Isabella se despertó lentamente, con una maravillosa sensación de bienestar en su interior cuando abrió los ojos y vió a Edward durmiendo a su lado. Anteriormente el verle a su lado, como si estuviera muerto la había asustado un poco. Pero nunca más.
Él no estaba muerto,sólo durmiendo.
Una sonrisa calentó tiernamente su corazón cuando acarició su mejilla con las yemas de sus dedos, y luego se inclinó y besó sus labios. Él estaba aquí, y eso era todo lo que importaba.
Lo vió durante un rato, su visión la llenaba de una alegría inexpresable.
Apartó de su frente un cobrizo mechón de pelo, siguió la línea de sus cejas, el pérfil de su nariz.
Él no se movió, pero, en su corazón, sabía que se daba cuenta de su toque, de su presencia.
-"Duerme tranquilo, mi señor marido" murmuró.
Levantándose, se puso una bata sobre su camisón y abandonó el cuarto, deteniéndose antes de salir de la torre para cerrar la puerta.
Encontró a Phill abajo, sentando en la mesa de cocina, sorbiendo una taza de té.
-“¡Señora!”. Sobresaltado al ser tomado por sorpresa, Phill se levantó inmediatamente. -"Lo siento, no me di cuenta de que usted estaba despierta. ¿Le preparo el baño?”.
-"Luego. Por favor, siéntate, Phill. ¿Te importa si te hago compañía?”.
Phill frunció el ceño. -"No es correcto señora".
-"Oh". Con los hombros hundidos se giró para marcharse.
-“¡Señora, espere!”. Phill acercó una silla. -"Por favor, siéntese. ¿Le gustaría tomara a una taza de té? ¿Un bizcocho?”.
-"Sí, gracias". Le sonrió mientras le preparaba el té con miel y le añadía leche. –“¿Crees Phill que son realmente necesarias tantas formalidades entre nosotros?"
-“¿Perdóne, señora?”.
-“¿Por qué no me llamas sólo Isabella?”.
-"Me temo que eso no sería lo correcto" contestó Phill, sentándose frente a ella. -"Lord Masen... " Cogió su taza y se quedó mirando su contenido. -"Me temo que a él no le gustaría”.
-"Tal vez podrías llamarme Isabella cuando estemos solos”.
-"No lo creo, señora".
-"Esta bien, Phill. No quiero que te sientas incómodo".
Isabella terminó su té y luego se levantó.-“¿Te importaría prepararme el baño?”.
-"Será un placer, señora. ¿Querrá desayunar después?”.
-"Sí, gracias".
Más tarde, Isabella le pidió a Phill que la llevara a ver a su madre.
Reneé los recibió en la puerta de su casa. -"Isabella, qué bien te ves" le dijo. Le dió un abrazo a Isabella y sonrió calurosamente a Phill. –“Entren, entren”.
Isabella miró a Phill y que éste frunció el ceño desconcertado por el alegre estado de ánimo de su madre.
Reneé los llevó al saloncito. -"Siéntense los dos. ¿Puedo traerte algo de beber? ¿Limonada, una taza de té?”.
-"La limonada estará bien, mamá. ¿Dónde están las chicas?”.
-"Han ido al pueblo a visitar a Alice. Sentirán no haber estado. ¿Sr. Phill, puedo traerle algo de beber "?
-"Sí, muchas gracias, señora Swan. Limonada también estaría bien”.
-“¿Quieres que te ayude, mamá?” Preguntó Isabella.
-"No, hija. Solo será un minuto".
Isabella miró a Phill y negó con la cabeza. -"Creí que estaría enfadada”.
Phill asintió. Era obvio que algo extraño estaba pasando. Y cada vez que ocurrían sucesos extraños, Lord Masen siempre estaba detrás de ellos.
Pasaron una hora con Reneé, charlando del clima, del embarazo de Alice y del nuevo enamoramiento de Rosalie. Reneé preguntó por Masen, expresando su pesar de que no hubiera podido acompañar a Isabella, urgiéndola a que lo trajera la próxima vez.
-"No lo entiendo" comentó Isabella cuando Phill y ella se marcharon a su casa. Mi madre nunca ha ocultado el hecho de que Edward le desagrada. ¿A usted que le ha parecido todo esto?”.
-"No lo sé, señora" Phill contestó. -"Quizá Lord Masen sepa algo".
-“¿Por qué habría de saberlo?”.
-"Quizá debería preguntarle”.
-"Esta usted muy misterioso Phill".
-"Sí, señora".
-“¿Qué es no lo que no quiere decirme?”.
Una expresión afligida se reflejó en su rostro. -"Señora, por favor".
-"Oh, esta bien" mascullo Isabella y luego lo miró astutamente. –“¿Le ha dicho él algo?”.
Phill emitió un profundo suspiro. -"Él tiene poderes, señora".
-“¿Poderes para hacer qué?”.
-"Creo que quizá Lord Masen ha borrado ciertas cosas de la memoria de su madre”.
Isabella se echo hacia atrás con asombró. –“¿Puede él hacer eso?”
Phill asintió. -"Por favor no le diga que yo se lo conté”.
-"No lo haré. ¿Lo hace muy a menudo?”.
-"No podría decirlo, señora".
Isabella se recostó sobre el asiento ensimismada, hasta su casa.
Se puso un traje de terciopelo azul oscuro para cenar. Era uno de sus vestidos favoritos, con un profundo escote en "V" y mangas acampanadas. La falda era suave y acampanada y oscilaba graciosamente a su alrededor cuando se movía.
Antes de salir de su cuarto, se miró al espejo estudiando su imagen. Ante la expectativa de encontrarse con él, sus ojos brillaban de excitación y sus mejillas estaban suavemente sonrosadas. Había dejado su pelo suelto porque una vez Edward le había dicho que lo prefería de ese modo.
Volviendo la espalda al espejo, salió corriendo de su cuarto y subió por las escaleras de la torre. Él se despertaría en un momento, y quería estar allí.
Entró corriendo en su cuarto. Todavía estaba dormido. Se sentó al borde de su cama y cogió su mano.
Los latidos de su corazón se aceleraban al medida que el sol se escondía y ella sintió como la fuerza de la vida fluía a través de él, fuerte y segura como un río rugiente.
Un momento más tarde, sus párpados se abrieron rebelando unos brillantes ojos ambarinos.
Isabella le sonrió. -"Buenas noches, marido mío” le dijo suavemente, y se inclinó para besarle.
Su mano pasó alrededor de su nuca, acercándola mientras él profundizaba su beso. Con un suspiro, Isabella se derritió contra él, sus manos rozaron su pecho desnudo, deslizándose lentamente por su vientre hacia abajo.
Él se quedó sin aliento mientras su mano le acariciaba y al instante siguiente sin saber exactamente cómo podía haberlo hecho tan rápido, ella estaba desnuda debajo de él sintiendo el roce de las frías sabanas bajo su espalda y su aliento acariciando su mejilla.
-"Isabella... Isabella... "
Repetía una y otra vez su nombre, incapaz de detenerse, incapaz de resistir el deseo de enterrarse profundamente en su interior, de hacerla suya. El aroma de su sangre le tentaba, inflamando su hambre.
Ella gimió suavemente, sus manos moviéndose desenfrenadamente sobre su espalda y sus hombros mientras él se movía en su interior. Sintió que sus labios acariciaban sus pechos, y luego el afilado pinchazo de sus dientes en su piel.
Experimentó una oleada de placer sensual y cuando él no se detuvo, y bebió y bebió de nuevo, ella se enfrió de repente con temor.
-"Edward... "
-“¡Isabella, pídeme que me detenga!”.
Él la contempló a través de una niebla roja mientras el hambre y el deseo se mezclaban como una sola cosa, rugiendo en su interior como si surgieran del mismo infierno amenazando con arrasar todo lo que encontrara en su camino.
Isabella se echó hacia atrás para mirarle, indefensa y vulnerable. Miró sus ojos, ambarinos pero con tonalidades rojizas, brillando sobre los suyos y supo en ese momento, que estaba mirando a la muerte frente a frente.
-“¡Isabella!”.
Oyó el miedo en su voz, el dolor naciendo mientras el hambre se enroscaba en su interior, amenazando con consumirlos a ambos. Temiendo por su propia vida, retrocedió al ver la agonía en su rostro.
-"Isabella... ¡Ayúdame!” Ahora el respiraba pesadamente, aterrorizado por que el hambre le venciera y la destruyera.
-"Te amo”. Murmuró repetidamente las palabras, sabiendo que nunca habían significado tanto.
Sabiendo él que nunca había necesitado tanto oírlas y creer en ellas.
Con un grito ronco, la apartó de él, agarró su capa, y salió del cuarto.
-“¡Edward!”.
El sonido de su voz le siguió escaleras abajo. Hizo una pausa para pasar la capa alrededor de sus hombros, y luego salió corriendo, más rápido de lo que los ojos mortales podían apreciar, escapando de la única mujer a la que había amado en toda su vida, del aroma de su sangre, de la confianza de sus ojos.
-“¡Estúpido!” Gritó al viento la palabra que le perseguía a través de la noche. –“¡Estúpido!”.
Era un tonto al pensar que podría tenerla, que podía tomar su sangre y darle a ella la suya y a pesar de ello podría negar lo que era. Qué idiotez, al pensar que podría vivir como un mortal, que podría mantener el hambre siempre a raya. No era un hombre, no había sido un hombre desde
hacía casi doscientos años. Era un vampiro, y todos los deseos del mundo no podrían cambiar eso.
Ahora sabía lo que tenía que hacer. Sólo había una forma de mantener a Isabella a salvo del monstruo. Sólo una forma de protegerla de lo que él era. Se levantaría temprano mañana por la noche. Se alimentaría bien para que la dulzura de Isabella no le tentara. Borraría la memoria de
su mente, y luego saldría al encuentro del sol. Ante la imposibilidad de vivir sin ella, daría la bienvenida a la muerte.
Buscó cobijo en una profunda cueva al lado una montaña. Cubierto con
su capa, permaneció mirando al vacío. Al atardecer, saldría a buscar a Isabella. Pasaría una última noche en su compañía, la sostendría entre sus brazos y luego mientras ella estuviera durmiendo borraría su memoria. Black le daría todas las comodidades que el dinero podía comprar. La cuidaría y la amaría.
Con el tiempo, le daría un hijo.
El pensar en Isabella acariciando a Black le causó un profundo dolor en el fondo de su corazón. Pero era la única manera de asegurarse de no destruirla. Ya no confiaba en sí mismo, no se sentía lo suficientemente fuerte para resistirse al deseo de pasarla al lado oscuro.
Con la llegada del amanecer, se acomodó en la tierra húmeda, pasó su capa sobre su cabeza, y esperó a que la oscuridad lo envolviera por última vez.
-“¿Carlslie?". Pensó al borde del sueño, -"¿Cómo has sobrevivido durante tanto tiempo sin perder la razón?”.
Y diciéndo esto se quedó dormido.
+ + + + + + + + + + + + + + + +
Ahora nuestro Edward tiene el pensamiento de suicidarse y borrarle la mente a Isabella.
A veces es tan complicado el amor y más cuando significa sacrificarte tú para el beneficio del bienamado.
Mañana actualizó.
Un beso y un abrazo de oso.
Noelle xD
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
hey me facina la hisotria....si el algunas veces el amor es dolor,pero pormedio de el podemos encontrar un amor que nos llene entodos los aspectos de nuestra vida y con tinuar con nuestra felicidad, ....siempre he creido que la felicidad no se corta reanuda si no que muchas personas permiter que otras traten de arruinar la pero no hay que permitirle a nadie hacerlo no me despido y nos seguimos leyendo
ResponderEliminarDios como me encanta esta historiA!!!..no se si por mi condicion de romantica empedernida...o por q siempre he sufrido de una anemia severa y me encantan los vampiros..jejejeje..o pq simplemente Edward y el sueño de un amor eterno es todo lo q puedo soñar...gracias por esta historia!!!
ResponderEliminarholaa soy beluchiiss hayy que capitulooo me encanntooo noo edwardd no puede suicidarseeee y encima le quiere borrar el pensamiento a bellaa porr diosss noooo!!! espero que las cosas se arreglennn por que bella no puede vivir sin elll....me gusto mucho el capiii besossss!!!! nos lemos en el siguientee...
ResponderEliminarAhhhhhh, ¿¿cómo haces esto?? pensaba que la iba a convertir y ahora le quiere borrar la memoria...a ver si cambia de opinión ahora que ha aparecido Carlisle..
ResponderEliminarAunque sufro me encanta el fic!!
este Edward!!!!dejarla asi de esa manera...y pensar en suicidarse!!!no,no,no puede ser bufff!!! a ver como sigue esta estupendisima historia!!!!
ResponderEliminarNoooo... Edward no puede suicidarse, etuvo bueno el capi solo ruego q aparezca carlisle rapido pra quitarle la ideita esa d la cabeza..
ResponderEliminarno puede ser no se puede suicidar, ese amor no se puede terminar así pobre edward pobre Bella, Carlisle tiene que aparecer para salvarles a los dos
ResponderEliminarlo sabia, te juro k lo sabia, cuando siempre hablaba k al final la dejaria ir, sabia k Edward se quitaria la vida, pero nunca imagine k se atreviera a usar su poder para hecer desaparecer todo el amor k ella siente por él, eso es demasiado cruel no solo para él sino para ella tambien, aunk derpues ella no lo sepa,
ResponderEliminarDios tiene k llegar Carlisle en su ayuda, k lo convenza de k es horrible lo k piensa hacer y k tiene k haber otro modo...
nos leemos
besos
Hay!!! que tristeza!!! todo para mantenerla a salvo...
ResponderEliminarMe fascina la historia... gracias por compartirla
Besos!!!
Hola pasando otra vez por aquiempiezo a pensar que te gusta hacerme llorar!!!
ResponderEliminareste capitulo es tambien mui triste no quiero que Edward se muera y le borre la memoria a Bella seria algo muii egoista de su parte mejor:
QUE LA CONVIERTA!!!!
esa seria la solucion pero no creo creo que quiera en fin ya me paso al siguiente capi!!
nos vemos
Oh no!
ResponderEliminarDe nuevo ...
¡Tiene que convertirla! My Goth xD
Buenoo
Muchos Saludos
Kati