jueves, 15 de septiembre de 2011

Enemigo Natural

No voy a hacer nada en contra de ella papá.- Edward habia dejado reposar la espalda en el sofá y hablaba con los ojos cerrados. Frunciendo ligeramente aquellas cejas gruesas y bien perfiladas.
-Tienes que apartarla del tablero Edward. Es necesario para que…
-No. No lo haré. Ya tiene suficiente motivos para odiarme….
Carlisle miró a su hijo sin emoción y bebió toda la bebida de golpe.
-¿Odiarte? …..
-Déjame papá. – Edward se levantó.- Me voy a casa, con esa que todos dicen que es mi mujer…..




ENEMIGO NATURAL

Capitulo 8.

-Para su padre era como una especie de confesor, señorita Swan. Creáme cuando le digo que debe mantener a su hija lo mas lejos de Forks posible.- Félix, la había citado en un restaurante muy conocido de Port Angeles, para hablar lo mas estrechamente posible con ella.
Hacia mas de dos semanas que la hija de su cliente y amigo intimo Charles Swan estaba viviendo en la casa del fallecido . Bella debía de saber con quien debía de lidiar en los negocios, pero lo que no podia decirle Félix, era que estaba enterado de la identidad del padre de su hija.
Aquello era realmente incomodo para él.
También le era incómodo lo bella que era y lo indefensa que se veía. Frente a los Cullen seria una ovejita sola en un descampado lleno de lobos hambrientos de poder. No lo podía permitir; se lo debía a su amigo y a él mismo. Era cuestión de honorabilidad.
Bella bebió lentamente un trago de aquel café horrendo que sabia como los mismos demonios y suspiró.
-Debo suponer que se debe a algún deseo de mi padre. Nunca me he separado de Reneesme y no lo voy a hacer ahora. – Ella dudó unos instantes al ver la alarma en los ojos del hombre.- …Y si lo hago tendría que ser por motivos mas….esclarecedores. Por supuesto.
Félix acercó mas su silla a la mesa y le habló en un siseo.
-Su padre no daba punzadas sin hilo, señorita Swan y una de sus órdenes era que mantuviese a la niña apartada de las empresas y de los Cullen.
Bella frunció el ceño y la imagen mental de Edward Cullen pasó por su cabeza lentamente.
Habia estado teniendo fantasias eróticas con él, aquellas dos semanas sin descansar. Reneesme dormía con ella y a veces se habida despertado sudorosa y con ganas de masturbarse. Soñaba que la tocaba como a ella le gustaba, que la montaba de mil maneras posibles y que la sodomizaba. Un estremecimiento le recorrió la espina dorsal e hizo que sus vellos se pusieran de punta.
-¿Los Cullen? ¿Qué malo pueden hacer los Cullen a mi hija?
Félix negó serio.
-Señorita Swan, ahora todo lo que ellos habían pensado que era suyo; se lo ha quitado usted, sin proponérselo.- Bella iba a reprocharle al hombre; pero él no le dejó hablar y continuó explicando.- Charles dejó a Tanya la mayor parte de las acciones ; porque nunca pensó que algún Cullen se interesaría en ella. Pero al hacerlo Edward, supo perfectamente el porque. Casándose con su hermana, Cullen volveria a tener una cantidad de acciones bastante mas equiparable a las que tenia su padre. Antes de que el matrimonio se ejecutara, Charles hizo firmar un documento a Cullen donde todo pasaba otra vez a sus manos, si Tanya no hubiese engendrado un hijo en un término de tres años. Como ya sabe. Su hermana no ha tenido hijos y su padre ha muerto. Todo esto declina a favor de usted. Isabella tiene que tener cuidado con todos los Cullen, la manipularan como puedan para ganarse su confianza, pero solamente lo harán por un motivo y es el control de las Empresas.
Bella no daba crédito. Aquello era cruel, que su hermana no hubiese tenido un hijo en tres años no era alegato a que perdieran toda aquella cantidad de acciones….y además, ella no estaba interesada en mantenerse en Forks mucho mas tiempo, quería volver a Canadá, a su espacio; con su gente.
-Yo… amaba a mi padre. Pero esto no lo encuentro justo. Ni para los Cullen ni para Tanya, sea como sea ella es mi hermana y los Cullen tienen mas conocimiento de la gestión de una empresa que yo. Yo…creo que les venderé las acciones y me marcharé. Aquí no tengo nada, aún mas; si me dice que debo mandar a mi hija lejos de mi. ¿no entiende que este no es mi ambiente? Mi mundo es otro. Estar aquí en la península de Olympic, me pone los nervios de punta y de mal humor. No albergo nada que me una a esta tierra.
-Su padre se revolverá en su tumba si le cede todo el paquete de acciones a su hermana de nuevo.
Bella lo observó lentamente.
Félix era joven. Quizás un poco mas mayor que ella; apenas unos años. No se habia fijado hasta ese momento en lo actractivo que era y el torax amplio y musculoso que envolvía aquel traje de Armani. Su padre debía de haberle pagado unos honorarios muy buenos para poder vestir así un Lunes.
-No se las venderé todas.- le dijo sin pestañear.- Mi hija. ¿recuerda? La vida humana es inestable. Si algo me ocurriera quiero que ella tenga a lo que sujetarse. Quiero que no le falte de nada si algo me pasara. El dinero es muy importante; para otros menesteres tengo a Emmet y a Rosalie.
Félix asintió y cerró el portafolios lleno de documentos. La reunión se daba por finalizada y con un gesto seco se puso en pie; esperando que ella lo hiciese también.
-Si necesita lo que sea; hágamelo saber señorita Swan.- Félix le ofreció su mano grande, suave y Bella la apretó débilmente.
-Si Félix. Pero llámame Bella. Una persona que sabe mas de mi familia, que yo misma no puede estar diciéndome señorita Swan todo el tiempo.
El hombre sonrió débilmente y la acompañó hasta su coche. Bella abrió la puerta y se despidió de él con un asentimiento de cabeza.

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-¡Mamaaaaa!.....- los dulces brazos de su hija le rodearon el cuello, cuando traspasó el umbral de la puerta. Reneesme; era lo mejor que le habia pasado, su apoyo, sus ganas de vivir. ¿Cómo podia dejarla marchar por una orden estrecha de su padre, que además estaba muerto? Sonrió con tristeza y le dio un suave beso en la mejilla, alzándola y poniendo sus pequeñas piernas alrededor de su cintura.
-Hola cariño. ¿Y tia Rosalie?. No me gusta que te pinte las uñas . Eres demasiado jovencita para eso, mi flor. – Bella pegó su frente a la de su hija y acarició la pequeña nariz de la niña con la suya.
-Está con tio Emmet. Ha venido a verte una señora.
Bella despegó el rostro de su hija y elevó una ceja extrañada.
-¿Una señora? ¿Y todavía está aquí?
-Sí.- dijo la niña también con la cabeza.- Ha sido ella la que me ha pintado las uñas. Es muy simpática…¡Bájame mamá! Te voy a llevar con ella….
Bella bajó a su hija de sus brazos y le dio la manita para que la guiara.
Llegaron al patio trasero y observó como Rosalie y Emmet hablaban con una mujer. Bella esperó a que notaran su presencia y no dio un paso más.
La chica se volvió y no pudo hacer otra cosa que ensanchar su boca en una perfecta sonrisa.
Era Alice Cullen.
-¡Bella!.- Se alzó rápidamente de la silla donde estaba sentada y corrió hacia ella como lo habia hecho su hija momentos antes. Con la misma efusividad.- Bella…que alegría volver a verte…aunque sea en estas circunstancias. Estuve en el entierro de tu padre, pero no pude venir a verte después. Ruego que me perdones…pero ¡ay! Ya estoy hablando como una cotorra….Bella….de verdad me alegro mucho que estes aquí.
Bella también la abrazó y sintió algo muy reconfortante en este gesto. Habia algo que era terriblemente familiar y simplemente se dejó llevar por la emoción de volver a verla.
-Alice Cullen. ¡Estas preciosa!.- la cogió de una mano e hizo que diera una vuelta entera, para contemplar el lindo traje de ejecutivo a rayas que portaba.
-No tanto como tú.- dijo ella sonriente.- Pero sin duda la mas hermosa de las hermosas es tu hija. ¡Bella… una hija! ¡Y qué preciosa es! ¿Sabes que hemos hecho muy buenas migas mientras te esperaba?….Enhorabuena Bella, es una niña increíble.
-Gracias.- susurró Bella sin soltarla de la mano.
Rosalie Y Emmet se acercaron y le dieron un beso a Bella con una sonrisa en los labios.
-¿Todo bien querida?.- preguntó Rosalie enigmática.
Bella la miró sin cambiar el gesto. No debia olvidar que por muy bien que le cayera Alice; era una Cullen. Su enémigo ; según su padre y Félix.
-Ya hablaremos.
Ambos se despidieron para dejarlas en compañía de Reneesme, que brincaba por el jardín, intentando cazar mariposas.
-Siéntate. ¿Has tomado algo?.- Bella le ofreció de nuevo asiento a Alice y ella la imitó.
-Si. Tus amigos son muy amables. Me han ofrecido que abra la nevera yo misma.- soltó una pequeña carcajada.- ¿Entonces. Te quedaras en Foks, Bella?.- Alice la miró intensamente a los ojos y Bella tensó s u cuerpo.
-Quiero marcharme. Nada me retiene aquí. Supongo que ya estarás enterada de mi falta de entendimiento con mi hermana. Además no me gusta este lugar. Estoy acostumbrada a vivir en Canadá.
-¿Con el padre de tu hija?.- preguntó Alice.
-Yo no tengo papá.- La voz de la niña interrumpió repentinamente y Alice escudriñó a Bella con la mirada.
Bella se ruborizó y tapó su rostro levemente, poniendo una mano sobre su frete nívea.
-Es…es algo de lo que me cuesta hablar.- susurró Bella. “ y olvidar” pensó para su fuero interno.
-Oh…vaya…lo siento. Soy una metomentodo.- Alice cogió una de las manos de Bella, intentado calmarla.-No sacaré mas el tema.- alzó la mano en un gesto muy teatral.- Lo prometo.
Ambas se rieron.
-Edward debe estar al llegar. – dijo ella mirando el reloj.- Dijo que pasaría a buscarme de paso a su casa.-¿Conoces a mi hermano Edward?
Edward bramó interiormente.
La bestia sedienta de sexo se revolvió dentro de ella y el deseo liquido se sacudió en su interior.
-Si.- carraspeó incomoda.- Lo conozco.
-A él le gustaría que tu hermana tuviera otra clase de trato contigo…
-Es imposible.- escupió ella.- Nunca nos hemos llevado bien, y no lo vamos a hacer ahora.
-Sólo quería que lo supieses.
-¿Qué supiese el qué?.- preguntó Bella con suspicacia.
-Que mi hermano se preocupa por ti.
No es preocupación; se dijo. Es manipulación. Aunque a ella que mas le daba. Se estaba empezando a incomodar. La simple idea de verlo de nuevo la envolvía y la convertía en una tigresa con ganas de devorarlo de arriba abajo. ¿Cómo seria el color de su vello púbico? Quizás era castaño cobrizo como el de su cabello.. encrespado y con un aroma amizclado…. Se revolvió de nuevo inquieta. Intentando aplacar a la bestia que la consumía al pensar en él.
El sonido de un claxon hizo que ambas dieran un respingo.
Alice se levantó cuidadosamente y dió dos besos a Bella.
-Despídeme de la nena.- Reneesme no estaba ahora con ellas.- Vendré a menudo a visitarte.
-Espera.- se levantó ella.- Te acompaño a la puerta.
Lo quería ver. Los rasgos se habían borrado levemente de su mente y lo necesitaba para propiciarse un buen orgasmo, imaginándose aquel cuerpo y rostro.
Abrió la puerta de la calle…..y allí estaba él. Con los brazos cruzados, en la puerta del conductor. Alzó la vista para mirarlas y se encontró con su mirada. Algo la turbó y la hizo vibrar al mismo tiempo.
-Edward.- dijo ella. Su voz salió mas grave que de costumbre. Estaba excitada y lista para empotrarse en su mástil de latex hinchado y jadear mientras decía su nombre…..Edward.
Continuará…..
Chicas. Espero que les haya gustado. Ya me diran. Besos y hasta mañana. Las quieroooooooooooooooo

2 comentarios:

  1. dios fue genial pero es una pena que ean enemigos y eso que ella no lo recuerda bien...Besos linda sigue asi....

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  2. holaaaaaa ahhhh que excelentee capii...bueno bella esta como locaa con edwardd jajaj en cualquier momentoo se le lanzaa encimaa jaja es que quien podria resistirsee je...yy noss leemoss!!! besos rosita!

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