miércoles, 20 de octubre de 2010

Entre el deber y el amor

Capitulo 21

Bella despertó lentamente, frotandose los ojos y bostezando. Se habia quedado hasta muy tarde la noche anterior con Edward , mirando archivos y estudiandolos.
Tardaron tres horas en comunicarse con Maine; luego tuvieron que esperar a que alguien fuera a buscar al padre de Edward. Bella había hablado un momento con él para enviar sus saludos a la señora Cullen.
Despues uando todo terminó, Edward habia murmurado algo acerca de que sus padres lo habian hecho un desdichado.
El señor Cullen habia prometido enviar a Félix lo antes posible.
Era medianoche cuando Edward la habia acompañado hasta su dormitorio. Había mirado a los guardias que flanqueaban las puertas y se habia marchado abruptamente.
Sus doncellas le peinaron con el pelo recogido atras en un tenso moño.La vistieron con una sobrio traje negro adornado con un broche de diamantes en el hombro izquierdo.
Edward no la esperaba fuera y tampoco se presentó a desayunar.
Tenia una ceremonia de bendición de la vendimia. Trató de ocultar su decepción cuando vió al conde Michael de pie al lado de la puerta del coche.Su expresion era seria.
-Pensé que quizás hoy tampoco cumplieras con tu obligación.- dijo con reproche.
Ella no le constestó, porque se sentia demasiado culpable por el dia anterior.Se habia divertido mucho, pero se suponia que las princesas no podian divertirse.Estaban para cumplir sus deberes.
-Bella, la gente está empezando a hablar. El rey está demasiado anciano para emplear contigo más mano firme, así que debo de ser yo quien asuma ese deber.Te estas portando como una mujer de la calle, con ese norteamericano vulgar y grosero.Pasaste ayer todo el dia a su lado y eso es de lo único que se habla esta mañana.Si no te importa tu familia, al menos piensa en que diran los sirvientes.Ellos no quieren una princesa que sea como ellos...quieren una princesa.Me enteré que incluso te atreviste a invadir el campo de entrenamiento de la Guardia Real. ¿no tienes ningun respeto a la privacidad de esos hombres?
Bella siguió tensamente sentada con las manos sobre el regazo y sintiendose cada vez peor com cada una de sus palabras. Luego para su asombro, el guardia del asiento delantero se volvió y le guiñó un ojo.Casi empezó a reir nerviosamente.
Michael siguió sermoneandola y ella escuchaba.pero ya no le preocupaba.Quizá su familia se avergonzaba de ella,pero al parecer no ocurria lo mismo con su pueblo.
Al volver a palacio despues de las sendas visitas del dia de hoy, ella preguntó por el teniente Cullen de nuevo y uno de los guardias apostillados en su habitación le dijo que se hallaba con la Guardia real.
Decidió ir en su busca. Anhelaba verlo, estar con él.
Tuvo cierta dificultad de espacar de Michael y vió como algunos miembros de su familia la miraban interrogativamente cuando la vieron cruzar corriendo el patio y dirigirse a las caballerizas. Su caballo estaba ensillado, esperandola y cuatro guardias listos para cabalgar con ella.
Sólo tardó unos minutos en llegar al campo de entrenamiento y detuvo su caballo para observar alos hombres. Edward estaba con ellos, luciendo el mismo taparrabo de algodon que ellos, pero su piel estaba más pálida y no era tan robusto. Tampoco era muy bueno con el palo con el que luchaba, parecia que estaba jugando con él.
-Aprenderá.-dijo el guardia que estaba al lado de Bella.- En un año será el mejor luchador de Laconia.
Ella sonrió ante tal afirmación, pero luego recordó que en año probablemente Edward estaria de regreso en America y ella casada con Michael.
En ese momento Edward la vió, Bella saludó y al momento siguiente, estaba tirado en el suelo.
-Concentrese en lo que esta haciendo.-gritó el hombre que supervisaba a Edward.
Bella fué corriendo hacia él.
-¿Te has hecho daño?.-dijo mientras se arrodillaba a su lado. Miró indignada al guardia.-Habría perdido su cabeza si lo hubiera lastimado.
Edward le sonrió mientras se frotaba el brazo magullado.
-Puedo morir de veguenza,pero nada mas. Dí a este hombre que no hablabas en serio.
Bella tuvo conciencia de que los guardias los observaban con curiosidad.Deseaba de corazón no haber hecho el ridiculo de ese modo, pero antes de que pudiera decir una palabra. Gena cruzó corriendo el campo. Estaba casi desnuda.Llevaba un vestido con una falda muy corta, con un hombro al descubierto y un brazalete grueso en la parte superior del brazi izquierdo.
-Edward, cariño.-dijo Gena arrodillandose a su lado.- ¿Estas bien? ¿Te han lastimado?
Bella no dijo una palabra, pero se levantó con gran dignidad y se alejó. Edward la alcanzó cuando ella llegó a su caballo. La tomó del brazo y la llevó a la arboleda. Bella luchó por librarse de él.
-Vamos nena no te enfades.-dijo persuasivo, acariciandole los brazos.
Su piel desnuda, estaba sudorosa y caliente y el rostro de ella estaba a centimetros de su pecho.
-Tuve que hacer algo con ella.Me seguia a todas partes,a asi que le dije a las mujeres que la entrenaran. Eso le evitará problemas.
-Y tú la disfrutas. Sin duda la visión con esa falda cortita...- Se calló porque él, empezó a besarla.
Cuando terminó, ella estaba sin aliento,abrazada fuertemente contra su torso desnudo.
-No deberiamos hacer esto.-dijo él, al cabo de un rato.- Este tipo de cosas volverá más dificil nuestra separación.
-Gena es tan hermosa.- dijo Bella abrazandolo.
Él la apartó unos centimetros para mirarla.
-No tanto como tú, ni tan inteligente, ni tan mujer.
-¿Realmente?.-preguntó ella comenzando a sonreir.
-Realmente.- La besó nuevamente pero de modo muy suave
Bella dejó de tenerle celos a su hermana al ver con la adoración que la miraba Edward.
-Este Félix que va a venir ¿que tal es?
Edward miró a Gena y comenzó a sonreir.
-Es muy posible que sea exactamente lo que ella precisa,a aunque no creo que él quiera quedarse aqui. Encajaria tan mal como yo.
A ella le dieron ganas de reir, porque si alguien encajaría bien allí, era Edward. Estaba vestido con una bata blanca,sus largas piernas desnudas,sentado en una de las sillas de madera, bebiendo cerveza. El capitán de la Guardia captó su mirada y le sonrió, como si adivinara sus pensamientos.
Cinco minutos despues se montó un revuelo infernal,porque el conde Michael llegó en una limosina negra. Esta alterado por el comportamiento plebeyo de Bella y le dijo que llegaba tarde a tomar el té con las damas de la alta sociedad historica.
Bella partió con él.seguida de guardias,antes de que alcanzara ver a Gena vestida con semejante atuendo.



Trató de comportarse durante cuantro dias seguidos.
Paseó con Michael, iba de una función a otra, respondió a solicitudes... No vió a Edward. Él no habi aasistido a las cenas ni tampoco a las veladas vespertinas com presentaciones de la compañia lirica de La conia.
Al quinto dia se hallaba desayunando, cuando Edward entró en la habitación. Parecia cansado.
-El avion de Félix esta a punto de aterrizar. ¿Vienes conmigo?
Bella bebió deprisa una taza de té y partió con él,ante el asombro de sus parientes. Él no habló hasta que estuvieron en el asiento trasero del coche ya rumbo al aeropuerto. Se volvió para mirarla y sus ojos se la comieron.
-Te he echado de menos.-susurró, luego le tomó la mano y se la estrchó con fuerza. Se quedaron en silencio un momento y despues los dos empezaron a hablar al unísono.
Edward le contó que habia estado trabajando 18 horas a dia, viajando por todo Laconia, tratando de educar a los campesinos para que aceptaran vender las uvas como pasas. Dos veces se habia puesto en contacto por radio con el presidente Roosevelt y parecia que Estados Unidos las comparia.
-Pero no demasiadas.-dijo Edward.-California produce millones de pasas.-Suspiró.- Tiene que haber algo que nosotros podamos hacer para ayudar a que este pais se pare sobre sus propios pies.
-Nosotros.-susurró Bella.- Nosotros.
Los dos aviones norteamericanos aterrizaron justo cuando ellos llegaban al aeropuerto.Del primer avión bajaban varios hombres mayores, luego unos cien soldados. Esos eran los que venian a por el vanadio.
Del segundo avión se bajó un hombre de un metro ochenta de estatura que representaba entre veinte y veinticinco años.Tenia el pelo y los ojos oscuros y un cuerpo grande y fuerte. El rostro era hermosos pero tenia una expresion malhumorada.
-Ahí está Félix.-dijo Edward, tomandola de la mano y acercandola a él.
Bella se quedó atras mientras Edward y Félix se estrechaban la mano.
-Esta es Su Alteza Real, la princesa Bella.- dijo Edward.
-Encantado.-dijo el muchacho estirando la mano para estrechar la suya y Bella la aceptó. Pareció olvidarse de ella cuando se volvió hacia Edard.-¿Cuando nos ponemos a trabajar? He traido cantidades de herramientas y estoy listo para empezar tan pronto las descarguen.
Bella miró de nuevo el avión y vió que que ayudaban a tres niños a bajar la escalinata.
-¿Quienes son?
-Huerfanos. Sus parientes murieron en Francia; los subieron de contrabando a bordo del avion. Tenemos que cuidarlos hasta que volvamos a casa y encontremos alguien que los quiera.
Bella casi no se dió cuenta de que era ella la que hablaba; las palabras se le escaparon de su boca.
-Yo los recibiré.
-Pero su alteza...
-Recibiré a esos niños u Laconia se hará cargo de todos los niños huerfanos que se encuentre.
El piloto la miró con indulgencia.
-Señora estamos en guerra y hay miles de huerfanos. Este lugar no parece en condiciones de alimentarlos.
Edward se adelantó.
-Si Su Alteza Real dice que quiere niños los tendrá. Recibiremos a todos los niños de cualquier pais y, no se preocupe los alimentaremos.
Al piloto obviamente, no le gustó la actitud de Edward.
-Esta bien, compañero. Cosa suya. Si lo que quieren es niños, se los traeremos.
Bella fué hasta los asustados niños franceses, sintiendose muy contenta consigo misma y con su esposo.
En el coche, de regreso al palacio, Bella llevó al pequeño de dos años en el regazo, mientras los de tres y cuantro años se le sentaron uno a da lado. Edward y Félix hablaban de hacer poleas para bajar las uvas de las colinas.
Al llegar, Gena vino corriendo a saludarlos, como siempre, agitada y acalorada. Las mejillas tenian brillo y saludable color de rosa y estaba francamente esplendida con los rizos un poco desordenados.
Bella se volvió para saludar a su hermana, pero en ese momento los ojos de Gena se dilataron y se quedó como petrificada.Un segundo despues pasó al lado de Bella,cual sonambula y se detuvo frente a Félix Vulturi y lo comtempló. El rostro del joven perdió su expresion enojada al mirar a Gena, boquiabierto.
-Me parece que necesitan ser presentados.-ddijo Edward sonriente. Levantó una mano a cada adolescente y las unió.- Gena. Félix. Félix, Gena. Ahora Félix, lleva a Gena a pasear.
Los dos jovenes comenzaron a caminar por el corredor,igual que si lo hicieran en sueños.
-No estoy segura.-dijo Bella.- quiero decir que Gena es...Félix es..
-Jovenes. Los dos lo son. Vamos consigamos algo de comer. Apuesto a que estos chicos estan muertos de hambre.
Bella siguió a Edward hacia el comedor, despues de dar un último vistazo a las espaldas de Gena y Félix.
Bañó a los niños esa noche e hizo colocar camas en su dormitorio. A la mañana siguiente, cuatro parejas suplicaron poder verla, Decian que se habian enterado de la llegada de los niños y les pedian que se los entragaran para criarlos.
La princesa no deseaba despegarse de los niños, pero finalmente se los entregó a una pareja que hablaba frances. Otro avion norteamericano aterrizó cuarenta y ocho horas despues, cargado con 117 niños, la mayoria franceses y algunos italianos. LLegaron justo cuando toda la familia real estaba reunida para presenciar un desfile oficial celebrando la conmemoracion de la derrota de las tribus norteñas en el 1084 d, C.
La guardia real traia a los niños en automoviles, motocicletas, caballos y carretas de cabras. El desfile se detuvo y Edward comenzó a poner niños en brazos de la familia real.


Despues de algunas protestas iniciales de parte de los miembros de la familia, los niños sucios asustados y cansados fueron trasladados al palacio,donde se preparó un baño tras otro.
Toda la familia colaboró en asear a los crios.
Bella y Edward se repartieron varios y tambien los bañaron.
-Eso es.-dijo Edward .Habian bañado a 14 entre los dos, y los habian mandado con la amas de compañia para que los vistieran y alimentaran con lo que encontaran.
Estaban sentados en el suelo de marmol humedo del baño de la princesa, solos en la suite.
-¿Porque me miras de ese modo?-preguntó ella.
-Recordaba a esa mujer en la isla, que no hacia más que exigir.Ni siquiera dejabas que un plebeyo se sentara a tu lado y ahora bañas a todos esos niños.
-Laconia necesita niños. Todo lo que he hecho ha sido por mi pais.
-¿Es cierto ?.- la expresion de sus ojos era cada vez más ardiente.-¿Todo ha sido por tu pais?
Segundos depues esta sobre ella y las manos de ambos buscaban librase de la ropa mojada con un deseo compartido.
-Nena, mi amor, te he echado de menos.- repetía Edward mientras le acariciaba los senos.
Hicieron el amor sobre el frio suelo del marmol; luego Edward la levantó y la puso de costado de la bañera y la amó de nuevo con una fuerza renovada y potenta hasta que ella se cayó hacia atrás en el agua sucia. Él no se detuvo si no que quitó el tapón de la bañera, manteniendo sus caricias prolongadas y profundas mientras el agua se iba.
Alcanzaron juntos el máximo placer abrazados dentro de la honda bañera de marmol.
Edward fué el primero en moverse. Subitamente, la miró como si fuera algo horrible y salió de la bañera.
-Tengo que irme.Debo salir de aqui.-murmuraba mientras se ponia el uniforme. Tenia que irse,alejarse de ella lo más pronto posible.Se despidió y huyó como si un millar de demonios lo persiguieran.
Caminó velozmente por el corredor ignorando a los guardias delante de las puertas. Bajó las escaleras y salió al jardin.LLegó sin detenerse al jardin del rey. Las manos le temblaban,cuando encendió un cigarrillo.
Seducción, pensó.Todo lo relaccionado con este pais era seductor.
Se recostó contra un arbol...lo mas seductor de todo era Bella. Esa noche la habia mirado con ese vestido humedo,despues de bañar a los niños y la habia recordardo en la isla.El rey habia dicho que era calida y bondadosa, pero él no le habia creido.Sin embargo era cierto,solo que lo encubria con su altivez y con las inmumerales reglas que debia ajustarse su vida.
Ahora la entendia mejor. Comprendia como habia sido educada para creer que el mundo estaba para servirla.
Habia estado insvestigando desde las cocinas hasta el cuarto de la princesa; su propia hermana Gena y nada, no habia encontrado nada que pudiese darle indicios de quien podia querer verla muerta...a su Bella.
Habia hecho lo posibe por considerar su tiempo en Laconia coomo un trabajo y nada mas, pero no estaba teniendo exito en eso tampoco. Cuando él y Bella se habian separado la primera vez,estaba tan enfadado que casi se sentia feliz de librarse de ella.Todavia recordaba su furia al descubrir que lo habia engañado y debia de permanecer en Laconia para siempre.En ese momento lo unico que podia pensar era que era un marino y que ella le estaba pidiendo que viviera en esta tierra.Tambien le habia indignado que lo hubieran engañado con tnta facilidad. La orden del abuelo de Bella de que permaneciera en Laconia no habia hecho mas que intensificar su ira y su rechazo.
Pero ahora, algunas semanas despues,entendia mejor lo que significaba ser parte de la familia real.Veía cuanto significaba Bella para su pueblo. Habia estado entre ellos y escuchado del tono reverencial que usaban para referise a ella.
....Habia sido tan dificil dejarla esta noche...habria sido natural que durmieran juntos como cualquier matrimonio, tiene derecho a hacerlo. Pero él sabia que no era suya y tenia que devolverla.
Habia cometido el error mas grande de su vida: le habia hecho el amor de nuevo. No de ese modo lento, tranquilo y mesurado que podia durar la noche entera, con que soñaba cada dia, sino que la habia atacado con la pasion devoradora que sentia cada vez que la veia. Y ella habia respondido exactamente como la recordaba. Tendria que marcharse de alli en cuanto Félix fabricara las poleas.
Suspiró. Laconia, no era responsabilidad suya.Dentro de unas semanas el rey Michael y la reina Bella harian su trabajo.
Prosiguió su caminata y oyó voces. Eran Félix y Gena. Estaban caminando como enamorados, Edward rió en la oscuridad y pensó que era mejor no perturbarlos. Parecia que Gena no lo seguiría mas.
Subió corriendo a su dormitorio solitario y vacío. Por lo menos alguien era feliz.

5 comentarios:

  1. Holaa Rositaa!!! quee buen capiii..me gusto muchooooo las cosas que esta haciendo edward por Laconia y bella con los niños huerfanoss quee lindo todo lo que hizooo..yyy bueno por fin se dejaron llevar por la pasion que sientennn...aunquee edward sigue pensando en irseee pero algo me dice que no se va a irr...yy bella que lo echaba de menos y huyoo de michael para ir a verlooo y lo encontro con la guardia reall...uhhhh bueno espero que se quedenn juntosss ellos son el uno para el otrooooo!!!!! bueno besoss nos leemos en el que sigueee!!!! adioss!!!

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  2. Hola Nena.

    Tu historia me tiene atrapada, de pasadita me leo el cap. aunque este hasta el tope de trabajo ajajajaja.

    Gracias por el cap.

    Cuaidate mucho
    byeee

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  3. Gracias cielitos...sois tan lindas,ainsss!!! su apoyo incondicional me emociona!!! Mil besos amores!!!

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  4. noooo no se puede arrepentir!!! como es eso!!! después de tanta pasión y entrega..hombres y Felix enamorado a la primera de Gena jajajaja el amorrr!!!
    grax Rosita ;)
    besos

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  5. Hola rosita me detuve un momento en mi lectura para felicitarte me enamore de esta historia me encantaaaaaaaaaa es preciosas miedo por seguir leyendo jeje pero tenía que decirte lo buena que eres me encanta te felicito te mando besos

    Bue XD
    Florima

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