TODO POR AMOR.
Edward eres un gigante…no te apoyes que nos vamos a la mierda los dos….
Comenzó a reir y tiró el vaso al suelo, junto con ambos.
-No tiene gracia, maldito cabrón…y vas borracho.- estaba tendida en el suelo, con él aprisionando mi cuerpo.
-Bella…- sus ojos se prendieron en los míos y me dí cuenta de cuan inmensas eran sus pestañas y del color tan hermoso que tenían sus ojos tan de cerca.- es una mierda que te gusten las mujeres….
Me carcajeé con ganas.
-¿Y porqué?.- intenté escaparme de debajo de su cuerpo.
-Eres demasiado bella para tu propia seguridad.
Lo miré extrañada y pegué un golpe en su cabeza haciendo que gimiera levemente.
-Eres un gilipollas…..
…………………………………………………………………………………………………………………………………..
Capitulo Tercero.
“La reproducción sexual requiere la interacción de dos células germinales: una femenina y una masculina, en el interior de genitales femeninos. Cuando por cuestiones de identidad u orientación sexual, este proceso no es aceptado, se precisa recurrir a las Técnicas de Reproducción Asistida porque la sexualidad y el deseo de procrear, no tiene que estar necesariamente unidos a esas condiciones biológicas.
Hoy en día nos encontramos ante situaciones y deseos tan heterogéneos, que se requieren respuestas concretas a cada situación, como puede ser en el embarazo de lesbianas o el embarazo de madres solteras.
¿QUÉ PUEDEN HACER POR MÍ LAS TÉCNICAS DE REPRODUCCIÓN ASISTIDA?
En primer lugar tenemos que saber que son: Podemos definirlas como el conjunto de tratamientos para lograr una gestación y que requieren de manejo en laboratorio de las células germinales.
Sobre cuál o cuáles de ellas puedo utilizar, depende del caso y de la circunstancia; por ello, es aconsejable una visita de orientación e información, dónde se dan a conocer no sólo los aspectos médicos sino además los legales, que más adelante mencionaremos.
Las posibilidades de éxito, dependen del caso; por ello, es muy inexacto generalizar: sólo tras una adecuada valoración personalizada del caso es posible dar un pronóstico adecuado.
Aspectos legales de las Técnicas de Reproducción Asistida en Los Estados Unidos. Cabe destacarse los siguientes puntos:
Según la legislación vigente, “La mujer podrá ser usuaria de las técnicas reguladas en esta Ley con independencia de su estado civil y orientación sexual”. Por ello, se refuerza el derecho a la maternidad de todas las mujeres y lo que es más importante: No sólo por motivos de esterilidad.
Así pues, tienen acceso a las técnicas de Reproducción Asistida sin ninguna limitación siempre que sea mayor de edad y goce de buena salud psico-física:
Mujeres solteras.
Parejas de hecho.
Matrimonios.
En Washington se prohíbe expresamente la gestación por sustitución (útero de alquiler).
Respecto a la utilización de semen de donante: siempre queda a criterio del equipo médico que aplica la técnica, la búsqueda de una donante apropiado y que debe pasar un proceso de selección riguroso. Según la Ley: “En la aplicación de las técnicas de RA, la elección del donante de semen sólo podrá realizarse por el equipo médico que aplica la técnica, que deberá preservar las condiciones de anonimato de la donación…(NO haga caso a esto Señorita Swan)
En todo caso, el equipo médico correspondiente deberá procurar garantizar la mayor similitud fenotípica e inmunológica posible de las muestras disponibles con la mujer receptora”.
La ley define la donación de gametos y de preembriones como un contrato gratuito, formal (escrito) y confidencial concertado entre el donante y el centro autorizado.(Este por supuesto no es su casa Señorita Swan)
Sólo es revocable en caso de que el donante precise para sí los gametos donados y éstos estén disponibles.
Respecto a las características que tiene que cumplir los donantes: Tienen que ser mayores de edad, tener buen estado de salud psicofísica y plena capacidad de obrar.
El Centro ha de acreditar el cumplimiento de un protocolo de donantes con todos los datos relativos a sus características y su salud.
El nº máximo de hijos generados con gametos del mismo donante permitido por Ley es de 6.
Corresponde a los donantes declarar si han realizado donaciones previas, cuándo y en qué centro.
Cuando hablamos de la posibilidad de tener hijos en parejas lesbianas, hemos de tener presente que si el matrimonio está integrado por 2 mujeres se requiere, además del consentimiento informado de la mujer directamente usuaria de las técnicas, el consentimiento informado de la otra mujer no usuaria.”
Miré a Edward con una ceja alzada y caminamos hacia la puerta blanca que había al final del pasillo. Nos habíamos citado con el doctor Gerandy y siendo sincera estaba de los nervios.
Nada mas llegar a aquella clínica que parecían cobrar hasta por respirar, la mujer que nos atendió en el mostrador se quedó mirando a Edward y a Alice sin ningún disimulo. … a veces me carcomía la idea de que fuesen tan bellos; todos ellos. Una pequeña parte de mí, tenía la ilusión que mi futuro hijo tuviese aquella fabulosa genética.
Al mencionar mi nombre, Edward sonrió a la mujer dándole a entender que él iba a ser el padre de la futura criatura…aquello me enervó hasta límites insospechados y me enganché de la cintura de Alice para plantarle un beso en los morros delante de aquella “señora”.
Mi pequeña duendecilla sonrió como ella sola sabia hacerlo y la mujer nos tendió tres manojos de folios para que los leyéramos.
-Me siento una delincuente de primer orden.- espeté, hosca.- ¿No hay nada que no se pueda hacer con dinero? ¡Estoy infringiendo las leyes!
-¿Te quieres callar, preciosa?.- La voz ronca de Edward, me alarmó y volví a mirarlo…conocía aquel tono, su depredador estaba en marcha y posiblemente había acechado una buena presa. Seguí su mirada y ví el culo respingón de una rubia que intentaba alcanzar unos informes de una estantería; algo alta para ella. Sonreí descaradamente y le hice un gesto a mi cuñado con la cabeza, para que comenzara a dar caza…a veces me maravillaba lo fácil que era para Edward encandilar al público femenino.
Observamos, tanto Alice como yo, como Edward sonreía y le ofrecía él mismo la carpeta. Ella ruborizada y atontada por sus ojos. (Seguro), le cedió un papelito con algo escrito en él. Me puedo apostar mi patito feliz que era el número de teléfono.
Al llegar hacia nosotras sonrió de manera arrogante y casi le suelto una colleja (golpe en la nuca)…era tremendo.
La puerta blanca se abrió y de allí apareció un hombre, algo rechoncho, algo lampiño y con sendas canas .
-¿Señorita Isabella Swan?.- preguntó.
-Yo.- contesté, agarrando las manos de las dos personas que necesitaba tener a mi lado en aquellos momentos; para bien o para mal.
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-Desde su primer contacto con nosotros, todo nuestro equipo se pone a su completa disposición. Así, le facilitamos el eficiente aprovechamiento de su tiempo dado que en algunos problemas se requiere un abordaje multidisciplinar: ginecólogos, genetistas, andrólogos, etc,.
Esta primera visita en la clínica de fertilidad inicia con un estudio minucioso de su historial médico, por lo que sería de utilidad nos remitiera previamente toda la información que obrara en su poder, ahorrándole pérdidas de tiempo y repetición innecesaria de pruebas ya efectuadas.
Yo soy su ginecólogo y, elaborararé un dictamen de su caso, y de todos los posibles tratamientos, así como de pruebas complementarias que pueda requerir.
Procuraré, coordinar y controlar de manera totalmente personalizada todo el proceso. En esta clínica de fertilidad, consideramos que es imprescindible individualizar cada tratamiento, junto a él tendrá a su futura “asistente en cuidados integrales: ACI”, una enfermera especializad en la atención a pacientes con problemas de fertilidad.
-¿Problemas de fertilidad? Nunca me he planteado eso.- increpé seria al doctor, que me miraba serio.
-Señorita Swan, no sabemos en que situación se encuentra usted. – respiró hondamente.- Ahora si no le importa tendrá que responderme a unas preguntas de índole intima. ¿Le importa?.- preguntó mirando a mis dos acompañantes.
-No me importa que estén ellos delante; si es a eso a lo que se refiere.
-Bien.- Se ajustó las gafas en el puente de su nariz.- ¿Desde cuando mantiene relaciones sexuales, hem…- miró con aquellos ojos pequeños e inteligentes los míos y casi sonrió.- Ya que vamos a vernos bastante en estos meses,¿ le importa que la llame Isabella?
-No.- me abstuve de decirle que odiaba aquel nombre. ¿Qué mas daba y que le importaba además?
-Bien, prosigamos con el cuestionario. ¿Desde cuando mantiene relaciones sexuales…Isabella?
Tragué en seco y sonreí.
-Desde los 15 años….- miré a ambos lados y pude oir como Edward sofocaba una sonrisa. Lo aniquilé con la mirada y él se tapó la boca con una de sus manos; parecía un niño travieso.
-Quince años…¿ha tenido muchas parejas, Isabella?
-Las suficientes.- ¿Qué mierda le importaba aquel tipo las tias que me habia tirado? ¿Era estrictamente necesario aquello?
-¿Ha ultilizado algún método de protección; asi como preservativo, la píldora, etc..?
Edward estalló en carcajadas y Alice carraspeó nerviosa. Yo me limité a estrujar mis manos la una contra la otra. Si Edward no paraba de reir, le iba a asestar un puñetazo en aquella bonita cara que tenía…
-Doctor Gerandy….soy lesbiana desde que tengo uso de razón. Esta mujer que esta aquí sentada es mi pareja y el imbécil que está tronchándose de la risa es el donante….
El doctor Gerandy se puso lívido y soltó los papeles con fuerza en su mesa. Nos miramos los tres serios. Parece ser que de una puta vez Edward iba a para de reir a carcajadas. Fue él quien preguntó.
-¿Algun problema, doctor? Pensamos que estaba enterado de ello. Al llegar nos han dado una serie de documentos que ….
-Isabella.- murmulló el doctor, algo turbado.- ¿Nunca has tenido relaciones sexuales con chicos?
- No.- enuncié como si fuera la cosa mas normal del mundo.
-¿Eres virgen?. Preguntó Edward con el rostro serio y con una mirada terriblemente inquisitiva.
-Si y no. No me ha penetrado ningún tio, si es a eso a lo que te refieres.
-Vaya…que interesante, Bells. 25 años y virgen.
-Isabella, antes de proceder a la inseminación, le aconsejaría que perdiera la virginidad.- sentenció el doctor, como si estuviese hablando del tiempo.
-¿Queeeee?.- gritamos los tres al unísono.
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
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jueves, 29 de diciembre de 2011
jueves, 24 de noviembre de 2011
Todo Por Amor.
Todo Por Amor.
A quien tengo que dar las gracias por mantenerte despierto al Gin dry o a la escultural pelirroja de esta tarde?
-A La pelirroja.-le dije riendo.
-Pues mueve tu culo hacia tu casa porque voy para allá en el coche. Tenemos que hablar.
-Lo sabes.- afirmé.
-Lo sé. Y dejame decirte que esto es….como dirira tu padre “ una aberración”.
-Bella. Alice….yo ….
-Edward. Dentro de 15 minutos estoy en tu casa y estoy de muy mala ostia… que conste.
Me colgó y me quedé mirando el mobil como un gilipollas.
Sería cuestión de tiempo que Bella y yo tuviésemos otra de nuestras discursiones y esta vez seria por un tema muy, muy serio….
…………………………………………………………………………………………………………………………………….
Capitulo Segundo.
Bella Pov
Manejaba con un cigarrillo en la mano, nerviosa y pensando en el muy cabrón de Edward. Ni siquiera me había cepillado el cabello; después de la sesión de sexo practicada por Alice, pero a quien le importaba. Mi prioridad era hablar con una de las partes implicadas.
La imagen de la pelirroja explosiva se materializó en mi cerebro y me reí en silencio. Edward Cullen y yo compartíamos aficciones; sin duda.
Una eran las bellezas esculturales y otra la familia….yo formaba parte de su “ extraña y particular familia”
Edward y yo nos llevamos bien desde un principio, en un primer momento se tomó a cachondeo que Alice y yo pudiésemos ser pareja, ya que nos invitó a una cabaña que tiene cerca de la playa de La Push en Forks; cerca de la carretera de Seattle. Nuestra relación era secreta, pero aquel fin de semana a mi estupenda Alice se le ocurrió la feliz idea de dar a conocer la noticia a una persona imprescindible de su familia: su hermano Edward.
Flash Back.
-No te pongas nerviosa; Bella…. Edward es una persona comprensiva, veras que no me hará ninguna escenita…todavía no estoy preparada para eso, primero quiero lidiar con lo bueno, ya tendré tiempo de hacerlo con lo malo.
La miré asombrada y elevé las cejas sin creer lo que estaba escuchando, antes de apagar el motor de la camioneta y mirar a hurtadillas “la cabaña de madera”, paseé mi vista por su dulce rostro de princesa.
-Alice; yo-no-estoy-nerviosa. ¿Crees que me importa mucho si me da su bendición o no? Estoy de vuelta de todo. Si no estoy a gusto con tu hermanito y su compañía; nos largaremos, no pasaremos nuestro fin de semana de morros y cabreadas nena. Prométemelo.
Ella asintió sin decirme nada y yo volé hacia sus labios devorándolos con un hambre desmedida.
Su risita me hizo separar la lengua de su boca y jadeé tremendamente excitada.
-¿Qué pasa?.- pregunté con los ojos y el cuerpo encendidos por el deseo.
-Bella; estas comiéndome viva …literalmente….
Me aparté cansada y bufé, sacando un cigarro de mi pitillera de los Gun´s and Roses, encendí el pitillo con el zippo de plata que me regaló mamá en mi último cumpleaños y miré hacia “ la cabaña de la playa”
Hice un gesto con la cabeza y volví a tragarme el humo abrasador del tabaco.
-No sé que noción tendras tú de una casita al lado de la playa…para mí eso es bastante parecido a un hotel con spa, piscina climatizada, campo de golf …
-Vale, Bella….pero es que sabía que si te decía que era una casa de tres plantas con piscina cubierta y 3500 metros cuadrados de terreno me hubieses mandado a la mierda…
-Que yo sepa, todavía no te he mandado a la mierda, pero estoy a punto de hacerlo y darme la vuelta….
Alice se acercó a mi y tocó mi oído con su boca.- Edward no es un clasista Bella. Si es verdad que pensará que eres mi amiga y quizás intente ligar contigo….aunque pensándolo bien no eres su tipo…
Bufé algo exasperada y la miré con chispas en los ojos.
-Mira Alice…esto lo hago por ti. Yo no tengo que demostrarle nada a nadie y sé muy bien lo que quiero.- la miré con dulzura y ella sonrió, cerrando los ojos.- Y te quiero a ti…todo esto lo hago por ti; sólo por ti.
-Gracias Bella.
-Dame un beso.
Ella se inclinó levemente y rozó sus labios con los míos.
-Esta noche más. Te lo prometo, ahora estoy un poco nerviosa.
Salimos del coche y agarramos las maletas del maletero trasero. Me sorprendí muchísimo con las instalaciones nada mas sobrepasar la enorme verja con código de seguridad en la puerta, caminamos cerca de 5 minutos antes de entrar en la casa y una vez dentro dejamos las maletas tiradas en el recibidor.
Alice cogió mi mano y corriendo, buscamos el sonido de las risas que inundaban la casa. Llegamos a un espacio amplio y minimalista, volvimos a escuchar las risas y allí tendidos en un gran sofá color borgoña había dos cuerpos enganchados haciéndose cosquillas.
Alice me miró y yo alcé una ceja….una de aquellas dos masas era el hermano de Alice y eso me imponía ligeramente.
Ella carraspeó y los dos cuerpos se tensaron, pude ver como una cabeza de un extraño color cobrizo se alzaba y sus ojos increíblemente verdes miraron a mi pareja con sorpresa, acto seguido su mirada decayó en mi y le sostuve valientemente la mirada.
-Ups! Lo siento Edward.- la chica se levantó y alcanzó unas gafitas de empollona que habia tiradas en el suelo, se las puso y nos sonrió al levantarse.-Supongo que tú serás Alice.
Mi Alice se rió y alargo su mano, para saludar a la morena.
-Si soy Alice; la hermana de Edward, ella….ella es Bella.
La miré de mala ostia…lo admito, pero debía ser paciente con ella, yo siempre había tenido relaciones con chicas y ya había pasado por eso; ella en cambio era la primera vez que salía con una persona de su mismo sexo y era ella misma la que se ponía las trabas.
-Hola Bella.- saludó la chica , ofreciéndome a mi también su mano.- Soy Angela.
Sonreí ligeramente y centré mi atención en el hombre que no me había quitado el ojo de encima; estaba sentado en un reposabrazos del sofá sin hablar…observando y calibrando la situación, era un depredador; de eso estaba segura. Debía de sacar mis mejores armas con el hermanito de mi novia….
-Pensaba que ibas a traerte a un ligue, Alice…- Su voz cargada de ironía me agitó levemente y formé en mis manos dos mazos con mis dedos.- ¿Dónde esta Jasper?
Alice hizo un pequeño mohín de disgusto y suspiró caminando hacia su hermano. Se sentó en sus rodillas y lo miró a los ojos como el gatito de Shrek.
-Conocí a otra persona y me enamoré de ella…necesito que me comprendas y me ayudes hermanito.
Él aligeró el tono de su voz y acarició el suave cabello de mi Alice.
-Sabes que siempre te he apoyado. Y si dices que te has enamorado estoy encantado con la idea, pero ¿Dónde esta él?
Alice sonrió con pena y lo miró a los ojos.
Yo me crucé de brazos y saqué un cigarro de mi pitillera; ofrecí silenciosamente a Angela y ella se negó. Lo encendí y esperé a que reventara la bomba.
-Dile a tu amiga que no se fuma aquí dentro Alice.
Ella se rió.
-Ya se lo has dicho tú Edward….y debes ser mas cariñoso con ella, ya que forma parte de la familia….
Edward frunció las cejas y me miró achicando los ojos.
-¿Qué quieres decir, Alice?
-No me he enamorado de un hombre Edward…estoy con ella, con Bella….he dejado a Jasper por ella, cuando la ví comprendí que era el sol que iluminaba mis días…cuando la conozcas lo comprenderás.
¿Un hermano mayor podia entrar en shock durante media hora? ¿ sin parpadear, sin hablar y sin mover un sólo músculo de su cuerpo?
Pasamos los treinta minutos mas incómodos de mi existencia y cuando ya estábamos a punto de llamar al médico, él se levantó y se dirigió a mí ofreciendo su mano.
-Encantado Bella. Soy Edward, el hermano de Alice; me da igual que seas una mujer, pero como no la trates como ser merece te arrancaré los coj…ovarios y me los comeré…
Lo miré seria por unos instantes y luego exploté en carcajadas, abrazándome a su cuello y dejándolo algo absorto
-Puedes morir esperando que pase eso; Edward Cullen.
Lo besé en el rostro y conectamos…conectamos muy bien….
Aquel fin de semana fue un sueño convertido en realidad.
Alice y yo no teníamos que escondernos delante de Edward ni de Angela, ellos dos comprendieron y asimilaron nuestra relación; aunque cuando Alice y yo nos besamos pude ver a Edward mirarnos indiscreto….
Lástima que Angela fue una mas de tantas conquistas. Aquella chica me caía realmente bien, pero no sé realmente lo que pasó para que dejaran de verse….solíamos quedar bastante a menudo los cuatro y ya se había creado una química perfecta entre Alice y Angela y Edward y yo…era curioso cuando entrabamos a algún bar a tomar algo después de salir de trabajar y nos confundían como pareja, haciendo que me reventara de la risa.
Nos parecíamos demasiado y casi siempre teníamos el mismo punto de vista…en mujeres, él era un perro malvado… me preguntaba que nos gustaba realmente; en lo que se refería al carácter sexual….Porque según sus palabras, las caricias de una mujer a otra mujer, dan en el blanco a las primeras de cambio. Nadie conoce mejor a una mujer; que otra mujer…
Lo aleccioné todo lo que pude y en realidad no sé si le sirvió de algo…tampoco se lo pregunté.
Edward no tenia muy buena relación con sus padres y su otra hermana. Tan solo con el novio de Rosalie; Emmet , era su entrenador en el gym donde iba a machacarse todos los miércoles y viernes.
Fin del Flash Back.
Ví el volvo aparcado en la puerta de su casa. Al bajar de mi camioneta, toqué levemente el capó; había llegado hacia poco, pues estaba caliente.
Rocé con los nudillos la puerta y él me abrió con una copa de licor en la mano.
-No respetas nada, querida cuñada….
Puse los ojos en blanco y pasé sin mirarlo apenas.
Dejé el bolso en el primer sofá que encontré y me giré para enfrentarlo.
-Sabes que odio que confabulen a mis espaldas.
Él avanzó varios pasos hacia mí y suspiró.
-Si he aceptado esto, es por Alice y lo sabes….
-No entiendo porque tiene que ser alguien de su familia…la sola idea me dan putos escalofríos….
-Entiéndelo Bella; quiere que tenga la sangre de los Cullen. No es que valga realmente mucho, pero si lo suficiente para ella. Debes entender que tu sangre sí correrá por el cuerpo de ese niño; pero la de ella no.
Dejé caer los hombros, vencida.
-Vale. Te has cargado todos mis argumentos. Ahora.- me miró serio.- Quiero que firmes los documentos en los que renuncias totalmente a la paternidad de ese hijo…lo siento Edward; pero la vida me ha enseñado que no puedo fiarme de nadie; ni si quiera de los que amas.
-Lo sé; no te preocupes. Yo..supongo que algún dia sentaré la cabeza y me plantearé vivir con alguna mujer o casarme…tener hijos…tú sabes. Las mujeres teneis otra manera de pensar; eso que llaman el reloj biológico , aunque en tu caso tu mente se parezca mas a la mía que a la de Alice….- Volvió a beber e hizo una mueca con su boca.- Una Diosa con una mente de hombre dominante.- Edward fingió un escalofrío.
Me quedé un momento en shock y luego sonreí sin saber realmente porqué.
-Iré a hacerme las pruebas pertinentes; si quieres pedimos hora el mismo dia y nos las hacemos juntos…yo, ya sabes; las mujeres somos diferentes, debemos estar en nuestros días fértiles y toda esa mierda.
-Está bien.- él se rió y tropezó con la punta de la moqueta; le sujeté el codo y todo su peso se recargó en mí.
-Edward eres un gigante…no te apoyes que nos vamos a la mierda los dos….
Comenzó a reir y tiró el vaso al suelo, junto con ambos.
-No tiene gracia, maldito cabrón…y vas borracho.- estaba tendida en el suelo, con él aprisionando mi cuerpo.
-Bella…- sus ojos se prendieron en los míos y me dí cuenta de cuan inmensas eran sus pestañas y del color tan hermoso que tenían sus ojos tan de cerca.- es una mierda que te gusten las mujeres….
Me carcajeé con ganas.
-¿Y porqué?.- intenté escaparme de debajo de su cuerpo.
-Eres demasiado bella para tu propia seguridad.
Lo miré extrañada y pegué un golpe en su cabeza haciendo que gimiera levemente.
-Eres un gilipollas…..
Continuará….
A quien tengo que dar las gracias por mantenerte despierto al Gin dry o a la escultural pelirroja de esta tarde?
-A La pelirroja.-le dije riendo.
-Pues mueve tu culo hacia tu casa porque voy para allá en el coche. Tenemos que hablar.
-Lo sabes.- afirmé.
-Lo sé. Y dejame decirte que esto es….como dirira tu padre “ una aberración”.
-Bella. Alice….yo ….
-Edward. Dentro de 15 minutos estoy en tu casa y estoy de muy mala ostia… que conste.
Me colgó y me quedé mirando el mobil como un gilipollas.
Sería cuestión de tiempo que Bella y yo tuviésemos otra de nuestras discursiones y esta vez seria por un tema muy, muy serio….
…………………………………………………………………………………………………………………………………….
Capitulo Segundo.
Bella Pov
Manejaba con un cigarrillo en la mano, nerviosa y pensando en el muy cabrón de Edward. Ni siquiera me había cepillado el cabello; después de la sesión de sexo practicada por Alice, pero a quien le importaba. Mi prioridad era hablar con una de las partes implicadas.
La imagen de la pelirroja explosiva se materializó en mi cerebro y me reí en silencio. Edward Cullen y yo compartíamos aficciones; sin duda.
Una eran las bellezas esculturales y otra la familia….yo formaba parte de su “ extraña y particular familia”
Edward y yo nos llevamos bien desde un principio, en un primer momento se tomó a cachondeo que Alice y yo pudiésemos ser pareja, ya que nos invitó a una cabaña que tiene cerca de la playa de La Push en Forks; cerca de la carretera de Seattle. Nuestra relación era secreta, pero aquel fin de semana a mi estupenda Alice se le ocurrió la feliz idea de dar a conocer la noticia a una persona imprescindible de su familia: su hermano Edward.
Flash Back.
-No te pongas nerviosa; Bella…. Edward es una persona comprensiva, veras que no me hará ninguna escenita…todavía no estoy preparada para eso, primero quiero lidiar con lo bueno, ya tendré tiempo de hacerlo con lo malo.
La miré asombrada y elevé las cejas sin creer lo que estaba escuchando, antes de apagar el motor de la camioneta y mirar a hurtadillas “la cabaña de madera”, paseé mi vista por su dulce rostro de princesa.
-Alice; yo-no-estoy-nerviosa. ¿Crees que me importa mucho si me da su bendición o no? Estoy de vuelta de todo. Si no estoy a gusto con tu hermanito y su compañía; nos largaremos, no pasaremos nuestro fin de semana de morros y cabreadas nena. Prométemelo.
Ella asintió sin decirme nada y yo volé hacia sus labios devorándolos con un hambre desmedida.
Su risita me hizo separar la lengua de su boca y jadeé tremendamente excitada.
-¿Qué pasa?.- pregunté con los ojos y el cuerpo encendidos por el deseo.
-Bella; estas comiéndome viva …literalmente….
Me aparté cansada y bufé, sacando un cigarro de mi pitillera de los Gun´s and Roses, encendí el pitillo con el zippo de plata que me regaló mamá en mi último cumpleaños y miré hacia “ la cabaña de la playa”
Hice un gesto con la cabeza y volví a tragarme el humo abrasador del tabaco.
-No sé que noción tendras tú de una casita al lado de la playa…para mí eso es bastante parecido a un hotel con spa, piscina climatizada, campo de golf …
-Vale, Bella….pero es que sabía que si te decía que era una casa de tres plantas con piscina cubierta y 3500 metros cuadrados de terreno me hubieses mandado a la mierda…
-Que yo sepa, todavía no te he mandado a la mierda, pero estoy a punto de hacerlo y darme la vuelta….
Alice se acercó a mi y tocó mi oído con su boca.- Edward no es un clasista Bella. Si es verdad que pensará que eres mi amiga y quizás intente ligar contigo….aunque pensándolo bien no eres su tipo…
Bufé algo exasperada y la miré con chispas en los ojos.
-Mira Alice…esto lo hago por ti. Yo no tengo que demostrarle nada a nadie y sé muy bien lo que quiero.- la miré con dulzura y ella sonrió, cerrando los ojos.- Y te quiero a ti…todo esto lo hago por ti; sólo por ti.
-Gracias Bella.
-Dame un beso.
Ella se inclinó levemente y rozó sus labios con los míos.
-Esta noche más. Te lo prometo, ahora estoy un poco nerviosa.
Salimos del coche y agarramos las maletas del maletero trasero. Me sorprendí muchísimo con las instalaciones nada mas sobrepasar la enorme verja con código de seguridad en la puerta, caminamos cerca de 5 minutos antes de entrar en la casa y una vez dentro dejamos las maletas tiradas en el recibidor.
Alice cogió mi mano y corriendo, buscamos el sonido de las risas que inundaban la casa. Llegamos a un espacio amplio y minimalista, volvimos a escuchar las risas y allí tendidos en un gran sofá color borgoña había dos cuerpos enganchados haciéndose cosquillas.
Alice me miró y yo alcé una ceja….una de aquellas dos masas era el hermano de Alice y eso me imponía ligeramente.
Ella carraspeó y los dos cuerpos se tensaron, pude ver como una cabeza de un extraño color cobrizo se alzaba y sus ojos increíblemente verdes miraron a mi pareja con sorpresa, acto seguido su mirada decayó en mi y le sostuve valientemente la mirada.
-Ups! Lo siento Edward.- la chica se levantó y alcanzó unas gafitas de empollona que habia tiradas en el suelo, se las puso y nos sonrió al levantarse.-Supongo que tú serás Alice.
Mi Alice se rió y alargo su mano, para saludar a la morena.
-Si soy Alice; la hermana de Edward, ella….ella es Bella.
La miré de mala ostia…lo admito, pero debía ser paciente con ella, yo siempre había tenido relaciones con chicas y ya había pasado por eso; ella en cambio era la primera vez que salía con una persona de su mismo sexo y era ella misma la que se ponía las trabas.
-Hola Bella.- saludó la chica , ofreciéndome a mi también su mano.- Soy Angela.
Sonreí ligeramente y centré mi atención en el hombre que no me había quitado el ojo de encima; estaba sentado en un reposabrazos del sofá sin hablar…observando y calibrando la situación, era un depredador; de eso estaba segura. Debía de sacar mis mejores armas con el hermanito de mi novia….
-Pensaba que ibas a traerte a un ligue, Alice…- Su voz cargada de ironía me agitó levemente y formé en mis manos dos mazos con mis dedos.- ¿Dónde esta Jasper?
Alice hizo un pequeño mohín de disgusto y suspiró caminando hacia su hermano. Se sentó en sus rodillas y lo miró a los ojos como el gatito de Shrek.
-Conocí a otra persona y me enamoré de ella…necesito que me comprendas y me ayudes hermanito.
Él aligeró el tono de su voz y acarició el suave cabello de mi Alice.
-Sabes que siempre te he apoyado. Y si dices que te has enamorado estoy encantado con la idea, pero ¿Dónde esta él?
Alice sonrió con pena y lo miró a los ojos.
Yo me crucé de brazos y saqué un cigarro de mi pitillera; ofrecí silenciosamente a Angela y ella se negó. Lo encendí y esperé a que reventara la bomba.
-Dile a tu amiga que no se fuma aquí dentro Alice.
Ella se rió.
-Ya se lo has dicho tú Edward….y debes ser mas cariñoso con ella, ya que forma parte de la familia….
Edward frunció las cejas y me miró achicando los ojos.
-¿Qué quieres decir, Alice?
-No me he enamorado de un hombre Edward…estoy con ella, con Bella….he dejado a Jasper por ella, cuando la ví comprendí que era el sol que iluminaba mis días…cuando la conozcas lo comprenderás.
¿Un hermano mayor podia entrar en shock durante media hora? ¿ sin parpadear, sin hablar y sin mover un sólo músculo de su cuerpo?
Pasamos los treinta minutos mas incómodos de mi existencia y cuando ya estábamos a punto de llamar al médico, él se levantó y se dirigió a mí ofreciendo su mano.
-Encantado Bella. Soy Edward, el hermano de Alice; me da igual que seas una mujer, pero como no la trates como ser merece te arrancaré los coj…ovarios y me los comeré…
Lo miré seria por unos instantes y luego exploté en carcajadas, abrazándome a su cuello y dejándolo algo absorto
-Puedes morir esperando que pase eso; Edward Cullen.
Lo besé en el rostro y conectamos…conectamos muy bien….
Aquel fin de semana fue un sueño convertido en realidad.
Alice y yo no teníamos que escondernos delante de Edward ni de Angela, ellos dos comprendieron y asimilaron nuestra relación; aunque cuando Alice y yo nos besamos pude ver a Edward mirarnos indiscreto….
Lástima que Angela fue una mas de tantas conquistas. Aquella chica me caía realmente bien, pero no sé realmente lo que pasó para que dejaran de verse….solíamos quedar bastante a menudo los cuatro y ya se había creado una química perfecta entre Alice y Angela y Edward y yo…era curioso cuando entrabamos a algún bar a tomar algo después de salir de trabajar y nos confundían como pareja, haciendo que me reventara de la risa.
Nos parecíamos demasiado y casi siempre teníamos el mismo punto de vista…en mujeres, él era un perro malvado… me preguntaba que nos gustaba realmente; en lo que se refería al carácter sexual….Porque según sus palabras, las caricias de una mujer a otra mujer, dan en el blanco a las primeras de cambio. Nadie conoce mejor a una mujer; que otra mujer…
Lo aleccioné todo lo que pude y en realidad no sé si le sirvió de algo…tampoco se lo pregunté.
Edward no tenia muy buena relación con sus padres y su otra hermana. Tan solo con el novio de Rosalie; Emmet , era su entrenador en el gym donde iba a machacarse todos los miércoles y viernes.
Fin del Flash Back.
Ví el volvo aparcado en la puerta de su casa. Al bajar de mi camioneta, toqué levemente el capó; había llegado hacia poco, pues estaba caliente.
Rocé con los nudillos la puerta y él me abrió con una copa de licor en la mano.
-No respetas nada, querida cuñada….
Puse los ojos en blanco y pasé sin mirarlo apenas.
Dejé el bolso en el primer sofá que encontré y me giré para enfrentarlo.
-Sabes que odio que confabulen a mis espaldas.
Él avanzó varios pasos hacia mí y suspiró.
-Si he aceptado esto, es por Alice y lo sabes….
-No entiendo porque tiene que ser alguien de su familia…la sola idea me dan putos escalofríos….
-Entiéndelo Bella; quiere que tenga la sangre de los Cullen. No es que valga realmente mucho, pero si lo suficiente para ella. Debes entender que tu sangre sí correrá por el cuerpo de ese niño; pero la de ella no.
Dejé caer los hombros, vencida.
-Vale. Te has cargado todos mis argumentos. Ahora.- me miró serio.- Quiero que firmes los documentos en los que renuncias totalmente a la paternidad de ese hijo…lo siento Edward; pero la vida me ha enseñado que no puedo fiarme de nadie; ni si quiera de los que amas.
-Lo sé; no te preocupes. Yo..supongo que algún dia sentaré la cabeza y me plantearé vivir con alguna mujer o casarme…tener hijos…tú sabes. Las mujeres teneis otra manera de pensar; eso que llaman el reloj biológico , aunque en tu caso tu mente se parezca mas a la mía que a la de Alice….- Volvió a beber e hizo una mueca con su boca.- Una Diosa con una mente de hombre dominante.- Edward fingió un escalofrío.
Me quedé un momento en shock y luego sonreí sin saber realmente porqué.
-Iré a hacerme las pruebas pertinentes; si quieres pedimos hora el mismo dia y nos las hacemos juntos…yo, ya sabes; las mujeres somos diferentes, debemos estar en nuestros días fértiles y toda esa mierda.
-Está bien.- él se rió y tropezó con la punta de la moqueta; le sujeté el codo y todo su peso se recargó en mí.
-Edward eres un gigante…no te apoyes que nos vamos a la mierda los dos….
Comenzó a reir y tiró el vaso al suelo, junto con ambos.
-No tiene gracia, maldito cabrón…y vas borracho.- estaba tendida en el suelo, con él aprisionando mi cuerpo.
-Bella…- sus ojos se prendieron en los míos y me dí cuenta de cuan inmensas eran sus pestañas y del color tan hermoso que tenían sus ojos tan de cerca.- es una mierda que te gusten las mujeres….
Me carcajeé con ganas.
-¿Y porqué?.- intenté escaparme de debajo de su cuerpo.
-Eres demasiado bella para tu propia seguridad.
Lo miré extrañada y pegué un golpe en su cabeza haciendo que gimiera levemente.
-Eres un gilipollas…..
Continuará….
viernes, 5 de agosto de 2011
Todo Por Amor
TODO POR AMOR.
Edward ha aceptado.
Abrí mucho los ojos y salté de la cama.
-¿Edward? ¿Él…él ya lo sabia… esta noche?
-Si.-Alice estaba seria y miraba en techo con los ojos vidriosos.
-Vale…espera que analice…¿No querrá hacerse cargo del niño, verdad?
No quería problemas de esa índoles y ya habíamos pensado en el abogado que llevaría este hecho.
-No. Seria nuestro hijo, Bella, tuyo y mio.
Me llevé la mano a la frente.
Comencé a sudar….
………………………………………………………………………………………………………………………………….
Capitulo primero.
Edward Pov.
-No me niegues tu culo Tanya; sabes que no me voy a correr sin preservativo dentro del coño…lo sabes.
La maldita perra de turno; se revolvía entre las sabanas con su trasero pegado a mis caderas; bamboleándose como una maldita gata en celo.
Sabía sus pretensiones demasiado bien.
Era un secreto a voces que Tanya Denalí le encantaba meterse en mi cama; deshacerla y correrse hasta desfallecer…pero también quería cargarme con el mochuelo de un crío y eso no se lo iba a permitir.
-Sabes que me encanta sentirte dentro de mi coñito, Edward….
Apreté la mandíbula y cerré los ojos fuertemente.
En realidad la maldita, me tenia tan caliente que la polla me sudaba y estaba como un loco por meterme dentro de su cuerpo de una jodida vez; pero tenia que andarme con pies de plomo, asi que me cogí el duro y palpitante nardo y lo estrellé en aquella hendidura perfecta y llameante.
-¡Hija de puta!.- su coño estaba tan apretado y jugoso que parecía una jodida boca.
Comencé a bombear como un loco; haciendo sonar mis caderas en sus nalgas en un sonido delicioso y antes de correrse salí y me corrí en su culo , blanco y lleno de pecas hasta que me vacié por completo.
-Eso no ha sido muy placentero Edward.- increpó ella; mientras se enderezaba y me enseñaba sus soberbios pezones oscurecidos de deseo.-No he llegado; no has esperado si quiera a que lo hiciera…pero de todas maneras ha sido maravilloso. Conoces tan bien mi cuerpo….juntos somos perfectos ; seria estupendo….
Ah; no….declaraciones de amor. No….
-Desde luego que lo has hecho…y mas de una vez cuando te lo he chupado hasta desfallecer; gatita. No mientas.- toqué su rostro levemente y me levanté de la cama asiendo un bóxer y poniéndomelo rápidamente.- No juegues Tanya. Sabes muy bien que no hay relacción. Es simplemente sexo. Yo no sirvo ni para sentir ni para amar a ninguna mujer. Y me va muy bien; no te hagas ilusiones.
Los ojos azules de Tanya me observaron lentamente de arriba abajo y acto seguido cogió el ancho almohadón y me lo tiró al rostro.
-¡Eres un engreído; Edward Cullen! ¿Quién te ha pedido promesas de amor?
Sonreí ante aquella pregunta.
-Sólo por si acaso.- resolví.- Me gusta dejar las cosas claras. Las complicaciones me dan dolor de cabeza y no lo soporto. Si lo deseas podemos vernos nuevamente y follar. Pero solo eso…lo de esta noche ha sido algo que no se repetirá.
Ella ya se estaba vistiendo.
-¿Te refieres a la fiesta de cumpleaños de la novia de tu hermana?.- preguntó con cierto sarcasmo.
-Sí.
-¿Y puedo preguntar porqué?
-No. No puedes.- le increpé algo hosco.
Se hizo un largo silencio y mientras se estaba retocando en el tocador y yo fumaba tranquilamente un cigarrillo observando la sosegada paz de la ciudad por la noche, su voz de pito me alarmó.
-Es asqueroso sentir el deseo de una tía cuando la miras a los ojos.- La miré intensamente, mientras ella se pintaba aquella boca que me la chupaba tan y tan bien.- La novia de tu hermana. Esa Isabella. Me comía con la mirada. Creo que es como tú pero en mujer y sin polla.
Tiré el cigarrillo por la ventana y caminé hacia ella ,vestido apenas con unos bóxers.
-Bella; ama a Alice. Lo sé de sobras. Y si. No le pasó desapercibida tu belleza.
-¿Llevan mucho tiempos juntas?
-Lo suficiente para ser una pareja casi perfecta. No tienen secretos y mi hermana la ama con locura.
-Nunca entendí como Alice pasó de Jasper a Isabella. En el Club fue un notición. Siempre creímos que Alice Cullen le gustaban los hombres.- Tanya se giró para mirarme y sonrió.- Aunque dicen que no lo sabes si no lo pruebas.- Caminó hacia mí y apretó con suavidad mi polla por encima de los bóxers.- No hay nada como esto…..desde luego.
Me plantó un beso en los labios y se largó haciendo un gesto con la mano.
Me apoyé en la puerta y suspiré.
Aún no entendía como podia haberme dejado manipular por mi pequeña hermana….
Donar mi semen para que Bella se quedara preñada y así poder ser madres de un niño….mi hijo también. ¿Qué seria yo de ese niño? ¿Su padre…su tio?
Revolví mi cabello, algo nervioso y caminé hacia el minibar de aquel hotel donde solía llevarme a mis conquistas.
Quizás me habia adelantado en darle una respuesta a mi pequeña hermana…porque aquello no estaba bien. Desde luego, yo no estaba atado a leyes morales; pero aquello era demasiado peligroso para todos.
Y luego estaba Bella…
Seguro que en estos mismos instantes ella se estaba enterando de todo el pastel. Se negará por completo. Esa será mi baza sin duda. Si “ la otra parte” involucrada no quiere no se hace un niño.
Pero por otro lado; Alice se merecía ser feliz fuese como fuese. Y Bella la hacia feliz.
Bella era perfecta para ella.
Fuerte y realista.
Demasiado realista quizás; para mi pequeña hermana, la creativa Alice Cullen.
El sonido del mobil me sacó de mis pensamientos y caminé hacia él, mirando con una ceja alzada la pantalla del mismo. Era Bella.
-¿Si?
-Soy Bella. Ya lo sabes. No sé para que preguntas. Necesito verte. Ya.
-Son las tres de la madrugada Bella. Me pillas despierto de milagro…
-¿A quien tengo que dar las gracias por mantenerte despierto al Gin dry o a la escultural pelirroja de esta tarde?
-A La pelirroja.-le dije riendo.
-Pues mueve tu culo hacia tu casa porque voy para allá en el coche. Tenemos que hablar.
-Lo sabes.- afirmé.
-Lo sé. Y dejame decirte que esto es….como dirira tu padre “ una aberración”.
-Bella. Alice….yo ….
-Edward. Dentro de 15 minutos estoy en tu casa y estoy de muy mala ostia… que conste.
Me colgó y me quedé mirando el mobil como un gilipollas.
Sería cuestión de tiempo que Bella y yo tuviésemos otra de nuestras discursiones y esta vez seria por un tema muy, muy serio….
Continuará….
Edward ha aceptado.
Abrí mucho los ojos y salté de la cama.
-¿Edward? ¿Él…él ya lo sabia… esta noche?
-Si.-Alice estaba seria y miraba en techo con los ojos vidriosos.
-Vale…espera que analice…¿No querrá hacerse cargo del niño, verdad?
No quería problemas de esa índoles y ya habíamos pensado en el abogado que llevaría este hecho.
-No. Seria nuestro hijo, Bella, tuyo y mio.
Me llevé la mano a la frente.
Comencé a sudar….
………………………………………………………………………………………………………………………………….
Capitulo primero.
Edward Pov.
-No me niegues tu culo Tanya; sabes que no me voy a correr sin preservativo dentro del coño…lo sabes.
La maldita perra de turno; se revolvía entre las sabanas con su trasero pegado a mis caderas; bamboleándose como una maldita gata en celo.
Sabía sus pretensiones demasiado bien.
Era un secreto a voces que Tanya Denalí le encantaba meterse en mi cama; deshacerla y correrse hasta desfallecer…pero también quería cargarme con el mochuelo de un crío y eso no se lo iba a permitir.
-Sabes que me encanta sentirte dentro de mi coñito, Edward….
Apreté la mandíbula y cerré los ojos fuertemente.
En realidad la maldita, me tenia tan caliente que la polla me sudaba y estaba como un loco por meterme dentro de su cuerpo de una jodida vez; pero tenia que andarme con pies de plomo, asi que me cogí el duro y palpitante nardo y lo estrellé en aquella hendidura perfecta y llameante.
-¡Hija de puta!.- su coño estaba tan apretado y jugoso que parecía una jodida boca.
Comencé a bombear como un loco; haciendo sonar mis caderas en sus nalgas en un sonido delicioso y antes de correrse salí y me corrí en su culo , blanco y lleno de pecas hasta que me vacié por completo.
-Eso no ha sido muy placentero Edward.- increpó ella; mientras se enderezaba y me enseñaba sus soberbios pezones oscurecidos de deseo.-No he llegado; no has esperado si quiera a que lo hiciera…pero de todas maneras ha sido maravilloso. Conoces tan bien mi cuerpo….juntos somos perfectos ; seria estupendo….
Ah; no….declaraciones de amor. No….
-Desde luego que lo has hecho…y mas de una vez cuando te lo he chupado hasta desfallecer; gatita. No mientas.- toqué su rostro levemente y me levanté de la cama asiendo un bóxer y poniéndomelo rápidamente.- No juegues Tanya. Sabes muy bien que no hay relacción. Es simplemente sexo. Yo no sirvo ni para sentir ni para amar a ninguna mujer. Y me va muy bien; no te hagas ilusiones.
Los ojos azules de Tanya me observaron lentamente de arriba abajo y acto seguido cogió el ancho almohadón y me lo tiró al rostro.
-¡Eres un engreído; Edward Cullen! ¿Quién te ha pedido promesas de amor?
Sonreí ante aquella pregunta.
-Sólo por si acaso.- resolví.- Me gusta dejar las cosas claras. Las complicaciones me dan dolor de cabeza y no lo soporto. Si lo deseas podemos vernos nuevamente y follar. Pero solo eso…lo de esta noche ha sido algo que no se repetirá.
Ella ya se estaba vistiendo.
-¿Te refieres a la fiesta de cumpleaños de la novia de tu hermana?.- preguntó con cierto sarcasmo.
-Sí.
-¿Y puedo preguntar porqué?
-No. No puedes.- le increpé algo hosco.
Se hizo un largo silencio y mientras se estaba retocando en el tocador y yo fumaba tranquilamente un cigarrillo observando la sosegada paz de la ciudad por la noche, su voz de pito me alarmó.
-Es asqueroso sentir el deseo de una tía cuando la miras a los ojos.- La miré intensamente, mientras ella se pintaba aquella boca que me la chupaba tan y tan bien.- La novia de tu hermana. Esa Isabella. Me comía con la mirada. Creo que es como tú pero en mujer y sin polla.
Tiré el cigarrillo por la ventana y caminé hacia ella ,vestido apenas con unos bóxers.
-Bella; ama a Alice. Lo sé de sobras. Y si. No le pasó desapercibida tu belleza.
-¿Llevan mucho tiempos juntas?
-Lo suficiente para ser una pareja casi perfecta. No tienen secretos y mi hermana la ama con locura.
-Nunca entendí como Alice pasó de Jasper a Isabella. En el Club fue un notición. Siempre creímos que Alice Cullen le gustaban los hombres.- Tanya se giró para mirarme y sonrió.- Aunque dicen que no lo sabes si no lo pruebas.- Caminó hacia mí y apretó con suavidad mi polla por encima de los bóxers.- No hay nada como esto…..desde luego.
Me plantó un beso en los labios y se largó haciendo un gesto con la mano.
Me apoyé en la puerta y suspiré.
Aún no entendía como podia haberme dejado manipular por mi pequeña hermana….
Donar mi semen para que Bella se quedara preñada y así poder ser madres de un niño….mi hijo también. ¿Qué seria yo de ese niño? ¿Su padre…su tio?
Revolví mi cabello, algo nervioso y caminé hacia el minibar de aquel hotel donde solía llevarme a mis conquistas.
Quizás me habia adelantado en darle una respuesta a mi pequeña hermana…porque aquello no estaba bien. Desde luego, yo no estaba atado a leyes morales; pero aquello era demasiado peligroso para todos.
Y luego estaba Bella…
Seguro que en estos mismos instantes ella se estaba enterando de todo el pastel. Se negará por completo. Esa será mi baza sin duda. Si “ la otra parte” involucrada no quiere no se hace un niño.
Pero por otro lado; Alice se merecía ser feliz fuese como fuese. Y Bella la hacia feliz.
Bella era perfecta para ella.
Fuerte y realista.
Demasiado realista quizás; para mi pequeña hermana, la creativa Alice Cullen.
El sonido del mobil me sacó de mis pensamientos y caminé hacia él, mirando con una ceja alzada la pantalla del mismo. Era Bella.
-¿Si?
-Soy Bella. Ya lo sabes. No sé para que preguntas. Necesito verte. Ya.
-Son las tres de la madrugada Bella. Me pillas despierto de milagro…
-¿A quien tengo que dar las gracias por mantenerte despierto al Gin dry o a la escultural pelirroja de esta tarde?
-A La pelirroja.-le dije riendo.
-Pues mueve tu culo hacia tu casa porque voy para allá en el coche. Tenemos que hablar.
-Lo sabes.- afirmé.
-Lo sé. Y dejame decirte que esto es….como dirira tu padre “ una aberración”.
-Bella. Alice….yo ….
-Edward. Dentro de 15 minutos estoy en tu casa y estoy de muy mala ostia… que conste.
Me colgó y me quedé mirando el mobil como un gilipollas.
Sería cuestión de tiempo que Bella y yo tuviésemos otra de nuestras discursiones y esta vez seria por un tema muy, muy serio….
Continuará….
Todo Por Amor...
TODO POR AMOR
-Prólogo-
-¡Feliz cumpleaños, Bella!
Es increíble, lo que te puede fastidiar que tu casa esté atestada de gente después de un dia de perros.
Intenté sonreir a todos los que se hallaban reunidos allí. ¡En mi apartamento! Y fui victima de sus abrazos y besuqueos antes que mi pareja me propinara un fuerte besos en los morros; haciendo así; que todos los presentes clamaran un “Ohhhh” de lo mas edulcorado.
-Ya sabes que me encantan las fiestas nena. Tú no ibas a ser menos que nadie.- su boca buscó mi cuello y la lamió dulcemente, acariciando después la lamida suavemente con su nariz.- Alegra esa cara. Tengo una sorpresa para ti.
Cogió mi mano y me llevó hacia donde estaba su familia apostada.
Era increíble que hubiera podido juntarlos a casi todos un dia, de diario.
Por lo que yo sabia antes de comenzar nuestra vida en pareja; estaban todos demasiado ocupados en ellos mismos como para pensar en los demás…
-Hola, Bella. ¿Cuántos van?.- La voz de pito de Rosalie, aguijoneó mis oídos y entrecerré los ojos levemente.
-25. – espeté, cogiendo una copa de champange que me habia brindado alguien. La llevé a mis labios y pude ver el gesto divertido de Edward, al dirigirle a su hermana una mirada de las que matan.
Rosalie Cullen era una Diosa, y fue a ella a la que conocí antes que a Alice.
Sus bailes sinuosos en la pista de baile de aquella discoteca del Centro me provocaron rápidamente la atención. Queria comerme aquel bollito, fuese como fuese.
Conseguí meterme en aquel grupo en el cual ella se encontraba y entonces surgió la pequeña duende y me encandiló por completo.
Creo que fue amor a primera vista.
Y allí comenzó nuestra historia.
Fue difícil para ella contarle a sus hermanos y hermanas que se habia enamorado de una chica, y se iba a vivir con ella a Washington..solamente su hermano mayor: Edward ; la apoyó y le ofreció todo lo que estuviese en su mano para ayudarnos.
Aquello habia pasado ya hacia dos años y medio y ahora estábamos allí, todos encantados, como si nunca hubiese habido ningún tipo de reservas en cuanto a nuestra relación.
-Felicidades.- La voz de Rosalie fue indiferente, no me dio tiempo a apreciarlo, ya que tenia al fortachón de su novio Emmet sobre mi; abrazandome como un oso.
-Lastima que seas boyera; Bellita, con ese vestido me pones berraco.- cuchicheó en mi oído, mientras me abrazaba.
Sonreí y le solté un manotazo en aquella cabeza llena de rizos oscuros.
-Como te escuche Alice, te estruja las pelotas…y eso sin contar con Rose.- susurré, mientras intentaba apartarme de su agarre.
Él rompió a reir y me dio una palmada en el trasero que hizo que uno de mis glúteos me escociera.
-Eres un maldito, Emmet McArty.- soltó Alice que vagaba por allí.- Deja a Bella en paz…
La miré atentamente. Alice estaba nerviosa. Podia notarlo perfectamente, parecía que habia tomados tres cafes cargados ; porque no paraba de moverse.
-Felicidades, Bella.- La voz de Edward, hizo que quitara la vista de Alice para centrarme en su rostro .
-Gracias Edward.- Le sonreí y me acerqué a él, elevándome sobre mis tacones, para darle un besito en las mejillas.
-Eres como el buen vino, cada dia estas mas imponente.- Dijo llevándose la copa que tenia entre sus manos a los labios.
Entonces me fijé en la imponente rubia que lo acompañaba.
Mis ojos se clavaron en su escote y luego en aquellas piernas interminables, tragué en seco y volví la cara hacia la risita nerviosa y pagada de si misma que sonaba cerca de mí.
-Lo siento. Le gustan los hombres…además, tú ya tienes a mi hermanita para tí….deberia enfadarme contigo…- negó con los dedos y siguió mirándome con una sonrisa de niño travieso en sus labios.-Suerte tienes que Alice no anda cerca. Esa mirada hacia Tanya no ha sido de admiración, precisamente.
Noté como mi rostro se sonrojaba y bajé la mirada nerviosa.
Edward y yo nos llevamos de maravilla; y sabia como sacarme perfectamente de mis casillas.
La admiración por la belleza femenina era algo que teníamos en común los dos y eso hacia que nuestra amistad fuera mucho mas solida de lo que creimos ambos en un primer momento.
-Bella….- sus dedos alzaron mi rostro.- Eres tan adorable cuando de sonrojas….no te preocupes…- Giró el rostro y miró a su acompañante con deseo.- Entiendo perfectamente tu reacción.- soltó una risilla.- A mi también me ha pasado.
Curvé mi boca en una sonrisa picara y me volví para ir en busca de Alice y retenerla a mi lado todo el tiempo posible.
…………………………………………………………………………………………………………………………
Despues del mejor orgasmo de mi vida, busqué entre las sabanas bajeras la cabeza de mi duendecilla, que luchaba entre las sabanas hasta llegar hasta mi rostro.
Cuando al fin lo hizo, sujeté su carita entre mis manos y la besé acaloradamente.
Notaba perfectamente el sabor de mi coño en su boca y volví a humedecerme y restregarme contra sus piernas de ninfa.
-Bella…- se quejó.- Todavía no te he dado mi regalo….
La miré fijamente y ella se desenredó de mis brazos para colocarse a un lado de la cama.
-He pensado en el donante…
Ya estábamos otra vez, con lo del maldito donante…..
Mi amorcito deseaba ser madre con todas sus fuerzas y según las pruebas diagnosticadas por un especialista, ella no podia tener hijos; ósea que debia ser yo la que tuviese que preñarme.
El problema es que quería un ser perfecto como padre de nuestro futuro hijo; y a ser posible, de su familia….
-Carlisle se ha negado…dice que es una aberración…
-¿Y que esperabas?.- le dije.-
Ella se quedó callada un momento y suspiró.
-Bella, quiero ser madre; tú lo sabes, es lo que mas deseo…¿No vas a poner objeciones, no?
Negué con la cabeza…¿Qué podia pasar? Me iban a inseminar invitro de uno de los parientes de mi mujercita…
-Edward ha aceptado.
Abrí mucho los ojos y salté de la cama.
-¿Edward? ¿Él…él ya lo sabia… esta noche?
-Si.-Alice estaba seria y miraba en techo con los ojos vidriosos.
-Vale…espera que analice…¿No querrá hacerse cargo del niño, verdad?
No quería problemas de esa índoles y ya habíamos pensado en el abogado que llevaría este hecho.
-No. Seria nuestro hijo, Bella, tuyo y mio.
Me llevé la mano a la frente.
Comencé a sudar….
-Prólogo-
-¡Feliz cumpleaños, Bella!
Es increíble, lo que te puede fastidiar que tu casa esté atestada de gente después de un dia de perros.
Intenté sonreir a todos los que se hallaban reunidos allí. ¡En mi apartamento! Y fui victima de sus abrazos y besuqueos antes que mi pareja me propinara un fuerte besos en los morros; haciendo así; que todos los presentes clamaran un “Ohhhh” de lo mas edulcorado.
-Ya sabes que me encantan las fiestas nena. Tú no ibas a ser menos que nadie.- su boca buscó mi cuello y la lamió dulcemente, acariciando después la lamida suavemente con su nariz.- Alegra esa cara. Tengo una sorpresa para ti.
Cogió mi mano y me llevó hacia donde estaba su familia apostada.
Era increíble que hubiera podido juntarlos a casi todos un dia, de diario.
Por lo que yo sabia antes de comenzar nuestra vida en pareja; estaban todos demasiado ocupados en ellos mismos como para pensar en los demás…
-Hola, Bella. ¿Cuántos van?.- La voz de pito de Rosalie, aguijoneó mis oídos y entrecerré los ojos levemente.
-25. – espeté, cogiendo una copa de champange que me habia brindado alguien. La llevé a mis labios y pude ver el gesto divertido de Edward, al dirigirle a su hermana una mirada de las que matan.
Rosalie Cullen era una Diosa, y fue a ella a la que conocí antes que a Alice.
Sus bailes sinuosos en la pista de baile de aquella discoteca del Centro me provocaron rápidamente la atención. Queria comerme aquel bollito, fuese como fuese.
Conseguí meterme en aquel grupo en el cual ella se encontraba y entonces surgió la pequeña duende y me encandiló por completo.
Creo que fue amor a primera vista.
Y allí comenzó nuestra historia.
Fue difícil para ella contarle a sus hermanos y hermanas que se habia enamorado de una chica, y se iba a vivir con ella a Washington..solamente su hermano mayor: Edward ; la apoyó y le ofreció todo lo que estuviese en su mano para ayudarnos.
Aquello habia pasado ya hacia dos años y medio y ahora estábamos allí, todos encantados, como si nunca hubiese habido ningún tipo de reservas en cuanto a nuestra relación.
-Felicidades.- La voz de Rosalie fue indiferente, no me dio tiempo a apreciarlo, ya que tenia al fortachón de su novio Emmet sobre mi; abrazandome como un oso.
-Lastima que seas boyera; Bellita, con ese vestido me pones berraco.- cuchicheó en mi oído, mientras me abrazaba.
Sonreí y le solté un manotazo en aquella cabeza llena de rizos oscuros.
-Como te escuche Alice, te estruja las pelotas…y eso sin contar con Rose.- susurré, mientras intentaba apartarme de su agarre.
Él rompió a reir y me dio una palmada en el trasero que hizo que uno de mis glúteos me escociera.
-Eres un maldito, Emmet McArty.- soltó Alice que vagaba por allí.- Deja a Bella en paz…
La miré atentamente. Alice estaba nerviosa. Podia notarlo perfectamente, parecía que habia tomados tres cafes cargados ; porque no paraba de moverse.
-Felicidades, Bella.- La voz de Edward, hizo que quitara la vista de Alice para centrarme en su rostro .
-Gracias Edward.- Le sonreí y me acerqué a él, elevándome sobre mis tacones, para darle un besito en las mejillas.
-Eres como el buen vino, cada dia estas mas imponente.- Dijo llevándose la copa que tenia entre sus manos a los labios.
Entonces me fijé en la imponente rubia que lo acompañaba.
Mis ojos se clavaron en su escote y luego en aquellas piernas interminables, tragué en seco y volví la cara hacia la risita nerviosa y pagada de si misma que sonaba cerca de mí.
-Lo siento. Le gustan los hombres…además, tú ya tienes a mi hermanita para tí….deberia enfadarme contigo…- negó con los dedos y siguió mirándome con una sonrisa de niño travieso en sus labios.-Suerte tienes que Alice no anda cerca. Esa mirada hacia Tanya no ha sido de admiración, precisamente.
Noté como mi rostro se sonrojaba y bajé la mirada nerviosa.
Edward y yo nos llevamos de maravilla; y sabia como sacarme perfectamente de mis casillas.
La admiración por la belleza femenina era algo que teníamos en común los dos y eso hacia que nuestra amistad fuera mucho mas solida de lo que creimos ambos en un primer momento.
-Bella….- sus dedos alzaron mi rostro.- Eres tan adorable cuando de sonrojas….no te preocupes…- Giró el rostro y miró a su acompañante con deseo.- Entiendo perfectamente tu reacción.- soltó una risilla.- A mi también me ha pasado.
Curvé mi boca en una sonrisa picara y me volví para ir en busca de Alice y retenerla a mi lado todo el tiempo posible.
…………………………………………………………………………………………………………………………
Despues del mejor orgasmo de mi vida, busqué entre las sabanas bajeras la cabeza de mi duendecilla, que luchaba entre las sabanas hasta llegar hasta mi rostro.
Cuando al fin lo hizo, sujeté su carita entre mis manos y la besé acaloradamente.
Notaba perfectamente el sabor de mi coño en su boca y volví a humedecerme y restregarme contra sus piernas de ninfa.
-Bella…- se quejó.- Todavía no te he dado mi regalo….
La miré fijamente y ella se desenredó de mis brazos para colocarse a un lado de la cama.
-He pensado en el donante…
Ya estábamos otra vez, con lo del maldito donante…..
Mi amorcito deseaba ser madre con todas sus fuerzas y según las pruebas diagnosticadas por un especialista, ella no podia tener hijos; ósea que debia ser yo la que tuviese que preñarme.
El problema es que quería un ser perfecto como padre de nuestro futuro hijo; y a ser posible, de su familia….
-Carlisle se ha negado…dice que es una aberración…
-¿Y que esperabas?.- le dije.-
Ella se quedó callada un momento y suspiró.
-Bella, quiero ser madre; tú lo sabes, es lo que mas deseo…¿No vas a poner objeciones, no?
Negué con la cabeza…¿Qué podia pasar? Me iban a inseminar invitro de uno de los parientes de mi mujercita…
-Edward ha aceptado.
Abrí mucho los ojos y salté de la cama.
-¿Edward? ¿Él…él ya lo sabia… esta noche?
-Si.-Alice estaba seria y miraba en techo con los ojos vidriosos.
-Vale…espera que analice…¿No querrá hacerse cargo del niño, verdad?
No quería problemas de esa índoles y ya habíamos pensado en el abogado que llevaría este hecho.
-No. Seria nuestro hijo, Bella, tuyo y mio.
Me llevé la mano a la frente.
Comencé a sudar….
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