SALVAJE OBSESIÓN.
A la mierda….- susurró mirando un punto indefinido de la mesa.- Rosalie… habia pensado que miraras el coche; pero pensándolo bien, déjalo. Papá me va quitar las llaves en cuanto lo llame el cerdo de James.
-¿Has visto a la nueva profesora?.- preguntó Emmet, que se ganó un codazo por parte de Rosalie.
-¿A la sombra con botas de agua?
-Edward.- gimió Alice.
-Me ha recordado vagamente a la niñita terrorífica de la película The ring.
………………………………………………………………………………………………………………………………………..
Capitulo 3
Bella aún estaba en estado de shock en lo que se refería al comportamiento de aquel sujeto.
En realidad, en un primer momento no había tenido intención de mencionar a James, el incidente del lavabo, pero …consideraba tan injusto que personas como aquella existieran encima de la tierra. El caso es que sacó el tema como quien no quiere la cosa y pudo ver como la cara de James iba cambiando poco a poco de tonalidad.
-¿Oíste su nombre?.- le preguntó, terriblemente serio.
-La chica dijo, Cullen.
-¡Maldito Edward Cullen! Juro que si no fuera por su padre lo hubiera mandado ya a freir espárragos.- Bella se había quedado muy sorprendida a ver la ira; para nada contenida de el director James Mathew.- Carlisle Cullen es un eminente médico que trabaja aquí en Forks, es un hombre dedicado en cuerpo y alma a las necesidades de la comunidad, pero tal parece que su hijo no ha heredado el buen hacer del padre.
-¿Y su madre?.- preguntó ella, intentando buscar una explicación hereditaria.
James negó categórico.
-Esme Cullen es una mujer abnegada a su marido y a sus hijos. Edward tiene una hermana, mas pequeña que él. Alice tiene 17 años, creo que está a punto de cumplir 18 y gracias a Dios no tiene nada que ver con su hermano…a veces pienso que ese chico no es pariente biológico de esa familia…..
-Creo que estoy empezando a arrepentirme de haberte dicho esto.- Ella bajó los ojos y él suspiró.
-No. No quiero que te tomes una mala impresión de este instituto. Desde luego Edward es la oveja negra. La gran oveja negra, ya que es el alumno con mas edad que tenemos en el centro. Ha repetido tres veces; si…no me mires así, Isabella, primero dos veces, segundo dos veces
y éste es su segundo año, también en tercero. Tiene cerca de 21 años y todavía esta en el colegio mayor. –James se levantó y ofreció su mano a Isabella, que lo miró con los ojos como platos.
-¿A dónde vamos?
-Vamos a buscar al señor Cullen.
Bella admiró el gran comedor y la educación de los chicos que almorzaban cómodamente sentados en sendas mesas donde compartían y charlaban alegremente. De pronto notó como James se tensó y dirigió la mirada hacia donde él la tenia clavada. No muy lejos, habia cuatro personas en un pupitre redondo. Dos chicos y dos chicas, charlando y riendo. Bella reconoció al grandullón de su clase de literatura. Emmet McArthy; un chico delicioso sin duda, los ojos de él se clavaron en ella y Bella bajó la cabeza avergonzada.
No levantó la cabeza hasta que se giraron después de darle “La buena nueva “ a Edward Cullen, que para gusto de ella habia sido un egocéntrico repugnante. Hablaba con un deje de superioridad que le irritaba…además se sentía un poco intimidada, ya que ella había sido la que había dado el chivatazo.
-Me pican las manos, te juro que si fuera un poco mas mayor, tan solo un par de años o tres mas, le hubiera propinado un buen puñetazo al maldito cabrón, ese.- James caminaba a prisa, hacia su despacho e Isabella lo seguía.- No te preocupes Isabella. No tendras que estar presente cuando ese imbécil se presente en mi despacho. No voy a hacerte pasar por ese chance, ya has tenido bastante el primer dia.- Él le sonrió.
-Gracias. Te lo agradezco de veras.- El timbre de comienzo de clases sonó y ella rodó los ojos para marcharse en un gesto muy cómico.- Nos vemos, James. Has sido muy amable.
-Gracias a ti. Isabella.
Ella se volvió y caminó hacia su clase. Mientras, James, se quedó plantado en el umbral de su despacho, viendo como la chica desaparecía detrás de la puerta donde ponía “clase de literatura”
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Al salir del gran edificio estudiantil, Bella suspiró. Forks no habia cambiado ni un ápice de cómo ella lo recordaba. Aquel pueblo condenado, era triste y melancólico; casi tanto como ella misma. Vió como el autobús que la llevaba hacia su casa se acercaba rápidamente a la parada y corrió para llegar a tiempo. Pero sus esperanzas se evaporaron cuando el autobús pasó rápidamente sin verla y salpicándola de agua y lodo de la calzada.
Se dijo a si misma que no podia haber un dia peor, porque ya había comenzado de aquella manera. Incomoda e inexpresiva, comenzó a caminar rumbo a su casa. Mañana seria otro dia….definitivamente.
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Edward jugaba con el manojo de llaves en su mano. Las acariciaba y las dejaba, las acariciaba y las dejaba. Se podía despedir por un tiempo de aquellas llaves que arrancaban el suave motor de su espléndido volvo.
Estaba sentado en el despacho del director y mantenía la cabeza ladeada mirando las llaves.
Pudo oír claramente la voz de su padre, al otro lado de la puerta y se tensó ligeramente, cerró los ojos y se despidió de sus llaves llevándolas a su boca y besándolas con adoración.
Oyó los pasos, la cercanía y la presencia de alguien a su lado, en la silla contínua .
El director se sentó cómodamente en su sillón y plegó sus manos.
-No he tenido mas remedio que llamarlo señor. Lo siento pero no puedo justificar por mas tiempo la actitud de su hijo Edward.
-¿Qué ha sido esta vez?.- Edward alzó una ceja, todavía no había tenido cojones de mirar a su padre, porque era la persona que mas respectaba y amaba junto con su madre. Sabía que esto no era plato de gusto para ellos; y lo sentía…aunque se le olvidara al cabo de un dia o dos.
-Una ….persona ha sorprendido en los lavabos a su hijo y a una menor mantenido sexo, señor.- Edward pudo oír como James Mathew, tragaba en seco. Y sonrió, intentando tapar su boca llevándose una mano al rostro.- Y no es la primera vez, señor Cullen . No podemos permitirnos esa clase de actitudes en este centro.
Carlisle no dijo nada y eso a Edward le preocupó. Se mantuvo un largo espacio de tiempo en silencio.
-¿Saben quién es la chica?
-No. Señor. No ha trascendido. La persona pudo oír que ella decía el nombre de su hijo. Por eso hemos podido saber que era él. Los únicos Cullen son sus hijos, señor.
-Si… ya. Entiendo.- Edward sintió la dura mirada de su padre sobre él.- ¿No tienes nada que decir, Edward?
En ese momento él elevó su rostro y vió los rasgos cansados y decepcionados de su padre. No tuvo el suficiente valor para aguantarle la mirada y volvió a bajar la cabeza avergonzado.
-No.- susurró Edward.
Carlisle levantó su cuerpo de la amplia silla y ofreció su mano amigablemente al director James Mathew.
-Le prometo que esto no volverá a pasar. Yo me encargaré personalmente de que no vuelva a suceder. Ahora si me permite quiero irme a casa con mi hijo. Necesito hablar con él.
Carlisle dio dos pasos hacia el umbral de la puerta y Edward lo siguió, sin antes mirar al director con cara de fastidio. James, le ofreció una sonrisa cruel y ladina y volvió a sentarse delante de su basto pupitre. No sabia de aquel odio mortal a Edward Cullen; justo habia comenzado aquella mañana, delante de Isabella…..
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-No dejaras nunca de decepcionarme, ¿verdad Edward? ¿Qué hemos hecho mal contigo tu madre y yo?.- Carlisle había arrancado el auto y con las manos temblorosas giraba el volante con fúria contenida.- Y no te quedes callado, Edward. ¡No te lo voy a permitir! ¿Qué clase de ejemplo va a tener Alice en lo referente a ti?
Edward sentía el vacio de las llaves del volvo en su mano. Lo primero que habia hecho Carlisle nada mas salir del despacho del puto director había sido sacarle las llaves de la mano con rabia contenida.
-Creo que es la edad. ¿Qué mas te puedo decir? No quiero hacerlo, pero mi po….
-¡Haz el favor de hablar bien Edward! Me importa un rábano que tengas casi 21 años y seas mayor de edad…eres mi hijo vives en mi casa y me debes un respeto a mi y a tu madre….
-Papá…es verdad….si no hubiera todas esas chicas que se quieren meter dentro de mis pantalones quizás no tendría tantos problemas…
-¿Ahora son ellas las culpables?.- Carlisle elevó una ceja, mirando la carretera.
-No..pero si. Esa chica me arrastró a los lavabos literalmente papá, luego yo…
-Y luego está Tanya.- espetó Carlisle con pesar.- Tu novia. Esa novia que dices amar….gracias a Dios no esta aquí para pasar este trance. ¿La has llamado hoy?
Edward negó con la cabeza.
-Cuando llegues a casa lo haces. Esa chica está sufriendo lo indecible con la enfermedad de su madre. Cuando todo acabe quiero que viva con nosotros Edward. Se sentirá muy sola viviendo en el pequeño apartamento que tiene alquilado…además, cuando Irina muera….
-Si, papá. No le voy a fallar a Tanya.
Carlisle soltó un puñetazo al volante y se giró hacia su hijo.
-¡Maldito seas Edward, ya le esta fallado! ¡te estas follando a todo el instituto! ¿Qué crees que hará cuando vuelva y se entere? No es piedra Edward. Te dejará. Si tiene un ápice de sentido común lo hará.
-No. No lo hará. Ella me ama.
-¿Y tú la amas?
-Si, claro que la amo.
Carlisle rió sombríamente.
-Dudo que quieras a alguien más que a ti mismo.
Carlisle achicó los ojos a su lado en la carretera. Una chica con un impermeable, caminaba por el arcén, siendo mojada y pitada por los coches que pasaban. Le dio ternura su apariencia y sonrió antes de parar para abrir la puerta .
-Señorita….
La chica alzó la vista y se pasó la mano por el rostro.
-Suba. La llevaré donde quiera.
La chica caminó mas a prisa y miró al hombre con una sonrisa….luego observó al acompañante y se mordió el labio con inseguridad.
-Yo…
-Abra la puerta, señorita. Confíe en mi. La llevaré donde quiera.- la voz de Carlisle era tierna.
Isabella sintió morir. ¿Podia tener menos suerte en la vida?
Se sentó detrás de ellos y suspiró hondamente, quitándose el impermeable y pasando sus manos por el rostro para alejar las gotas de lluvia.
-Soy Carlisle Cullen. El médico de la comunidad.- dijo jovialmente el conductor, mirándola.
-Yo….- tragó en seco.- Bella Swan, soy profesora.
-¿Profesora?.- Carlisle se giró un poco , para mirarla otra vez. Bella se sonrojó.- Pero si parece una niña.- el doctor rió y los ojos de Isabella se desviaron hacia la mirada insistente que se habia posado en ella en el espejo retrovisor. Aquellos ojos llameantes, la miraban sin parpadear y un jadeo involuntario brotó de sus labios…..aquellos ojos tan perturbadores, eran de Edward Cullen.
Continuará…..
Awwww…nenas. ¿Qué les pareció???
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
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jueves, 10 de noviembre de 2011
martes, 1 de noviembre de 2011
Salvaje Obsesión
Salvaje Obsesión.
Oyó como sonó el timbre y salió de los lavabos. Una masa ingente de chicos y chicas la hizo ponerse muy pegada a la pared y al fin pudo ver el letrero que ella buscaba. Y la puerta abierta, que era lo mas importante, observó como muchos alumnos se sucedían ante ella y sonrió.
Entró la ultima y caminó hacia su gran mesa.
Los adolescentes la miraban extrañados.
-Hola chicos. Soy Isabella Swan. Vuestra profesora de Literatura. – ella rió.- Espero que me os gusten mis clases…..
………………………………………………………………………………………………………………………………..
Capitulo 2.
Bella sabia la reacción que podían llegar a tener todos sus alumnos. No era la primera vez que pasaba y aquello le causaba una profunda vergüenza y un rencor absoluto por sus facciones infantiles; demasiado para su edad.
Una alumna modelo. Eso fue ella mientras estuvo cursando la carrera de educación secundaria, con sus escasos 25 años ya habia tenido plena experiencia con el alumnado de Seattle y ahora por motivos de plaza, volvia a Forks donde habia pasado una pequeña parte de su niñez antes de que sus padres se divorciaran.
Ella habia sido la hija del jefe de policía Swan; ahora retirado y aquello era como una especie de estigma que no toleraría que la volviese a atormentar.
Siempre habia sido el blanco de las burlas de sus pequeños amigos en el colegio cuando residió en Forks, pareciera ser, que ser hija del jefe de la autoridad daba carta blanca para que todas las burlas y rencores fueran a depositarse en ella.
Ahora después de tanto tiempo nadie recordaría a la pequeña Isabella Swan y su padre Charlie Swan. Ahora él, vivía en La Push, una reserva de indios quileutes. Allí habia encontrado el amor de mano de una india y por lo que ella sabia, era mas feliz de lo que habia sido jamás con su madre: Reneé.
Bella miró los rostros sorprendidos del alumnado y cogió un folio inscrito que habia encima de su gran mesa. Era la lista…debia de pasar lista.
Lo hizo con la voz algo cortada e intentando memorizar todos y cada uno de los nombres y apellidos de aquellos críos.
Comenzó la clase abanderando grandes clásicos como Emily Brontë, Jane Austin, Bram Stoker…. Y toda la serie de narrativa que habrían de estudiar durante el semestre que les competía.
La clase pasó rápidamente ya que ella era una apasionada de su trabajo y vió que aquellos chicos interactuaban con ella; tal y como Bella habia rogado que hicieran, cuando el sonido del timbre sonó y la clase acabó, ella esperó que todo el mundo saliese para dar una vuelta por la clase.
-Isabella Swan. ¿Eres tú la nueva profesora de literatura?.- Una voz de hombre la hizo girarse hacia la puerta de entrada y sonrió.
-Si. Soy yo.
El hombre caminó hacia ella y Bella pudo admirar su andar elegante y su preciosa sonrisa de galán. Se paró de frente a ella, ofreciendo su mano grande y algo olivácea.
-Hola, soy James Matthew.- ella le apretó la mano levemente y se sonrojó. El hombre la miraba insistentemente, como si quisiera derrumbar las defensas de su mente.- Zafrina me ha dicho que habia llegado una alumna nueva y si quieres que te diga la verdad, me he extrañado ya que no esperábamos a una alumna, si no a la nueva profesora de literatura…¿Qué ha ocurrido?
Bella se sonrojó aún mas y miró sus botas de agua , se paseó los dedos por su cabello aún mojado y se mordió levemente el labio.
-Yo…lo siento…pero perdí el autobús y la lluvia no me ayudó mucho a correr hasta aquí….
El hombre rió y la miró mas profundamente.
-Llegar hasta aquí en autobús es una iliada, Isabella. ¿No tienes vehículo propio?
Ella negó con la cabeza y él hombre volvió a reir, haciendo que ella bajara la cabeza algo cohibida.
-Cuando cobre la mensualidad que me pertoque iré a comprarme un auto de segunda mano. Por ahora es lo único que me puedo permitir.
-Bueno…- dijo él.- Es la hora del almuerzo. Los alumnos están en el comedor, si quieres podemos ir hacia allí y comer con ellos; o por el contrario…hay una sala de profesores donde normalmente nos juntamos para comer y charlar sobre el alumnado. ¿Te animas?
-Si.- ella sonrió.- ¿Eres profesor?.- le preguntó cuando ambos caminaban hacia fuera los pasillos.
-No, Isabella, soy el director.
………………………………………………………………………………………………………………………………………..
Edward Cullen caminaba ocioso por los pasillos del pequeño instituto para adolescentes Forks High School. Habia comenzado el semestre nuevo y no habia rostro nuevo que llamara su total atención. Despreocupado, se pasó una mano por aquel cabello rebelde suyo y sonrió de manera arrogante a la gente que se cruzaba con él en aquel lugar.
Las chicas lo miraban embelesadas y los chicos con el ceño fruncido y asiendo fuertemente por la cintura a su novia; si es que la llevaban en ese momento prendida del brazo. Era un libertino y él se jactaba de ello, pero solamente las quería para poder meterse dentro de ellas durante un ratito, correrse y si te he visto no me acuerdo.
Vislumbró a sus amigotes en una mesa redonda al lado del ventanal y fue hacia ellos oyendo los suspiros de alguna de las chicas que se cruzaban a su paso.
-Hermano….
-Emmet.- Edward cogió la silla libre y la puso con el respaldo hacia delante, apoyando sobre éste los codos.- ¿Dónde esta Rosalie?
Emmet miró de malas maneras a su amigo y éste suspiró.
-No jodas; Emmet. Eres mi amigo. ¡Mi hermano! Nunca me fijaría en Rosalie.- Edward se llevó cómicamente la mano al pecho.- Ella esta prohibida para mí si quiero seguir teniendo huevos….nunca le pondría la mano encima. – alzó la mano y miró insistentemente a su amigo.- ¡Te lo juro por lo mas sagrado!
-No me fio un pelo de ti ,ni de tus juramentos. Tambien juraste a Tanya que la amarías toda la vida y mira lo que haces. Te tiras a todo lo que pese mas de 30 kilos…
Edward se tensó y crujió la mandíbula.
-Yo amo a Tanya. Que me tire a otras tias no tiene nada que ver. Tanya es lo mas hermoso que tengo en la vida; lo mas puro. Mis labios y mi mejor sonrisa son para ella. Mi polla es otra cosa.
-¡Gracias a Dios no tengo ninguna hermana campeando por Forks, si no te cortaría los huevos!.- espetó Emmet, dando un bocado a un bocadillo kilométrico.
-Seria mi hermana también.- farfulló Edward; sin creerse sus palabras.
-Cambiando de tema. Rosalie ha ido con Alice a cambiar la clase de biología por la de literatura. Quieren ir juntas. Ya sabes como son las chicas, parece que si van en parejas a los sitios se sienten mas seguras.
-Pues como cambien biología por literatura va a ser una fiesta. La profesora que teníamos asignados a primera hora no llegó y no es que me cabree por eso; ya lo sabes. Pero por lo visto nada se sabe de ella.
Emmet comía como un bruto y casi no miraba a Edward.
-Te equivocas chaval. Yo he tenido clase con ella esta mañana y déjame decirte que es un pettisuisse( postre de queso freso con sabor a fresa). En vez de una profesora parece una joven universitaria, no debe de tener mas de 25; pero aparenta unos 20. Parece una muñequita y la verdad es que le apasiona su clase…creo que este año me gustará la literatura…
Edward elevó una ceja.
-¿Apasionarte la literatura?¡Si la odias maldito cabrón! ¿Esta buena la profesora? ¿Tiene un buen culo, tetas grandes…buena boca para mam….?
-Hola chicos.
Rosalie Hale. 18 años, rubia, 1.70 de estatura y un cuerpo de infarto que hacia a mas de uno suspirar. Iba acompañada de la pequeña Alice Cullen, hermana de Edward, pequeña pero con unas facciones tan bellas que podían ser envidiadas por la mismísima Rosalie.
-Hola Rose, ven acá.- Emmet la cogió de la cintura y la apoyó en su regazo mientras le propinaba fuertes besos por el cuello y el escote.
-Por favor….mi hermana es menor de edad…- Edward dio un bocado a su almuerzo y lo dejó asqueado en la bandeja.- cada vez hacen peor de comer en este instituto de mierda….
-Me queda un mes Edward. ¡Un mes y ya tengo 18! Ósea que no me vengas con esas ahora.- Alice buscó una silla con la mirada y la arrastró hacia la mesa para sentarse junto con sus amigos.- ¿No ha venido Jasper?
Edward miró a Rosalie y luego a Emmet. Le dio otro bocado al almuerzo y gruñó de manera sonora.
Jasper era el hermano de Rosalie y Alice bebía los vientos por él. Lastima que él no estaba por la labor de fijarse en la pequeña hermana de Edward. Claro que si eso hubiese sido así, Edward ya se hubiera encargado de patearle los cojones.
-Él está entrenando Alice. Hoy no vendrá.- Rosalie la miró con ternura y suspiró.- Hay tema nuevo en los lavabos de chicas; chicos. Creo que esto te interesa Edward. Alguien le ha dicho al director que estuviste follando con Angela en los lavabos…..- Rosalie lo miró divertida.- No…no pongas esa cara de no haber roto en tu puta vida un plato. Lo cierto es que alguien te ha pillado, era vox populi, pero ¡Al fin! Alguien te ha pillado con las manos en la masa….van a llamar a tu padre.
Edward dio un brinco.
-¿Qué?
-Que van a llamar a papá Edward. Yo también lo he oído, es el chisme de la mañana…parece mentira lo pronto que viaja una noticia….por lo visto uno de los profesores te pilló en tus quehaceres.
-Eso es imposible.- rugió Edward.- Era el baño de las chicas.
-Pues seria una profesora.- espetó Alice sin darle mucha importancia.
-Hablando de profesoras…mirad quien va por ahí con el director…es la nueva profesora de literatura.- susurró Emmet.- seguro que el señor Matthew se la quiere pasar por la piedra..aunque yo lo acusaría de pederastra. La chica parece casi mas púber que nosotros….
-¡Shhhh! Emmet…calla, que vienen hacia nosotros…- siseó Rosalie que intentaba librarse de las zarpas del oso y buscar una silla donde sentarse.
Edward sintió la presencia detrás de su espalda pero no hizo ningún caso, siguió comiendo asqueado aquel bocadillo de atun rancio.
-Edward…
Miró a Emmet con petulancia y puso los ojos en blanco antes de volverse.
-Director….
-Despues de clases quiero que vengas a mi despacho.- sentenció James categórico.- Y no quiero ninguna artimaña..
Edward miró hacia un lado y sonrió. La gente cuchicheaba en todo el salón comedor, se llevó una mano al cabello y tiró de él. Sabia que era un gesto sexy, que perturbaba y ahora tenia todo un publico de féminas que lo miraban embelesadas…todas menos una, la cabizbaja castaña que se miraba las botas de agua al lado del señor Matthew.
-Allí estaré…¿Pero estoy condenado o voy a ser juzgado antes?
El director abrió la boca para decir algo y se arrepintió.
-A la salida de clase Cullen…a la salida de clase….
Edward vió como James se marchaba y bufó.
-Creo que lo que tiene es envidia. Ya le gustaría a él follarse todos los coños que yo me he follado.
-¡Edward, eres un cerdo..joder!
-A la mierda….- susurró mirando un punto indefinido de la mesa.- Rosalie… habia pensado que miraras el coche; pero pensándolo bien, déjalo. Papá me va quitar las llaves en cuanto lo llame el cerdo de James.
-¿Has visto a la nueva profesora?.- preguntó Emmet, que se ganó un codazo por parte de Rosalie.
-¿A la sombra con botas de agua?
-Edward.- gimió Alice.
-Me ha recordado vagamente a la niñita terrorífica de la película The ring.
Continuará….
Bueno..espero reacciones, nenas. Mañana no subiré y el jueves lo haré con Oh mi diosa! Besos!
Oyó como sonó el timbre y salió de los lavabos. Una masa ingente de chicos y chicas la hizo ponerse muy pegada a la pared y al fin pudo ver el letrero que ella buscaba. Y la puerta abierta, que era lo mas importante, observó como muchos alumnos se sucedían ante ella y sonrió.
Entró la ultima y caminó hacia su gran mesa.
Los adolescentes la miraban extrañados.
-Hola chicos. Soy Isabella Swan. Vuestra profesora de Literatura. – ella rió.- Espero que me os gusten mis clases…..
………………………………………………………………………………………………………………………………..
Capitulo 2.
Bella sabia la reacción que podían llegar a tener todos sus alumnos. No era la primera vez que pasaba y aquello le causaba una profunda vergüenza y un rencor absoluto por sus facciones infantiles; demasiado para su edad.
Una alumna modelo. Eso fue ella mientras estuvo cursando la carrera de educación secundaria, con sus escasos 25 años ya habia tenido plena experiencia con el alumnado de Seattle y ahora por motivos de plaza, volvia a Forks donde habia pasado una pequeña parte de su niñez antes de que sus padres se divorciaran.
Ella habia sido la hija del jefe de policía Swan; ahora retirado y aquello era como una especie de estigma que no toleraría que la volviese a atormentar.
Siempre habia sido el blanco de las burlas de sus pequeños amigos en el colegio cuando residió en Forks, pareciera ser, que ser hija del jefe de la autoridad daba carta blanca para que todas las burlas y rencores fueran a depositarse en ella.
Ahora después de tanto tiempo nadie recordaría a la pequeña Isabella Swan y su padre Charlie Swan. Ahora él, vivía en La Push, una reserva de indios quileutes. Allí habia encontrado el amor de mano de una india y por lo que ella sabia, era mas feliz de lo que habia sido jamás con su madre: Reneé.
Bella miró los rostros sorprendidos del alumnado y cogió un folio inscrito que habia encima de su gran mesa. Era la lista…debia de pasar lista.
Lo hizo con la voz algo cortada e intentando memorizar todos y cada uno de los nombres y apellidos de aquellos críos.
Comenzó la clase abanderando grandes clásicos como Emily Brontë, Jane Austin, Bram Stoker…. Y toda la serie de narrativa que habrían de estudiar durante el semestre que les competía.
La clase pasó rápidamente ya que ella era una apasionada de su trabajo y vió que aquellos chicos interactuaban con ella; tal y como Bella habia rogado que hicieran, cuando el sonido del timbre sonó y la clase acabó, ella esperó que todo el mundo saliese para dar una vuelta por la clase.
-Isabella Swan. ¿Eres tú la nueva profesora de literatura?.- Una voz de hombre la hizo girarse hacia la puerta de entrada y sonrió.
-Si. Soy yo.
El hombre caminó hacia ella y Bella pudo admirar su andar elegante y su preciosa sonrisa de galán. Se paró de frente a ella, ofreciendo su mano grande y algo olivácea.
-Hola, soy James Matthew.- ella le apretó la mano levemente y se sonrojó. El hombre la miraba insistentemente, como si quisiera derrumbar las defensas de su mente.- Zafrina me ha dicho que habia llegado una alumna nueva y si quieres que te diga la verdad, me he extrañado ya que no esperábamos a una alumna, si no a la nueva profesora de literatura…¿Qué ha ocurrido?
Bella se sonrojó aún mas y miró sus botas de agua , se paseó los dedos por su cabello aún mojado y se mordió levemente el labio.
-Yo…lo siento…pero perdí el autobús y la lluvia no me ayudó mucho a correr hasta aquí….
El hombre rió y la miró mas profundamente.
-Llegar hasta aquí en autobús es una iliada, Isabella. ¿No tienes vehículo propio?
Ella negó con la cabeza y él hombre volvió a reir, haciendo que ella bajara la cabeza algo cohibida.
-Cuando cobre la mensualidad que me pertoque iré a comprarme un auto de segunda mano. Por ahora es lo único que me puedo permitir.
-Bueno…- dijo él.- Es la hora del almuerzo. Los alumnos están en el comedor, si quieres podemos ir hacia allí y comer con ellos; o por el contrario…hay una sala de profesores donde normalmente nos juntamos para comer y charlar sobre el alumnado. ¿Te animas?
-Si.- ella sonrió.- ¿Eres profesor?.- le preguntó cuando ambos caminaban hacia fuera los pasillos.
-No, Isabella, soy el director.
………………………………………………………………………………………………………………………………………..
Edward Cullen caminaba ocioso por los pasillos del pequeño instituto para adolescentes Forks High School. Habia comenzado el semestre nuevo y no habia rostro nuevo que llamara su total atención. Despreocupado, se pasó una mano por aquel cabello rebelde suyo y sonrió de manera arrogante a la gente que se cruzaba con él en aquel lugar.
Las chicas lo miraban embelesadas y los chicos con el ceño fruncido y asiendo fuertemente por la cintura a su novia; si es que la llevaban en ese momento prendida del brazo. Era un libertino y él se jactaba de ello, pero solamente las quería para poder meterse dentro de ellas durante un ratito, correrse y si te he visto no me acuerdo.
Vislumbró a sus amigotes en una mesa redonda al lado del ventanal y fue hacia ellos oyendo los suspiros de alguna de las chicas que se cruzaban a su paso.
-Hermano….
-Emmet.- Edward cogió la silla libre y la puso con el respaldo hacia delante, apoyando sobre éste los codos.- ¿Dónde esta Rosalie?
Emmet miró de malas maneras a su amigo y éste suspiró.
-No jodas; Emmet. Eres mi amigo. ¡Mi hermano! Nunca me fijaría en Rosalie.- Edward se llevó cómicamente la mano al pecho.- Ella esta prohibida para mí si quiero seguir teniendo huevos….nunca le pondría la mano encima. – alzó la mano y miró insistentemente a su amigo.- ¡Te lo juro por lo mas sagrado!
-No me fio un pelo de ti ,ni de tus juramentos. Tambien juraste a Tanya que la amarías toda la vida y mira lo que haces. Te tiras a todo lo que pese mas de 30 kilos…
Edward se tensó y crujió la mandíbula.
-Yo amo a Tanya. Que me tire a otras tias no tiene nada que ver. Tanya es lo mas hermoso que tengo en la vida; lo mas puro. Mis labios y mi mejor sonrisa son para ella. Mi polla es otra cosa.
-¡Gracias a Dios no tengo ninguna hermana campeando por Forks, si no te cortaría los huevos!.- espetó Emmet, dando un bocado a un bocadillo kilométrico.
-Seria mi hermana también.- farfulló Edward; sin creerse sus palabras.
-Cambiando de tema. Rosalie ha ido con Alice a cambiar la clase de biología por la de literatura. Quieren ir juntas. Ya sabes como son las chicas, parece que si van en parejas a los sitios se sienten mas seguras.
-Pues como cambien biología por literatura va a ser una fiesta. La profesora que teníamos asignados a primera hora no llegó y no es que me cabree por eso; ya lo sabes. Pero por lo visto nada se sabe de ella.
Emmet comía como un bruto y casi no miraba a Edward.
-Te equivocas chaval. Yo he tenido clase con ella esta mañana y déjame decirte que es un pettisuisse( postre de queso freso con sabor a fresa). En vez de una profesora parece una joven universitaria, no debe de tener mas de 25; pero aparenta unos 20. Parece una muñequita y la verdad es que le apasiona su clase…creo que este año me gustará la literatura…
Edward elevó una ceja.
-¿Apasionarte la literatura?¡Si la odias maldito cabrón! ¿Esta buena la profesora? ¿Tiene un buen culo, tetas grandes…buena boca para mam….?
-Hola chicos.
Rosalie Hale. 18 años, rubia, 1.70 de estatura y un cuerpo de infarto que hacia a mas de uno suspirar. Iba acompañada de la pequeña Alice Cullen, hermana de Edward, pequeña pero con unas facciones tan bellas que podían ser envidiadas por la mismísima Rosalie.
-Hola Rose, ven acá.- Emmet la cogió de la cintura y la apoyó en su regazo mientras le propinaba fuertes besos por el cuello y el escote.
-Por favor….mi hermana es menor de edad…- Edward dio un bocado a su almuerzo y lo dejó asqueado en la bandeja.- cada vez hacen peor de comer en este instituto de mierda….
-Me queda un mes Edward. ¡Un mes y ya tengo 18! Ósea que no me vengas con esas ahora.- Alice buscó una silla con la mirada y la arrastró hacia la mesa para sentarse junto con sus amigos.- ¿No ha venido Jasper?
Edward miró a Rosalie y luego a Emmet. Le dio otro bocado al almuerzo y gruñó de manera sonora.
Jasper era el hermano de Rosalie y Alice bebía los vientos por él. Lastima que él no estaba por la labor de fijarse en la pequeña hermana de Edward. Claro que si eso hubiese sido así, Edward ya se hubiera encargado de patearle los cojones.
-Él está entrenando Alice. Hoy no vendrá.- Rosalie la miró con ternura y suspiró.- Hay tema nuevo en los lavabos de chicas; chicos. Creo que esto te interesa Edward. Alguien le ha dicho al director que estuviste follando con Angela en los lavabos…..- Rosalie lo miró divertida.- No…no pongas esa cara de no haber roto en tu puta vida un plato. Lo cierto es que alguien te ha pillado, era vox populi, pero ¡Al fin! Alguien te ha pillado con las manos en la masa….van a llamar a tu padre.
Edward dio un brinco.
-¿Qué?
-Que van a llamar a papá Edward. Yo también lo he oído, es el chisme de la mañana…parece mentira lo pronto que viaja una noticia….por lo visto uno de los profesores te pilló en tus quehaceres.
-Eso es imposible.- rugió Edward.- Era el baño de las chicas.
-Pues seria una profesora.- espetó Alice sin darle mucha importancia.
-Hablando de profesoras…mirad quien va por ahí con el director…es la nueva profesora de literatura.- susurró Emmet.- seguro que el señor Matthew se la quiere pasar por la piedra..aunque yo lo acusaría de pederastra. La chica parece casi mas púber que nosotros….
-¡Shhhh! Emmet…calla, que vienen hacia nosotros…- siseó Rosalie que intentaba librarse de las zarpas del oso y buscar una silla donde sentarse.
Edward sintió la presencia detrás de su espalda pero no hizo ningún caso, siguió comiendo asqueado aquel bocadillo de atun rancio.
-Edward…
Miró a Emmet con petulancia y puso los ojos en blanco antes de volverse.
-Director….
-Despues de clases quiero que vengas a mi despacho.- sentenció James categórico.- Y no quiero ninguna artimaña..
Edward miró hacia un lado y sonrió. La gente cuchicheaba en todo el salón comedor, se llevó una mano al cabello y tiró de él. Sabia que era un gesto sexy, que perturbaba y ahora tenia todo un publico de féminas que lo miraban embelesadas…todas menos una, la cabizbaja castaña que se miraba las botas de agua al lado del señor Matthew.
-Allí estaré…¿Pero estoy condenado o voy a ser juzgado antes?
El director abrió la boca para decir algo y se arrepintió.
-A la salida de clase Cullen…a la salida de clase….
Edward vió como James se marchaba y bufó.
-Creo que lo que tiene es envidia. Ya le gustaría a él follarse todos los coños que yo me he follado.
-¡Edward, eres un cerdo..joder!
-A la mierda….- susurró mirando un punto indefinido de la mesa.- Rosalie… habia pensado que miraras el coche; pero pensándolo bien, déjalo. Papá me va quitar las llaves en cuanto lo llame el cerdo de James.
-¿Has visto a la nueva profesora?.- preguntó Emmet, que se ganó un codazo por parte de Rosalie.
-¿A la sombra con botas de agua?
-Edward.- gimió Alice.
-Me ha recordado vagamente a la niñita terrorífica de la película The ring.
Continuará….
Bueno..espero reacciones, nenas. Mañana no subiré y el jueves lo haré con Oh mi diosa! Besos!
miércoles, 26 de octubre de 2011
Salvaje Obsesion
Salvaje Obsesion
Capitulo Primero.
Isabella Swan llevaba un dia de auténticos perros. Se habia levantado tarde, habia perdido el autobús hacia el colegio y también su cartilla de identificación .
-¡Estupendo!.- farfulló, mientras se ahogaba en un profunda carrera hacia el gran edificio estudiantil.
Habia llegado media hora tarde.
Tambien se habia olvidado el reloj. ¡Fantástico! ¿Podia comenzar con mejor pie? No…. Imposible. Aquella era su rutina diaria y aquel pueblucho verde como un marciano y henchido de nubes, no iba a ser la excepción que confirmara la regla. Ella era un autentico desastre y ya estaba acostumbrada a ello. Pero los demás…Los demás se burlarían de ella, en el mismo momento que pusiera su pie pequeño y fino en aquel adusto instituto para adolescentes.
Respiró hondo antes de entrar y se quitó la capucha del impermeable. ¿Para qué lo habia llevado? Tenia el pelo tan empapado que parecía haber recién salido de la ducha. Se amasó la nariz con la palma de la mano y parpadeó un par de veces para aclararse la visión. La lluvia le habia empañado las pestañas y no podia ver muy claro.
Abrió la puerta de cristal levemente metalizado y caminó; con aquel estridente sonido que concebían las botas de agua en un piso seco.
Caminó varios metros y pudo vislumbrar a duras penas una señora vestida de uniforme. Se relajó levemente y caminó mas aprisa y con mucha mas seguridad.
-Perdone…- Oh genial. Se habia quedado algo ronca por aquella maldita humedad que calaba hasta los huesos. La mujer de mediana edad se giró. Era de raza negra y la observó detenidamente de arriba abajo mientras ella se sentía hecha un manojo de nervios.- ¿ha hecho ya la valoración previa?
La mujer la miró con aquellos terribles ojos negros y sonrió , abriendo una inmensa bolsa de basura y colocándola en unos hierros parecidos a un tendedero.
-Llegas tarde chica. Las clases han comenzado. Y el director no quiere a nadie en los pasillos. Te aconsejaría que te escondieras en los lavabos. Allí van casi todos los que llegan tarde.- Y a fumar. Ahora no se puede fumar en establecimientos públicos. Muchos menos en un colegio….osea que ; con el dia de mierda que hace. Dudo mucho que nadie salga fuera. Ni si quiera el director que fuma como un carretero.
Isabella le agradeció , con el nerviosismo pasmoso en su cara y asintió débilmente.
Se giró y se insultó débilmente. Debia de haber preguntado donde estaban los servicios.
-Al fondo a la derecha.- le dijo la mujer como si le hubiese leído el pensamiento.
Bella caminó, maldiciendo aquellas botas de agua por enésima vez. ¿Es que acaso no pensó en que cuando llegara al instituto iba a ser el hazmerreir de todo el mundo? No….ella no pensó eso. Solamente en aquella maldita lluvia y en sus delicados pies.
Vió un gran hueco abierto e identificó aquello como los lavabos.
Habia un gran muro que lo partía en dos. Uno era el de los chicos; que habia sido decorado con una enorme polla con grafitti. Y otro el de las chicas que como no. Estaba también muy gráficamente expresado por unas grandes berzas con un monte peludo.
Giró hacia el de las chicas y se miró en el tremendo espejo que se alzaba encima de los lavamanos. Puso una de sus manos en el grifo…y entonces escuchó…
-Si…va…¡Edward! Si….No te detengas…
Bella se echó la mano a la boca y se aplastó totalmente a la pared. Agitó la cabeza de una lado a otro y buscó donde esconderse. Se moría de la vergüenza. Podía haber salido corriendo; pero mas valía estar escondida y taparse los oídos.
-¿Te gusta que te folle así, verdad perra? Fuerte y duro.
Era la voz de un chico. Bella presa de un pánico vergonzoso, caminó sigilosamente hacia una de las puertas abiertas de los retretes y muy cuidadosamente cerró la puerta y se sentó en el wáter. Cerró los ojos y esperó pacientemente que la fogosa pareja terminara aquel ritual de amor de lo mas cavernícola……
-Si…así. Déjame….No..maldita. No me beses. Sólo quiero que me beses la polla. ¿Entiendes? No quiero que me toques la boca….Así…Oh….que bien, mi caliente putita. Me encanta que me comas el rabo asi….¡Dios! ¡Estas hambrienta, pedazo de guarra! ….¡Que bien te la comes! ¡Me corro……..!!!!
Bella estaba como un tomate. Mas que eso…. lo siguiente. Segundos después, oyó como se abría la puerta de lavabo contiguo y suspiró lentamente. Gracias a Dios ya se iban los dos potrancos.
-¿Cuándo le diras a Tanya?.- oyó que decía la chica.
-¿Decirle que?.- dijó su interlocutor, que tenia una voz más que melódica.
-¿Cómo que qué? Que cortas con ella. Que la dejas. ¡Que va a ser Cullen!.- La voz de la chica sonaba completamente exasperada.
Él rió.
-No voy a hablar con Tanya de nada. Estoy con ella y seguiré estando con ella. Es mi novia y así seguirá siendo.
-¡Le diré que hemos follado!
-Prueba a decírselo. Pero nunca mas te follaré….
-Edward…pero yo pensaba….yo pensaba.
-Tú no piensas. Tú follas conmigo y punto. Como lo hacen muchas. ¿O acaso crees que eres la única? Tanya es mi novia formal y lo seguirá siendo.
-Mañana….
-Mañana…si quieres y no aparece el nuevo profesor; podemos pasar los cuarenta y cinco minutos de clase echando un buen polvo.
La chica que hablaba con el “deprevado”, rió y se escuchó como si se estuviesen besando.
Bella oyó la puerta y respiró hondo.
“¡Maldito cerdo de mierda! Con hombres como aquel las mujeres no avanzaríamos nunca en el tiempo. Seriamos simples floreros, sin flores y con el cuello muy ancho y hondo”
Oyó como sonó el timbre y salió de los lavabos. Una masa ingente de chicos y chicas la hizo ponerse muy pegada a la pared y al fin pudo ver el letrero que ella buscaba. Y la puerta abierta, que era lo mas importante, observó como muchos alumnos se sucedían ante ella y sonrió.
Entró la ultima y caminó hacia su gran mesa.
Los adolescentes la miraban extrañados.
-Hola chicos. Soy Isabella Swan. Vuestra profesora de Literatura. – ella rió.- Espero que os gusten mis clases…..
Continuará…….
Capitulo Primero.
Isabella Swan llevaba un dia de auténticos perros. Se habia levantado tarde, habia perdido el autobús hacia el colegio y también su cartilla de identificación .
-¡Estupendo!.- farfulló, mientras se ahogaba en un profunda carrera hacia el gran edificio estudiantil.
Habia llegado media hora tarde.
Tambien se habia olvidado el reloj. ¡Fantástico! ¿Podia comenzar con mejor pie? No…. Imposible. Aquella era su rutina diaria y aquel pueblucho verde como un marciano y henchido de nubes, no iba a ser la excepción que confirmara la regla. Ella era un autentico desastre y ya estaba acostumbrada a ello. Pero los demás…Los demás se burlarían de ella, en el mismo momento que pusiera su pie pequeño y fino en aquel adusto instituto para adolescentes.
Respiró hondo antes de entrar y se quitó la capucha del impermeable. ¿Para qué lo habia llevado? Tenia el pelo tan empapado que parecía haber recién salido de la ducha. Se amasó la nariz con la palma de la mano y parpadeó un par de veces para aclararse la visión. La lluvia le habia empañado las pestañas y no podia ver muy claro.
Abrió la puerta de cristal levemente metalizado y caminó; con aquel estridente sonido que concebían las botas de agua en un piso seco.
Caminó varios metros y pudo vislumbrar a duras penas una señora vestida de uniforme. Se relajó levemente y caminó mas aprisa y con mucha mas seguridad.
-Perdone…- Oh genial. Se habia quedado algo ronca por aquella maldita humedad que calaba hasta los huesos. La mujer de mediana edad se giró. Era de raza negra y la observó detenidamente de arriba abajo mientras ella se sentía hecha un manojo de nervios.- ¿ha hecho ya la valoración previa?
La mujer la miró con aquellos terribles ojos negros y sonrió , abriendo una inmensa bolsa de basura y colocándola en unos hierros parecidos a un tendedero.
-Llegas tarde chica. Las clases han comenzado. Y el director no quiere a nadie en los pasillos. Te aconsejaría que te escondieras en los lavabos. Allí van casi todos los que llegan tarde.- Y a fumar. Ahora no se puede fumar en establecimientos públicos. Muchos menos en un colegio….osea que ; con el dia de mierda que hace. Dudo mucho que nadie salga fuera. Ni si quiera el director que fuma como un carretero.
Isabella le agradeció , con el nerviosismo pasmoso en su cara y asintió débilmente.
Se giró y se insultó débilmente. Debia de haber preguntado donde estaban los servicios.
-Al fondo a la derecha.- le dijo la mujer como si le hubiese leído el pensamiento.
Bella caminó, maldiciendo aquellas botas de agua por enésima vez. ¿Es que acaso no pensó en que cuando llegara al instituto iba a ser el hazmerreir de todo el mundo? No….ella no pensó eso. Solamente en aquella maldita lluvia y en sus delicados pies.
Vió un gran hueco abierto e identificó aquello como los lavabos.
Habia un gran muro que lo partía en dos. Uno era el de los chicos; que habia sido decorado con una enorme polla con grafitti. Y otro el de las chicas que como no. Estaba también muy gráficamente expresado por unas grandes berzas con un monte peludo.
Giró hacia el de las chicas y se miró en el tremendo espejo que se alzaba encima de los lavamanos. Puso una de sus manos en el grifo…y entonces escuchó…
-Si…va…¡Edward! Si….No te detengas…
Bella se echó la mano a la boca y se aplastó totalmente a la pared. Agitó la cabeza de una lado a otro y buscó donde esconderse. Se moría de la vergüenza. Podía haber salido corriendo; pero mas valía estar escondida y taparse los oídos.
-¿Te gusta que te folle así, verdad perra? Fuerte y duro.
Era la voz de un chico. Bella presa de un pánico vergonzoso, caminó sigilosamente hacia una de las puertas abiertas de los retretes y muy cuidadosamente cerró la puerta y se sentó en el wáter. Cerró los ojos y esperó pacientemente que la fogosa pareja terminara aquel ritual de amor de lo mas cavernícola……
-Si…así. Déjame….No..maldita. No me beses. Sólo quiero que me beses la polla. ¿Entiendes? No quiero que me toques la boca….Así…Oh….que bien, mi caliente putita. Me encanta que me comas el rabo asi….¡Dios! ¡Estas hambrienta, pedazo de guarra! ….¡Que bien te la comes! ¡Me corro……..!!!!
Bella estaba como un tomate. Mas que eso…. lo siguiente. Segundos después, oyó como se abría la puerta de lavabo contiguo y suspiró lentamente. Gracias a Dios ya se iban los dos potrancos.
-¿Cuándo le diras a Tanya?.- oyó que decía la chica.
-¿Decirle que?.- dijó su interlocutor, que tenia una voz más que melódica.
-¿Cómo que qué? Que cortas con ella. Que la dejas. ¡Que va a ser Cullen!.- La voz de la chica sonaba completamente exasperada.
Él rió.
-No voy a hablar con Tanya de nada. Estoy con ella y seguiré estando con ella. Es mi novia y así seguirá siendo.
-¡Le diré que hemos follado!
-Prueba a decírselo. Pero nunca mas te follaré….
-Edward…pero yo pensaba….yo pensaba.
-Tú no piensas. Tú follas conmigo y punto. Como lo hacen muchas. ¿O acaso crees que eres la única? Tanya es mi novia formal y lo seguirá siendo.
-Mañana….
-Mañana…si quieres y no aparece el nuevo profesor; podemos pasar los cuarenta y cinco minutos de clase echando un buen polvo.
La chica que hablaba con el “deprevado”, rió y se escuchó como si se estuviesen besando.
Bella oyó la puerta y respiró hondo.
“¡Maldito cerdo de mierda! Con hombres como aquel las mujeres no avanzaríamos nunca en el tiempo. Seriamos simples floreros, sin flores y con el cuello muy ancho y hondo”
Oyó como sonó el timbre y salió de los lavabos. Una masa ingente de chicos y chicas la hizo ponerse muy pegada a la pared y al fin pudo ver el letrero que ella buscaba. Y la puerta abierta, que era lo mas importante, observó como muchos alumnos se sucedían ante ella y sonrió.
Entró la ultima y caminó hacia su gran mesa.
Los adolescentes la miraban extrañados.
-Hola chicos. Soy Isabella Swan. Vuestra profesora de Literatura. – ella rió.- Espero que os gusten mis clases…..
Continuará…….
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