viernes, 9 de septiembre de 2011

OH! Mi Diosa!

OH! Mi Diosa!
No quise hacerle caso. No ahora. Estaba en mis manos, en aquel preciso momento lo tenia a mi merced y era yo la que mandaba. Comencé a acariciar su falo de arriba abajo con lentitud demencial para él; que me miraba embutido y cegado completamente por el placer.
Aumenté la velocidad hasta el punto que noté el miembro tan duro como una barra de hierro y masajeé la punta roma con el dedo pulgar, haciéndolo gemir de nuevo.
-Bella….- me dijo jadeando.- Me voy…me corro….
Y yo sonreí mientras que su rostro se encondía en mi cuello besándolo y jadeando como un condenado….
-Mi diosa.- me dijo entre cortadamente.- Soy tuyo….Mi diosa…
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Capitulo 13.
Edward Pov.


Fue un error ordenarle que se quitara la ropa. Y por supuesto, también fue un error dejarme llevar por sus besos de aquella manera tan apasionada. Sus caricias, lentas, sinuosas, con la cantidad justa de provocación, hicieron que estallase como un jodido volcán en erupción.
El hambre encarnizada que tenia de ella no me iba abandonar y mucho menos el deseo de confesarle el amor hiriente que albergaba en mi corazón, desde hacia mas de una década.
Mi Bella; aquella mujer que sostenía mi cabeza en el hueco de su clavícula; el amor de mi vida, la razón por la que habia estallado sin remedio….
-Lo siento….- dije apenas, me separé de su hombro y la miré a los ojos.- Esto no debería de haber ocurrido a si…. Al menos no antes de que …
Ella negó con la cabeza y sonrió débilmente. Puso uno de sus dedos sobre mis labios y susurró.
-Me encanta que haya pasado esto; Edward. Me haces sentir como una especie de Diosa….eres tan dulce, tan cariñoso….Edward.- Se abalanzó hacia mi y solapó mis labios con los suyos.
Los besos de Bella….eran increíbles. Los movimientos lentos y mojados de su lengua me hacian perder la cordura literalmente….y también estaba aquel cuerpo que se pegaba al mío como si estuviésemos hechos el uno para el otro…como si estuviéramos predestinados a formar un mismo ser.
Gemí y ella me apretó más hacia sí.
El semen esparcido por mi vientre; lo estaba compartiendo con ella; haciendo de este gesto una especie de marca. Ella era mía y lo seria siempre, desde aquel mismo instante.
Recorrí la curva de su cuello con autentica devoción; y paladeé con gusto los rincones de todo él; hasta hacerla sisear mi nombre de una manera que debería de estar prohibida.
Quería probarla toda ella. Embriagarme de su sabor de hembra antes de fundirme finalmente con ella..aunque lo estaba deseando y mi cuerpo respondía maravillosamente bien; Despegué mi rostro y mis labios de su cuello y la miré al rostro.
Estaba sonrosada y bella. Se estremecía y todo aquello lo estaban haciendo yo, y mis caricias. Bajé la mirada hacia sus pechos y cerré los ojos. Admitiendo ver una divinidad. Abrí totalmente la palma de mi mano y los cubrí con ella. Eran perfectos. Los albergaba con toda ella. No sobraba ni faltaba nada….Mordí mi labio inferior completamente engullido de placer y busqué las cimas erectas , que me pedían a gritos un poco de atención.
Eran tan dulces…Mientras lamia con autentica devoción uno de ellos; al otro lo amasaba con delicadeza y prendía la punta abrasadora con mis dedos, pellizcando lentamente. Haciéndola gemir y volviéndome loco , con el sonido ronco de sus jadeos.
Quería mas, lo quería todo y lo quería ya.
La amaba. La amaba tanto y por tantas cosas.
Descendí por su vientre terso y lamí lentamente su ombligo, haciendo que su cuerpo se arqueara ofreciéndome todo lo que ella albergaba.
Albergar….Bella no podia albergar vida en aquel vientre perfecto. Al menos nunca pudo llevar a buen término los hijos engendrados del tal Jasper. Yo era un hombre diferente, una semilla diferente..una manera de amarla completamente diferente. Yo no me fundiría con ella…yo seria ella y ella seria yo. El Yin y el Yan, la combinación perfecta.
Suspiré al levantar el rostro para observar sus rasgos. Jadeaba y me nombraba sin parar.
“Me voy a casar contigo, Isabella Swan. Me da igual que opinen los demás…me da igual el mundo; mi mundo eres tú y desearía que el tuyo fuera el mio…..”
Su triangulo de rizos me hipnotizó y lo miré con adoración. Me ayudé con los dedos para abrir aquella concha perfecta y ví la flor exquisita que contenía. Preciosa, linda….hermosa. Mi Bella…mi querida futura esposa. Mi mujer.
Enterré mi cara en aquel delicioso manjar y volví a escuchar mi nombre, con desesperación, aquella desesperación que me sabia a gloria como los líquidos íntimos que rezumaban orgullosos por mi boca, degustándolos como un autentico manjar de Dioses.
-Oh…Bella, eres deliciosa.- susurré, intentando no tener apartada mi boca de aquella llaga; que lloraba por mis caricias una y otra vez. Noté como ella se contenía, como comenzaba a agitar las piernas con ritmo y también, como su pelvis se movía rítmicamente hacia mi boca. Estaba a punto de estallar. Mi niña estaba casi, casi, en la cumbre y yo me deleitaba por cada uno de sus suspiros, de sus gozos, de sus lamentos de placer.
-¡Edwaaaaaaaarddd!.- fue glorioso. Magnifico. No dejé en ningún momento de lamer aquel centro perfecto, que se contraía una y otra vez.
No pude esperar mas. Era ahora o nunca. La tenia como quería; Húmeda, correosa y con la mirada perdida por el orgasmo que acababa de sufrir.
Busqué sus labios con los míos y le dí probar su propio sabor; haciéndola jadear. Estaba en la pura gloria…en el jodido paraíso, y yo era el rey.
-Hazme tuya Edward….
Sonreí y le acaricié el pómulo con ternura.
Me posicioné entre sus piernas y entré en ella lentamente.
-Bella….
-Edward…
Nos miramos a los ojos y allí; si no lo habia antes; nació el vinculo. En su mirada habia..¿amor? ¿necesidad?, me rodeó con sus piernas e incrementé el ritmo de mis envestidas haciéndola jadear, suspirar y maldecirme para que fuese mas enérgico en mis embites.
Como un ser rendido completamente a sus pies, hice lo que sus gestos me mandaban y me desplegué ante ella. La hice vibrar una y otra vez de diferentes posturas. Haciéndola enloquecer y perdiendo yo mismo también la cordura en el recorrido.
Bella era multiorgásmica. Y entre risas, en uno de nuestros pequeños intermedios, me confensó que se sentía una completa desconocida entre mis brazos.
-Edward.- susurró, abrigando con sus manos mi rostro.- Te has convertido en un amante maravilloso. Todo un Casanova; sin duda.
Ví la sombra de la tristeza surcando su rostro.
-Bella….¿Que ocurre…? ¿no eres feliz?.- pregunté, con un deje infantil en mi voz.
Apartó su cuerpo del mío; conectados como estábamos. Sufrí su perdida y la seguí con la mirada.
Me daba la espalda y observé como daba pequeñas sacudidas, enrollada como un ovillo.
-Bella…
Rodeé la cama y la busqué hambriento.
Estaba llorando.
-No….Bella…No llores. No quiero que lo hagas…quiero que seas feliz. Yo lo soy. Inmensamente.-Besé sus labios preciosos.-Soy el hombre más feliz del mundo.
-¿Por qué te has llevado a la cama a un sueño de niñez?.- preguntó sin mirarme si quiera y con lagrimas que desbordaban sin parar por sus sonrosadas mejillas.
Reí abiertamente y ella abrió muchos los ojos. Casi indignada.
-Tonta Bella. Desde luego es un sueño. El sueño mas bonito que he tenido en mi jodida vida. Te amo Isabella Swan y esta noche estoy feliz porque al fin te he hecho mía. Mi mujer…
Continuará.
mmmmmmmmmmmm…….¿Como reaccionara Bella? El próximo Bella pov…ya falta poco para el final. Besos lindas. Ya me diran. Las quierooooooooooooooooooooooo!!!!!

2 comentarios:

  1. holaa Rositaaaaa estoyy hiperventilandoo jajaaj me encantoo estee capiii y bien por edward que le dijooo que la amaaa ahoraa falta que bella lo digaaa mmm haber que pasaa y faltaa pocoo para el finall ahhhhhhhhhhhhhh voy a esperar ansiosaaa el proximo cap..!!!! besotes!!!

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  2. dios fue fascinante Rosita me encanto pero nos dejas a medias y con ganas de mas ,eres genial....Besos sigue asi.....

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