viernes, 22 de julio de 2011

Morir En Primavera.

MORIR EN PRIMAVERA.
Edward la miró serio y se perdió en sus enormes orbes chocolate. Tuvo la necesidad de besarla. Pero se contuvo. Estaba en casa de sus padres y aquello no era correcto.
La veía tan desvalida en aquella situación que hubiera querido salir corriendo con ella y llevársela lejos, muy lejos de todo aquello que caia sobre ellos. Algo totalmente desconocido para él.
-¿Y que es, entonces?
-Hay…hay una entidad que te persigue. Tu unión es muy fuerte a ella…alguien que compartió un vinculo muy fuerte contigo…y despareció creyéndote culpable de ello….
Edward dio dos pasos hacia atrás y se apoyó en una pequeña mesa a su espalda.
Carlisle miraba sin comprender y Alice, intentaba vislumbrar en su clarividencia; lo veía todo nebuloso y sin vida.
-¿Elizabeth?.- La voz de Edward salió a borbotones.
Bella no pudo hacer otra cosa que asentir y mirar a Alice con suspicacia.
Elizabeth no habia sumergido su bondad en el cuerpo de Alice. ¿Entonces quien habia sido, que tantos lazos tenían en común?
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Capitulo 12.


-Esto va a ser mucho mas duro de lo que esperaba…- Bella se hallaba sentada en el gran sofá del salón y hablaba entre murmullos con su amiga Rosalie Hale.- ¿Y tú, que tal te encuentras?
-Yo muy bien.- Rosalie acarició su protuberancia en la barriguita y sonrió abiertamente.- Estamos fenomenal las dos, Bella.
-Es una niña….- Bella murmulló.
Rosalie entrecerró los ojos y los cerró al tiempo que un gran estruendo se oyó en el piso superior.
-Seguro que el manazas de Emmet ha roto algo Bella.- siseó.- ¿y que quieres decir con una niña…que pasa si lo es?
Bella hizo un ademan con la mano y negó con la cabeza.
- Nada, nada….es solo que en mis visiones hay demasiadas niñas…demasiadas energías femeninas…
Rosalie le dio un codazo a Bella, sonriéndole con picardía.
-Bueno…no está mal del todo si puedes tener a Edward Cullen viviendo bajo el mismo techo que tú…. Esto significa algo, Bella.
-No.- escupió ella tajante.- Significa que él solo esta a salvo en esta casa; donde hice el sortilegio de los nudos. Hasta que no sepa a quien nos estamos enfrentando no podrá salir de aquí.
-Vaya….
-Creo que la presencia negativa es Elizabeth; pero no estoy totalmente segura. Hay algo en ella terriblemente duro; desprende dolor, mucho dolor. No voy a ir por el gabinete hasta que me quite esto de encima y así dejar marchar a Edward Cullen en paz.
Bella cogió una cajetilla de tabaco que habia encima de la mesa de centro y sacó uno de los pitillos posicionándolo en sus labios.
-No deberías fumar delante de una embarazada; ya lo sabes.- le recriminó su amiga.- Me marcho a ver que hacen estos dos arriba, creo que Edward quiere traerse parte de su casa a la habitación que amablemente le has cedido…me muero de la curiosidad.
Bella la vió levantarse y encendió el pitillo.
Las voces de Emmet, Edward y ahora las de Rosalie sonaban a lo lejos como un eco del pasado y mientras ella intentaba encontrar algún indicio de el principio de todo aquello…
Si bien era cierto; ya habia descartado completamente que el espíritu libre de Elizabeth fuera el que se habia sumergido dentro de Alice. ¿Pero entonces?
Luego estaba Angela y sus apariciones en medio de la noche; recordándole que debia de salvar a Edward. Y por ultimo estaba ella y la atracción irremediable que sentía hacia ese hombre.
Y ahora , viviendo en su casa. Con ella. Bella sabia positivamente que iba a salir muy dañada cuando toda aquella situación acabase. Edward le haría nuevamente daño; de una manera u otra y ella nunca mas seria Bella Swan de nuevo. No la Bella Swan que se hallaba sentada en aquel sofá fumándose aquel cigarrillo.
Apagó con fuerza el cigarro en el cenicero de cristal que se hallaba justo en medio de la mesa de centro y marchó hacia su habitación; que estaba justo al lado de la que seria de Edward desde aquella noche…
-Veo que no eres mas feliz que yo con esta situación.- la voz de él salió de la nada y ella se volvió rápidamente.
-He vivido sola por años. Será divertido tener compañía.- dijo caminando hacia su habitación.
Sintió como una mano poderosa se afianzaba en su brazo y la paraba en seco.
-No tengo por que quedarme. Y lo sabes. Puedes hacer ese sortilegio en cualquier otro lado y no moverme de allí. No estoy tan loco como para no hacer caso de lo que me dices. .- Edward la miró intensamente.- Te creo.
-Edward…- Bella movió ligeramente el brazo para que el hombre la soltara.-¿Elizabeth murió en primavera; verdad?
-Si.- adimitió él frio.- ¿Qué ocurre Bella?
Las voces de Emmet y Rosalie se volvieron mas cercanas y ellos se volvieron para observarlos.
-Chicos; nos marchamos. Nuestra pequeña está un poco inquieta y tengo que mimar a su mami.- Emmet acariciaba la barriguita de su esposa desde la espalda.- No os mateis ni nada por el estilo..
-Emmet.- farfulló Rosalie; propinándole un golpe en la cabeza.
Bella y Edward los acompañaron hacia la puerta y cuando se marcharon los dos amigos, al entrar de nuevo a la casa, se miraron con severidad.
-Creo que es Elizabeth. Pero no estoy segura Edward. Yo pensé…pensé que Elizabeth volvería a vivir desde el cuerpo de Alice; por lo visto me he equivocado de todas, todas….
Edward dio dos pasos hacia ella y la miró a los ojos.
-Pero ella….ella me amaba…
Bella se giró en redondo para evitar aquella mirada intensa y verde que la desarmaba por completo.
-Tú dejabas mucho que desear en calidad humana Edward. Si bien erais gemelos , vuestra manera de mostraros ante la vida era completamente diferente…
Las facciones de Edward se endurecieron y apretó la mandíbula con fuerza.
-¿Vas a estar recordándome continuamente como era cuando era un crio? ¡Ya soy un hombre maldita sea! Y he vivido subyugado por tu recuerdo desde que te creí muerta y ahora apareces mas bella que nunca y destilando sensualidad por todos los poros de tu piel. Ya no soy aquel niño, ahora soy un hombre Bella. Lo soy, y necesito que me creas cuando te lo digo. Es necesario que lo hagas para que ninguno de los dos salga herido de esto.
Bella se llevó la mano a la garganta. “¿Edward habia dicho lo que ha ella le habia parecido”?
-Percibo que voy a ser yo la que salga herida; Edward…
Edward se acercó mas a Bella y acarició con tibieza los costados de ella; acto seguido rodeó ésta con sus brazos y la acercó mas a él.
-Creo que desde que era un crio…..temía esto. Siempre he temido esto.- le dijo en un sensual susurro.- El poder innato con el que actúas hacia mí. Mi cuerpo te reconoce y quiere tenerte. Es como si todo esto estuviese planificado por algún ente divino. Y si.- dijo él, acariciando sus labios con sus dedos finos y largos.- Siento como tú te estremeces cuando te toco, cuando te hablo. Ah….Bella…Te necesito, te deseo tanto…que me duele aquí.- Edward señalo el centro de su pecho y suspiró.-¿Sientes tú lo mismo?
Bella admitió con la cabeza y cerró los ojos, esperando el beso que sin dudas vendría después de aquella sorprendente revelación.

Edward miró los labios perfectos de la castaña y se relamió de anticipación. Notaba que su cuerpo se tensaba como el de un leopardo frente a su presa. Isabella era una presa tan deliciosa que le dolían todos los huesos de su cuerpo cada vez que la miraba.
Y ahora estaba en su casa. Viviendo bajo su mismo techo, Dios sabe por cuanto tiempo.
Capturó sus labios lentamente y la guió hasta entreabrir la boca de rosa de ella; hasta introducir su lengua con la de ella; ardiente. Gimió ante el contacto anhelante y abrasador.
Queria adentrarse en ella de todas las maneras posibles; y sabia que seria así. No podia ser de otra manera. Se cumplían todas las circunstancias para que así fuera y mas tarde o temprano iba a ser asi.
Subió con destreza sus manos desde su cintura hasta sus senos y los acarició.
El gemido de ella lo hizo suspirar a él también y notó por encima de las ropas de Bella los pezones erectos por el placer; su disposición era tan apta como la que él sentía en aquellos momentos.
-Te deseo.- murmuró él; arrastrándola, hacia atrás y tumbándola en la gruesa alfombra árabe.- De una manera desconocida para mí, Bella. Necesito que seas mía, ahora, en este mismo momento.
Bella no tenia control sobre su cuerpo y se habia adentrado en un torbellino de nuevas sensaciones que la perdían.
Las palabras de Edward las oía en la lejanía. Sus sentidos estaban puestos en aquellas manos y la boca prodigiosa que la estaba llevando a un estado de locura total.
Al notar las palmas calientes sobre su torso se dio cuenta de que él, majestuosamente se habia deshecho de la blusa y sus senos; preparados para recibir mil y una caricias se alzaban orgullosos henchidos de deseo al igual que ella.
La boca de Edward capturó una de aquella crestas con maestría y ella emitió un gemido parecido al de un gatito enjaulado.
La boca de Edward, los besos de Edward. Sus manos desprendiendo los pantalones de su cintura, sus braguitas…..las caricias de él por aquel monte perdido que nadie habia subido….y allí estaban las manos de él descubriéndole los placeres tan enormes que escondía su cuerpo de mujer.
Bella acariciaba su cabello, cuando la cabeza de él se perdió entre sus piernas y Oh….al notar sus labios entre su sexo creyó volverse loca. Zarandeó varias veces la cabeza contrariada. ¿Podria haber mas placer que ese? La tibieza de sus labios y su lengua en el centro de ella la hizo levantar por un momento la cabeza y observarlo.
Edward se quedó conectado a la mirada de ella cuando clavó sus ojos para ver sus reacciones al lamerla. Embrujado por completo.
Sin dejar de mirarla ; continuó dando lametones a lo largo del sexo de ella y chupó con delicadeza aquellos pliegues sonrosados y demasiados pequeños para una mujer de su edad.
Algo le dijo a Edward que aquella ninfa de cabello caoba; no habia sido tocada por ningún hombre. Aquello lo llenó de satisfacción y embistió con su lengua todo su centro.
Rió entre dientes al ver la reacción de Bella; que se estremecía buscando algo en que apoyarse y liberar aquel placer que estaba a punto de liberarse.
Edward se apoyó en sus rodillas y la miró a toda ella. Desnuda y con los ojos vibrantes de placer.
Rapidamente deshechó todas sus ropas y se sintió tan desnudo como ella.
La sostuvo entre sus brazos y la llevó hacia la habitación de ella; para saciarla. Para hacerla suya completamente.
Aquel pensamiento lo hizo dibujar una sonrisa en su rostro.
Mientras que la depositaba suavemente encima de la cama, Bella le recorrió la boca con sus dedos.
-¿Por qué sonries?.- Le preguntó; con la voz ronca, a causa del deseo.
Él no le contestó y la verdad cayó encima suya como una losa.
Su mente orgullosa, se sentía como en casa. Como si Isabella Swan fuera su hogar, su centro….como si aquella mujer fuera su otro yo. “Mía” Pensó una vez que se posicionó encima suyo para volver a besarla con pasion. “Mia y de nadie mas”.
Continuará…..

2 comentarios:

  1. holaa Rositaa guauuu me fascinoo este capii buenoo estoss doss jaja see rindieron a la atraccion que sienten el uno por el otroo y ahora que pasaraaa...yy edward si que salio posesivoooo ...hay muchas intrigass haber si edward sigue a salvoo ...besos!!

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  2. Hola me facina la historia aun k la extrano espero estes bien nos seguimos leyendo

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