa fijación con ella…. ¿Qué te hizo para que la odies asi?
Edward miró un punto perdido en el horizonte y suspiró , contrariado.
-Por ser diferente.
-Eres un cabron; Edward. Permiteme que te lo diga.- Emmet frunció el entrecejo y dio dos pasos hacia su amigo, que se hallaba paralizado ante él.- Si no hubiera sido por el padre de Rosalie; esa muchacha tan hermosa y especial que has visto hoy. No existiría. Hubiera muerto. Y todo gracias a un crio sin escrupulos que le dio una paliza bestial….
Edward, bajó la mirada avergonzado.
-Sigue…si me merezco todo lo que me digas…
-Claro que te lo mereces…. Despues de ir al funeral de Elizabeth; volviste a hacerle daño y por poco no lo cuenta. Rosalie ,Jasper y sus padres, la llevaron a un hospital privado ; fuera del condado y por tu pueblo se dejó expandir el recuerdo que ella habia muerto. Era lo mejor. Tanto ella como su familia ;nacieron con la estigmatización de ser diferentes. Y tú eras cruel con ella por esto…ahora el boomerang, ha vuelto hacia ti y de una manera muy superior.
Edward enmudeció. Giró su cabeza hacia los ventanales y vió como Rosalie, abrazaba a su amiga con ternura.
-Algo me atrajo a ella.- susurró mas para si mismo, que para Emmet.- Me fijé en ella en cuanto apareció con esa desvencijada camioneta…
-Creo que es el karma; Edward. Bella me ha puesto en el ajo de todo esto… debes ser honesto contigo mismo, Edward. Bella es una excelente persona. Hace el bien a los demás y ayuda a la gente que lo necesita. Es una de las mejores en lo suyo , y permíteme que te diga que yo dudaba de todo esto, hasta que la conocí a ella.
Edward se paseó la mano por la cara, agotado.
-Es una bruja….
Emmet se tensó por milésima vez aquella noche.
-¿Y tu hermana, también es una bruja, Edward.?
Edward; calló. Como quien omite algo que piensa y prefiere no vocalizarlo; para no hacerlo mas doloroso. Pero en su foro interno, Edward, sabia perfectamente que el poder de Alice , era muy superior al de Isabella Swan, el fantasma de su vida y de su camino.
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-¡Si es que soy gilipollas! ¡Pero gilipollas; total, Rose!.-Bella se llevaba las manos a la cintura, abrazandose a si misma; como lo hacia de niña. Rosalie; supo interpretar rápidamente aquel gesto y la atrajo hacia si y le dio un fuerte abrazo.
-Eres una buena persona, Bella. Mejor que eso. Eres un angel. Y Edward está ciego si no sabe verlo…
Bella se apartó de ella un poco y le escrutó el rostro.
-Pero es que a mi me da igual Edward Cullen. Lo que me importa es esa alma que vaga perdida. ¡El alma de la mujer que se iba a casar con él! Si algo le pasa al energúmeno ese, no me lo voy a perdonar nunca. Sabes lo metódica que soy con mi trabajo. Y en esto no voy a dejar que difieran los sentimientos. No puedo aceptarlo.
-¿Y que sentimientos te unen con Edward, Bella?.- preguntó Rose, algo intimidada.
- Mi mentalidad no esta preparada para odiar. Y te juro que se lo merece. Pero yo soy asi…¡Asi de imbécil!.- Bella giró el rostro para ver a Edward que hablaba con indiferencia a Emmet.- ¿Tú te crees que semejante hijo de puta se merece que lo ayude? ¡Casi me mata, Rosalie!.- Esto último fue el detonante, para que Bella comenzara a llorar, comvulsibamente. Abrazada a su amiga como si su vida dependiera de ello.
Rosalie, cerró los ojos con amargura y la abrazó fuertemente.
Habian compartido heridas, secretos y anhelos y ahora también compartían aquel sentimiento…..
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-Voy a hablar con ella.- inquirió Edward, mirando a Emmet; sin pestañear.
Emmet, se abalanzó hacia él y le impidió el paso.
-No…Edward, yo creo que ahora no es el mejor momento….Ella está con Rosalie…
Edward, intentó zafarse de los musculosos brazos de Emmet.
-Necesito que me explique unas cosas….
-¡No Edward!.- bramó Emmet.- ¡Ella también es mi amiga! ¡Y una buena amiga; además! ¡No permitiré que le hagas mas daño!
Edward se separó de Emmet, haciendo una mueca insolente. Se despidió de su amigo con la mano. Sin omitir palabra y caminó hacia su volvo, que se veía claramente bajo la luminosa luna llena.
Emmet lo miró con preocupación. Y cuando su auto dejó las ruedas marcadas en el pavimento. Aún se preocupó mucho mas.
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El gabinete estaba lleno a rebosar aquella mañana.
Leah y Emily, intentaban ubicar a los clientes en las pocas sillas que tenían en la recepción. Bella se habia dormido. Cosa poco usual en ella, y las visitas se molestaban por la dura espera.
Emily volvió a coger el mobil y llamó a Bella, de nuevo con insistencia.
Un tono…
Dos…
Tres…
-¿Si?
-¡Donde coño te has metido Bella! ¡Tenemos el gabinete a rebosar!
-Ay…Emily…Eres hija de un chamhan…¿me vas a decir que no puedes admitir a alguien de toda esa gente hasta que yo llegue?
-Nena.- susurró.- Tenemos aquí, a una mujer con su hija desde antes de abrir. Nos la encontramos esperando en la puerta. La mujer, sonríe y no dice nada. Pero la niña….la niña es un peligro público, Bella. ¡Por favor! Te necesitamos…
-Esta bien, Emily. No entiendo nada, pero ya voy para allá.
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Emily se relajó en el mostrador, mirando a la clientela y se sonrió mentalmente. La clarividencia de Bella ya era sabida en todo el estado y con eso, nuevos casos se agolpaban en su mesa cada dia….
-Estoy ansiosa por conocer a Bella.
Esme miraba a Alice y le sonrió con dulzura.
Recordó la visita de Edward la noche anterior. Y sus delirios con aquella muchacha que Alice también creía viva.
Alice que ya hacia un buen rato que yacia acostada en su camita apareció por las escaleras y corrió hacia su hermano para abrazarlo.
Le habia sonreído y Edward habia roto en un llanto deseperado.
Alice lo habia dejado allí; subiendo de nuevo a su habitación y durmiendo plácidamente.
Aquella mañana, no recordaba nada de la noche anterior.
Se levantó con la firme decisión de ir a Seattle.
Y allí estaban.
Esme hecha un manojo de nervios; porque parecía que la vida de la muchacha que su hijo casi asesina y la de su pequeña, estaban unidas por un hilo imaginario…pero demasiado fuerte…
El sonido de la puerta hizo que gran parte de las personas que estaban allí esperando, se volvieran, curiosas.
Por la puerta, habia aparecido una joven con unas gafas de sol, el cabello ligeramente ondulado, recogido en una suave y despeinada coleta y un mono vaquero azul desgastado.
En sus pies llevaba unas zapatillas de deporte. Conversse.
Sonrió débilmente algo azorada, al ver tal cantidad de gente apostada en aquel pequeño descansillo.
-Buenos días.- susurró.
Alice, la miró con adoracion y depues , giró el rostro hacia su madre, con una gran sonrisa.
-Es ella mamá. Es Bella.
Alice comenzó a mover los pies nerviosa y Bella se percató de ella y se acercó.
-¿Ustedes esperaban antes de abrir?.- prenguntó Bella, bajando levemente las gafas y dejando al descubierto, el dulce matiz de sus orbes marrones.
-Si.- Esme, fue escueta, porque se habia quedado sin palabras.
-Esta bien. Pasen conmigo. Ahora mismo estoy con ustedes.
Esme y Alice se levantaron y siguieron el cuerpo de Bella, que se internaba en uno de los vestuarios; para girarse y sonreírles abiertamente, quitándose totalmente las gafas de sol.
-Esperenme en esa habitación…
Esme asintió y se metieron en una habitación completamente blanca. Con una mesa camilla, unos candelabros, una bola de cristal y una baraja de cartas que reposaban en la mesilla, a
un lado.
Bella reapareció a los pocos minutos y les estrechó la mano a ambas. Primero a Esme y luego a Alice con una ancha sonrisa.
-Soy Bella Swan.
Esme dio un culetazo en la silla y Bella la miró algo sorprendida.
-¿Pasa algo señora?
-Nunca imagine esto…-Esme se llevó una mano a la boca y comenzó a gemir alarmando a Bella.
-Señora, ¡Ay Dios mio! ¿Qué le ocurre?.- Bella fue hacia la mujer y se acuclilló ante ella preocupada.- ¿Le traigo un vaso de agua, señora?
La mujer la miró a los ojos y seguidamente sus ojos viajaron hacia su hija Alice que no habia despegado los ojos de Isabella.
-Alice…- susurró.
Alice, asintió, y como si le hubieran dado veda para poder expresarse, caminó los pocos centimentros que la separaban de Bella y la abrazó con efusividad.
-Soy Alice; Bella. La hermana de Edward Cullen.- Los ojos chispeantes de Alice, analizaron a Bella, y la muchacha, se recargó en la mesa con ambas manos, algo desorientada.
-¿Las envía él?.- preguntó con un punto amargo en su voz.
-No.- se levantó, Esme.- Mi hijo no sabe nada de esto. Hemos venido aquí por un instinto de mi hija Alice. Ella….ella es como tú…Bella.
Bella miró a la muchachita púber que tenia enfrente y aspiró fuertemente. Se irguió delante de ellas y les cogió las manos a ambas ; duditativa.
La energía comenzó a manar en ella como una caño de agua de manantial.
Por parte de la madre, era caudal suave y enérgico, pero con una pauta permanente.
Soltó la mano de Esme; saciada.
La energía de Alice era conocida. Algo que ella guardaba en su corazón salió en una explosion de júbilo. Bella; que habia cerrado los ojos, los abrió abruptamente cuando vió el potencial tan apabullante que tenia aquella hermosa jovencita de ojos azules.
Bella se abrazó a ella y rompió a llorar. Alice la acompañó y un estruendo semejante a un trueno se oyó al cerrarse la puerta. Ella de espaldas a ella no quiso mirar. Solamente oyó la voz de Alice. Segura y autoritaria.
-Edward. Esperaba que vinieras a ver a Bella.
Continuará….
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
martes, 12 de abril de 2011
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holaaa ahhhh que situacionn tan complicadaa y bella sufrioo bastante que pasara ahora esperooo que edward la trata bienn ...y que tegan un trato mas cordial el ya la arruinoo en el pasadoo ahora tiene que empezar a enmendar las cosas yy alice es divinaaaa me encantaaa!!!!! me gustoo mucho el capiii!!! besotess!!!! ahhh y no me olvidoooo te voy a hacerr una huelgaa por que en otros dos ficss me queres casar a bella con el hombre incorrecto ajajajaj!!!! besossssss
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