martes, 1 de junio de 2010

CAPÍTULO VEINTISEIS

Las torres del Castillo se veían amenazadoras ante él, cubiertas como siempre con una espesa capa de niebla gris. Oscuras nubes se deslizaban en el cielo, prometiendo tormenta antes de que la noche llegara a su fin.

Durante un momento, descansó entre las grises sombras. Antes había cazado por las calles del pueblo, pero había sido en vano. Por primera vez en doscientos años, sus poderes le habían fallado. Desesperado por conseguir alimento, se había nutrido de una cabra flaca y huesuda que había encontrado atada detrás de una de las casas de campo.

Demasiado débil para usar sus poderes sobrenaturales, había ido andando a paso lento por la carretera sinuosa hasta la cima de la montaña, cuando llegó a la cima apenas tenía fuerza.

Cerrando sus ojos, apoyó la cabeza contra la húmeda pared de piedra del castillo. Por un momento, pensó en salir de nuevo al campo y matar algunas ovejas, pero el deseo de ver a Isabella, cerciorarse de que todavía vivía, era mayor que su hambre.

Apartándose de la pared, subió las escaleras hasta la puerta del castillo.

La puerta se abrió al golpearla.

Entró en el oscuro vestíbulo, sus sentidos buscando en los cuartos. Phill estaba en la cocina.

Isabella estaba arriba. Aspiró un profundo aliento y su perfume lo envolvió con una sensación confortable y familiar.

Y luego oyó las voces. De Black. De Reneé. La voz de un hombre que no reconoció.

Caminando silenciosamente, subió las escaleras pasando por el corredor tenuemente iluminado hasta la habitación que Isabella había usado antes de mudarse a su cuarto de la torre.

Se paró ante la puerta. Se sintió decepcionado, al ver que ella ya no dormía en su cama en el cuarto de la torre, y al mismo tiempo agradecido de que no hubiera revelado su lugar de descanso a los demás.

-"No va a mejorar". Era la voz de Black, llena de una fría desesperación.

-"Quizá deberíamos llevarla al hospital de Londres". La voz de Reneé estaba enronquecida por las lágrimas.

-"No pueden hacer más por ella ahí, de lo que nosotros estamos haciendo aquí" dijo el desconocido. -"Podría ser peligroso moverla, especialmente con la tormenta al caer. Si no está mejor por la mañana, la sangraré de nuevo".

¡Desangrarla! Mascullando una maldición, Edward puso su mano en el pomo y abrió la puerta.

Las conversaciones terminaron abruptamente al entrar en la recámara. De un simple vistazo se hizo cargo de la situación: Reneé Swan de pie a un lado de la cama, pasaba el rosario con gesto preocupado; Black y otro hombre que Masen asumió debía ser el médico estaban a los pies de la cama.

Edward cruzó la habitación, su atención enfocada en Isabella. El hedor a ajo, con el que se creía ahuyentaba a los malos espíritus, inundó las ventanas de su nariz mientras se acercaba a la cama. Se creía que también ahuyentaba a los vampiros, pero pensó que nada podría alejarle de
su lado.

Ella yacía como si ya estuviera muerta, su rostro tan pálido como la almohada en la que reposaba. Su pelo esparcido sobre la almohada. Había sombras púrpuras bajo sus ojos; Sus mejillas estaban hundidas. Un fuerte olor a sangre se desprendía de un tazón que había sobre la mesa al lado de la cama.

La sangre de Isabella, todavía caliente.

Su estómago rugió dolorosamente cuando el hambre aumento en su interior.

-“¡Es él!”. Reneé exclamó, con voz llenó de repulsa. -"Es el quién le ha hecho esto".

El médico colocó su mano sobre el hombro de Reneé. -"Señora Swan... "

-“¡Brujo!”. Apartó la mano del doctor de su hombro e hizo el signo de la cruz para prevenir el mal. –“¡Hijo del demonio! ¡Sal fuera de aquí!”.

Demasiado tarde, Masen se dio cuenta de que Black se había colocado detrás de él. Al intentar girarse, sintió un fuerte golpe sobre su cabeza cuando el vizconde le golpeó con el atizador de la chimenea. Gruñó mientras caía de rodillas.

Black lo golpeó de nuevo con el atizador, tirándolo al suelo y forcejeando logró inmovilizarlo con la ayuda del doctor.

Sabiendo que era inútil, Masen luchó contra el vizconde que lo sujetaba. Con una fiera mueca en sus labios, maldijo salvajemente cuando su vista comenzó a empañarse, hasta que no hubo más que oscuridad, una oscuridad interminable que le llevaba a la inconsciencia.

Despertó en una profunda oscuridad como una tumba. Durante un momento, no supo dónde estaba y luego se dio cuenta de que era su ataúd. El sentimiento de alivio fue rápidamente seguido por un profundo miedo cuando trató de levantar la tapa y no pudo. Empujó la tapa de nuevo, pero la tapa permaneció fuertemente cerrada.

Arrugó su nariz ante el fuerte olor a ajo.

- ¡Phill! ¡Ven a mí!

- Cuanto lo siento, Su Señoría, pero no puedo.

- Explícate
.

- Saben lo que es usted. Durante su enfermedad, Lady Isabella sufrió una fiebre muy alta.Mientras estuvo inconsciente, habló de usted, de lo que usted es. Traté de decirles que eso era absurdo, delirios de una mente febril, pero la señora Swan la creyó. Quiere destruirlo cuando llegue la mañana.

¿Y Black?



Masen maldijo interiormente, recordando cómo el vizconde le había golpeado con el atizador de la chimenea.

- No parece que este demasiado convencido de ello.

- ¿Isabella? Háblame de Isabella.

- No le han dicho nada de su regreso, Su Señoría.

- ¿Está Black, contigo?

- Sí, Su Señoría.

- Debes convencerle para que me suelte. Dile que Isabella morirá sin mi ayuda.

- Lo intentaré, Su Señoría. ¿Está usted bien?


Edward gruñó suavemente.

- Necesito alimentarme un poco.-
contestó, pensando que ese era
seguramente el eufemismo más grande de todos los tiempos.

Cortó la comunicación entre ellos, después cerró los ojos. Suspiró profundamente varias veces, tratando de reprimir el pánico que aumentaba en su interior. Nunca le habían gustado los lugares oscuros y pequeños; Era una de las razones por las que nunca descansaba en su ataúd. El pensar
que podría estar atrapado para siempre dentro de el, le llenaba de terror, pero después sonrió con arrepentimiento, si Reneé Swan se salía con la suya, entonces acabaría con él a la llegada de amanecer por la mañana.

Sus ojos se abrieron de golpe cuando oyó el sonido de pasos que se acercaban mientras bajaban por las escaleras del sótano. ¡Black! Hubo una pausa ante la puerta, y el crujir de la madera contra la piedra cuando puerta se corrió quedando abierta.

-“¿Masen, me puedes oír?

-"Te oigo”.

-“¿Entonces es verdad?”.

-“¿Tu que crees?”.

-"Creo que esto explicaría muchas cosas" dijo Jacob concisamente.

-"Debes dejarme salir”.

-"Creo que no”.

-"Vamos, Jacob, en verdad no puedes creer que sea un vampiro". Masen apretó sus puños en un esfuerzo al intentar que su voz sonara tranquila. -"Seguramente, si fuera el monstruo que crees, entonces nada que lo que tu pudieras hacer me detendría”.

-"Nunca te he visto comer" dijo Black. -"Nunca te he visto a la luz del día".

-"Lo puedo explicar fácilmente".

-"¿Y esto... ?" Black se estremeció mientras clavó sus ojos en la negra y brillante superficie del ataúd, con el lobo esculpido en la madera. ¿Era su imaginación, o eran los ojos del animal que le seguían? –“¿Me puede también explicar fácilmente lo de este ataúd?”.

-"Debes liberarme, Black. Isabella me necesita".

-"El doctor dice que se está muriendo. La voz del vizconde vaciló en la última palabra. -"Que ha perdido las ganas de vivir".

-"Yo la puedo ayudar" dijo Edward con voz llena de desesperación. -"Pero debes dejarme salir de aquí. Ahora".

-“¿Cómo?” Jacob preguntó. –“¿Cómo la puedes ayudar cuando el médico dice que está desahuciada?”.

Edward maldijo la debilidad que le quitaba sus poderes. Si estuviese lo suficientemente fuerte, fácilmente podría haber dominado la voluntad de Black a la suya. Pero en primer lugar si el hubiera estado lo suficientemente fuerte, el hombre no le habría derrotado en la lucha
anterior.

-"Jacob, debes soltarme antes de que sea demasiado tarde."

En realidad pensaba en ojalá fuera antes de que el sol se alzará en el horizonte. Antes de que Reneé Swan fuera por su cabeza.

–“Escúchame," dijo, conservando la calma. -"Hace años que me conoces. Has hablado con Isabella muchas veces. ¿Se ha quejado alguna vez de mí? ¿Me ha acusado de maltratarla? ¿He dicho o hecho en toda mi vida cualquier
cosa para hacerte pensar que la dañaría a ella o a cualquier otra persona?”.

-"No" Jacob contestó lentamente. -"Ella siempre te ha alabado”.

-"Ella me necesita" dijo Masen incapaz ya de ocultar mas la urgencia en su voz. -"Necesita saber que estoy aquí".

Se tensó cuando oyó a Black cruzar la habitación, vacilando con cada paso que daba.

-"Nadie más puede ayudarla" dijo Masen. -"Por favor, te lo ruego. Debes dejarme salir de aquí antes de que sea muy tarde".

Contuvo el aliento cuando sintió la mano de Black sobre la tapa de su ataúd. Sí, pensó.

¡Hazlo, maldita sea!

Jacob se quedó mirando fijamente el ataúd. Era un hombre instruido. No había lugar en sus pensamientos para nada que no pudiera ser explicado por los hechos o por la lógica. Nunca había creído en las habladurías que corrían por el pueblo sobre vampiros, nunca había creído ni enfantasmas ni en duendes. En algunas ocasiones, había sentido escalofríos al mirar directamente los ojos de Edward, una sensación de poder controlado, de peligro esperando ser desatado.

Pero eso no tenía nada que ver con que Masen fuera un monstruo y todo con el hecho de que el señor del castillo fuera un hombre rico, poderoso, confiado y arrogante.

Jacob tomó un aliento profundo, deseoso de arriesgar su seguridad, si con ello había alguna oportunidad de salvar la vida de Isabella.

-"Quiero tu palabra, Masen, júrame que no le harás daño”.

-"La tienes”.

-"O cualquier otra cosa”.

Masen vaciló sólo un momento. –“Te doy mi palabra”. Esperó, abriendo y cerrando las manos nerviosamente mientras Black tomaba una decisión.

Después de unos minutos que parecieron horas, oyó el ruido inconfundible de pesadas cadenas arrastrándose y el crujido de los clavos al arrancarlos de la madera.

Habían sellado bien su lugar de descanso, Masen filosofó. Habían enrollado el ataúd con pesadas cadenas, luego habían clavado la tapa sellándola con clavos de plata, sin duda. Él sonrió torcidamente. ¿También lo habían rociado con agua sagrada?

Masen entrecerró los ojos ante el brillante resplandor de una vela al levantar Black la tapa.

Jacob maldijó suavemente, cruzándose frente a Masen cuando este se levantó.

Sintiéndose como si hubiera sido rescatado del mismo infierno, Masen salió del ataúd.

Gruñó suavemente cuando el olor a ajo llenó sus ventanas de nariz. Mirando hacia abajo, vio el suelo lleno de ellos.

Jacob Black se apartó, sintiendo cómo el color abandonaba su rostro cuando los profundos ojos antes ambarinos de Masen ahora se encontraban de un negro impresionante se encontraron su mirada.

-"Es verdad" exclamó Black, su mano cerrándose alrededor del martillo.-“Todo es verdad".

-"Ciertamente" convino Masen. Miró la gruesa cruz de oro colgando alrededor del cuello de Black. -"Eso no te protegerá”.

-"Me diste tu palabra”.

-"Así lo hice". Masen pasó su capa alrededor de sus hombros, luego se acercó amenazante a Black. Podía oír la sangre fluyendo en las venas del hombre, oír los rápidos latidos de su corazón.

Aspiró profundamente, oliendo el aroma de la sangre, despertándose su hambre.

Black se apartó hacia atrás hasta que rozó la pared. -"Me diste tu palabra" repitió, con su pulso latiendo salvajemente mientras escrutaba los ojos de Masen.

Ojos negros enrojecidos como carbón ardiendo con fuegos infernales, ardiendo en su mente, consumiendo en llamas sus esfuerzos por resistirse.

Trató de apartar la mirada, trató de alzar su brazo para golpearlo con el
martillo. Pero no podía apartar su mirada ni reunir la fuerza necesaria para levantar su brazo.

-"Perdóname" gimió Masen y sujetando el brazo izquierdo de Black, hundió sus colmillos en la blanda carne de la muñeca del vizconde.

Black indefenso, cerró los ojos, sorprendido de apenas sentir dolor. El martillo se deslizó inadvertidamente de su mano.

El hambre bramó en el interior de Masen, pero reunió la suficiente fuerza de voluntad para dominarla. Tres largos tragos, una cantidad suficiente para apaciguar el hambre antes de ir hasta Isabella.

Aspiró profundamente, tranquilizado al disminuir su hambre. Después de lamer la herida en la muñeca del vizconde, y unas pocas gotas de sangre caídas, soltó el brazo de Black y se marchó.

Subiendo las escaleras del sótano de dos en dos, se apresuró hasta la cámara de Isabella.

Phill estaba allí, atado de brazos y manos a una robusta silla de madera.

Recibió con una sonrisa a Masen cuando entró en el cuarto. -"Me alegro de verle, Su Señoría".

-"Y yo también a ti" contestó Masen de manera concisa. Con un movimiento de muñeca, puso en libertad a Phill. -“Desházte de Black y luego tráeme un vaso de vino".

-"Sí, Su Señoría".

Alzando a Isabella en sus brazos Masen abandonó el cuarto, subiendo velozmente por la escalera que daba a la torre del este. Había adelgazado mucho, pensó. Sus latido eran lentos, su pulso disparejo.

Entró en el cuarto cerrando la puerta tras de sí, luego depositó cuidadosamente a Isabella en su cama. La cubrió con las sábanas, su corazón desgarrado por el dolor mental y físico que le había causado.

-“¿Isabella? ¡Isabella!”.

Ella gimió suavemente, luego sus párpados se levantaron. –“¿Edward?”.

-"Estoy aquí, mi amor".

Ella trató de sonreír, pero el esfuerzo fue demasiado grande. -"Quédate... Por favor... "

-"Nunca te abandonaré de nuevo. Te lo juro". Sentado sobre el borde de la cama, acercó su muñeca a su boca y abrió su vena con los dientes. -"Toma debes beber esto".

Ella clavó los ojos en él, sin comprender.

Mascullando un juramento, presionó la muñeca sangrante sobre su boca. -"Bebe, Isabella".

Sus ojos se agrandaron cuando se dic cuenta de lo que él quería, y luego negó con la cabeza.

-"Bebe, Isabella. Es la única manera".

Su voz la envolvió, suave como algodón, exigiendo su conformidad. Ella no quería obedecerle, pero estaba indefensa contra el poder de sus ojos.

Cuando acercó su muñeca a sus labios de nuevo, trago varias veces.

Lo suficiente para restaurar su salud, sin embargo él ansiaba darle más, para pasarla por el camino de la mortalidad a la inmortalidad, para conservarla a su lado para siempre. Pero en el mismo momento en que cruzó el pensamiento por su mente, supo que ella le odiaría por ello. Y a
pesar de ello... Cerró sus ojos, al sentir el calor de su boca en su carne, la sensación de su sangre fluyendo a través de ella.

Qué éxtasis sería beber de ella hasta llevarla al extremo de la muerte y
hacerle luego beber la suya a cambio, para así ser suya para siempre. Con un gemido, apartó su muñeca y pasó su lengua sobre la herida para cerrarla. -"Ahora duerme".

-"No".

-"Estaré aquí cuando despiertes".

-"Tu... ¿Me lo prometes?”.

-"Te lo prometo".

-"Abrázame”.

Con un gemido estrangulado, la rodeó con sus brazos y la sostuvo hasta que se durmió.

-"Perdóname" susurró. Una sola lágrima ensangrentada cayó sobre su mejilla, y se la enjugó, despreciando todo lo que él era, el dolor que le había causado. -"Por favor, mi amor, perdóname”.

Cuando estuvo dormida, la recostó de nuevo sobre la cama y la tapó con su capa.

Un momento más tarde, Phill entró en el cuarto llevando una jarra y una copa. Sin palabras, llenó el vaso y se lo dio a su señor.

-“¿Dónde está Black?”. Preguntó Masen.

-"Le envié a su casa. Pero no quiso irse".

-“¿Está bien?”.

-"Parecía un poco aturdido".

Masen asintió. -"Hablaré con él más tarde. ¿Dónde está Reneé?”.

-"Se fue a su casa temprano esta tarde”. Dijo que volvería mañana para, ah... ". Phill pasó un dedo por su garganta. -"He cerrado las puertas del castillo, Su Señoría. Nadie le molestará”.

-"Bien hecho”. Masen bebió un sorbo de la copa, miró fijamente el vaso, y luego tomó otro trago. –“¿Qué es?” preguntó.

Phill aclaró su garganta, preguntándose si había cometido un grave error. -"Un poco de vino, Su Señoría". Vaciló, mientras un escalofrió lo recorría cuando le devolvió la mirada a su señor. –“Mezclado con una gran cantidad de sangre".

-“¿De quien?”

-"De la señora Isabella. El doctor me pidió que me deshiciera de ella".

Edward se quedó mirando fijamente la copa durante un largo momento y luego, lentamente, casi respetuosamente, bebió el líquido rojo y caliente.

Él sintió como su fuerza y sus poderes regresaban, mientras su sangre se dispersaba en su interior, llenándole de un familiar calor. Pero
eso no era suficiente para reemplazar las semanas de pasadas sin alimentarse.

Su mirada se concentró en Phill, Masen depositó la copa sobre la bandeja.

-“¿Su Señoría?”.

-"Lo siento”.

Con aprobación, Phill se arremangó su manga de la camisa y tendió su brazo.

Isabella estaba soñando, soñando con Masen. Soñando que él estaba allí a su lado, sosteniéndola cerca. Podía sentir su aliento sobre su mejilla, oír su voz murmurando que la amaba, mendigando su perdón.

Con un suspiro, se acurrucó bajo las cubiertas, esperando que el sueño nunca acabara.

-“¿Isabella?”.

Sonrió mientras el sonido de su voz la acariciaba. Había soñado con él todas las noches desde que la había abandonado, pero nunca como ahora.

Parecía tan real.

Pasó la manta sobre su cabeza para bloquear la luz, frunció el ceño cuando sus dedos tocaron terciopelo y seda.

Se quedó sin aliento mientras sus ojos se abrieron repentinamente y se quedó mirando fijamente su rostro. –“¡Edward!”.

Él le sonrió, sus bellos ojos ambarinos llenos de amor.

-“¿Estas aquí? ¿Estas realmente aquí?” Tentativamente, pasó la mano por su mejilla. Su piel era fresca y suave bajo las yemas de sus dedos. -"Dime que no estoy soñando".

-"No estas soñando, mi dulce". Cogió su mano y la llevó a sus a sus labios.

-"Estabas en peligro”. Atrapó su mano entre las suyas y la presionó sobre su corazón. -"Lo podía sentir, aquí dentro. Querías morir. Te estabas muriendo".

-"Y tu decidiste morir conmigo".

Isabella asintió. -"No quiero vivir sin ti, mi amor".

El cerró sus ojos como si estuviera sufriendo profundamente.

-“¿Edward? ¿Qué pasa? ¿Qué es lo que ocurre?”.

-"Nada, mi dulce. Tengo la intención de asegurarme de que hagas todo lo que desees, todo lo que mereces”.

-“¿Mi señor?” Ella le contempló, preguntándose por qué sus palabras de seguridad la habían dejado repentinamente inquieta.

-“Duermete, Isabella".

-“¿Me abrazarás?”.

Ocultó el dolor que lo embargaba mientras la atrajo entre sus brazos y la sujetó hasta que se durmió, con la certeza de que en breve debería dejarla marchar.

En la última hora antes del amanecer, Edward logró llegar por medio de voluntad hasta la hacienda de Black.

Un trueno retumbó en el cielo; la lluvia empezó a caer con intensidad. Se apretó más su capa a su alrededor, deseando estar de regreso a su cuarto, sosteniendo a Isabella entre sus brazos.

Pero ya tendría tiempo suficiente, cuando hubiera terminado con el asunto que le traía hasta allí.

La casa de Black estaba oscura, todas las puertas ventanas cerradas.

-"No me dejaras entrar fácilmente" Masen masculló. Sonriendo abiertamente, fue a la parte de atrás de la casa dónde, con un movimiento de su mano, hizo saltar el cierre de la puerta trasera.

Andando silenciosamente, subió por las escaleras hasta la habitación donde dormía Black y entró.

Durante un momento, contempló a Black y luego, usando su poder, habló en la mente de Jacob, ordenándole que olvidara todo lo que había ocurrido con Isabella, que olvidara que Masen había tomado su sangre, y que alguna vez en la vida hubiera creído que Masen era un vampiro.

Recuerda sólo que somos amigos, y que amo a Isabella, ordenó Masen. Si alguien te pregunta, me has visto cenar en tu mesa, me has invitado a tu casa, y nos hemos encontrado en el club, y nunca me has visto hacer nada diferente a los demás hombres.

Se sintió momentáneamente arrepentido al asegurarse de borrar todo lo necesario en la mente del vizconde, pero no había otra opción. La otra alternativa era destruir al hombre, y no podía hacer eso.

Dejó la casa de Black tan silenciosamente como había llegado. Su siguiente parada fue en la casa de Reneé Swan. No era tan fácil manipular la mente de Reneé. Su odio y su desconfianza levantaban una barrera que fue difícil de derribar, pero, al final, Masen lo consiguió, borrando de
su memoria la enfermedad de su hija y su intención de destruirle.

Satisfecho con haber hecho lo correcto, dejo la casa y regresó al castillo.

Hizo una pausa antes de alcanzar la cima de la montaña. El castillo se levantaba como una alta mole de piedra gris oscura y madera envejecida, la niebla siempre presente gravitaba sobre él como si fuera el aliento de un hada.

Cerró la puerta de la habitación, se desvistió, y se deslizó en cama al lado de Isabella. La atrajo hasta sus brazos, su corazón rebosando de emoción cuando ella murmuró su nombre y luego se acurrucó confiadamente junto a él, el calor de su cuerpo calentando su cuerpo,alejando el frío de la noche.

Ah, Isabella, pensó mientras acariciaba suavemente su pelo. ¿Sabes cuánto te amo? ¿Cuánto te necesito?

Gimió suavemente mientras ella se acercaba más a él. Su cercanía excitó su deseo, enardeció su hambre, el hambre maldita, que cada vez surgía con más fuerza desde que había regresado a su lado. ¿Estaba perdiendo el control porque le había dado su sangre, o era que el monstruo ya controlaba su alma?

Depositó un beso en su mejilla y sintió como sus colmillos se alargaban.

Sería tan fácil tomarla mientras dormía y beber y beber, para transformarla en lo que él era. Entonces sería realmente su compañera por siempre, para siempre.

¡No! Gritó la palabra en su mente. No podía, no la condenaría a una vida de oscuridad.

Con gran esfuerzo, aquietó el hambre, preguntándose, como lo había conseguido y por cuánto tiempo más podría mantenerla bajo control.

Lo prometido es deuda, por ello subí hoy el capítulo, el cual va dedicado a LuLu MaRiE CuLLeN, Rei Hino Cullen, liduvina, Laura R, Pescui, Yemima Castro, joalopez, Alice Brandon Cullen, Jesiri Beaitaly, Pola Cullen, miadharu28, Laura J, Padmapatil17, katia, aphrodite, lizzy, Rosita, viszed_89, Angie, Klaudia, Rose, ally22, aizen63, Aydee, Valeryax, Isabella1992, Bella Alexandra Cullen, B.V. Peacy, Lady Blue Vampire, Jazmín, Lufer Gosh, Nostalgia Cullen, beluchis, ely, HADAMAYKA, july, Flor, sTePhANie vUlTuRi-CuLleN, Cathaysa, Leyla Cullen, Magdi-Malfoy, Sonora Webster, afrodita_1400, sabrinacullenblack, Angylito G.Cullen, Andrea Torres, duout, Maggice, adaxxx!!!, Lizbeth Ramírez, Brenda y vina, si alguien me faltó, ya saben, me avisan, ya que hubieron muchos comentarios anónimos y no he respondido ningún comentario, por que penosamente no sé hacerlo.

Por lo tanto, me voy a esconderme bajó la cama por la verguenza de mi ignorancia y a tratar de descifrar el intrincado dilema de la "respuestación de comentarios del blog".

P.d. Recuerden ésta historia permanece aquí para quienes la quieran leer, aquí no la voy a borrar.

Un beso y un abrazo de oso.

Noelle xD

16 comentarios:

  1. Y ahora que va a pasar?, no va a morir, ni a dejarla de nuevo, ¿verdad?

    Me encanta el fic, y ya deje de llorar.

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  2. eres un encanto!!! no importa!!!!tu escribiendo tan bien como lo haces ya es suficiente,aunque se agradece que te acuerdes de nosotras,te seguimos la piesta Noelle,no nos dejes porque a ti no te vamos a dejar tranquila.Un beso!!!!!

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  3. Hola Noelle!

    Descubrí tu fic ayer y lo leí del tirón, me ha gustado mucho. Es diferente a otros, redactas muy bien y engancha mucho.
    Enhorabuena!

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  4. Guau... ahora estoy mas feliz... estoy deseando que la convierta de una vez... que puede importar el sol al lado de la eternidad junto a Edward????
    Te estare esperando.
    cariños =)

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  5. jeje... aqui siguiendo el fic... wiii!! jeje de FF a tu blog.. xD

    bueno byee!!..

    psd: en ff soiii:... eviita cullen

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  6. ´Creo que morii con este capitulo!!...casi lloro...que historiaa me encanta espero puedas actualizar pronto!!!

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  7. hola soy beluchiss!! me encanto el capi estan juntos de nuevooo que emocionn me encantaa!! bueno que edward aprenda y no vuelva a cometer el error de dejarla nuevamenteeee!!!!bueno nos leemos en el proximooo!!!adiossss!gbesoss amoo esta historia!!!!

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  8. estuvo electrizante y muy penoso el capitulo, ame k Black lo ayudara, aunk fuera por Bella, pero oh Dios estoy tan confundida, que hará Edward ahora, pork como su hambre lo controla con mas fuerza, k pasará????............
    dejarla ir???? o la covertirá??? sabe k Bella no pude vivir sin él, ya se lo demostro, obvio k tienen k hablarlo, pork como él puede pensar k ella lo odiaria por eso, ella no podria dejarlo............
    ame el cap y ahora solo esperare el siguiente, a lo mejor Carlisle tiene una solucion
    y gracias por responder mi duda Noelle jejeje,
    besos vampiricos

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  9. hola tarde pero segura buenome quede dormida jajaja yo amo esta historia no me despido y nos seguimos leyendo

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  10. hay hay hay hermoso bello alucinante que mas te puedo decir quiero el otro cap por fa sigues haciendome llorar como nunca amo esta historia un beso pola cullen

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  11. Lloro!

    Me encanto el cap, aunque es una lastima que Ed no se haya atrevido a transformas a Bella, sólo espero que ella se lo pida en el siguiente y que él no se pueda negar ^^

    Como siempre un placer leerte, nos vemos en el siguiente que si no mal recuerdo es el último T_T'

    Beshos!

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  12. Hola ya sabes aqui andamos!!!
    me encanto el capitulo Edward y Bella otra vez juntos!! que emocion!!! estoii que salto de alegria!!
    aunque si me hubiera gustado que Edward la convirtiera!!
    Y creo que ya se va a acabar la historia verdad?? la verdad esa que no quiero que acabe me la paso muii bien aqui leyendo pero ni modo todo tiene su final!!
    bueno ya me voii que la escuela me llama nos vemos hasta la siguiente actualizacion!!!
    cuidate!!

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  13. Hola noelle, me hiciste llorar, pero por lo menos ahora ya estan juntos que no la deje de nuevo por favor edward ya se merece ser completamente feliz a lado de su dulce isabella,hasta pronto, besos, ally.

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  14. Hey!

    ¡Que bueno que Edward ya se junto nuevamente con Bella!
    Me encanto el cap....como siempre xD

    Buenooo muchos saluditos y gracias por agregarme a la lista de personas a las que va dedicado el chap ;D

    Katia

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  15. Ahhh me encanto el capi!
    Ahh ya qiero qe sea inmortal bella :( ,
    pero me alegro con que por lo menos ya esten juntos :') era tan triste verlos asi , sufriendo los dos T_T , eso de qe edward alla bebido de la sangre de jacob no me lo esperaba , crei que iva a tener repulsion por su sangre o algo asi jaja , pero me tomo por sorpresa!

    bueno me despido , ojala y actualicez pronto , estare pendiente ! y gracias por dedicarnos el capitulo a todas;) ! Un besoo!

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  16. Tan lindo Edward pensando siempre en lo que pueda pensar Bella ... con temor a fallarle ... aunque se le olvido borrarle los recuerdos al bellaco medico ... como no iba a estar Bella debilucha si el muy idiota la andaba desangrando .. aunque bueno .. era la epoca de jupa ...

    Gracias por actualizar ... ya espero el cap 27 :$
    Bella Alexandra Cullen

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