lunes, 3 de enero de 2011

Prisionera del Deseo

CAPITULO 4
Bella Swan, aún no podia creer lo que veian sus ojos en aquellos momentos.
Aquel hombre, se habia quedado como su madre lo habia echado al mundo delante de ella…
….su corazón galopaba loco, y agarrada a las suaves sábanas de olor a galletas, no pestañeaba, ni se movia si quiera.
-Esto no me puede estar pasando.- dijo en un suave murmullo.
El hombre caminaba hacia ella. Pero de pronto unos estruendosos golpes,la despertaron de tan sutil pesadilla.
-¡Abre, Edward! ¡Se que estas ahí!.- era la voz de Jessica la que envolvía, el seductor ambiente, con una tensión que se cortaba.
Edward Cullen, seguía maravillado, mirando a aquella mujer, como una victoriosa hazaña.
Interiormente ,se reia… todo lo que le habia dicho Jess, sobre aquella muchacha, era una mordaz mentira…y él, habia sucumbido a aquellos ojos cálidos y oscuros, como si estuviese hipnotizado.
Al escuchar los bramidos de Jessica, hizo una mueca de desprecio con aquellos hermosos labios que tenia, y se retractó de sus propios pasos, de nuevo a cubrirse con la minimalista túnica.
Abrió la puerta, emitiendo un suspiro de fustración. Y allí estaba su ex amante.
Con las mejillas coloradas y una sonrisa, de anticipación, ante lo que ella creía, iba a ser la cúspide de la noche: pasarla en los brazos de Edward Cullen.
Jess, se enroscó en el cuello de Edward.
-No sabes, lo que te he echado de menos, allá abajo ¿Dónde te metías?.- dijo, jadeante, completamente turbada, ante la gran excitación de él, nada mas tenerla cerca.
-Ruego, que te controles, querida.- dijo Edward en un suave murmullo, intentando descolgar sus brazos del cuello.
Bella miraba todo aquello, con desconcierto; su cuñada, no habia reparado en ella, y se mantenía tan pegada a aquel hombre, que le dieron naúseas.
-Te deseo.- reclamó, Jess en un murmullo.- Te deseo tanto que me duele, Edward, hazme tuya, aquí y ahora…
El hombre emitió una suave carcajada, soltándose completamente de la mujer, se dio media vuelta y la volvió a a encarar con una gracia, arrolladora.
- Nena…por lo visto no has notado…que tenemos compañía, para tan lujuriosa, tentación.- ël hizo un ademan con sus manos y Jessica vió a Bella, en aquella cama, tapada hasta la boca.
-¡Bella!. ¿Que haces aquí?.- gritó, con la mano en la boca, y acercándose a ella.
La castaña, que habia observado todo aquello, con un abrumador sonrojo, alzó la barbilla y la miró fijamente a los ojos.
-He venido a buscarte. Jared te necesita….- tragó fuerte y revolvió las sabanas, casi rozandolas con su nariz, respingona.
Jessica no quería gritarle a su cuñada, que coño hacia allí….en una cama y con la presencia, de aquel hombre que la volvia literalemente loca.
-Y….¿Y tú crees que es normal que estes en una cama, en presencia del que será mi futuro esposo?.- Jess, se abalanzó sobre Bella y retiró suavemente las sabanas hasta su ombligo, y vió muy a su pesar que estaba completamente desnuda-- ¡Y desnuda!
Edward Cullen, emitió un ronco jadeo al contemplar los suaves y turgentes pechos desnudos de aquella muchacha. Su virilidad, ya bastante afectada por el rostro y los cabellos de la chica, no pudo hacer otra cosa que moverse por inercia propia y gotear una premurosa gota, de el principio de su semilla hinchada, por aquel espectáculo tan singular.
Jessica, miró al hombre y su cara eran todo reproches.
-¿Qué has hecho con ella? ¿Eh? Edward? ¿Quieres que sea tu juguete…? Yo creía….- Jessica estaba completamente, desquiciada, aquel era el hombre , que ella creía que un dia, mas pronto que tarde, le suplicaría, matrimonio y un hogar digno para ella y aquel mocoso.-¿La has hecho tuya, ¿eh?...- miraba a Edward con reproche.
-No.- dijo él, gutural, mirándola fijamente a los ojos.- Ella no es de tu calaña, Jessica.
-¿Mi calaña?.- espetó ella, como un insulto.
Edward, miró a Bella, cegado por un nuevo sentimiento al que no quiso poner nombre y se dirigió a Jessica con una mueca de sarcasmo.
-¿Crees que iba a pedir en matrimonio a una mujer que no se valora por lo que es? ….jeeejej.- su risa ronca, hizo vibrar la habitación.- Has estado retozando como una puta, en el laberinto, con mujeres y hombres y aún crees que voy a hacerte mi esposa….No mereces llevar el apellido Cullen, por muy temprano que te levantes…
Jessica, iba a estallar de un momento a otro.
Miraba a su cuñada, llena de un odio distino.
Ella le habia quitado en segundos, lo que le habia costado tanto en construir
.
Con Edward Cullen habría tenido una vida de lujos y un cama llena de amantes; incluso su marido… Edward Cullen era un dios en la cama y sabia que no habia mujer que no pudiese sucumbir a sus perversidades.
Una idea nueva la inundó y se relamió ante ella, dirigiendo una mirada de odio a su virginal cuñada.
-¿Te crees, mejor que yo verdad, Bella?.- le preguntó con un brillo de maldad en sus ojos; que a Bella , estremeció.
Ella alzó el mentón y mantuvo la mirada de su cuñada, que daba autentico pavor.
-Vamos a hacer una cosa Edward.- dijo ella paseando su cuerpo por delante de ambos.- Si esta virgen de mierda, quiere a la madre de Jared con él, va a tener que elegir. O me marcho yo y se queda ella, contigo..o se marcha ella…pero ha de entrar en la gruta..- una carcajada de triunfo, brotó de los labios de la maliciosa mujer, al mirar a su cuñada.- Tú elijes, Edward, ¿la quieres contigo. O en la gruta?
Edward la miró sin pestañear y maldijo, con su pensamiento a aquella mujer, se odió por unos momentos, al haber pensado alguna vez, hacerla su esposa.
Apretó fuertemente los puños e igual hizo con su mandibula. Jessica, habia urdido aquella treta en segundos y ellos dos; tanto él como Bella, no sabían como iban a escapar de ella.
La voz de la muchacha lo sacó de sus tribulaciones y lo dejó pasmado.
-Yo…me quedo…pero, por lo que mas quieras, ves con Jared…él te necesita…- el labio inferior de la chica temblaba y sus manos a la altura de l mentón, danzaban inquietas de temor.
-¡No!.- rugió él.
Jess caminó hacia Edward, moviendo bamboleantemente las caderas, y mirándolo fijamente a los ojos, verdes como el jade.
-¿No, qué, Edward? ¿ no, a dejarla en la gruta, o no, a quedarse contigo?
Él, mantuvo impasible su mirada y suspiró.
-No puedes hacer esto a alguien de tu familia, Jess, es sobrehumano, y mas..y ma…
-¿Qué?...¿siendo virgen? Jjajajajajajajjjaajajaj…aun está por verse si eso es cierto.- giró su rostro hacia Bella.- Las mosquitas muertas, son las primeras en esto…luego vamos las que hablamos demasiado…..jjajaajajajajj…Edward.- dijo en un siseo, lleno de maldad, entre los labios de el hombre.- Dejala en la gruta, seguro que te haces cruces ante lo puta que puede llegar a ser….o bien…dejala contigo y hazla sucumbir antes tus encantos…seguro que picará el anzuelo…eres demasiado buen amante para no hacerlo…
-Edward Cullen cerrró fuertemente los ojos y siseó entre dientes.
-Dejemos que decida ella.- dijo mirando un punto indistinto de la habitación de su hermana Alice.
Bella habia escuchado todo aquello, llena de una congoja, sin parangón.
Aquel hombre le daba auntentico pavor; pero mucho mas le daba aquella gruta o cueva de la que hablaban…¿acaso allí habitaba el mismísimo demonio?
Todo lo iba a hacer por su pequeño sobrino y la promesa hecha a su hermano…
-Yo me quedo con el señor Cullen… pero tú marchate con Jared, Jess.

Continuará….

2 comentarios:

  1. holaaaa guauuuu fascinante el capitulooo jesicaa es unaa zorra con todass las letrassss no la soportooooo...jeee...y bueno a bella le toca quedarse con edward que pasaraaaa...estoo va a estarr muy buenooo...y a edward le encanto lo que vio de bellaa ajaj se dio cuenta de que jesicaa mintio acerca de su cuñadaaaa...bueno nos leemos en el proximo besoss!!!!

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  2. esa zorrrraaa d Jessica me dan ganas de arrancarle todos los pelos, bueno spero q Edward c llegue a enamorar de Bella

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