domingo, 7 de agosto de 2011

Enemigo Natural.

ENEMIGO NATURAL.


Soy Edward Cullen.- le dijo, haciendo que ella alzara la mirada para observarlo.- El marido de tu hermana. Siento mucho lo de tu padre.
Ella le sonrió y asintió con la cabeza.
Edward le ofreció su mano y ella se la tomó.
El contacto los dejó a ambos en un estado de letargo infímo. Pero para ellos fue abismal. Las terminaciones de los dos cobraron vida y miles de cosquilleos subieron con ferocidad desde las palmas de las manos, hacia los codos, de allí a los hombros, de los hombros a el pecho y del pecho a las partes intimas de cada uno; haciéndolos jadear. Se separaron abruptamente y apartaron las miradas el uno del otro.
Bella se sentó en el banco de la iglesia algo mareada y Edward fue al lado de su esposa.
-¿Qué te ocurre hijo?.- preguntó su madre algo extrañada por la actitud de Edward.
-Creo que me ocurre de todo; mamá. Absolutamente de todo.
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Capitulo 7.

Todo había acabado.
Bella había despedido a la mayoría de las personas y estrechado la mano de otras tantas. Le dolía la muñeca, la miró extrañada y se la tocó con la otra mano.
-Si necesitas cualquier cosa; puedes contar con nosotros Bella. No lo dudes.- La voz melodiosa de la suegra de su hermana la hizo sonreir tiernamente y asentir.
-Creo que de momento me las apañaré. Emmet y Rosalie se quedaran conmigo un tiempo.
La mujer la abrazó y se despidió de ella con una sonrisa en los labios.
Bella miró al patriarca de los Cullen y a su hijo.
Ambos cuchicheaban algo íntimamente. Se sorprendió gratamente al ver aquellos salvajes ojos verdes mirándola de repente y bajó la cabeza algo ruborizada.
El marido de su hermana era hermoso.
Sensual.
Erótico.
Y muchos mas calificativos de esta índole. Era una provocación andante.
Alto, de complexión atlética, mandíbula cuadrada, pómulos altos, boca levemente llena y unos ojos salvajemente verdes; parecidos en el brillo a los de un leopardo…. Y aquel cabello que la ensalzaba a vivir fantasías; imaginando que había salido de la cama, después de haber tenido una sesión frenética de sexo.
Ella buscó una silla con la mirada y se sentó. Presionó sus manos, una encima de otra y las retorció nerviosa.
Aquel hombre del hotel Rodman, había abierto una brecha en su catadura moral que la asqueaba.
Despues de haber parido a Renesmee; habia conocido diversos hombres, pero sus relaciones con ellos siempre habían sido frías y no habia sentido nada parecido a lo de aquella primera vez.
Su cuerpo le negaba el placer en otras manos que no fueran la de aquel cerdo que la hizo mujer de la manera mas despreciable….
….pero se habia dado cuenta de que aquello le gustaba.
Pensar en él; acariciándola, rozándola.
Cuando se sumergía en aquellos placenteros sueños, le rogaba que la sodomizara, que la poseyera de la manera mas cruel….y entonces de la manera más salvaje, llegaba al climax, retorciéndose bajo las sabanas, jadeante y sudorosa.
Cuando descubrió su verdadera naturaleza, apartó a los hombres de su camino y buscó nuevas y calenturientas maneras de llegar al orgasmo por sí misma.
Y gozaba…gozaba de una manera bestial en comparación con la manera en que los hombres la habían amado después de que lo hubiese hecho él.
El deseo liquido se habia instalado entre sus piernas y rozaba sus muslos blancos y perfectos. Volvió a mirar al marido de su hermana y el pinchazo del deseo resurgió adentrándose en ella como una daga.
Bella cerró los ojos y maldijo entre dientes.
Cuando los abrió y miró el suelo; habia unos zapatos relucientes muy pegados a las rodillas de ella.
-¿Isabella?.- el corazón de ella palpitó a toda velocidad. Hubo algo en aquella voz que quiso reconocer y su mente negó casi inmediatamente aquella relaciónn. Alzó la cabeza y allí estaban aquellos ojos abrasantes; intensos.
-¿Si?.- carraspeó ella.- ¿Edward, no?
Bella se levantó de la silla y pudo apreciar lo alto que era. Ella apenas le llegaba al hombro, miles de escenas provocativas y eróticas comenzaron a danzar por su mente libidinosa y apartó aquellos fantasmas intentando sumirse en la situación en la que se hallaba comprometida.
-Sí.-Él sonrió con timidez.-Nos marchamos ya….siento lo de tu hermana; la verdad es que apenas podemos controlarla…de verdad; lo siento mucho.
Bella recordó como Tanya no habia deparado en ella ni un segundo; pero fue al adentrarse con Carlisle y Edward a la biblioteca, todo habia cambiado abruptamente. La habia increpado, diciéndole mil cosas horribles. Incluso le habia escupido, tildándola de Judas.
-La verdad no me importa.- Bella rió de manera triste.- Siempre he pasado muy desapercibida para ella. No puedo imaginar lo que ha podido pasar para que se haya dirigido a mí, de ese modo.
-Ya hablaremos de eso.- Edward tensó la mandíbula.
-¿Algo que debiera saber?.- preguntó ella alzando una ceja.
-Mejor que lo dejemos por ahora. Creo que vamos a vernos bastante a menudo y me gustaría que nuestros apellidos no dejaran de recordarnos que somos….familia.
-Ah. Ya veo.- siseó ella.
-Bueno…nos vamos. Que pases una buena noche Isabella Swan.- La mano de Edward buscó los dedos finos y largos de ella; los entrelazó con los suyos y lentamente los subió a sus labios.-Si necesitas cualquier cosa. No dudes en buscarme.- Y besó aquellos dedos que temblorosos; que tenían a Isabella al borde del abismo.
-Si.- carraspeó y se liberó de su agarre.- Pero de momento, sé muy bien arreglarme sola. Gracias, Edward.
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Edward pensaba que de un momento a otro se le escaparía el corazón por la boca.
¡Gracias a Dios, Jacob Black no se había presentado en el funeral de Charles Swan!
Ya era demasiado incómodo estar con la sangre agolpándose entre las piernas; como para que el moreno hubiese reconocido a la castaña. O ella a él.
Estaba ensimismado con Bella.
La mente era cruel; los rasgos de ella, poco a poco se habían ido perdiendo en el olvido a lo largo de todo este tiempo. Ahora, observándola; como lo hacia a hurtadillas; se daba cuenta que los recuerdos no le hacían justicia.
Su cuerpo se habia vuelto mas curvilíneo y sus facciones eran la de una fina muñeca de porcelana antigua.
Se encontró a si mismo suspirando un par de veces ; al verla hablar con otros varones que no eran él. Y también lo atacó el monstruo de los celos al observar como aquel fortachón que se habia interpuesto entre él y ella a la salida del coche la acariciaba y la besaba en el rostro, con demasiada familiaridad.
¿Cuántas veces habia soñado con ella? ¿Cuántas se habia masturbado salvajemente pensando en ella y en sus labios, tentadores y llenos?
Y ahora volvía….para convertirse en su mas férrea enemiga al frente de las empresas Swan Cullen.
La llamada de teléfono del abogado de su padre habia dado en la diana; en referente a los pensamientos de su padre.
Isabella Swan absorbía todas las acciones de Charlie y Tanya. Ahora ella era la máxima accionista de la empresa.
Todo volvía a ser como antes que Tanya apareciese su vida…incluso mucho peor.
Porque ahora, tenia una mujer que no podia concebir hijos, alcohólica y sexualmente no apta para él, porque no le provocaba nada.
No le habia provocado ni un ápice desde que aquella extraña castaña apareciera en escena, en aquella habitación espaciosa del hotel Rodman.
Se habia vuelto loco buscándola; pero se habia esfumado como una jodida ilusión y a veces habia dudado si no habia sido todo fruto de su mente díscola.
Pero viéndola de cerca. Sintiendo su roce, el brillo de sus ojos y el embriagador aroma de su aliento; su cuerpo reaccionada de una manera dolorosa e inhumana.
Hambriento de ella; sediento de su piel, perdido en sus cimas. Edward estaba al límite de perder la cordura cuando la voz fría de su padre lo sacó de sus pensamientos.
-Podemos intentar que nos venda las acciones, hijo. No podemos permitir que de nuevo un Swan, sea el dueño de la empresa que fundó tu abuelo. No lo podemos permitir.
Edward lo miró con cansancio y abrió la portezuela del coche.
Su madre se habia quedado dormida, abrió la puerta con sigilo y la cargó en sus brazos para llevarla a su dormitorio.
Una vez allí; padre e hijo cerraron la puerta y bajaron en silencio las escaleras hasta llegar al enorme salón comedor presidencial.
-No voy a luchar contra esa chica; padre. No quiero hacerlo.- espetó Edward, sentándose en uno de los sofás; llevándose las manos a la cabeza. En un gesto atormentado.
-Lo primero es lo primero Edward. No podemos permitir….
Edward alzó levemente el rostro y sonrió con repugnancia.
-Se burló de nosotros papá. Desde un principio. Hemos sido títeres en sus manos. En contrato que firmamos fue para que saboreáramos una victoria fingida. Charles sabia que Tanya no podia engendrar hijo de ninguna de las maneras y mordimos el anzuelo de la manera mas idiota. Un hijo antes de tres años. ¡Ni tres años, ni nunca! No con ella; claro. Ahora estamos en inferioridad numérica con respecto a Isabella y yo condenado a un matrimonio que me asquea. ¡El maldito de Charles nos ha jodido a todos papá!
-Si.- Carlisle marchó hacia el mueble bar y se sirvió una copa.- Pero Isabella Swan no tiene ni idea de esto. Eso nos puede beneficiar. Quiero que te pegues a ella como una lapa y le aconsejes. Esa muchacha será muy fácil de persuadir. Le daremos confianza y cuando menos se lo espere… ya se nos ocurrirá algo.
-No voy a hacer nada en contra de ella papá.- Edward habia dejado reposar la espalda en el sofá y hablaba con los ojos cerrados. Frunciendo ligeramente aquellas cejas gruesas y bien perfiladas.
-Tienes que apartarla del tablero Edward. Es necesario para que…
-No. No lo haré. Ya tiene suficiente motivos para odiarme….
Carlisle miró a su hijo sin emoción y bebió toda la bebida de golpe.
-¿Odiarte? …..
-Déjame papá. – Edward se levantó.- Me voy a casa, con esa que todos dicen que es mi mujer…..
Continuará….

2 comentarios:

  1. Querida Rosita, buenisimo el capítulo, como siempre Bella aguantando la peor parte y SIEMPRE saliendo adelante, espero pronto tengan un encuentro muy cercano ella y Edward jajajajaja, Sube lo mas que puedas que ya se acercan tus vacaciones, el día que tu inicias yo termino y regreso al trabajo, deja capitulo de oh mi diosa, seré lo que quieres que sea, plugged, prisionera del deseo, bárbaro, demos prince, etc, etc, etc te dejo muchos abrazos emmetianos byeeee

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  2. holaa me encantoooo !!!!! bueno carlislee quiere presionar a edward para que haga que bella le venda las accioness menos mal que el le dijo que nooo ...yyy quierooo leer el que siguee jee estoy intrigadaaa!!!!! besotes!!!!!!

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