miércoles, 12 de enero de 2011

Seré Lo Que Tú Quieras Que Sea

ODIO


-Bella, escuchame.- dijo Edward deslizando, levemente su dedo por mi mejilla.- Anoche …se me fue de las manos el castigo, que quería emplear contigo.
-¿Castigo?.- ironicé, haciendo un mohín con la boca.
-Tú no sabes lo mal que lo he pasado sin tenerte cerca mio, durante el tiempo que me tuviste confiscado en “el cuarto de los trastos”. Y después de aparecer un dia y acariciarme..aún me deseperé mas.
-Tú…-dí un paso hacia atrás y por poco caigo, tropezando contra una roca.- Tú debiste decirme quien eras. Te has estado burlando de mi todo este tiempo. Yo..creo que tenia pleno derecho a saber todo…Principe..
-Ven.- dijo él, acercándome con sus brazos a su cuerpo desnudo.- Creeme cuando te digo; que yo también lo he pasado mal; sin poder decirte en ningún momento quien era.
Negué con la cabeza y me escabullí de sus brazos.
-Cúbrete.- le dije.- ¿No tienes vergüenza, o que?.- dije, completamente atontada mirando su cuerpo atlético.
-Date un baño conmigo. Te prometo que me portaré mejor de lo que lo hize anoche.-susurró, cogiéndome nuevamente de la mano y adaptarla a la suya , de frente a nuestros rostros.- Eres perfecta para mi. Encajamos a la perfeccion, pequeña guerrerra.
Miré como unia sus dedos entre los míos y posaba su fuerte pecho pegado al mio. Mis escasas ropas, ya se habían mojado un poco de tanto ir y venir de su cuerpo.
Mis pechos se vislumbraban casi absolutamente tras mi fina camiseta.
-Ven, Bella, dejame que te dé un baño. Por favor.- su voz, su ronca voz, fue como una especie de complacido ronroneo, como una promesa de lo que estaba por venir.
Embelesada y muerta de hambre por él, lo seguí, hacia el principio del lago.
Plantó una rodilla en el áspero rocaje y comenzó a bajar mis braguitas, acariciando levemente mis muslos, mientras realizaba la acción.
Subió lentamente hacia mi ombligo y allí, cogió de las dos costuras de la fina camiseta y la alzó por encima de mi cabeza, expirando fuertemente, al ver mis pechos, duros e hinchados de excitación.
-Nunca imaginé que la pequeña Swan, seria mia algún dia. Mi Krawoer (maestro), de seguro me pide explicaciones cuando volvamos, mi pequeña guerrera… y ahora ven a aquí y dejame que te asee, en esta agua pura y cristalina. ¿Te has lavado alguna vez,en este tipo de medio, Bella?
Yo, ensimismada como estaba, victima de sus caricias, al despojarme totalmente de mis vestiduras, recobré la percepción de todo, cuando mencionó mi nombre.
-¿Eh? No..nunca.- dije, presa de un deseo irrefrenable.
-Te gustará.
Me alzó como si de una novia se tratase y comenzó en adentrarse en aquel medio tan pegajoso y escurridizo.
-Ahora, te voy a soltar. Supongo que no sabras nadar. Yo te enseñaré…pero antes, y ya que tengo la oportunidad de tenerte en mis brazos, te voy a besar Bella.
-….
Una sonrisa, ladeada,sensual y provocadora, se dibujó en sus labios perfectos, yo no pude hacer otra cosa que cerrar mis ojos y esperar que me besara…¡Si…lo estaba deseando, deseaba que besara todo mi cuero, que me hiciera suya allí mismo!
Delineó con su lengua, todos los angulos de mis labios, que se abrían; presos de un deseo inconfesable, que se adentrara con su lengua en mi lasciva cavidad, y fui yo la que tomé la iniciativa, rodeando su cuello con el brazo que me quedaba suelto. Cogí entre mis labios su lengua, que vagaba sin ningún tipo de pudor por mi boca, pero sin llegar a penetrarla. Yo si lo hice, y un suspiro que yacia en el fondo de mi bajo vientre me delató.
Estaba terriblemente excitada.
-Estas preparada para recibirme. Puedo olerlo; querida. Quiero, comprobar…- llevó la mano a mi centro y paseó un dedo por la entrada, jadeando de placer.- ¿Estas así, por mi Bella?.- tragó en seco y dejó mi cuerpo en el terrero duro que había debajo del agua. Sentí que aquel medio, me envolvía de una manera cálida, llegando a percibir pequeñas caricias, al ondear, mientras nos movíamos; aunque fuera tenuemente.
Edward no volvió a hablar más durante todo el baño.
Paseó sus manos por todo mi cuerpo,mientras me cogia de la cintura y me volcaba para que también aseara mi cabello.
No se despegó de mi ni un segundo.
Yo lo miraba y él me miraba, como si nos lo dijéramos todo con la mirada.
Tenia tanta hambre de él, que cada caricia,. Parecía una embestida de placer en mi cuerpo.
Aún tenia que descifrar el porqué de su languidez, la noche pasada. Ahora de lo que estaba segura es que me deseaba, tanto o más que yo.
-Nos secaremos.- dijo tajante.-cogiendome de nuevo entre sus brazos.
Me llevó hacia la orilla y allí, me secó delicadamente, cada parte de mi cuerpo, con la mirada perdida en mi rostro…parecía yo su princesa y él mi complaciente amante…
Cogió mi cuello y le dio una vuelta al colgante.
-Alice, mandanos de vuelta.- dijo en tono ronco. Sin pestañear sin quiera.
-Muy bien,Principe.- respondió mi memoria cibernética .
En unos segundos ya nos encontrábamos de nuevo, en la unidad volátil y él, dueño y señor de mi cuerpo, me cogió de la mano y me llevo hacia la habitación donde habíamos consumado nuestros apareamientos.
-Principe..-pude decir, al sentir, su piel tan cerca mia, que creí arder.
-Shhh…no, Bella, Edward; llamame Edward…- perdido en mi cuello, como estaba, su susurro ronco, me puso los bellos de punta.
-Pero tú eres mi príncipe, yo …tú …eres…Oh…Edward…- Habia bajado hasta mi pecho, y lamia el pezón, con urgencia.
-Sí, Bella, si…¡Por Tristan! Me vuelves literalmente loco…
Y allí, en la soledad de mi cuarto, me enredé en sus caderas y me envistió con celeridad. Pareciamos animales, dominados solo por nuestros instintos. Pero no me importó. Estaba con Edward, estaba con mi príncipe, estaba con el hombre que me había desflorado.




Tanya Pov

-El jiyum (chip de rastreamiento), de Edward Cullen, está mas cerca de lo que pensamos, señora.- dijo uno de los subordinados de mi padre.
-¿Han dado con él?.- dije fría.
-Está en este mismo planeta. Nuestro plan ha dado resultado, señora. Como era previsible, han llegado hasta el planeta mas cercano a Sherkan. Cuando quiera salimos a darle caza.
-Cuanto antes.
-¿Matamos a todos los demás?
-No. Quiero divertirme. ¿ Sabemos quien está con él, aparerte de la hija de Charles Swan?
-Hemos podido ver los radares de nanomecánica que también se encuentan las unidades de el príncipe Emmet y su esposa Rosalie.
-Bien. Trae a la memoria cibernética: Jasper. Lo mandaremos primero a él, sin ningún dato en su memoria Ram. Jugaremos un poco con ellos. Me encanta jugar…sabiendo positivamente que voy a ganar en el intento…
Edward Cullen iba a volver a mis brazos.
Volveria a ser mio…aunque tuviese que volver a mandarlo a la Unidad de Control de mi padre, y borrarle la memoria de nuevo.
¿Cómo era posible que la hija del Krawoer del Principe, siguiera en su memoria? Despues de tanto tiempo…
Debia de haber estado obsesionado con ella; prácticamente desde que la vió. En los jardines de palacio.
Dí un fuerte golpe a la mesa donde me hallaba; partiendo en duro granito por la mitad.
A ella la mataria. No sin antes, hacer que despreciera a aquel principie, que la había amado desde que su Krawoer , comezó a enseñarle el manejo de las armas….

Continuará....

4 comentarios:

  1. holaaaa meee re contra gustoooo el capitulooo...estos dos sonn puraa pasionnn jeeejej...y ya tuvo que aparecer la brujaa de taniiiiiiiiaaaa ahhhhhh ya la detestooooo ...espero que no consiga separar a edward y a bellaaaaa...nos leemos en el que vienee...adiosito!!!!!!

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  2. hayyyy ya salio el peine con la Tanya.

    Besos !

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  3. Jajajjajaja!!!1 amamos a Tanya por encima de todo eh??? jajajajajajaajjajaj!!!! MIlloones de besos!!!

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  4. Hola me facina la historia creo k cuando llegue Tanya no me gustara enstar en los zapatos de ninguno de ellos si humana esta loca ciber esta deremate jajajajajaja no me despido y nos seguimos leyendo

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