SERÉ LO QUE TU QUIERAS QUE SEA.
-¿Asi que tú eres Isabella? ¿Isabella Swan?.- la voz de Edward; descolocaba mi mente y mi cuerpo.
-Si .- admití.- Principe.- Hice una nueva reverencia y él se mostró mas que divertido.
-Tú seras mi krawoer ahora. Espero que lo que haya oído sobre ti sea cierto. Quiero entrenarme duro.- La mirada de Edward , seguía siendo divertida y pude ver claramente en incipiente enfado de Tanya.
-Soy la hija de Charles Swan y todavía no lo he defraudado.
Edward dio dos pasos hacia mí y me ofreció su mano fría. La tomé y apretó delicadamente mi palma entre sus dedos.
-Tampoco lo has hecho en mí.- Me sumergí en su verde esmeralda y sonreí de dicha…
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Capitulo 18
La tensión del primer momento habia desaparecido, después de la recepción y el pequeño buffet que nos ofrecieron en la Casa Real, papá invitó al príncipe a una amena charla de la que yo solamente era una receptora mas. Quizás eran imaginaciones mías; pero entre tanto Edward miraba mis ojos a hurtadillas, sonreía de una manera terriblemente sensual y se pasaba demasiado a menudo la lengua por sus labios; relamiéndose con anticipación a algo que se estaba creando en su mente.
Sin quererlo, recordé como me habia entregado a él sin reservas y como habia tocado el cielo con las manos. Una ola de deseo me inundó y súbitamente noté como el rubor cubrió totalmente mi rostro.
Respiré hondo y cuidadosamente me marché de aquel corro de espectadores que escuchaban a mi padre y al príncipe, absortos. Caminé de nuevo hacia los jardines y allí me sentí libre de poder volar de nuevo hacia el pasado…hacia el dolor.
El satélite de Tristán: Obnubus, brillaba aquella noche de manera especial, los pequeños cráteres se veian claramente anaranjados; sostuve la copa de ambrosia entre mis manos y cerré los ojos fuertemente, protegiendo el deseo de recuperar a Edward y sus caricias.
Abrí los ojos y volví a mirara el satélite.
-¿Crees en esas chiquilladas?
Era él, era su voz, estaba allí, a mi lado y ni siquiera habia deparado en su presencia.
-Yo.. no sé de que me habla majestad.- Bajé la cabeza, mostrando sumisión y quise retirarme inmediatamente de su cercanía, me hacia demasiado daño tenerlo tan cerca y no poder besarlo y acariciarlo como mandaba toda la fibra de mi ser.
-Bella…no quiero que me hables con tantos formalismos. Vas a ser mi krawoer; por tanto habrá un mínimo de camaradería entre nosotros. .- Lo miré directamente a los ojos y me sumergí en aquella marea liquida de deseo que siempre me embargaba cuando estaba cerca de su cuerpo. ¡Oh, por Tristan, cuanto lo deseaba! Mi piel clamaba a gritos su nombre, la cercanía volvía mis instintos locos y no parecía ser dueña de mis actos.
-Pero…señor…- balbuceé.
Noté su cuerpo mas cercano al mio; mi hombro rozó su pecho por un milésimo instante y mis hormonas gritaron de ansiedad. Cerré los ojos, presa de aquella fogosidad extraña y a la misma vez tan conocida, al tenerlo al él, tan cerca.
-¿Pedias un deseo, Bella?.- Su voz se hizo mas sugerente. ¿Estaba coqueteando conmigo?
Lo miré interrogante y él se apartó un poco y sonrió, pasando una de sus manos por su desordenado cabello.
-Si.-espeté, esperanzada que me hubiera recordado.
-Creia que pedir deseos a Obnubus eran cosas de niñas o de viejas charlatanas. ¿Me diras que crees en la leyenda?
-No pierdo nada al hacerlo. Quizás sea mi última esperanza.
-¿Un amor martiriza a mi krawoer?.- Sus cejas se juntaron y quise lamer aquella profunda arruguita que se hacia en la parte superior de su nariz.
-Deseo que vuelva….- susurré, mirándolo. Abrasándome con la calidez de su mirada. Sin darme cuenta mis ojos se empañaron de lágrimas y Edward se acercó a mi sin cambiar la expresión de su rostro.
-No se puedo llamar hombre, al que hace llorar a una mujer tan hermosa como tú.- susurró.
Miré su rostro, sus labios y un sollozo se escapó de mi boca. Corrí, huí de allí como pude. Haciendo caso a mi mente que me gritaba que abandonara su cercanía y haciendo oídos sordos a mi cuerpo que clamaba por sentir el suyo….
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El primer dia de entrenamiento. No quiero levantarme de la cama. He soñado esta noche con él y lo he amado con tanta intensidad que creo que he tenido un orgasmo en sueños.
He podido sentir sus manos, su boca, su masculinidad rozando las paredes de mi centro combulso una y otra vez. Me levanté con las mejillas encendidas y con los labios mas sonrosados de lo habitual. Me sentía cansada y adolorida. Parecia como si en realidad hubiese tenido una maratón de sexo con Edward.
-¡Bella!
Oh por Tristan, papá.
-Si, papá. Tranquilo. No voy tarde. Me doy una ducha solar y salgo en camino al palacio.
La voz de papá se oia amortiguada por la puerta que nos separaba.
-Nena, tienes una unidad volátil de la Casa Real esperándote hace diez minutos. Hija, date prisa, no hay que hacer esperar al príncipe.
En menos de 15 minutos ya estaba en la unidad volátil y me dirigía a la Casa Real.
El príncipe Edward me esperaba en los campos de entrenamiento.
Lo ví casi instantáneamente. Era tan asombrosamente bello que comencé a hiperventilar por falta de respiración. Llevaba un mono de lucha holgado; pero se definían perfectamente su abdomen y sus estrechas caderas. Su cabello brillaba de manera espectacular aquella mañana, dándole pequeños destellos dorados a aquel raro cabello color cobrizo que tenia.
Su padre estaba con él. Estaban discutiendo acalorados. Me paré en seco. No habían deparado en que habia entrado por los jardines. Carlisle me vió y Él que me daba la espalda en ese preciso momento, giró la cabeza para observarme atormentado.
Caminé con paso firme hasta ellos y les hice una leve reverencia antes de hablar.
-Majestad.- saludé a Carlisle.- Príncipe.- hice lo mismo con Edward.- Ruego me perdonen la tardanza, no volverá a ocurrir.
Los labios de Edward dibujaron una sensual y diabólica sonrisa. Intenté no darle importancia y su padre se despidió de nosotras.
-¿Armas?.- fue lo primero que se me ocurrió decir.
-Si no te importa; prefiero comenzar con peleas cuerpo a cuerpo. Sé que también eres buena en ese aspecto.- volvió a sonreir con la misma malicia.-Luego pelearemos con armas Afkon.-terminó determinante.
Asentí y me puse en posición de lucha.
Pude sentir su mirada a lo largo de todo mi cuerpo. Lenta, minuciosa….cuando sus ojos se encontraron con los míos eran literalmente salvajes y noté como mi piel se erizaba.
Intenté reprimir a mi cuerpo y me lancé contra él con una de las llaves de combate con mas placaje que tenia en mi historial. Lo pillé completamente desprevenido y lo eché al piso, estallando en carcajadas.
-¡No subestimaré mas tu fuerza Bella; te lo prometo!.- volvió a retorcerse por el suelo y a reir.
Yo me quedé de piedra y asombrada por su reacción le ofrecí mi mano para que se levantara.
-Lo siento, Majestad. Pensé que iba a defenderse. No puede pensar en mi, como una mujer, tiene que hacerlo como un rival. Yo le estoy atacando y usted se defiende.
Edward se levantó lentamente, sin perder contacto visual conmigo.
-Llevas razón. Lo siento, se me olvida que eres mi krawoer….- En un gesto completamente suyo cerró los ojos y se apretó el puente de la nariz; haciéndome casi suspirar.- Venga, Bella. Estoy preparado, el primero que haga contacto con el suelo, pierde.
-¿Cómo?
-Si yo caigo, pierdo. Si tú caes; pierdes.
-Perdon Majestad pero esto no es una pelea de colegio. He venido hasta aquí con la firme idea de volver a hacer de sus músculos lo que eran, es mi deber y por consecuencia el de mi padre.
-Bella….- susurró acercándose a mí, demasiado. Su dedo índice recorrió mi mandíbula suavemente. Me perdí en aquel contacto y cerré los ojos; dispuesta a despertar de un momento a otro.
-¡Edward!.- Era la voz de ella. De Tanya.
Caminaba con algo de lentitud, sus prótesis habían sido las primeras y no estaban tan bien definidas como las que Edward tenia en uno de sus brazos y pierna.
-El modisto está en una de tus habitaciones; querido. El traje ya lo tienes confeccionado. Sube.- Ni siquiera me miró. Se paró delante de Edward, que estaba muy pegado a mi.- Por favor.- suplicó con un deje extraño.
Edward cerró los ojos fuertemente y se volvió brusco hacia las escaleras que llevaban al Palacio. No se despidió, ni si quiera me miró.
-Pequeña plebeya marginal….sigues como la araña a la mosca. Déjame decirte que no te recuerda y cuando me hace el amor. Gime mi nombre, no el tuyo. Edward es mio…tú para él no has existido nunca y ahora lo haces siendo su krawoer…una krawoer, que no esta a la altura, ya que él hubiese querido a tu padre, no a ti; pequeña mosquita muerta.
Conté hasta diez. No podia armar un escándalo en los jardines de Palacio.
-Mi padre me ha legado el entrenamiento de el príncipe. Mientras que él no me lo diga a viva voz, yo seguiré viniendo a ofrecer mis servicios.
-Ya te gustaría ofrecer otro tipo de servicios pequeña ramera con cara de puritana. ¡No te acerques a Edward mas de lo necesario, porque si no, todo este maldito planeta, lo sufrirá!
Ví como se daba la vuelta y se marchaba.
Miré hacia palacio y asombrada mi corazón galopó loco. Edward estaba en una de las ventanas. Me miraba con tristeza. Bajó el rostro y lo sostuvo entre sus manos. ¿Estaba llorando?
Caminé hacia la salida con el corazón en un puño. No tenia idea si Edward me recordaba o no; pero de lo que estaba segura es que Tanya lo estaba chantajeando para que se casara con el….
Continuará-….
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
viernes, 7 de octubre de 2011
Seré Lo Que Tú Quieras Que Sea
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holaaa malditaaaaa tania la detestooo ahhhhh quew desaparezcaaa !!!! uffff Me encantooo este capitulo Rositaaaa pero si taniaa desparecee va a ser mejorr jajajaj!! justo que bella y edward estabann soloss ella llega para arruinarlo todooo!!!! je!! besoss y que tengasss un lindoo fin de semanaaa!!!! adiosss!!!
ResponderEliminarohhhh pobrecito Edward mi querida sister, que gusto me daria que se empezara a deshacer esa zorra maldita, junto con su padre que se deshagan en pedacitos, espero que Bella piense bien como liberar a Edward de esa maldita zorra, me intriga que cosa estarían discutiendo edward y carlisle??? por favor Rosita ahora danos un pov edward para saber que pasa y..........YO CREO QUE SI LA RECUERDAAAAAA. BESOTES Y ABRAZOS SILMONIANOOOOOSSSS, SUBE PRONTOOOOOOOOO Y TE LEOOO EN EL QUE SIGUEEEEEEE,
ResponderEliminardios pobre Edward cuando y como lograra deshacerse de Tanya ....Me encanto este nuevo capitulo Rosita te quedo genial....xoxoxoxoxoxx
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