CAPÍTULO UNO
- Bella, hija. Ha llegado carta de Angela. La Señora Cullen acepta tenerte en su casa, hasta que no encuentres otra. Mira.- Reneé Swan, dejaba en las manos temblorosas de su hija, la carta abierta. Abrió el papel delicadamente y leyó varias veces la inmaculada caligrafía.
“Apreciada Isabella Swan:
Le ruego, venga cuanto antes para disponer la vacante temporal de nuestra asistenta segunda ; Alice Brandon.
Dado que ésta, no va a poder restablecer su ocupaciones por un tiempo, indeterminado, le ruego que se instale de interina en la Mansion Cullen, lo antes posible.
Esme Cullen.
-Yo no quiero marcharme de aquí; mamá. ¿Porqué insistes tanto? Es como si temieras algo…que no alcanzo a comprender…- Bella hablaba a su madre en un susurro, temiendo que pudiera escucharlas su padre.
-¿Y aún me lo preguntas?.- dijo la madre.- cogiendo a su hija de un hombro y llevándosela consigo a una de sus habitaciones.- Tu padre, quiere desposarte con uno de los borricos del pueblo, y ¿tú me preguntas que porque? Dios mio, Bella; eres tan inocente que a veces me das miedo.
Angela cuidará te ti.
Angela era la hermana de Reneé, y se había marchado a servir a la capital, hacia ya más de dos meses.
Era motivo de felicidad, cuando el cartero del pueblo, tocaba en la puerta y les daba la carta de ella.
Isabella y Angela, se llevaban relativamente pocos años, para ser tia y sobrina.
Era la hermana menor de Reneé y nunca había hecho distinciones entre la una y la otra.
Angela cuando ya hubo cumplido los 17 años. Decidió que debia ganar su propio dinero; ya que en casa de su hermana, las cosas no estaban para tirar cohetes y Reneé necesitaba una ayuda para pasar el mes.
Religiosamente, Angela le mandaba mas de la mitad de su sueldo a su adorada hermana.
Pero las cosas se habían comenzado a complicar hacia unos días….
Charles Swan volvia de pasarse toda la tarde metido en el casino del pueblo y llegaba con una melopea de la que hacen historia.
Aquella noche llegaba de demasido buen humor; pensé Reneé. Bella ya se había metido en la cama y ella estaba disponiendo los cacharros que había fregado después de la cena.
-Ya tengo hombre para la niña.- dijo, soltando el zurrón de piel, encima de la mesa camilla.
Reneé se sobrecogió y susurró alarmada:
-¿Qué quieres decir, Charles?
-Me han pedido relaciones con Isabella. Tú lo conoces, es Michael, el hijo de los Newton. Ya sabes que las tierras de ellos, lindan con las que me dejó mi padre, que en gloria esté. Seria estupendo, que todo aquel vergel fuera alguna vez de algún Swan… o de algún nieto mio.
-¿Él la ama?.- había preguntado Reneé, sin dejar de poner los cubiertos y platos en su sitio.
- Me ha dicho que sí. Pero eso solo lo sabe el muchacho. Desde luego, es buen mozo e Isabella no es un bonita, siempre con la mirada perdida y sin peinar por la calle. Parece una demente. Deberias preocuparte mas por el aspecto de tu hija, mujer.
-Sabes perfectamente , que Bella es una jovencita preciosa. Y da gracias a Dios que se escude, en un pelo desaliñado y harapos en su cuerpo. ¿Tengo que recordarte lo que pasó con tu madre, Charles Swan?.
Charles Swan, bajó la vista y se sentó en una de las sillas, y ésta crujió ante el peso de él.
-No. Llevas toda la razón, mujer, toda la razón.
Marie Swan Willdy, había sido una de las mujeres mas bellas de aquella aldea , que mas tarde se convirtió en un pueblecito costero: Forks.
Mucho antes de que conociese al padre de Charles, ella guardaba terneritos y ovejas cerca de la playa de La Push, en la explanada que era colindante a la playa.
Una tarde, se retrasó mas de lo habitual y la alarma creció, cuando apareció todo su rebaño sin ella . Los hombres del pueblo se tiraron al bosque a buscarla y la encontraron echa un ovillo, con las prendas desgarradas y totalmente shockeada.
Corrió el rumor que la habían atacado los lobos;
Pero aquel rumor, era preferible a la cruel realidad: A Marie Swan la habían violado. La habían despojado de su inocencia de la manera más ruín.
Nunca salió de sus labios quien fue.
Ni el padre de Charles se lo preguntó, jamás. La amaba por lo que era.
Decian en el pueblo que lo que pasó fue una maldición a su encanto de mujer, a la belleza enigmatica de su sonrisa y a la asombrosa calidez de sus ojos color café.
Reneé, creía ver rasgos de Marie en el rostro de Bella, y quiso borrarlas desde la mas tierna edad.
Vestida con andrajosos ropajes, la cara sucia y el pelo grasiento y desaliñada, nunca llamaría la atención de los hombres. Estaria siempre a salvo…..
….Y ahora; también quería ponerla a salvo.
Puso el plato caliente, encima de la mesa camilla, un vaso con vino y una cuchara para su esposo.
Se limpió las manos con un trapo de cocina, se disculpó con su marido y corrió hacia su habitación a escribirle unas letras a la señora Cullen.
Mañana mismo la mandaria con el correo a la capital.
En dos días máximo tendría la señora su respuesta.
Bella huiría del pueblo, de Michael Newton y se haría libre.
Continuará….
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
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holaaaaaa nuevaa historiaa fantassticooo ...pobree la abuelaa de bellaaa ... bella va a trabajarr en la casa de loss cullennn mmmmque interesanteee va a estarr esooo...muy contentaa con esta nuevaa historiaa!!! besoss enorrmesss...cuidate!!!
ResponderEliminarmmmm muy interesante hay que ver que sigue
ResponderEliminarbesos nena