Capitulo 19
La Guardia Real llegó a la cabaña, acompañada por el conde Michael
-Arreste.- ordenó el conde a uno de los guardias que habian detras de él.
Bella se puso en pie.
-No.-detuvo al guardia.-Ha salvado mi vida y no debe hacersele daño.
Los guardias abandonaron la habitación con una leve reverencia.
-Michael.-dijo Bella con firmeza.-La guardia y tú me escoltareis a casa.Tengo compromisos para esta tarde.
Edward se levantó y caminó hacia ellos.
-Usted no debe aparecer en público.
-¿Que se supone que debo hacer? ¿Encerrarme en una torre? ¿Debo conseguir a alguien que pruebe mi comida a ver si esta envenenada?.- se volvió en dirección a Michael.-Para explicar mi ausencia en los compromisos de esta mañana,diremos que me caí del caballo y tuve que bajar caminando. Es preferible que se burlen de mi a que el pueblo se asuste.- Salió por la puerta principal precediendo a todos.
Edward detuvo a Michael.
-No podemos dejarla hacer esto. Es demasiado peligroso para ella.
Michael miró a Edward con desprecio.
_Es imposible que usted pueda comprender.Es una princesa coronada.Será reina.
-Tenia entendido que usted la ama.-dijo Edward.
-¿Qué tiene eso que ver?
-Su vida esta en peligro pedazo de...-Edward se detuvo.- ¿O le gustaria quitarla del camino? ¿Al final ha hablado con mi presidente?
-No.
-Por supuesto.- sonrió sarcastivo Edward.
-Si estuvieramos en otra epoca y usted fuera un caballero, lo retaria en duelo,por lo que acaba de decir.-Pasó al lado de Edward y abandonó la habitación.
-Estoy listo para cuando usted diga.-gritó el norteamericano.
El resto de la tarde fué una tortura para Edward. Se mantuvo lo mas cerca posible de Bella,pero la tarea era ardua,debido a la gente que se interponia entre ellos.Todos estaban ansiosos de tocarla y muchos tenian los ojos llenos de lágrimas ante la vision de su princesa.
Habia estado ausente demasiado tiempo.
La gente se alineaba en las calles mientras ella caminaba por donde podia.
A las siete menos cuarto de la tarde, Bella fué introducida en un Rolls que la llevaría de regreso a palacio. Edward se abrió paso a traves de la multitud,abrió la portezuela y se sentó con Lady Reneé y Bella.
-¡Salga!.-gritó la mujer.- Detenga el coche.-ordenó al conductor.
-Esta bien.-dijo Bella.
-No,no esta bien,no puede ser vista con él.Hará que la gente sospeche y entonces jamas recuperaremos a la verdadera princesa.Nunca volveremos a verla.
Bella comenzó a palmear la mano de Lady Reneé,pero Edward sacudió con la cabeza.
-¿Que quieres ?.-preguntó enojada,interprentando de nuevo a Kathy Cullen,lo que no resultaba ya, tan fácil.-Te dije que no queria volver a verte.
-Si,pero el viejo rey me contrató para proteger a la princesa y no puedo hacerlo si estas en medio de toda esa gente.
- Ella debe cumplir con sus deberes.-dijo con altaneria Lady Reneé.
Edward comenzó a decir algo pero se detuvo. ¿Nadie tenia criterio? Adoraban a su princesa,pero si no la protegian no existiria más.
No tuvo más remedio que abandonar a Bella cuando estuvieron en palacio.
Habia un hombrecillo apostado en su puerta, al llegar a su habitacion.
-Me ha mandado su majestad el rey, Para lo que usted guste. Tome aqui tiene una carta del monarca leála.
La carta en grueso color crema,sellada con cera roja impresa con el escudo de armas,decia a Edward que podia confiar en Sam a muerte; que se habia informado de todo y que era excelente para averiguar secretos.
Edward comenzó a desvestirse,apartando las manos de Sam cuando el anciano comenzó a desabrochar los botones de su camisa de uniforme.
-¿Te has enterado de lo que ha pasado hoy?.-pregunto Edward.
-Me han dicho, que su alteza real tuvo un accidente.
Edward miró intensamente a Sam.
-El conde, parece creer que ha sido un accidente de cacería.
-¿Qué crees tu?
-Enterré a su perrito,señor.Alguien lo acuchilló.Abriendolo,del cogote hasta el rabo, y luego lo puso debajo de la cama de la princesa mientras dormia.Ella vió el rabo sangrante asomado bajo su cama.Me llamó para que lo quitara de alli antes de que nadie lo viera.
Edward se recostó en la bañera antigua,corta y honda. Recordó a Bella diciendo que no habia contado a nadie sus accidentes; sin embargo, ese sirviente habia sacado a su perro asesinado.¿Cuantos nadie sabian lo que estaba ocurriendo?
-Sam.-dijo Edward.-dime quien vive en este lugar.
Sam,enumeró linajes y titulos que parecian de cuentos de hadas.Habian tres princesas que eran descencientes directas de un monarca.Estaba la dia Irina,Barbara y la única hija del unico hermano muerto que tenian estas:el padre de Bella.
-¿Como murieron los padres de Bella?.-preguntó Edward suspicazmente.
-Su padre se resfrió y no habo de manera de que postergara o cancelara una viaje de tres dias al sur del pais.LLovia y estuvo bajo el agua recibiendo los homenajes de sus subditos.Murió dos semanas despues de neumonía..
-¿Y su madre?
-Cancer.Es posible que se hubiera podido operar,pero su alteza real solo dió cuenta de ello cuando ya no podia soportarlo más.
Edward dirigió esa información. Con r azón Bella era como era.Lo habia mamado.
Una vez se afeitó y vistió,siguió a Sam hasta elgran comedor.Se suponia que era el comedor de las cenas intimas,pero era más grande que una cancha de baloncesto.
Sam,sacó su reloj de bolsillo.
-Estamos un poco adelantados,señor.La realeza es puntal.Uno puede poner el reloj en hora con ellos.
-Tendré que recordar eso.
Deseaba fumar,pero de alguna manera,los rostros alineados de los retratos que los rodeaban,parecian fruncir el ceño,ante cualquier costumbre moderna.
-Ya es hora.-dijo Sam y guió a Edward a la puerta de una salon de recepcion donde se reunian antes de la cena.-Buena suerte,señor.-le deseó,cuando Edward entro a la habitación.
Bella entregó su vaso a un sirviente de librea,que parecia estar esperando ese honor, y caminó hacia Edward.
-Ven, te presentaré,espera.-dijo,deteniendose y bajando la voz.-No puedo presentarte como...como...
Él tardó un istante en enterder.
-¿Como Edward?¿Qué tienes contra mi nombre?.-preguntó con acritud.
-El nombre sin apellido , es una costumbre norteamericana ,solo puedo presentarte como el teniente Edward Cullen Platt.
-Querida,puedes llamarme como quieras.-Extendió el brazo para tocarle el hombro desnudo,pero ella le congeló con una mirada.-Está bien princesa,comienza con las presentaciones.
La cena no fué lo que esperaba.Si hubiese imaginado alguna vez como seria una cena entre la realeza,habria salido corriendo,era una reunión de chicos malcriados a quienes siempre se les habia consentido todo.
Cada persona de la mesa.Diez en total,tenia su propio criado.A una persona le gustaba el vino frio,a otro tibio; uno no comia zanahorias; otro pedia una comida totalmente distinta a la que se servia en general.
Mientras Edward,miraba a la gente,se dió cuenta de que la única persona que le interesaba era Bella. Esta sentada a la cabecera de la mesa,comia con modales impecables y no gritaba ni exigia.
-Como os observa.-dijo Lady Reneé suavemente.-Como animales en una jaula.
-Como buen norteamericano, no estoy muy acostumbrado a cenas formales. Estoy habituado a las salchichas cocinadas en la playa.
Ella sonrió de modo conocedor.
-Se percibe usted de una buena crianza,tiene cierto refinamiento. ¿Es usted uno de esos norteamericanos acaudalados?
-Me contrataron para hacer un trabajo; eso es todo.-Sus ojos estaban puestos en Bella.
-MMmmm.-dijo Lady Irina.- ¿Esta enamorado de ella?
Edward se dijo que debia de ser mas cuidadoso con lo que revelaba de si mismo.
-Ella es diferente; eso es todo.
Gena comenzó a reclamar la atención de Edward, el afeminado de Fredy perdió la sonrisa cuando ella se dirigió a él.Gena era una princesa sin cerebro, el que quisiera matar a Bella, se casaria de seguida con Gena y se dilapirarian todo el dinera del reino con la venta del uranio.
La cena fué larga y tediosa con plato tras plato,servido en varias variedades y diseños de porcelana china.La familia real, no comia mucho,pero si parecia beber en abundancia.
-¿Porque el rey no vive en palacio?.-preguntó Edward a Gena.
-Dice que el aire cerca del pabellon de caza es mejor,para su salud.-Gena se acercó a su oido.-La verdad es que no le gusta la mayoria de la gente que hay aqui sentada.
Edward no culpaba al rey lo más minimo.
Se dedicó a mirar a Bella durante toda la cena,ella y Michael habian juntado sus cabezas varias veces y una vez algo que le habia dicho él, habia conseguido ruborizarla.
Edward comenzó a recordar su época en Cayo West.Recordaba su risa,como habia discutido con él,la actuacion escandalosa junto a su madre en el baile y tambien cuando la despertaba,la abrazaba,le hacia el amor.
Se le derramó el vaso de vino sobre el mantel y solo lo notó Bella,levantó los ojos ,encontró su mirada y pareció no gustarle lo que vió,porque frunció el ceño y luego volvió a mirar a Michael.
No puedesa tenerla,se dijo Edward. Ella pertenece a este lugar y tu a America.Debes mantenerte a distancia.Cuidarla y protegerla,pero por tu propia salud mental, no te enamores de ella; deja que sea de Michael.Él quiere ser rey y es problabel que resulte ser bueno.
Edward dejó de seguida a los miembro de la realeza y se dispuso a ir a su habitacion; no se despidió de Bella,estaba extremadamente enojado por su trato con Michael y eso lo volvia loco.
El plan pricipal,era que Sam le guiara donde estaban los aposentos de la princesa y apartir de allí,elaborar algun medio para protegerla.
Sam lo estaba esperando con pijamas de seda y bata de cachemira.
-Debo encontrar la manera de vigilar a la princesa por la noche.-dijo Edward deshechando la ropa de dormir que se le ofrecia.
-Se encontrará con el conde Michael en el jardin de la reina.
Edwar se dijo que no le importaba,que era mejor dejarlos encontrarse a solas.
-¿Donde queda el jardin de la reina?.-preguntó al cabo de un momento.
-Al otro lado del puente,vaya a la drecha y luego siga el sendero.Está justo pasado el seto alto.Es un lugar muy privado señor.Se llama asi, porque ha estado tradicionalmente destinado a la reinas y sus amores.
Edward,partió antes de cambiar de opinión.
Siguió el camino indicado por Sam.Los arboles no dejaban pasar la luz de la luna y se hizo tan oscuro que Edward apenas podia distinguir el sendero.
-¿Michael?.-preguntó Bella.
Él se detuvo donde estaba,escuchó y luego saltó en dirección a ella tomandola por la cintura.
Ella abrió la boca para gritar y él hizo lo que le pareció más natural: la besó.
La echaba e menos más de lo que creia posible.La estrechó de tal modo que parecia que iba a partirla por la mitad.-La mitad,para él y la otra mitad, para Laconia.-Bebió de su labios y se sintió muy bien cuando ella le pasó los brazos por el cuello y trató de abrazarlo más fuerte.
-Oh,nena.-susurró él,besandole el cuello y enredando sus dedos en el cabello que le llegaba al pecho,suave y suelto,como debia de ser.Así llevaba el cabello su Bella.
Tardó un rato en darse cuenta de que ella luchaba por librarse de su abrazo.Se sentía un poco mareado,pero la soltó.
-¿Porque me haces esto?.-preguntó ella ahodamente,como si le faltara el aire-.¿Porque me sigues? ¿No puedes entender que no quiero volver a verte? No te queria en la montaña y tampoco te quiero ahora,aqui.
El cerebro de Edward comenzaba poco a pocoa despejarse de la nebulosa en que habia entrado cuando la tocaba.
-He venido a protegerte.-dijo él,pero su voz, sonaba torpe,somo si le costara hablar porque tenia hinchada la lengua.Se aclaró la garganta.-Solo queria demostrar lo arriegado que es para ti estar sola aqui.Podria haber sido un atacante.
-Efectivamente,me has atacado.-dijo ella.- Ahora,por favor ¿podrias dejarme sola? Estoy esperando a mi furuo esposo.
-Se supone que debe protegerte.Ese pequeño...
-¡Basta!.-dijo ella con lágrimas en los ojos.-No es tan alto como tú.No es,como dice Gena de ti,divinamente hermoso,pero es educado. ¿No puedo hacerte entender que tengo algo más que pensar para un matrimonio,que el placer de la cama? No puedes ser mi esposo,asi que por favor...deja...deja de tocarme.Amaré al conde Michael¿entiendes eso? No quiero que me protejas,ni siquiera que estes cerca de mi.Ahora ¿podrias irte para que me encuentre con mi enamorado en privado?
Edward se alegró que la oscuridad le ocultara la expresion de su rostro,cuando ella habira pronunciado las palabras enamorado.
-Tienes razón.-dijo finalmente.-Pero yo tengo,efectivamemente, un trabajo por hacer.-su voz era formal ,casi fria.-Mi presidente me ha pedido que te vigile y voy a hacerlo.No estoy seguro de que tu pequeño conde no forme parte de la conspiración para matarte,así que tengo intencion de permanecer cerca mientras él, esté aqui.
-¿En que se beneficiaria Michael de mi muerte,? patan ?eh?.Lo que le beneficia es que siga con vida.
-¿En serio? Se casará con una reina obcecada con un caracter fuerte que no dejará hacer lo que él verdaderamente crea conveniente: No le permitirás ningun control sobre el pais,hoy él dió una orden a un soldado y tú diste una contraorden que fué deinmediato obedecida. No creo que a un hombre tan arrogante como a tu conde le guste ese tratamiento de por vida.
Bella se quedó en silencio durante un momento.
-¿Si muero?.-preguntó en un susurro.
-Tu hermanita heredará. Quien quiera que se case con ella,gobernará el pais. Él tendria que hacerlo ya que Gena es incapaz de gobernar nada.
-Pero Laconia es tan pobre...¿Porque alguien desearia controlarlo?
-No es tan pobre como crees.Escucha. Alguien viene.-Se inclinó hacia ella.-No te dejaré sola.Me esconderé,pero estaré cerca.Recogete el pelo.-le espetó antes de desaparecer entre las sombras.
Bella trató de hecharse el pelo para atras,las manos le temblaban de tal modo que no sabria como afrontar la situacion,no habia pensado jamas en lo que le habia dicho Edward y la verdad sea dicha él tenia razón.
-Bella,mia mor.-dijo Michael,abrazandola.-Estoy solo contigo,pensé que nunca sucedería.-Comenzó a besarle el rostro.-Tienes el cabello suelto y eso me parece tan intimo...
Bella era intensamente consciente de que Edward estaba cerca oyendo todo. Apartó a Michael.pero lo tomó de las manos.
-Es maravilloso verte por fin a solas.Ven,sientate y hablemos.
-¿Hablar a la luz de la luna? Oh, mi amor, no. Hagamos el amor.
-Michael,por favor.-dijo ella con firmeza y lo llevó hacia un banco curvilineo de marmol-. Creo que necesitamos hablar.Jamas hemos hablado acerca de nuestro matrimonio.
Él le besó las manos,primero eldorso y luego las palmas.
-Pensé que me casaba con un pais y he descubierto que me caso con una mujer.
-Despues que nos casemos ¿que planeas hacer? Quiero decir en Laconia. ¿planeas emprender obras de caridad? ¿que deportes practicas? Realemente sé tampoco de ti...
-¡Que encantador que te intereses!.-dijo él inclinandose para besarla en los labios,pero ella retrocedió. Élsuspiró.- Nunca me han intersado los deportes;solo la equitación y no demasido. Fuí entrenado para governar.Vine a laconia orque me enteré que habia una princesa coronada que habia que casar y yo....-su voz se dulcificó.-No me habian dicho que eras tan hermosa,Bella ,nuestro matrimonio será muy feliz.
-Sí,quizá.-dijo ella .-pero ¿que piensas hacer despues de nuestro matrimonio?
-Ser rey por supuesto.-replicó él, como si ella fuera idiota.
-Entiendo.
Él comenzó a besarle las manos.
-Sí mi amor. Serás una magnifica anfitriona.Te compraré ropa en Paris una vez que esta estúpida guerra termine y recibiremos a la nobleza de todo el mundo.Tendremos hijos hermosos y yo enseñaré a nuestro hijo a ser rey.
-¿Como pagaran los laconianos esa ropa y esas fiestas?.-su voz mostraba crispación.-¿impondremos a nuestros campesinos?¿Les quitaremos un tercio de sus cosechas y dejaremos a sus hijos hambrientos?
Él le soltó las manos y se levantó.
-Debes dejarme las cuentas a mi. Yo lo manejaré todo. tú solo tendras que planear menus.
Bella temblaba de temor e ira. Ahí habia una buena razón para que ese hombre la quisiera muerta.
Ella se cubiró el rostro con las manos.
Oh,Michael.No sabes que celestial me parece eso. No tener que levantarme cada mañana preocupada por las decisiones que tomar. me encantaria viajar aParis dos veces al año para las nuevas colecciones. Y tener hijos; pasaria mucho tiempo con ellos si no tuviera que preocuparme de los serios problemas de gobierno.
Edward casi estalló a carcajadas en medio de la oscuridad.Era la imitación perfecta de Rosalie,menos en el acento sureño.
Michael le quitó a Bella las manos de la cara.
-Mi amor,no estaba seguro de como te sentirias. Me haces el más feliz de los hombres.Mañana empezaré atrabajar.Revisaré los ingresos de Laconia y podemos planear nuestra boda.
-Pero el rey...-comenzó Bella.
-¡Bah! Es un anciano.No sabe lo que pasa.Debo prepararme para cuando sea rey. Vamos,volvamos a palacio.
-¿No mas besos?
-Por supuesto mi amor.-Rápidamente la besó en los labios.-Este aire frio no es bueno para ti.Debemos regresar.
-No.-dijo ella.-Me quedaré aqui un rato más. Una joven necesita tiempo sola para pensar en su matrimonio.-dijo flirteando.
-No me gusta,pero, está bien.- Le besó las manos de nuevo y se fué velozmente por el sendero.
Bella se quedó sentada en el banco durante un momento,hasta que oyó a Edward moviendose detrás de ella.Luchaba por contener las lagrimas. ¿no existia la posibilidad que alguien la amara por sí misma y no por su reino?
Se levantó con rápidez,con los puños apretados.
-¿Estas feliz ahora?.-le preguntó a él,cuando emergió de la oscuridad.- ¿has disfrutado al enterate que tenias razón? Michael,quiere Laconia, no a mi. Planea ser rey y relegarme al cuidado de mis hijos. Una ama de casa norteamericana tiene más poder que yo.y... ¿Porque no te ries?
Él la abrazó bajandole las manos cuando ella intentó rechazarlo.
-Lo siento nena.-dijo él acariciandole el cabello.
Bella a pesar de si misma comenzó a llorar.
-Llegué a pensar que me amaba. ¡Que estupida! ¿No es posible que alguien me ame a mi, sin Laconia?
Edward le levantó el mentón para que lo mirara.
-Nena,si no tuvieras este maldito pais atado a tu cuello como si fuera el titanic,hundiendose, yo te tomaría y huiria.
-¿Lo harias? ¿Me quieres como mujer?
-Me gustaria tenerte en casa poniendo tus blusas rojas junto con mis camisetas de algodon en los cajones de una comoda,compartida,diciendome que no plancharas y volviendome loco por bailar con una falda abierta hasta la cadera.- Le acarició el rostro.-Cariño, me gustaria tenerte allé anjabonado mi espalda; querría levantarme cada mañana contigo en mis brazos.- La besó en los labios con pasión.-Quédate conmigo esta noche. No me dejes despertar solo otra vez.
-Sí.-sontestó ella en un susurro. Olvidó donde estaban.Una vez más era la señora Cullen y era libre para reir,vestirse con un atuendo alocado y no preocuparse de lo que dijera la gente.Se abrazó muy fuerte a él,recordado y saboreando esas semanas gloriosas y escasas.
Entonces cantó un pájaro,lanzando su dulce canción al aire nocturno.Era un pájaro extraño, que se encontraba solo en las montañas de Laconia y, por lo tanto, atesorado, protegido,y honrado como su pajaro nacional.
Recordó a Bella,tambien quien era.
Se apartó violentamente de Edward.
-No,no,no.-dijo reiteradamente.- Eres el demonio y estas tentandome. No soy una esposa norteamericana.Soy una princesa coronada y mi vida pertenece a mi pais.Efectivamente tengo Laconia atada a mi.No ; somos una misma cosa y nos nos separaremos. No me toques de nuevo, no trates de hacer que abandone mi pais.Si no amara tanto a Laconia,nunca te habria conocido. Antes estaba contenta.No sabia que existia una vida distinta a la mia.Me has hecho muy infeliz¡Desearia no haberte conocido nunca! ¡Te odio!
Todavia llorando,comenzó a correr por el sendero en direccion al palacio.
Edward la siguió a una distancia prudente,asegurandose de que estaba a salvo.Se sentia henchido entre la tristeza y el regocijo. ¡Ella le hechaba de menos!Debajo de la princesa estaba la mujer.
El amor no importaba; tampoco el deseo.Jamás podrian estar juntos,salvo temporalmente y ella sabia eso,aunque él parecia olvidarlo.Se juró que de allí en adelante la ayudaria a encontrar a alguien con quien casarse.Alguien que no se interpusiera en su tarea; que no fuera excesivamente ambicioso.Alguien que la valorara y a quien le gustara tanto como a él.
Alguien impotente,así no tocaría lo que pertenecia al teniente Cullen
Corrigió ese pensamiento; no le pertenecia.Siguió a Bella hasta que pasó su guardia y entró a su habitación. Luego suspirando,recorrió el trayecto hacia su dormitorio vacio.
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
jueves, 14 de octubre de 2010
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Wau el capitulo estuvo genial, me encanto, me ilusione al principio pensé que bella se iba a quedar con Edward esa noche pero me divertir con el ultimo párrafo en la parte de que Edward le va a conseguir alguien impotente a bella. jajajaja.
ResponderEliminarRosita muchas gracias por dedicarle tiempo a esta historia y compartirla con nosotras.
Saludos, abrazos y besos colombianos
holaaa Rositaa!!!! el capii estuvo increiblee!!! que complicadass que son las cosas entre edward y bellaa amboss se amann tendrian que estar juntos y mandar todoo al diablo pero no se puedeee...me gusto mucho cuando edward le dijo que el la tomaria y huiriaa y todas las cosas que le gustan esa parte me encantoo...y pense que bella iba a sucumbir a la tentacionnn peroo nooo...bueno y michaelll noo me gustaa para nadaaaa!! y esta frase me causo mucha graciaa:Alguien impotente,así no tocaría lo que pertenecia al teniente Cullen... jajajaj bueno besoss y nos leemos en el proximoo!!
ResponderEliminarGracias chicas,Las quiero mucho,Cuidate beluchiss,mucho,mucho,cielo que andas unos virus muy malos.Besitos de corazón!!!
ResponderEliminarHola rosa..no me canso de leer la historia, y me ha encantado el cambio del estilo del blog..chicas gracias!!! y mil besos
ResponderEliminarAMo a ese Edward celoso y que bella lo tiente tanto!!!!jajajaj