viernes, 17 de diciembre de 2010

Prisionera del Deseo

Capitulo uno.



Jessica Stanley guardaba todas sus ropas en una vigorosa maleta de piel curtida, cantando alegremente, mientras que su hijo, la miraba con los ojos llorosos.

-Mamá, estoy malito..no me dejes…- balbuceaba el niño, hipando y sorbiéndose los inminentes mocos que de un momento a otro aparecerían por su colorada nariz.

Jessica lo miró por unos sengundos y cerró la maleta con una sonrisa maquiavelica.

-No te preocupes, pequeño…tu tia Bella cuidará de ti como lo hace siempre…cuando yo me marcho. No te faltará de nada.- dijo sin mirarlo.

-Pero yo quiero estar contigo, mamá…

Jessica Stanley había quedado viuda hacia muy poco tiempo.

Mike Swan, había fallecido de un balazo en el camino de Deketnow, tratando de esquivar a unos asaltantes que querían robarle el caballo.

La viuda de este, no guardó mucho tiempo su luto.

Y Comenzó a presentarse en fiestas de sociedad en una brevedad de tiempo incofesable para la familia.

El legado de Mike, había sido aquel hijo que la sacaba de sus casillas y su queridísima cuñada. Isabella Swan, una solterona remilgada,que la llevaba por la calle de la amargura, con sus estúpidos perjuicios.

Miró a su hijo y le estampó un beso en la mejilla, con la firme decisión de volver casada y darle un padre aquel bobo, que tanto le recordaba a su difunto marido.

Cuando salió de su habitación, el carruaje ya la esperaba y su cuñada, junto a este: retorciéndose las manos y jurando entre dientes que no podía haber madre menos insensible que ella.

-Jess.- le dijo ella, dando un paso para cogerle la mano.- No te vayas… Jared te necesita, puede enfermarse más y sólo necesitará a su madre para sentirse aliviado de su dolor.

Jessica, miró a su cuñada de arriba abajo y le dio una voz a uno de los lacayos que viajarían con ella hacia la mansión de Cullen.

-Si empeora, házmelo saber. De sobras sabes donde estaré.- dijo escuetamente a su cuñada.

Subió al coche de caballos y la muchacha que se quedaba en pie, mirándola con los ojos muy abiertos. Se quedó sin respiración.

-Madre desnaturalizada.- susurró.

El carruaje, salió en estampida, movido por seis corceles de las más pura estirpe,capitaneado por unos de los lacayos de Cullen.

Volvió cabizbaja y arropándose en el enorme chal; herencia de su madre. Cerró el portalon de su basta casa y buscó a Jared por los rincones.

El niño se hallaba arrodillado en una de las columnas del comedor principal, llorqueando y tocándose el cabello nervioso.

Se arrimó a él y se puso a su altura, susurrándole una de las bellas nanas que le cantaba su padre cuando estaba en una situación parecida.

Mike fue un perfecto padre y hermano. Lástima que su vida se truncara tan pronto en aquel camino, abanderado siempre por agentes de seguridad, que aquella noche, gran causalidad no se encontraban en su destino.

Lo envolvió en sus brazos y lo llevó hacia su cama, rogando a Dios, que se le pasara pronto la baraquera, ya que alguna de las veces que Jessica se había marchado, había pasado noches enteras sin dormir, a causa de las pesadillas del pobre de Jared.

Consoló al hombrecito de tan solo 7 años, con aquella voz suya pastosa y llena de matices y volvió hacia la cocina, para hablar con la empleada de la casa: La señora Cope.

La mujer ataviada con grandes faldas y un delantal que lleno de salpicadas de diversos alimentos , la miró ceñuda cuando apareció por el umbral de la puerta.

-¿Ya se ha marchado, la señora?.- preguntó, remarcando la señora en un tono áspero.

Bella se mordió el labio y suspiró.

-Sí, ya se ha marchado.

-Pude ver desde aquí, el carruaje de Cullen. ¿Cree en serio que se casará con ella, señorita?

Bella paseó cabizbaja a lo largo de la cocina, cogió una brillante y apetitosa manzana y le dio un mordisco, sentándose en uno de los taburetes de madera que La señora Cope, tenia para descansar.

-Eso dice, Jess. Yo no confio mucho en su palabra…

-Pero señorita.- se acercó la mujer y la miró profundamente a los ojos.- Dicen de él ,que es el autentico demonio, hecho hombre en la tierra. Señorita ¿no tiene miedo por su cuñada?

Bella dejó la manzana a un lado y vovió a suspirar.

-Supongo que es a Jess a quien debería de darle miedo..y se marcha, abandonando a su hijo, en cuanto su carruaje aparece, para devolverla a sus brazos..mucho miedo no creo que le tenga, no.

La mujer se llevó la mano a los labios, en un signo de horror.

-Yo no estaría tranquila por Jared, señorita. Ese hombre no es un digno sustituto a su difunto hermano, perdone si le hablo con esta confianza, pero creo que su cuñada está pisando aguas movecizas..en el pueblo, se habla de ella como si fuera una de sus …

-Rameras.- puntualizó Bella.

-Sí, señorita..¿no le preocupa que Jared sea el hazmereir de todo Forks?

-Bella tragó fuertemente y cerró los ojos, tambaleando levemente la cabeza hacia los lados.

-Yo…no puedo hacer nada…

-Podria ir a hablar con ese hombre…con el tal Edward Cullen.

Bella dio un respingo y saltó del taburete enviándolo al suelo.

-No…ni pensarlo..yo no me presento allí. Jessica debe valorar todo lo que está haciendo. Quizas si que se case con ella, y si es asi a Jared no le faltará de nada..y yo..y yo.. podré hacer mi vida.

-Pienselo señorita..

Bella colocó el taburete en su sitio y miró a los pies de la cocinera.

-No me meteré en la boca del demonio, señora Cope, Jessica no me arrastrará hacia esa mansión,ella debe evaluar las consecuencias de sus decisiones, yo no soy nadie, con respecto a eso. Ya es mayorcita.

Y diciendo esto salió de la cocina, directa a la habitación de Jared.

Entreabrió la puerta delicadamente y sonrió, ante la carita dulce y sosegada de su sobrino.

Cerró la puerta de un golpe sordo y caminó hacia la suya, desenvolviendo su cuerpo, de todas aquellas capas de ropa que la encarcelaban.

Le gustaba dormir desnuda.

Era algo extravagante y vergonzoso…pero a ella no le importaba.

Le gustaba sentir el roce de las sábanas en su cuerpo, era una dulce caricia que la recorfortaba; dado el patético dia que había pasado….

Unos golpes en la puerta la despertaron de una manera brutal.

-Señorita, señorita…es su sobrino..está ardiendo en fiebre…señorita.- era la voz de la única criada que habían podido conservar después de morir Mike.

Bella se levantó de un saltó y cogió una de sus batas de franela, se abonó cada botón, con los dedos bailando por los nervios y abrió la puerta con cara de horror.

Caminó al lado de la criada y llegó hasta la habitación del pequeño.

Bella se llevó las manos a la boca y corrió hacia él, tocándole la frente.

-¡Dios mio, esta ardiendo!.- gritó.-Jared, Jared, pequeño ¿me oyes?. Dime algo por favor.

El niño abrió sus enormes ojos azules, herencia de su padre y solo pudo emitir una breve palabra.

-Ma…ma..

Bella cerró los ojos fuertmente y besó la frente del niño con vehemencia.

-Irina, dile a Sam, que me prepare a Odalisque.

La criada abrió mucho los ojos y corrió hacia el pasillo como una loca.

Le preparó al pequeño, pequeñas compresas de agua fría que iba apoyando fuertemente en su frente, repitiéndole una y otra vez lo mismo.

-Tranquilo, Jared, tia Bella te traerá a mamá.

Irina apareció nerviosa y jadeante.

-Señorita, ya le he dicho a Sam..

Bella levantó su cuerpo del lado de Jared.

-Vigile al niño. Voy a vestirme y asearme. Me marcho a La Mansion de Cullen, voy a traer a Jess…Es lo único que necesita Jared.

Con los hombros caidos y un hondo pesar, Bella Swan caminó hacia su habitación,con la indignación de tener que ir a arrancar a su cuñada de los brazos del demonio de Cullen.

Continuará.

¿Qué? ¿Les gusto? Jejjejejej, ya saben me dicen algo. Un beso, mis niñas hermmosas.

Sistecullen.

2 comentarios:

  1. holaaaaa ami me encantoo este comienzooo de la historiaa ....jessica que madre desalmadaaa pobreecito jareddd...ya me cae mal jesica...yy bella tanto que no queriaa va a tener que ir a buscarla a la mansoion cullenn..yy supongoo que conoceraaa a a edwardd???!!! mmmm espero que sii!!! noss leemos en el que vienee!!! besoss!!!

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  2. wOW, Bella es una solterona jajaja, pobre, supongo que Edward tiene algo de demonio y Jessica de madre no tiene nada. Gracias Sistercullen, un beso guapa, ya te extrañaba

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