domingo, 23 de enero de 2011

¡OH! ¡MI DIOSA!

PREFACIO.
Era un niño cuando mis padres se separaron.
Mamá, siempre habia tenido inquietudes por el arte y al separarse de mi papá, dio rienda suelta a sus instintos y recibió una buena oferta de trabajo en una inmobiliaria.
Ella era la que ocupaba el puesto de decoradora; cuando los futuros propietarios ya se habían hecho con el inmueble.
Yo me habia marchado con ella; ya que papá, tenia un oficio en el que pasaba muchas horas y no se podia hacer cargo de mi todo el tiempo que el quería.
Mamá, llegó un momento que tampoco pudo; porque el trabajo en la inmobiliaria se hacia mas y mas estresante y la requerían para infinidad de locales y pisos.
Y ahí me encontraba yo…un niño de apenas 11 años …
Habiamos cambiado de ciudad y también de escuela; pero no se me hizo cuesta arriba, hacer amigos en mi nuevo colegio.
Mamá no deseaba dejarse solo y por esta razón, avisó al centro donde me impartían las clases si podían recomendarle una buena persona que se hiciera cargo de mi, mientras que ella se encontraba ausente.
El perfil de todas las candidatas no fue de mucho agrado para mamá y casi, casi se dio por vencida.
A veces me quedaba en casa de mi amigo Emmet, su mamá siempre estaba en casa…y su padre llegaba a la hora de cenar y saludaba y besaba a su hijo, antes de que éste fuese a dormir.
Yo…tenia envidia a mi amigo; porque aquello no lo habia visto nunca en mi antiguo hogar.
Papá era jefe de policía de la ciudad; y muchísimas madrugadas me habia despertado el teléfono. Despues de unos minutos, veía la luz prendida del pasillo y oia la puerta del lavabo…papá se marchaba.
Todo aquello habia desencadenado que mis padres se distanciaran hasta el punto de odiarse, y de no conocerse.
Yo era un vinculo que ninguno de los dos miraba, cuando sucedían malos momentos.
Esme Swan eran el prototipo de mamá ,que teníamos todos los niños, dulce, bella y tremendamente enamorada de su marido.
El hogar Swan, era un sitio lindo del que nunca deseaba marcharme..pero aquella no era mi casa y tampoco eran mi familia, aunque deseaba que lo fueran con todo mi ser.
Mamá iba a recogerme cuando acababa su jornada laboral y tenia una breve charla con la mamá de Emmet, quien le sonreía tiernamente a mamá y a mi alternativamente.
-Es un chico magnifico.- decía Esme, mirándome acariciándome la mandibula.- No me dan ninguna faena, Emmet y él, son tan independientes que casi no me entero que están en casa.
Mamá, me miraba con ojos entristecidos y me asía del cuello, acercándome a su cuerpo, con terror, muy mal disimulado.
-Le agradezco, que me haga este favor, señora Swan….la verdad es que quiero que Edward esté en casa,pero no encuentro una persona lo suficientemente responsable para que se haga cargo de él… ya me entiende, una persona de confianza-
Esme sonrió tierna, nuevamente y abrió los ojos; como si hubiese recordado algo.
-¿Necesita canguro, señora Cullen?
-Sí…lo necesito como el aire que respiro…Edward lo necesita.
La mujer bajó la mirada y se retorció las manos nerviosa, titubeando al hablar.
-Mi hija…mi hija, ha salido de la universidad y no encuentra trabajo..necesitaria un sueldo..aunque fuera pequeño… -alzó la vista y miró a mamá con determinación .- Isabella es responsable y se pondrá loca de contenta al poder hacerse cargo de Edward.
Yo tragué en seco.
Habia oído hablar de la hermana de Emmet, pero no cosas buenas en la gran mayoría.
Emmet me habia dicho que era odiosa.
Le gustaba leer libros en la soledad de su habitación, apenas tenia amigos ..y eso sin contar que le daba a Emmet clases de literatura Inglesa, cosa que ambos nos repugnaba…
Trabajaba en una cafetería de 5 a 10 de la noche y por eso no habia tenido el gusto de conocerla.
Miré a mamá y una sonrisa completa, desbordó su rostro.
-No sabe el tremendo favor que me hace, señora Swan,dígale a Isabella que venga a visitarme mañana mismo, cuando lleve a Edward al colegio, dialogaremos sobre todo lo que se requiere al pequeño, y convendremos horarios y honorarios.- Mamá, ofreció su mano a la señora Swan y ésta la apretó con fuerza.
-El favor se lo hace usted a mi hija. Hoy es su ultimo dia de trabajo y no quiere dejar de ganar algo de dinero para poder viajar hacia America. Allí la espera su novio, hace un año que casi no lo ve…ay señora Cullen, no sé porque le cuento esto..pero…
El sonido de unas llaves nos hizo volvernos.
Por el umbral de la puerta ; como una aparición, hizo acto de presencia una chica cabizbaja , de melena castaña y bañada en un tremendo capón oscuro que la hacia parecer un cuervo. Aquello me estremeció.
Cuando dejó en el suelo la bolsa oscura que llevaba prendida en su hombro; como si ésta pesara mil kilos, sus ojos viajaron hacia nosotros y una sonrisa se dibujo en su rostro.
-Mamá.-dijo caminando hacia la señora Swan.- Hola…- miró hacia mi madre y luego hacia a mi.- ¿Supongo que tú seras el amiguito de Emmet?.- preguntó, poniéndose a mi altura y tocándome el cabello; despeinándolo más de lo que ya estaba.- Soy Bella, la hermana de Emmet.
La cabeza comenzó darme vueltas y mi corazón de niño golpeó mi pecho, como si lo amartillearan.
- Bella.-dijo su madre sonriente.- La señora Cullen requiere de tus servicios…quiere que seas la canguro de Edward, ¿Qué te parece?
La muchacha, miró a su madre asombrada y sus labios se estrecharon en una sonrisa mucho más amplia.
-¿Cuándo empiezo, señora Cullen?


Continuará…..

1 comentario:

  1. holaaaa nuevaa historiaaaa..me gustoo muchoo el prefacioo dward es el chicoo y bella es mas grande que ell...yy va a hacer de niñeraa del pequeño eddi jeee...me gustoo muchisimoo este prefaciooo nos leemos en el primer capiiii!!!! besos enormess!!!

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