MORIR EN PRIMAVERA
CAPITULO SEGUNDO
Era un dia lluvioso. Pero no como uno de tantos en Forks.
La pequeña Elizabeth Cullen habia muerto, y el sepelio, fue uno de los mas desgarradores que habían acontecido en aquel pequeño pueblo.
En el pequeño cementerio, bajo los oscuros paraguas; los llantos incesantes de sus familiares eran el eco de aquella devastadora pérdida.
Era tan sólo una niña; una niña de 7 años.
Cuando el ataúd fué bajando lentamente hacia la cavidad de la morbosa excavación. Los llantos aumentaron de volumen.
Su madre, Esme Cullen habia sido victima de un ataque de nervios y clamaba el nombre su hija, desesperada.
Isabella Swan también se hallaba allí, en la distancia.
En su frente, con un prosaico vendaje, se hallaba oculta la herida del pedrusco lanzado por Edward Cullen; el hermano de la niña sin vida, que se tragaba la tierra en aquellos instantes.
El pecho de Isabella, estaba recubierto de un gran vendaje. Las patadas propinadas por el muchacho, le habían astillado un par de costillas.
Pero aquella mañana, se levantó con la firme decisión de ir al entierro de su amiga espiritual.
Darle el ultimo adiós a su cuerpo; ya que a su espíritu ya hacia dos días que se lo habia dado.
Su padre, apretaba su mano. Algunos de los ojos bañados en lágrimas de aquel cruel sepelio se volvieron hacia ella, temerosos.
Eran unos apestados.
-¿Crees que hemos hecho bien en venir, Isabella?.- preguntó su padre ; sin mirarla.
En el tono de Charlie Swan habia un dolor abyaciente a todo lo que refería el don de su hija, y de todo lo que se habia creado en torno a él.
La gente de aquel pueblo eran repugnantes. Todos.
Y el primero dada su crueldad. Era el hermano de la pobre desdichada que habia muerto.
Edward Cullen.
Edward Cullen habia maltratado a su hija ; hasta el punto de astillarle dos costillas y una brecha en la frente con la que tendría que vivir el resto de su vida.
-Sí. Papá. Elisabeth, me lo ha pedido y tengo que hacerlo. Tengo que hablar con su hermano.
Charles Swan dio un pequeño sobresalto y se inclinó sobre sus rodillas para alcanzar la altura de su hija.
-¿Qué me estas diciendo pequeña? ¿No es suficiente con lo que te ha hecho? ¿Qué te ha pedido Elizabeth? ¿No es bastante nuestra tortura, tener que marcharnos de un pueblo donde ni siquiera nos han dado la oportunidad de trabajar? ¿Isabella?...¿Nena?.- su padre acariciaba su lindo rostro. Embellecido por algunos rayos solares que intentaban sobresalir de entre las espesas nubes.
-Tengo que hacerlo papá. Es lo último que debo de hacer por ella…era su gemela….Debo darle un poco de paz….
-No.-farfulló su padre con lágrimas en los ojos.
Isabella tocó levemente las mejillas de su padre y acercó su boca a la frente.
Charles Swan, habia sentido ese calor hacia mucho tiempo; mucho tiempo atrás, en los labios de su madre.
El don con el que nació Isabella, habia sido heredado de su madre.
Se irguió y miró a su hija con profunda admiración.
La gente se iba desplegando de aquel lugar oscuro como las alas de un cuervo.
Con la mirada perdida, Edward abrazado por los fuertes brazos de su padre, no habia podido eludir la presencia de aquella bruja que habia dejado marchar a su hermana, sin hacer nada al respecto.
Si de verdad veía a los muertos y hasta podia curar..¿porque no lo habia hecho con Elizabeth?
Sin duda todo era por el maldito rencor que le procesaba a él.
Cuando vió que caminaba hacia su familia de la mano de su padre se deshizo de los fuertes brazos de su brazo y encaró a la muchacha con una dura frialdad.
-Lo siento mucho señor Cullen.- Charlie Swan, habia ofrecido su mano al doctor Carlisle Cullen en una actitud completamente distante, pero consoladora.
-Gracias, Charlie.- sentenció duro.
-Señora….
Esme no podia hablar. Su cabeza reposaba en el hombro de su marido y parecia como anestesiada.
Isabella y Edward se miraban fijamente.
-Mi hija…mi hija…
Charlie vió como Edward cogia a Isabella de la mano y la pequeña se soltó del agarre de su padre para marchar con el muchacho. Desaparecieron de su visión y contó los segundos como si le faltara el aire.
-He oído que se marchan.- Carlisle Cullen, no preguntaba. Afirmaba el hecho. Ya que lo habia oído de bocas de algunos pacientes del hospital.
-Sí.- Charlie Swan, apretó la mandibula .- Es lo mejor…para todos.
El silencio inundó el campo santo. Y la espera se hizo mas larga de lo esperada.
Edward miró hacia atrás y la soltó con furia.
-¡No hiciste nada por ella!.- le gritó levantando una mano, para golpearla.
Isabella lo miró con ternura. Sabia positivamente el gran dolor que sobrellevaba bajo esos hombros de niño. Le sonrió apenas y él descansó con fuerza una bofetada en la mejilla de la joven.
Isabella se hizo un pequeño ovillo y escupió.
…Otra vez sangre…sangre provocada por los golpes de Edward Cullen.
-Elizabeth, quería marcharse. Ella no era de este mundo. Era demasiado bella y amable para vivir entre nosotros…no habría podido desenvolverse entre hienas ….como tú.- sentenció Isabella, limpiando su boca; dejando un hilillo de sangre que brotaba incesante de su labio.-Tu hermana no era de este mundo; y lo sabes.
Edward notó un picor en la mano con la que habia golpeado a Isabella.
-Entonces tú tampoco deberías de estar en este mundo. Eres una bruja, no formas parte de lo natural…de lo cotidiano.- Una mueca de asco se formó en sus labios y le propinó un salivado en todo el ojo.
Isabella volvió a limpiarse; con una tranquilidad que abrumaba al muchacho y en su interior; lo aterrorizaba.
-Tengo algo que decirte.
-No me interesa.- escupió en palabras.
-Se trata de Elizabeth.- dijo ella en un susurro.
Él buscó sus ojos y se acercó. La agarró con fiereza del cuello y la aplastó contra un árbol.
Isabella se quejó. Sus costillas insanas habían impactado con brusquedad y ella creyó perder la consciencia a causa del dolor.
-Dimelo, perra.
-Ella volverá.
Edward soltó poco a poco a la muchacha… y está comenzó a llorar a causa del dolor.
-¿Volvera?.- un brillo nuevo, dio matiz a los ojos verdes de Edward Cullen. Casi sonrió a la joven. Pero recordando quien era y lo que habia hecho, su gesto se volvió serio y la evaluó con la mirada.
Isabella se habia llevado una mano justo debajo de su pecho de niña y respiraba con dificultad.
-Llama….a…tu padre…Edward…- -Isabella se dejó caer como una muñeca y comenzó a echar sangre por la boca.
Edward retrocedió asustado y buscó a su padre a gritos.
Cuando Carlisle Cullen llegó donde estaba Isabella, ésta estaba lívida y su respiración; eran estertores de sangre coagulada que sobresalían como un caño de su boca.
El hombre nervioso, tocó el pecho de la niña y buscó los ojos de su padre.
-¿Qué?
Charlie creyó volverse loco y encaró al mocoso que estaba al lado de su padre conmocionado antes la vista de Isabella.
-Una costilla le está perforando el pulmón. Tenemos que salir de inmediato. Si no morirá.
-Quite sus manos de encima de mi hija. No voy a permitir que ningún Cullen toque a mi hija nunca mas…pregunte a su hijo porque mi hija está en esas condiciones ¡¿Qué coño le has hecho ahora, maldito hijo de puta!?
Charlie se abalanzó hacia el muchacho y le propió una bofetada con todas sus fuerzas.
La nariz de Edward sangró; pero no le dolió. En su campo de visión solo estaba el cuerpo de Isabella y su boca bañada en sangre.
-Papá…..- la voz de Isabella era un susurro apenas audible.
-Nena.- Charlie, fue hacia su hija, apartando de un empujón a Carlisle.- ¡Marchese! ¡Yo se donde llevarla! Prefiero que muera a que usted o alguno de los suyos la toque….ya ha habido bastante dolor….
-Papá…llevame con Billy,… Jacob….
-Si nenita, si….- Charlie acariciaba su rostro y le sonreía.
Los ojos de Isabella, estaban vidriosos casi sin vida.
-Edward…
-¡No!.- gritó Charle.- no quiero que te acerques a ella, maldito…
-Edward…- volvió a susurrar Isabella.
Charlie se apartó de su hija dando pasos sin sentido hacia atrás y dejó que el muchacho se acercase e inclinase.
-Tu madre está esperando….es Elizabeth…en un cuerpo mas fuerte…..
Isabella comenzó a toser y salpicó a Edward de sangre la boca. Miró sus ojos chocolate y dejó que su padre la cargara en brazos y se la llevara corriendo hacia las montañas.
-¿Papá ella va a morir?.- preguntó a su padre, mientras se dirigían hacia su casa. En la inmensa limousine de la funeraria.
-Deberia haber suplicado para llevarla al hospital…- la voz de Carlisle era apagada y desdichada.
-¿Pero…?
-No creo que haya llegado con vida a su casa, Edward.
Esme Cullen se hallaba sentada justo al lado del niño, que se revolvió el cabello nervioso. Miró el vientre de ésta y apretó los ojos fuertemente.
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-Tenemos que estar preparados para lo peor, Esme.- La voz de Carlisle era grave.
Los resultados de las pruebas medicas yacían sobre la mesa.
Edward estaba en su habitación; pero habia dejado la puerta ligeramente abierta.
Habia pasado un mes desde que enterraron a Elizabeth; su madre habia comenzado a sentirse con muy mala salud.
Carlisle, le habia rogado que se hiciera unas pruebas diagnosticas; ya que el embarazo era algo que estaba completamente descartado.
Esme habia sido operada para no tener mas hijos; cuando nacieron Edward y Elizabeth, le habian hecho una ligardura de trompas ósea que era casi imposible, la posibilidad de concebir.
Calisle habia hablado con facultativos; dados los síntomas que tenia su hermosa mujer; era un claro caso de algún tipo de linfoma.
Unos gritos jubilosos hicieron que Edward aplastara contra la pared su espalda de niño.
Unos pasos acalorados subieron hacia su habitación y la aparcicion de sus padres sonrientes, hizo que un estremecimiento letal lo dejara imperturbable ante la noticia.
-Edward…..vas a tener un hermanito…Edward ¿ no es maravilloso?...hijo…hijo ¿ que te pasa?.- su madre preocupada, lo habia cogido de las mejillas y lo habia besado con adoración.
Edward habia entrado en una especie de catatonia.
Parpadeó un par de veces y murmuró…
-Ella me dijo.
Esme frunció el ceño.
-¿Quién, hijo? Eso es imposbile.
-Isabella.- susurró.
Carlisle agarró a su hijo por los hombros y le dio la vuelta para encararlo. Puso las rodillas en el suelo y se puso a su altura.
-Hijo…sé que debia habértelo dicho antes..pero con todo esto de tu madre….
-¿Qué…?.- preguntó él ansioso.
-Isabella murió….
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
viernes, 4 de marzo de 2011
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holaa ahhh dioisss que fuerteee estaaa historiaaaa...estee edwardd sii que es maloo con bella yyy ellaa muriooo ohh y ahora que va a pasarrr pobreree charlieee debe estar destrozadooo y edward va a tener un hermanitooo!!!! me gustoo el capiii!!!! nos leemos en el que sigue!!! besosss!!
ResponderEliminarbuena historia apenas la empecea leer pero me quede en este capitulo por que los demas me mandan al mismo como le hago para copntinuar leyendo
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