lunes, 18 de octubre de 2010

ENTRE EL DEBER Y EL AMOR

Capitulo 20
A la mañana siguiente Edward esperó a Bella en la puerta de su dormitorio, para acompañarla a desayunar.
-No puedes hacer esto.- seseó ella.
Él prestó la atención de costumbre a sus protestas.
-Quiero echar un vistazo a los libros del palacio.
Ella sonrió.
-Nuestra biblioteca es excelente.Tenemos manuscritos de espocas muy antiguas.
-Quiero los libros que indican cuanto cuesta administrar este lugar. El libro mayor, los de contabilidad ¿me entiendes?
-¿El que se refiere al presupuesto?
-El que revisas semanalmente.
Edward retrocedió y permitió que ella entrara primero al comedor. Sus parientes ya estaba allí, habia de toda clase de viandas, demasiadas para tan poca gente.
Él no habló mucho durante todo el desayuno y Bella lo vió observar a la gente de la mesa. Sabia lo que estaba pensando ¿Qué hacia esa gente durante todo el dia? Se dió cuenta de que ella no lo sabía. Se fijó en Fredie que miraba con arrogancia el simpre uniforme de Edward, sin medallas ni estrellas en lo hombros. Por supuesto que el de Fredie estaba lleno de galones dorados y medallas que nunca habia hecho nada para ganar.
-¿Lista?.-preguntó Edward, parandose detras de la silla de Bella y esperando correrla para que se levantara.- Tenemos trabajo que hacer.
Parecia absorto e insconciente el efecto que habian causado esas palabras; habia dejado a todos boquiabiertos. Bella supo que tenia que obedecerle, porque si no corria el riesgo de que armara una escena. Una vez fuera del comedor, ella le increpó.
-No puedes tratarme de ese modo.Soy una princesa,se supone que eres un invitado en mi casa.La gente dira...
-Espero que la gente diga " sera mejor que te mantengas alejado de la princesa o ese norteamericano te aplastará". Quiero que la gente se dé cuenta ded que quieren acercarse a tí , tendran que lidiar conmigo. Ahora , vamos a ver los libros.
-Te llevaré aver mi tesorero y juntos podeis revisar las cuentas. Tengo compromisos hoy.
Estaban frente a la puerta del dormitorio de ella.
-Veamos tu agenda.
-No tengo que obtener tu aprobación.
-La traes aqui o entraré a por ella. ¿Qué crees que pensará tu condesito si me ve salir de tu habitación ?.
Ella regresó con la agenda en la mano.
Examinó las paginas.
-Aqui no hay nada mas que conferecias sobre insectos y reuniones sociales de beneficiencia. No hay niños ni ancianos, no enfermos.- Le devolvió el libro.-Dí que su Alteza Real todavia se encuentra débil de su enfermedad y no puede asistir. Y de ahora en adelante no aceptes todas las invitaciones que te envien. Tambien necesitas tiempo para bailotear. Vamos nena, vayamos en busca del tesorero.- La tomó del brazo y la arrastró.
Bella sabia que moriria de veguenza si alguien los veia.
-¡No puedes tocarme!.-dijo exasperada.
Edward la soltó.
-Está bien. Lo olvidé. Así que fusilame.
-Y el trato que me das es intolerable. No puedes cancelar mis compromisos sin mi autorización. Pareces olvidar que soy yo la que controlo Laconia.
-Se nota...Es tanto tu control que alguien quiere matarte.

-Aqui es.-dijo ella, mostrando unas puertas talladas en madera de nogal. Habia dos guardias reales de pie en cada puerta,con la espalda rigida y los ojos fijos hacia delante. Con un movimiento preciso, abrieron las puertas y Bella entró. Edward miró a los guardias durante un momento.
-Gracias.-dijo y entró a la oficina.
Cuatro hombres se levantaron instantaneamente y era fácil darse cuenta que no estaban acostumbrados a las visitas de Su Alteza Real. Mascullaron algunos saludos y trataron de ocultar sus tazas sucias de café.
Edward se adelantó.
-He sido contratado por el rey para estudiar la economía de Laconia, y empezaré con las cuentas de palacio.
Los cuatro hombres del tesoro se quedaron boquiabiertos.Los ojos del mas anciano mostraban fastidio.
Los hombres no dijeron ni una palabra mientras ponian los libros sobre uno de los cuatro escritorios de la habitacion y luego se retiraron.
-No estas ayudando a que se formen una buena imagen de tu pais.-dijo Bella con brusquedad.
-Quiero tener la reputación de un hijo de perra. Tal vez eso sirva para asustar a alguien.
-Está bien...ya tienes tus libros, así que ahora me iré. Michael y yo...
-Tú te quedas conmigo. No te perderé de vista.
-Pero Michael y yo...
-Hoy estarias muerta si hubieras salido sola con él.Ahora sientate y callate.
Bella se sentó en el borde de una silla muy dura con el cuerpo totalmente rigido. El teniente Cullen le estaba arruinando su vida actual y futura.
-¿Que es esto?.-preguntó Edward en voz alta y sobresaltandola.- ¿Es una entrada por compra de nieve?
-Probablemente , sea la nieve para Fredie.
-¿Nieve?
-A Fredie le encanta la nieve,asi que la trae de las montañas especialemente para él.
-¿Lo hace a diario?
-Por supuesto que no.Solo cuatro o cinco veces al año,pero la nieve tiene que estar lista para cuando él la desee.
-Aqui hay un monton de moras que no tienen razón de ser. Tendras que convencer a tu familias que se recate un poco a la hora de gastar. Tendré que persuadirlos. Quiero decir,tu marido tendrá que hacerlo.
-Mi...-dijo Bella.- Oh , si él tendrá que hacerlo.
Hubo un golpe rápido en las puertas y éstas se abrieron.
-Su Alteza Real El conde Michael.- anunció uno de los guardias.
Michael, entró a grandes zancadas y obviamente, bastante enojado.
-Bella ¿que estas haciendo aqui, sola con este hombre?
-Estamos revisando las cuentas.
-Aria ,es hora de nuestro paseo a caballo.
Antes de que ella pudiese contestar, Edward se paró delante de ella.
-La princesa está ocupada. ¿Ha entendido eso amigo? Ocupada, ahora lárguese.
Michael, miró a Edward con furia, se dió media vuelta y salió. Un guardia cerró la puerta detras de él y a Edward le pareció ver un destello de aprobación en los ojos del hombre.
-Oh, no. Ahora si que lo has conseguido, ahora no se casará conmigo.
-Estupendo.-dijo él.- Mereces algo mejor que es tipo.
-¿Donde encontraré a alguien mejor?
-En cualquier rincón de América.
-Realemente no lo entiendes ¿verdad?. Tengo que casarme con alguien de la nobleza,alguien que entienda la monarquia, que...
-Hablame de la guardia real. ¿ es idea mia o son todos iguales?
-Se buscan todos, mas o menos similares. Altos, robustos y guerreros.
Edward se quedó pensativo
-¿Entrenan en algun lugar?
-Sí en el campo de Rowan.
Creo que ya he tenido suficiente de libros por ahora; saldremos al campo, vamos a ver como entrena tu guardia, nena.
Se vistió sencillamente para salir con Edward al campo donde se entrenaba la guardia y se montó en un coche, donde él la esperaba.
Edward no cesaba de mirarla y llegó un momento en que no pudo contenerse más y estiró la mano derecha y la tomó por la nuca acercandola para besarla, mientras no apartaba la vista del camino.
-Me alegra verte de nuevo, nena.-dijo él, soltandola.-Vamos al campo de entrenamiento de la guardia.
El campo estaba aproximadamente a un kilometro y medio de distancia del palacio,sobre una planicie que siempre habia carecido de arboles y que tradicionalemente habia sido escenario de torneos y competiciones. Habia una edificación baja,de piedra, con el frente abierto,cerca del limite de la planicie de casi una hectárea.
Cuando divisaron a los hombres, Edward detuvo el coche y miraron. Habia alrededor de ciento ciencuenta,casi todos de identica estatura y vestidos, apenas con un pantaloncito blanco que podia se perfectamente un taparrabos.Sus cuerpos casi desnudos,musculosos,bronceados y cubiertos de sudor eran de una belleza notable.Practicaban varios deportes; lucha,tiro al arco,combate de palos,esgrima con sables, boxeo,etc..
-No les gustará que yo esté aqui.-dijo Bella.
-Eres su princesa, no te olvides de eso.
Pero son gente muy reservada. Mi abuelo dice...
-Permanece a mi lado, cariño. Yo te protegeré.
Un guardia se acercó y valoró a Edward con la mirada y él tambien lo hizo a su vez. Saludó a Bella y le sonrió.
-Necesito su ayuda.-le dijo Edward.
-La tiene.-dijo constestó el guardia, que era Capitan
Se sentaron dentro y conversaron animosamente con el capitan.
-No recibimos muchas visitas al campo de entranamiento, y nuestra princesa que sepamos, solamente ha venido una vez aqui....Sabemos lo que está pasando.
Edward sonrió.
-Veran, esto es lo que vamos a hacer...
Estuvieron charlando , horas; La guardia real no le quitaria el ojo de encima a la princesa y la vigilancia seria muchisimo más exaustiva a ella y a todos los miembros de la familia.
Salieron de allí con tres coches negros que los tendrian pegados a ellos cada vez que saliesen del castillos. Fueron al pueblo y la princesa se dejó ver entre los aldeanos. La amaban de tal manera que a Edward le pareció estar viviendo un cuento de hadas. Los habitantes del pueblo entre murmurllos se preguntaban quien era la sombre que no se despegaba ni un minuto de la princesa.
Se dejaron ver en muchisimas ocasiones, el pueblo se estaba familiarizando con Edward de un modo que Bella aun no percibia. En cambio el rey, en su retiro en la casa de caza, le llegaban las voces que él queria oir, el teniente Cullen no dejaba a su nieta ni a sol ni a sombra y sus súbditos lo empezaban a ver como una consecución de Bella.
Una noche, Bella sintió el deseo de irlo a buscar, se paró enfrente de su habitación y le preguntó al guardia.
-Perdon.-dijo cortesmente.- ¿sabe donde esta el teniente Cullen?
-En la biblioteca,Alteza.-respondió él.
-Gracias.
-Absolutamente de nada.
Vió un esbozo de sonrisa en su rostro atractivo. Encontró a su esposo en la biblioteca,inclinado sobre una de las cuatro mesas de nogal,con libros abiertos por todas partes y una lampara ilumiando las notas que escribia en un papel.
-Hola.-saludó ella,cuando él levantó la vista.-¿Has cenado?¿Que estas haciendo?
Él se frotó los ojos y le sonrió.
-Ven cariño. mira esto.
Le mostró un dibujo de motores y poleas que no significaba nada para ella. Se acercó mas, mientras él le explicaba las ideas que tenia para un sistema que bajara mecanicamente las uvas desde las colinas, utilizando los motores de los coches en deshuso para hacer correr las poleas.
-Eso dejará mas gente libre para poder secar las uvas.-explicó.
-¿Uvas secas?.-preguntó ella.
Mientras le explicaba el proyecto de las pasas, ella lo miraba y se daba cuenta de que lo amaba. Era así como debia de ser siempre; sentada con él por la noche, hablando de planes futuros.Deseó tener puesto el camisón y que ambos estuvieran en su pequeño hogar de Cayo West.
Edward le habia hecho una pregunta.
-¿Que?.-inquirió ella.
-Tu condesito dijo que disponia de radio aqui,¿hay alguna cerca desde donde pueda llamar a estados unidos?
-Supongo que ¿a quien vas a llamar?
Él corrió hacia atras su silla y se levantó. Al ver que ella seguia sentada,la tomó de las manos y la ayudó a ponerse de pie.
-Vamos a buscar la radio. Llamaré a mi padre para ver si puedo conseguir que mi primo Félix venga.-Antes de que ella preguntara, él explicó.- Felix,tiene diecisiete años y es la persona que más sabe de coches y motores que conozco.- Llevaba de la mano a Bella mientras caminaba hacia el comedor.-Lo ultimo que supe de él, es que estaba furioso por que mi tio Aro no le habia dejado enrolarse.Cuando está de buen humor es bastante dificil,asi que no puedo ni imaginarme como es cuando está de malo.
-¿Y lo invitaras aqui?
-Lo necesitamos. Si tuvieras barcos, yo podria ayudar,pero de coches no sé demasiado.- Se detuvo y preguntó a uno de los guardias donde estaba la radio. Por supuesto que el hombre lo sabia, y Bella condujo a Edward escaleras abajo en direccion al noroeste,hacia los sótanos abovedados.....

5 comentarios:

  1. xhixas me ah fasinado este cap y espero q se dien cueta de q se aman y dejen de ser tan idiotas!!!¬¬ pf!! odio a Michael


    xoxo
    M

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  2. Gracias cielo, por pasarte por aqui y leernos.Un beso!!!!

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  3. el cap etuvo lindo alfin edwaed esta dejando de comportarse como tonto

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  4. holaaaa Rositaa!! el capitulo buenisimooo bueno por lo menoss edward se esta comportandoo yy esta ayudando para que el pais mejoree que buenooo ....y me gusto que bella no haya salido con michaelll siiii..y que pase mas tiempo con edwarddd por dioss que se digan que se aman si se re notaaa...bueno noss leemos en el proximo!! besoss!!!

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  5. La verdad siento que cada ves es imposiblemente e insoportable estar fingiendo un amor como siente la princesa Bella y el capitán Edward...A pesar de sus distintas temperamentos se les aflora por la piel que se aman, y creo que la gente lo intuye....que lindo es es amor!!!
    Rosi gracias por el capítulo,siento como ellos demuestran no solo su amor sino que demuestran su pasión de marido y mujer
    besos

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