CAPITULO 6
Bella Pov
Caminaba por el pasillo del Memorial, recordando la ultima vez que estuve en él.
La muerte de mi tio Demetri . Como había cambiado mi vida desde entonces…
Vislumbré un pequeño banco y me senté en él, a la espera de que Alice saliese de la habitación donde estaba hospitalizado su hermano.
Edward Cullen…
Mis piernas al verlo tirado en la cama de aquel hospital flaquearon;
Aún estando en aquellas condiciones, se veía irrealmente hermoso.
Pero me había dolido terriblemente su falta de educación, al echarme de aquel cuarto con sus palabras casi explicitas.
Mi celular emitió una pequeña melodía y lo saqué del bolso con impaciencia.
Era Jake: “Nena, ¿Dónde te metes? Habiamos quedado para cenar ¿recuerdas? Dime algo.”
Suspiré cansada.
Aquel hombre era fantástico; pero no podia verlo realmente como se merecía. En un primer momento creí sentirme atraída por él; pero aquello fue cambiando a lo largo de aquel año tan estresante.
¿Era posible estar enamorada de un hombre que apenas conocía?
Porque era asi como me sentía ante la presencia de Edward.
Habia corrido detrás de su hermana como una loca, para verlo, para saber de su estado, para deleitarme una vez mas de su presencia. Y él en sus ojos me expresaba claramente indiferencia o repulsión; en según que momentos.
-Lo siento, Marie. Mi hijo a veces no tiene sensibilidad alguna por las personas que se preocupan por él.- La voz de Carlisle Cullen, eclipsó mis pensamientos, y me levanté de aquel frio banco del hospital.
-No…no pasa nada.- dije apenas en un murmullo, bajando la vista.
-Sientate, Marie. – me ofreció, haciéndolo él a mi lado.- Por lo que he oído, desempeñas tu tarea excepcionalmente. Eres una triunfadora en el ámbito empresarial.
Reí ante su comentario. Y puse los ojos en blanco.
-Sólo aplico, mis tesis en primera línea. Barajo las mejores posibilidades para las empresas, y para las personas que trabajan para ellas. Teniendo contento al personal, aman su trabajo como si fuera una prolongación de ellos mismo.- dije sin darle la mayor importancia a mi cometido.
-Sigo pensando que eres magnifica. Tu padre tiene que estar muy orgulloso de ti. ¿Y Emmet, como le sienta ser papá y a Rosalie?
Sonreí con ganas. Aquel hombre no tenia nada que ver con su hijo; hacia mi persona.
-Emmet está fenomenal y encantado en el papel de padre…y mi cuñada Rosalie, mima a mi sobrina como si le fuera la vida en ello. Paul ya tiene seis meses y es un niño que ha sacado la belleza de sus padres. Es hermoso .
-Vaya…veo que ere una tia ejemplar.- dijo él, intentando alargar la conversación que manteníamos.
-No. Soy tia, si, pero no me parece bien que lo traten como si fuese el rey de la casa. Lo llenan de caprichos …y eso a la larga no es bueno.
La puerta de la habitación de Edward se abrió, y por ella salió Alice, dirigiéndose hacia nosotras en un andar singular, que la hacia esbelta y segura.
-Papa.- dijo mirando a su padre.- Edward se está vistiendo. El alta. ¿Ya la tienes preparada?
El hombre se incorporó y miró a su hija directamente a los ojos.
-Sí, yo mismo lo llevaré a casa, hija. No te preocupes.
-Despidame de él, señor Cullen, deseo que se mejore lo antes posible.- dije, buscando la mirada del hombre, que la desviada como avegonzado.
-Si, Marie, gracias, muchas gracias.
Carlisle Cullen desapareció al traspasar la puerta de aquella habitación y Alice me cogió de un brazo y me llevó asida de él hacia la salida.
-Vamos, Marie. Aquí no hacemos nada..oye; perdona por lo que dijo mi hermano, a veces es hosco y exasperante..lo siento, amiga.
Carraspeé un poco y la miré tranquilizándola.
-Tranquila Alice; dada las circunstancias lo entiendo perfectamente.
Alice decidió quedarse en el Memorial con su padre para llevar a Edward a su casa.
Cogí el Jeep y conducí hasta mi rancho, no sin antes mandarle un mensaje a Jake.
Aquella noche no tenia ganas de cenar con Jake; es más no tenia ganas de ver a nadie.
El dia siguiente tenia que ir a la oficina a firmar la coexion, con la empresa hermana que había devorado Weber-simphonie, y debia de estar allí para firmar los escritos y dar el visto bueno a las clausulas de cohexión.
Aquello había sido todo un éxito. La empresa de Jhon Weber estaba prácticamente en la bancarrota, y eso habia armado una serie de revuelos en los enlaces sindicales de la misma.
Habia casi 600 familias que iban a ser suspendidos de empleo y sueldo…
La junta se centró el la absorción y nos cohesionamos con Jhon Weber.
Vulturi Enterprises era cada vez más grande y poderosa, en el último año, y yo tenia la postetad de todos aquellos resultados.
Yo y mi equipo.
Era un equipo reducido pero muy, muy efectivo.
Jake era mi mano derecha.
Es abogado y administrador. Un ojo avizor en cualquier tipo de traba legal que se nos ponga por delante.
Y los pesos pesados de la familia de mi madre. Que aún renqueaban entre despacho y despacho, ganando sueldos inmerecidos sin hacer absolutamente nada.
Ese era el caso de Jane y Alec.
Los dos niños mimados de mi tio Aro; quien no podia hacerse todavía a la idea que yo hubiese heredado, casi toda la empresa por la cesion de mi tio Demetri.
Suspiré agobiada.
Tenia ganas de llegar a casa y descansar.
Edward Pov
Habia pasado una semana desde que salí de aquel hospital donde mi padre pasaba toda su vida encerrado.
La herida habia cicatrizado bien.
Caminaba por la casa, casi sin molestarme y ya habia salido en un par de ocasiones a tomar algo con Jasper a un local del centro.
Me habia comunicado con “mi amiga” hacia un par de días y habíamos quedado para hablar de lo que según ella, habia planeado , para poder tener encuentros sexuales mas seguido.
La verdad es que aquella mujer me hacia disfrutar como nadie; era una autentica puta en la cama. Viciosa y asquerosas.
Pero tentadora y terriblemente bella.
Estaba enganchado con ella.
Si me llamaba, abandonaba todo lo que estaba haciendo y corria a su encuentro.
A veces me habia planteado si podia ser posible que estuviese enamorado de ella.
Pero rápidamente desechaba la idea y me reia de mi mismo, por mi total idiotez.
Alguien se habia enterado de nuestros encuentros y me estaba chantajeando.
James habia sido el correo durante un tiempo; pero al atacarlo a él y llevarse consigo todo aquel dineral, nadie se habia comunicado con él para seguir chantajeándolo como lo hacia aquella voz misteriosa por teléfono.
Ella me habia dicho que hiciera lo posible para que su relaccion extramatrimonial no llegara a los oídos de su marido; y yo habia estado robando a mi padre, cada vez que mi celular, llamaba con numero desconocido.
Ni una denuncia, ni un pensamiento aislado de que todo aquello, fuera un bulo, donde nadie sabia ni decía nada.
Ella me habia dicho que debían quedar aquel mismo dia en el lugar de siempre.
El lugar de siempre era una habitación de motel, de una callejuela oscura de Port Angeles.
Ella pagaba con dinero en efectivo y ambos dabamos nombres falsos.
Casi todos los meses, una vez por semana, dabamos rienda suelta a la pasión que nos embargaba, y retozabamos como los verdaderos animales que eramos.
Aquella tarde; sólo podría hablar. Nada de sexo y aquello me tenia de un carácter de perros.
Llamé a un taxi para que me llevara al sitio en cuestión y al llegar al motel, abrí la portezuela con gesto despreocupado.
El hombre del mostrador, me miró por encima de sus lentes y una sonrisilla perversa se dibujó en sus labios.
-Tenga.- me dijo, entregándome unas mugrientas llaves.- Lo esperan hace un rato.
Subí las escaleras con impaciencia, ya que la herida,me impidia que caminase con mas urgencia hasta donde estaba “ella”
Abrí la puerta con un gesto brusco, y la busqué con la mirada, dentro de aquel cuartucho de mala muerta.
La puerta del aseo se abrió y salió ella, escultural como siempre.
Con su cabello alborotado, ni liso ni rizado, con aquella boca, grande y labios generosos, sus ojos me miraron con atención el torso y un leve fruncimiento de cejas, hizo mella en su rostro.
Cerré la puerta detrás de mí y ella me rodeó con sus brazos.
-Oh..Edward… no sabes lo que te he echado de menos…- su boca, pecaminosa, comenzó a llenar de peligrosos besitos todo mi cuello y rostro, recién afeitado.- ¿Cómo estas? Aún no puedo creer, lo que te ha pasado..dejame verla, anda.- antes de que me diera cuenta, habia sacado la camisa blanca que llevaba puesta y abriendo uno a uno los botones me habia dejado con el torso desnudo ante ella.-Dios mio…un poco mas arriba y te podia haber tocado algún órgano vital; tienes mucha suerte que tu padre sea médico, y que aquel individuo no ahondara más su arma blanca en tu tibia carne.- ella me susurraba con aquel deje, suyo que hacia que perdiera el control sobre mi mente y mi cuerpo.
La aparté bruscamente.
No podia hacer nada con ella y no quería calentarme. Me estaba comenzando a cabrear.
-¿Para que me has citado aquí? Dime eso tan importante. ¿Qué es lo que planeas hacer?.- pregunté incomodo por la situación .
Ella me miró altiva y colocó su sesual trasero encima del cobertor de aquel cuarto maldito.
-¿Te gustaría que nos viéramos mas, Edward?.- preguntó ella, mirando sus uñas, complacida.
-Por supuesto.- dije, seco.
-¿Qué sientes por mi? ¿Qué harias si te dijera que he encontrado a un amante mucho mas energico y amoroso que tú?.- ella me miraba directamente a los ojos y rió, ante lo que vió en los míos: ira, desilusion…
-Sabes que me gustas.- inquirí.
Ella se levantó de la cama y comenzó a acariciar mi pecho desnudo, juguteando con mis pezones.
-¿Me amas, Edward?
Aquella era la pregunta del millón de dólares. ¿La amaba?
La verdad es que era como una droga para mi; pero tampoco me importaba tirarme a otras tias, si ella no estaba disponible.
Pensar que su asqueroso y rollizo marido, podia tocarla y acariciarla me enervaba de una manera que no estaba dispuesto a calibrar.
-Contesta, querido. Es muy importante. ¿Te gustaría tenerme a tu merced, mucho mas a menudo?
Tragué en seco. La sola idea de embestirla mas veces en semana, me consumía.
-Sí.- inquirí, entrecerrando los ojos.-
- ¿Serias capaz de hacer una cosa que te voy a pedir?
-Según que cosa…
-Casarte.
La aparté de un fuerte empujón.
-¿Qué coño estas diciendo?
Ella me dio la espalda y una risa malévola se escapó de sus labios perfectos.
-Tengo una nueva amiga…que es medio lela, y está podrida de dólares….Hemos comprado una parcela dentro del terreno que alberga su pequeño lago, colinda con nuestros terrenos…Tú ya la conoces. ¿Y sabes? Creo que no le eres indiferente. Le he mentado un par de veces tu nombre desde que mi marido hace tratos con ella y sus empresas. ¿Cómo seria estar siempre tan cerca el uno del otro, y no levantar ningún tipo de sospechas, Edward?
Yo, la miraba atonito. No tenia ni idea de lo que me estaba hablando…
-La imbécil de Marie Swan, Edward. Si hacemos las cosas bien. Tú estarás tan podrido como ella y me tendrás cerca de ti …cuando quieras…
Angela Weber estaba loca… yo no podia hacer eso; no podia casarme con aquel adefesio.
Yo que amaba la belleza, hasta el punto de la exquisitez. No…
-Estas loca.- le dije, dando voz a mis pensamientos.
-No. Loca no. Escuchame Edward Cullen, podemos hacernos con todo el imperio o con gran parte de él, si juegas bien tus cartas. Piensalo, luego…podemos deshacernos de ella y entonces, todo pasará a tu nombre….Edward, no será mucho tiempo; el suficiente para que tenga la suficiente confianza en ti, para dejártelo prácticamente todo o todo.
De repente la idea no me pareció tan mala.
Estaria bien esforzarse un poco con aquel troll , para luego..
-¿Y tú que ganas con todo esto?.- pregunté a Angela ceñudo.
-¿Yo? A Ti, por supuesto y a tus millones de dólares. ¿Qué opinas, Edward? ¿Cortejaras como un cabellero a Marie Swan?
Le miré sus labios abiertos, dignos para el pecado y comprendí lo amarrado que me tenia aquella mujer…en cierta manera la amaba.
-Si eso sirve para meterme en tu cama cuando me de la gana, acepto señora Weber.
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
lunes, 20 de diciembre de 2010
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holaaaaaaa nooo porr favorr dimee que no va a hacer esoo que no va a ser tan ruinn ....sii lo hace definitivamenteee voy a odiarr a edwarddd...angelaa es una cualquieraaa y una zorra je...leyendo este capiii se me hace que el prefacioo es edward el que la dejaa tiradaaa ooo yo entendi mall el prefaciooo ojalaaaa edward se arrepientaaa no puede hacer estooo...que no lo hagaaa que nocee se de un golpee en la cabezaa y cambiee jaajajajaj!!!! bueno noss leemos besoss!!!!
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