Capitulo 6
SOLA
No recuerdo las veces que Edward me hizo el amor.
Sé que después del último orgasmo me dormí entre sus brazos, cálidos. Ya no había frialdad en él. Me sentí segura. Pero un temor ahondó en mis sueños.
Cuando la voz de Alice me despertó, me hacia la remolona en la cama. Palmeé el colchón buscando al ciborg; no lo encontré y me restregué los ojos fuertemente. Me semiincorporé y ví que mis pechos están desnudos…toda yo estaba desnuda.
-Ejem,ejem…¿Bella?.- la voz de Alice era sibilina.
-Dime Alice…novedades..
-¿Buenos días Bella?
Aparté la colcha de mi cuerpo y me miré en el espejo de la cómoda, recordando la noche anterior. Me ruboricé levemente y me dirigí hacia el baño de mi habitación. Necesitaba una ducha solar.
- Edward ha hablado con Emmet, Bella.
Me paré en seco y volví la cabeza hacia la figura invisible de Alice, furiosa.
- ¿Cómo? ¿Qué?
-Me pidió que no te despertara. Me dijo que no habías dormido en casi toda la noche. Que él tenia información suficiente en su memoria para darle al príncipe. No lo ha hecho mal Bella. Ese ciborg no está diseñado solamente para saciar tu apetito sexual. Es mucho mas que eso.
-A mi me lo vas a decir…-susurré.-¿Qué hace ahora Edward?.-dije metiéndome en la ducha solar.
-La verdad es que creo que está jugando a estrategia.
-Quiero hablar con él en cuanto salga de la ducha solar Alice. ¿Alice?
Encedí el botón de la ducha y noté la calidez de los rayos en mi piel.
Salí de allí con la rápidez de la preocupación acerca de conversación entablada por Edward y Emmet ¿Qué le habría dicho aquella maldita maquina tan…perfecta?. Un suspiro irremediable salió de mi boca y la visión en la habitación de Edward desnudo tampoco me dio para pensar mucho más en el asunto.
-¿Qué haces aquí, Edward?.- le rugí colérica, cogiendo un trozo de colcha e intenta taparme con ella.
-La memoria Alice me dijo que necesitabas de mis servicios.- Su mirada divina, estaba completamente entregada a mi cuerpo, ya que lo contemplaba de arriba abajo sin ningún pudor.
-Maldita, Alice
. ¡A la mierda!.-cogí el colgante del cuello y le dí dos vueltas, desconectándola.- Mira no,vístete. No quiero sexo ahora.
Edward se acercó a mi lentamente y rozó mi pecho con sus dedos ; la piel se me erizó y contuve un estremecimiento. Los pezones se irguieron y lo miré a los ojos.
Me levantó la ceja en señal de interrogación el muy descarado y sonrió de manera sensual.
-Tu corazón bombea más rápido de lo habitual y tu sexo se está llenando de fluidos.-dijo acercando su cuerpo al mio.
-Podias ser más romántico ¿no?.- gemí. Lo miré directamente a los ojos y tragué fuerte.-No me toques así…
Él ya estaba acariciándome donde la espalda pierde su nombre hacia la nuca,sus dedos hábiles sorteaban mi piel de una manera electrizante.Trazó líneas invisibles con ellos y me hizo jadear de placer al llegar a mi sexo.
Pulsaba en mi centro de tal manera que me hizo poner un pie en la cama para darle más acceso.Sus labios demandantes devoraban los míos de manera frenética ; y yo lo seguía.
Me había abandonado a la pasión totalmente.Enrollé mis piernas en sus caderas y noté el bulto duro de su miebro.
Despegué mis labios de los suyos para respirar y él miró con los ojos cargados de deseo.
-Esto no debería de estar pasando mmmhh…Edward……….
- ¿Qué?....
Nos quedamos mirando unos segundos y él volvió emitir un gruñido al coger un pecho entre sus labios y lamerlo deseperadamente.
Se tiró en la cama y me hizo un gesto con la mano. Queria que le diera guerra yo a él.
Lo miré lentamente de arriba abajo…era tan perfecto que me daba miedo…
Me apoyé con las rodillas en la cama y abrí las piernas para cabalgarlo.
Una vez apoyada él buscó la entrada con la mano en su miembro y me penetró.
Emitimos ambos gemidos guturales. Cogió mis hombros y los dejó que descansaran sobre su pecho. El ritmo lo marcaba él…parecía saber lo que yo necesitaba en cada momento el muy cabr…
Hizo que me levantara de la cama y me penetró intensamente apoyada en la pared de la habitación, dando fuertes estocadas, haciéndome sudar irremediablemente.
La postura del misionero era un juego para Edward. Él quería más y más y yo no se lo negaba. ¿Quién necesitaba a quien?
El sonido de nuestros cuerpos fundidos, pegados, sudorosos con los jadeos que emitíamos , era aún más excitante y me enardecía más y más sólo de escucharnos.
La máquina perdió fuerza y se abandonó en mi, emitiendo un sensual gemido y cerrando los ojos; dando sus ultimas embestidas.
Estirada boca abajo y él sobre mi espalda, suspiré profundamente, al sentir que se alejaba de mi centro para posicionarse a mi lado.
-Me pregunto, como puedes eyacular…
Él rozó mi nariz con la suya de arriba abajo , y se acomodó entre mis pechos; jugando con mis pezones.
-Mi máquinaria es insólita.-dijo misteriosamente.
-¿Todas las unidades desestresantes sois tan…tan..complacientes?
-No tengo ni idea.- Bajó hacia mi ombligo y lo besó.- Me haces reaccionar de esta manera. Estoy hambriento de ti a todas horas.- Paseaba su lengua por el triangulo rizado de mi pubis.- Eres tan perfecta…
-No, espera Edward…tenemos que hablar…no.- Me mordí el labio de puro placer. Ya lamía mi clítoris y lo succionaba de una manera magistral,alternaba, mordidas con lamidas y al final succionaba dando alaridos de placer.
Noté como sonreía al lamerme de aquella manera. Lo hacia con total devoción,tocaba mis pechos mientras me degustaba dando verdaderas muestras de deleitarse con aquella situación.
Grité, si , eso fue lo que hice: gritar al correrme, mientras él lamia y succionaba. Lamia y succionaba sin darme cancha.
-Dí mi nombre.- me dijo mientras yo me iba.
Sí debía decirlo, se lo merecía tanto.¡Ah por Tristan!
-¡Edwarddddd!!.- Él me miró con total adoración y me penetró fuertemente mientras me corría, embistiéndome duro y cerrando los ojos al hacerlo.
-Oh…Bella…Bella..
Despues de aquella sesión intensiva de sexo, tumbado en la cama, pensé en sacarle la conversación que había tenido con Emmet.
-Edward…
-¿Hum?.-dijo entretenido en mi pelo.
-Alice me ha dicho que hablaste con Emmet. No quiero que te atribuyas tareas que no son las tuyas.
Alzó su cabeza, buscó mis ojos y su expresión cambió.
-Estabas cansada, creí que lo…
-Tú no crees nada, Edward, tú estas aquí para darme placer; nada más. Que no se te olvide.
Me levanté de la cama y me cubrí con una bata.
Bajó la cabeza mirando un punto perdido de la cama y sonrió para sí mismo con una mueca de amargura en su rostro.
-Tengo claro que es lo que soy, Isabella.
Un amargor muy conocido llegó a mi vientre y comencé a temblar.
-Muy bien. Ahora dime, ¿Qué te dijo Emmet?
-Le dije nuestras coordenadas y nuestro dia de aterrizaje sobre el planeta objeto. Ellos tienen una nave más veloz. Quizás estén antes allí que nosotros. Mandaran información en un par de días solares. Nada mas.
-Bien. Si el príncipe quiere ponerse en contacto en otra ocasión te ruego…no.. te exijo que esté haciendo lo que esté haciendo me lo hagas saber.
Miró hacia un lado y se levantó del catre.
-Claro, no lo dudes.- Cogió su ropa y se dirigió hacia la puerta sin volverse.
-Debes tener claro lo que eres Edward. No te confundas, tú no me haras olvidar a Emmet; lo sabes.
Él se detuvo un momento.
-Sé lo que soy Bella Swan y también lo que sientes conmigo…
-¿Cómo te atreves?
-Me atrevo por que si…porque soy el único que tiene derechos sobre ti ahora mismo….sé lo que te hago sentir..
-El sexo es sexo, he vivido mucho tiempo sin ello; puedo hacerlo de nuevo. No te creas imprescindible. Eres un vanidoso.
Se giró y me cogió de las muñecas haciéndome daño.
-¿Crees que es ese Emmet el que te hace vibrar cuando yo te amo?
Lo miré furiosa.
-No. Claro que no.
-Me haces dudar.
-Desconectate Edward. Ahora mismo. ¡Ya!
Me soltó de su agarre y retrocedió dos pasos.
-¿Qué?
-Baja tus niveles de energía . Desconéctate, si te necesito, Alice lo hará.
Él me miró con una sombra de tristeza en sus ojos verdes y asintió con una débil sonrisa.
-Esta bien ,Bella.
Se marchó y volví a tirarme el la cama, estaba terriblemente cabreada. ¿Qué creía aquel ciborg?¿Que tenia algún derecho sobre mi?¿Que deseos había albergado?
Cogí la almohada y me la puse en la cara…
-Malditas máquinas…las dos desconectadas..menuda compañía …para calentarme la cabeza.- Cerré los ojos y recordé las manos de Edward vagando por mi cuerpo.
No. No practicaría sexo con él más. Lo necesitaba como apoyo al llegar al planeta objeto y nada más. Ahora solo podía pensar en Emmet….pero Edward me perseguía incansablemente en mis sueños…
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
lunes, 6 de diciembre de 2010
Seré Lo Que Tú Quieras Que Sea
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holaaaaaaa....guauu estos dos sonn insaciabless...ajajj creo que bella fue un poco dura con las palabras que le dirigioo a edwardd...y nosseee mmmm este edwardddd no se si es un ciborgg algoo raroo hayyy...jeee...bella que se deje de joderrr con emmettt....je!!! eso que dice que va a tener mas sexoioo con edward no se lo cree ni ella ajjaaj!!! nos leemos en el que siguee me gusta mucho esta historia!!!! besoss!!
ResponderEliminarque calorrrrr
ResponderEliminaresa maquina me esta dando que pensar,
podremos pedirla para naviadad???
mmm no me agrada que piense tanto en Emmet
nos leemos en el siguiente
besos