Capitulo 5
Aún dudaba de mis facultades para poder sobre llevar el peso de todas las empresas de mi tio Demetri; el compendio de ellas era casi universal. Me las pasabas viajando de un lado hacia otro en compañía; por el momento de mi hermano Emmet, o mi padre.
Sufria ante la necesidad de tener mas tiempo para mi y mis pasatiempos.
Soñaba con estar de nuevo en la granja y pasear a lomos de mis yeguas y caballos.
Aquello era verdaderamente duro.
Jacob me había apoyado en un primer momento como un buen amigo. Luego todo se trastocó. Me buscaba, me invitaba a salir a cenar y poco a poco se fue metiendo detro de mi corazón sin darme cuenta.
Alice Cullen se había vuelto mi amiga inseparable y de vez en cuando…cuando estaba libre y podía disfrutar de estar en el rancho, ella venia a visitarme, con el hermano de Rosalie: Jasper Hale.
Hoy era uno de esos días, y ambas paseábamos por el valle de los naranjos, perteneciente a mi familia por décadas.
Aquel valle fue donde papá se declaró a mamá y era allí, donde yo me disponía a construir mi casa.
No muy lejos ; había un estanque, que a altas horas de la noche, se reflejaba la luna, y le daba un aire de ensueño; que me hacia vagar en recuerdos hacia aquella cara perfecta que no había podido olvidar: Edward Cullen.
-¿Cuándo empezaran la obra, Marie?.- preguntó Alice, asiéndome del brazo y caminando juntas hacia el estanque.
-La semana que viene, ya llegan los peones; el arquitecto ya dio el visto bueno, y todo esta en orden, ósea que la casa ya es un hecho, Alice…Estoy tan feliz, con la idea.
Mi amiga sonrió y apretó un poco más fuerte su delicada manita en mi brazo,apoyándome con aquella idea.
Papá, se había opuesto a la misma y había luchado con uñas y dientes contra el para que dejara que me independizara. Él dio su brazo a tocer; pero le costó mucho, acatar mi decisión.
El mobil de Alice sonó, y me miró, confiando en el espacio que le otorgaba, para que tuviera una conversación completamente privada.
Me senté en una de las piedras que había de frente al lago y suspiré.
¿ Porque Alice Cullen no hablaba de su hermano, para nada en mi presencia?
Necesitaba saber algo de él. Lo que fuese…de su boca.
Habia hecho mis averiguaciones, sobre el hombre que me hacia suspirar
Edward Cullen era un mujeriego sin sentimientos. Vivia como un parasito en casa de sus padres, sin dar ni golpe y adquiriendo deudas millonarias, por juego y mujeres.
Negué con la cabeza. ¿Cómo no podía habérmelo sacado de la cabeza?
Sí, era una mala persona…tenia a Jacob de rodillas ante mis pies y yo andaba pensando en aquella inmundicia que solamente usaba a las mujeres para sus actividades placenteras.
Miré hacia donde estaba Alice y me sobresalté.
Mi pequeña amiga,se llevaba las manos a la cabeza y gemia, inquieta. Fui hacia ella y me paré ante su cuerpo nervioso.
-Pero… a ver… papá..¿está bien?.- dijo entrecortadamente, mientras se limpiaba una lagrima que bajaba cristalina, desde sus ojitos azules hasta su mejilla.- Dios mio…Edward…
Mi corazón se aceleró y todos mis instintos se agudizaron ¿ Edward? ¿Le había ocurrido algo aquel calavera hermoso?
-Voy para allá….No, estoy en casa de Marie Swan…pero no importa…Mira papá,sea como sea es mi hermano y lo amo. Tengo que estar allí.
Colgó.
Me acerqué a ella y la abracé,comprendiendo su dolor.
-Necesito,ir al Memorial…Oh dios mio,Marie..a Edward lo ha apuñalado, y a su compañero lo han matado, mi hermano esta fuera de peligro…pero como comprenderas quiero estar con él. ¿No te importa, verdad, amiga?
La miré profundamente a los ojos y suspiré.
-Yo voy contigo, Alice, te acompaño. Le diré a papa que me deje el Jeep para ir a la ciudad. Tú no estas en condiciones de conducir, estas demasiado nerviosa.- Yo también lo estaba, pero fingí indiferencia.
-Gracias, amiga.- me dijo, y nos volvimos a fundir en un calido abrazo.
Edward Pov
Cuando desperté estaba en la calma del madito hospital del que era dueño mi padre. ¡Fantastico! Una punzada de dolor me dejó casi sin respiración al volver en mi. Toqué mi vientre y allí estaba, la inminencia de todo lo que había pasado hacia ¿Cuánto? ¿Cuánto tiempo había pasado en aquel horrendo hospital que me daba ganas de vomitar?
Una tos leve, hizo que mis ojos se volvieran hacia el sonido. Mi padre, yacia en la butaca de aquella habitación, vigilando mis sueños.
La verdad es que no merecía sus cuidados… Yo no era un buen hijo…aunque él tampoco había sido un padre modélico conmigo.
Sus ausencias habían hecho de mi, un completo demonio con patas. Me reí ante aquella denominacion de mi mismo y suspiré.
Los ojos de mi padre se abrieron levemente y una sonrisa de júbilo se dibujó en su cansado rostro.
-Edward…
-Papá…-dije como un maldito imbécil.
-¿Te encuentras bien, te duele? –Se puso en pie y comenzó a tocarme la herida levemente.
-¡Auch!.- gemí.- Si tocas así,claro que me dolerá…joder…¿Cuánto tiempo llevó aquí clavado?
Metió sus manos en los bolsillos me escrutó con la mirada.
-Dos días.
--¿James?.- pude decir.
-Está muerto, Edward. – Suspiró de nuevo y se sentó a un lado de la cama observándome.- No se en que andas metido Edward…pero si es por dinero, dime lo que necesitas y olvidate de todo ..no mires hacia atrás, esta es una nueva oportunidad, para ti. Puedes decir que has vuelto a nacer. Otra vez, puede que no tengas tanta suerte.
Cerré los ojos fuertemente y me llevé la mano a la frente; agobiado.
-No sabes en los mundos que me muevo, papá…
-¿Son drogas, Edward?.- preguntó nervioso.
-No, yo paso absolutamente de eso…no…es un..lio de faldas, me metí con quien no debia y alguien lo sabe. Me chantajea.
Carlisle Cullen se puso en pie apretó la mandibula tanto que parecía que iba partirla, si esforzaba mas huesos.
-¿Quién es? ¿La conozco? Debe ser una mujer poderosa…por supuesto y casada, también. Si no , no me explico el conflicto.
-No te lo voy a decir, papá.
De repente unos golpes acariciaron la puerta y mi padre abrió sin demasiada alegría.
La voz de la rata, me conmovió. Vaya…tan mal hermano no era ,cuando se dignaba a visitarme.
Habia otra persona con ella.
Marie Swan. La archimillonaria hija del ranchero. Vaya. La miré de arriba abajo y me relamí los labios.
Era una pena que aquella mujercita fuera un cayo(fea) porque tenia un cuerpo que hacia que se empalmara hasta Brad Pitt.
La rata corrió hacia mi y se abalanzó a mi cuello dándome besitos por toda la cara.
-Edward…hermano…maldita sea.. no sabes el rato que me has hecho pasar. Creí que ibas a morir…aunque..
-Sí, claro, Alice…bicho malo nunca muere.- terminé el refrán con una sonrisa en mis labios.
-Exacto.- y me sonrió abiertamente. Me sentí libre, al ver la cara de mi hermana tan relajada al verme..hacia años que no la había visto de aquella manera.- Mira, Edward, Marie, ha venido a ver como te encontrabas…
-Hola.- dijo ella escuetamente.
-Hola.- repetí como una maldito gilipollas.
-Bueno, Papá. ¿Cuándo le daras el alta a mi hermanito?.- preguntó Alice, cogiendo las solapas de la bata de medico, que ataviaba a mi padre.
-Hoy mismo, puede salir. No puede hacer grandes esfuerzos, pero curará. No hay nada mejor que unos buenos antibióticos y reposo, para que se restableza su conducta pendenciera…
Nos quedamos todos helados… la tensión se cortaba en el ambiente….y estaba aquella mujer allí, que lo escuchaba todo, sin tener ningún derecho.
-Estaria bien que dejaramos algunos temas para hablarnos en famila.- repliqué, receloso, por la presencia de Marie Swan.
La mujer se estremeció y cuchicheó algo al oído de Alice, marchandose, sin tan siquiera despedirme de mi.
-Vaya modales, que tiene la ricachona esa.- bufé, ganándome una mala cara por parte de los dos consanguíneos que tenia en aquella habitación.
-Buff, Edward…creía que esto, había hecho alguna malformación en tu corazoncito, pero ya veo que no, sigues tan animal e insensible como siempre. Marie se ha preocupado por ti, y me ha acompañado hasta aquí, ella misma a conducido su Jeep, porque yo no andaba en condiciones y ahora…tú la echas de aquí con tus malas palabras…eres de lo peor hermanito.
-Gracias.- sonreí, me importaba una real mierda. Rercordé algo.- Oye Alice, mira en el armario, necesito el mobil, tenia una cita bastante importante el dia que…bueno ya sabes. Anda, mira a ver..si por casualidad le queda batería y puedo leer los mensajes.
La rata, caminó hacia el armario de un cuerpo que había en aquella asquerosa habítacion blanca y revolvió mis cosas sin cuidado.
-Oye…se más cuidadosa, mi ropa vale mucho dinero, nena.- le inquirí, intentando,erguirme un poco y apoyar la cabeza en el respaldo de hierro de aquella apestosa cama.
-Sí. Mira. Aquí está…Vaya Edward, vas a tener suerte y todo…tiene batería; y espera…
-¡Maldita, Alice, dame el puto mobil!.- grité.
Mi padre nos miró abatido y volvió a sentarse en el sillón donde había descansado momentos antes.
-Toma, imbécil.- y me lo echó a la cara, la maldita rata apestosa…
-Joder…Alice, cuando salga de esta..te juro que te rompo a tijeretazos algún vestido de esos tuyos que me recuerdan a …-miré a mi padre y me contuve. Cuando Alice se arreglaba para un evento especial parecía un puta.
Cogí el teléfono y ví todas las llamadas perdidas que tenia…”Mierda “ pensé…seguro, que ella había llamado mas de una vez.
Al imaginarla en mi mente, con su marido, retozando como una maldita ramera que era;mi cara se descompuso.
Marqué el numero del buzón de voz y me dispuse a escuchar el mensaje que me había dejado, la muy hija de perra.
“ -Edward..-suspiró.- No sé si recordabas que debíamos de vernos esta noche. Te he esperado más de lo que te mereces, esta me la pagaras. Te lo prometo, pero bueno, eso será después que hayamos follado como tanto te gusta. ¿no cielo? .
He pensado mucho en ti mientras te esperaba… sigo haciéndolo; y…¿a que no sabes que? Me he masturbado ya dos veces, pensado en como me lames y me follas, maldita sea Edward. ¿Por qué no has venido, para enfriar mi ardor?
No me llames cuando escuches esto. Me marcho por unos días a Venecia. A mi querido maridito le crecen los enanos y ¿ a que no sabes que? Ya forma parte del compendio Vulturi,lo han engullido como un pajarito, la horrosa mujer que lleva ahora las riendas; por lo visto es un autentico halcón en los negocios…parece mentira..claro que solo tendra cerebro..porque lo que es hermosura..de eso carece, la pobre.
Oye tengo un plan, para tenernos mas cerca el uno del otro..Cuando venga de Venecia te llamaré. Adios Demonio Cullen.”
Ensimismado con sus palabras; como ella misma me producía, un dolor en el bajo vientre me hizo volver a la cruda realidad. Pero como si mi cara fuera una carta escrita de todo lo que había oído; mi padre, me miró duramente, se levantó y dio un beso a Alice en la mejilla.
-Voy a hablar con Marie. Debe sentirse sola allá fuera. Los dejo.- dijo sin mirarnos, abriendo la puerta de la habitación y dando un fuerte golpe en ella.
La rata, se sentó a mi lado y me miró, casi peor que lo había hecho mi padre.
-¿Qué pasa Edward? ¿Ese mensaje tiene algo que ver con lo que te ha pasado?
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
holaaaa buenisimooo el capiii estee edwarddd podriiaaa cambiar un pocoo su actituddd porr diossss es odiosooo ajaajj mira quee yoo adoro a edwardd peroo este me saca de mis casillass jaajja!!! yy buenoo en que cosass se andaaa metiendooo este edwardd...yyy podria ser un poco mas amable con aliceeee...buenoo aunquee sigoo diciendoo que no quieroo a bella con jacobb jajaaj...te mando un besooo enormeeee voyyy a estarrr deseperaada para saber como sigue esta historiaa...me intrigaa muchoo!!!! besoss!!!
ResponderEliminarummmm....voy a empezar como c debe..... desde el inicio...jejejejeje, oie sto no lo habia leido voy a ver d q va prto m dejastes fuera de base con ste Eddie...averiguare a q c debe cu actitud...bsos nena
ResponderEliminar