La Mentira de Tus Ojos.
Los personajes de esta historia no me pertenecen. La historia es made in me.
Todo se volvió silencio de nuevo. Mamá entró para preguntarme si estaba bien y yo asentí con los ojos abnegado en lágrimas.
No podia entender como Rosalie podia marcharse con Edward sin pararse a pensar el daño que le hacia a su integridad física. Me dí cuenta que lloraba como una parra y tomé una decisión que cambiaria mi vida y la de los que estaban a mi alrededor. Hablaria con Rose y le diría lo que habia visto en Cawernow.
Capitulo 4.
La boda era inminente, si bien el incidente de mi cumpleaños hacia que viéramos aquello como una aberración, Rosalie parecía estar en un mundo paralelo al nuestro.
Estaba feliz por todo lo que iba a ocurrir y hablaba maravillas de aquel hombre que la habia tratado tan mal frente a toda mi familia. Tuve la oportunidad de verla varias veces después de aquello…tentada de soplarle todo lo que habia visto aquel dia en Cawenow; pero era tanta la felicidad que irradiaba que me fue imposible hacerlo.
Hoy era un gran dia .(Para Rosalie; claro)
La prueba final de los vestidos era un hecho y tanto yo como la hermana del novio, Alice, teníamos que probarnos los vestidos de dama de honor. Yo temblaba de pura rabia. El vestido de mi tia era lo mas pasteloso que habia en la tienda y claro, nosotras teníamos que ir en conjunto con ella.
Cuando nos miramos Alice y yo soltamos sendas carcajadas. ¿Quién estaba mas horrible de las dos? Era imposible abrir apuestas en ese sentido. Aquellos vestidos no podían ser mas horrorosos.
Parecíamos pasteles de una extraña mouse de frambuesa ácida.
De gasa totalmente, a varias capas, de corte imperio y con una mangas de murciélago que parecía que íbamos a echarnos a volar de un momento a otro
El largo era otro punto en contra. Demasiado largo…. y con una especie de cola, que hacia peligrar seriamente mi persona, ya que debia de llevar un ligero tacón.
No me gustaba nada como me veía; pero todo aquello lo hacia por tia Rosalie y su maravillosa sonrisa.
No podia decir lo mismo del hermano de Alice; por supuesto.
Edward habia estado de lo mas borde. Incluso su hermana lo ponía de mil colores cuando lo veíamos…y ese era un dia.
Edward se habia prestado a llevarnos a la tienda de trajes de ceremonia. En un principio iba a venir mi tia Rosalie, pero a ultima hora los planes se trastocaron y fue él quien se presentó en casa para ir llevarnos.
Se habia mostrado taciturno con Alice y conmigo…bueno, aquellos ojos me miraban como si quisieran estrangularme a traves del espejo retrovisor. Pareciera como si me estuviese perdonando la vida….
Al llegar nos dejó delante de la tienda plantadas y ni siquiera bajó del coche.
-Dentro de dos horas estoy aquí. No quiero esperar ni un maldito segundo mas.- miró a su reloj e hizo un chasquido con la boca. No nos dio demasiado tiempo a decir nada, ya que antes de darnos cuenta habia acelerado el coche y desaparecia de nuestra vista.
-¿Puedes creer que lleva molesto desde el dia B?
-No me extraña. Quedó como el culo, Alice. Tu hermano deja mucho que desear.
Alice me cogió de la muñeca antes de entrar a la tienda.
-Hay algo que no entiendo Bella. Edward no es una persona violenta; nunca lo ha sido….por otro lado su carácter ha parecido agriarse conforme se avanza la fecha de la boda…
-Desde que lo ví la primera vez me cayó mal y sigue haciendo meritos para ello, Alice. Tu hermano es un gilipollas…y perdona, me duele por ti, pero lo es.
Me soltó lentamente y avancé hacia el interior.
Allí nos trataron como dos princesas…nos reimos mucho….por nuestras pintas; claro.
Nos probaron unas coronas de almedro en la cabeza a modo de diadema. ¡Nos queríamos morir!; pero volvimos a estallar en carcajadas de nuevo.
Casi era la hora de marcharnos; pero la modista se demoró algo en mi dobladillo. Aquel vestido era para personas gigantes y yo y mi pequeña amiga Alice no teníamos las piernas largas, precisamente.
Con Alice ya habia acabado y se mantenía sentada en un banquito mirando una revista de modas; yo con diadema incluida, miraba como la modista ajustaba el dobladillo de la falda de el vestido con afilados alfileres; cuando hubo hecho todo un recorrido de ellos por el dobladillos, me pidió que caminaraba para ver si me sentía agusto.
Lo hice y unos aplausos lentos y demoledores me hicieron girarme para fulminar con la vista al sujeto que los produciía.
-Pareces un algodón de azúcar; Bella.
-Isabella para ti.- siseé entre dientes.- Sólo las personas que me quieren me llaman Bella.
Edward caminó lentamente hacia mí y se quedó parado a breves centímetros.
-¿Y quien ha dicho que no te quiero?.- roneó.
Parpadeé un par de veces y me dí la vuelta , con tan mala suerte que varios de los afileres se desengacharon y hecharon a perder el dobladillo haciendo que me pisara el vestido y trastabillara bruscamente.
Esperé el porrazo y me llevé una mano al rostro….podia ir a la boda con un brazo enyesado o una piernas; pero no con el rostro lleno de moratones o la nariz rota.
Pero la caída nunca se hizo efectiva, porque unos fuertes brazos me rodearon por la cintura; apresándome contra una columna fuerte de hombre. Alcé el rostro y me encontré con los ojos de aquel sinveguenza que me observaban intensos.
-Me reitero en lo dicho antes; algodón de azúcar….
Me soltó abruptamente y caminó dejándome con con corazón al borde del colapso.. ¿Por qué?
La risita de Alice me bajó de las nubes y la voz “ dulce y amable “ de él.
-Cinco minutos y nos vamos; cinco minutos Isabella, si no yo mismo te quito esa ropa.
Me llevé la mano al pecho y corrí hacia los probadores; ¡Demonio! ¡Aquel hombre era el mismísimo demonio!
……………………………………………………………………………………………………………………………………………….
A falta de un dia para el enlace, Rosalie llegó a nuestra casa con los ojos perdidos y la voz jadeante. Yo andaba con Mike en la habitación y cuando oí como aporreaba la puerta; nos levantamos ambos de la cama y abrí con decision…cuando la ví , se abalanzó sobre mí, quise morirme…estaba llorando, era desgarrador. ¿Qué habría ocurrido?
Miré a Mike para que se marchara y la llevé con cuidado a mi cama.
Esperé varios minutos a que se calmara y por fin entre hipos y mocos, me habló.
-No…no me voy a casar con Edward…- logró decir.
Casi salto de la cama de la pura alegría; pero aquello era inmaduro. Edward no era bueno para la salud de Rosalie, ni creo que para la de nadie.
-Pero….tú le amas .¿Que ha ocurrido para que decidas que no quieres casarte con el?.- pregunté con ternura, acariciándole la mandibula.
Ella miró mis ojos y me abrazó fuertemente.
-No dejes que me arranque de tu lado, Bella. Sé que vendrá por mí…lo sé. No dejes que me manipule y me marche con él…
-No lo haré.- espeté escueta.
- Gracias.- susurró, ahogando un gemido en mi clavícula.
Estuvo así por largo tiempo…no entendía nada. Ella no quería casarse con él, ahora….y Edward le ponía los cuernos cada vez que le daba lugar….¿Que clase de relación era aquella?
De repente oí voces en el comedor de abajo y conocí la voz de mi padre con un estremecimiento. Cuando Charles Swan se ponía a ladrar era un revienta tímpanos. Pude reconocer rápidamente la voz del otro sujeto….Edward; era Edward.
Rosalie me miró seria y se metió debajo de mis sabanas; con la cabeza casi cubierta.
-No dejes que me arrastre con él, Bella. No lo permitas.
Me levanté seria y abrí la puerta. Quería enfrentarme con él, mi sangre bullía y solamente su presencia podia relajar las ganas de pelea que tenia.
Silenciosamente bajé las escaleras y traté de escuchar a hurtadillas.
-He venido a llevarme a Rosalie y nadie me lo va a impedir.- Oí como los pasos de Edward alcanzaban el primer peldaño de la escalera.
-¡Ni te atrevas a subir! Está con Bella….déjalas.
Edward siseó algo y comenzó a chillar enfurecido.
-¿Con Bella? ¡Ahora mismo voy a sacar a mi futura esposa de esta casa! ¡Rosalie! ¡Rosalie!
Subía las escaleras y me interpuse a su paso.
-No.- lo miré a los ojos.- Largo de aquí ahora mismo, ella no quiere verte.
Edward me valoró visualmente y alzó levemente la comisura de su boca.
-Quita de en medio niña; no tienes ni idea….
Me quedé pasmada mirando como subía las escaleras hacia mi cuarto ¡En busca de Rosalie!
Miré a papa . Charlie tenia la mirada perdida; pero estaba parado como un pasmarote sin hacer nada.
Corrí en dirección a mi cuarto y me volví a interponer antes de que él abriese la puerta.
- Contaré todo a todos….- inquirí jadeante.
-¿Qué contaras…qué?.- preguntó él , con un deje de burla.
-Lo que ví…se lo contaré a todos. Rosalie no quiere casase contigo…ya no hay nada….
-Ni se te ocurra decirle nada a nadie Isabella Swan.- siseó apretando los dientes.- Ahora voy a entrar y voy a hablar con tu queridísima tia Rosalie….me la llevaré de aquí y mañana nos casaremos tal y como estaba planeado…por el bien de todos.
-Ella no quiere casarse contigo….
-Si sabe lo que le conviene, si lo hará. Te lo aseguro.
Puse un hombro en su pecho; para intentar apartarlo de la puerta y él me agarró por ambos hombros.
-Si amas a tu tia Rosalie déjame entrar. Créeme que algún dia agradecerás que haga esto. Déjame hablar con ella.
Sus ojos eran dos pozos de luz y me quedé embelesada. Pude ver como sus retinas volaban hacia mis labios y se apresaba su labio inferior entre sus dientes.
-Por el bien de todos….
Me apartó ligeramente y abrió la puerta. Me recargué en la pared y caí con todo mi peso en mis posaderas, lloré amargamente hasta que oí el chasquido de la puerta.
-Nos marchamos Bella….siento esto…
La voz de Rosalie me hizo alzar la cabeza… estaban cogidos de la mano, ella me miraba con una sonrisa en los labios y él tenia el rostro pétreo y miraba hacia delante.
Me levanté y limpié las lágrimas de mis mejillas.
-¿Os casareis entonces?
Edward movió la cabeza en mi dirección e hizo una mueca de dolor que me sorprendió.
-Esto no hay quien lo detenga…
Continuará….
Mis niñas lindas..¿os gusto?
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
Mostrando entradas con la etiqueta La Mentira de Tus Ojos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Mentira de Tus Ojos. Mostrar todas las entradas
miércoles, 16 de noviembre de 2011
lunes, 17 de octubre de 2011
La Mentira De Tus Ojos
Hola chicas….de nuevo aquí. Vuestra siempre.
Los personajes de esta historia no me pertenecen. La historia es mia.
LA MENTIRA DE TUS OJOS.
Mi tia miró detrás mío y abrió mucho los ojos ; para seguidamente ensanchar muchísimo mas su sonrisa.
-¡Alice! Nena….¿Que….?
Una voz prepotente y asquerosa retumbó en mis tímpanos.
-Que casualidad. La Bella de Alice nos es la misma que la tuya propia, Rosalie. Desde luego el mundo es un pañuelo. Un jodido pañuelo lleno de mocos.- Me miró de arriba abajo como si fuera un ser deforme y me pellizcó suavemente la nariz.- Hola mocosa.
Continuará….
……………………………………………………………………………………………………………………………………..
Capitulo Tres.
Rosalie.
Los ojos de Alice se abrieron por la sorpresa y miró a Edward parpadeando un par de veces. Luego los ojos marcharon hacia Rosalie y ensanchó una grandísima sonrisa.
-¡No me puedo creer esto….Rose! ¡Tú eres la tia de Bella! .- Alice avanzó varios pasos y se fundió en un cálido abrazo con mi tia. Me sentí llena de júbilo y me emocioné.
-Vamos a ser prácticamente hermanas; Bella. Mi hermano se casará con tu tia….
Fruncí el ceño. Aquello no me gustaba. ¿El ser libertino y repugnante era el hermano de Alice? Hice un esfuerzo sobrehumano para tragar la bilis.
Miré hacia el metro ochenta y siete de tio que tenia delante. Sus ojos me estudiaban con detenimiento y me estremecí. Aquella mirada no me gustaba nada, era sucia…impura. Aparté los ojos de aquellas orbes verdes de demonio; crueles y egoístas y me uní a Alice y a Rosalie en sus abrazos.
La sonrisa de Rosalie era impagable y la imité, besándola nuevamente en el rostro.
-Alice Brandon. Tienes que explicarme muchas cosas.- le dije en un murmullo, al separarme de mi tia.
Ella sonrió y me cogió de la mano, para llevarme hacia un pequeño claro dentro de aquella majestuosa sala.
-Tú sabes que soy adoptada. Los Cullen lo hicieron. Han sido lo suficiente generosos; para que siga utilizando el apellido de mi desaparecida familia. Tengo que ser sincera Bella .Edward y Elizabeth no tienen nada que ver con mi hermano. Él es….diferente.
Apreté su pequeña mano y advertí que Mike caminaba hacia nosotras.
-¿Lo amas?
-¿A mi hermano?.- ella me miró extrañada.- Si. Por supuesto. Aunque cuando quiere es un autentico patán.
-Apuesto que si.
-Bella….
La voz de Mike; nos hizo volvernos a ambas y regalarle la mejor de nuestras sonrisas.
-Mike…- susurré; mientras me alcanzaba la cintura y pegaba su pecho al mío.- Esta noche estas sensacional….- buscó mi oído con su boca.- No puedo pensar otra cosa que arrancarte ese vestido….
Me sonrojé y miré hacia el lugar donde debia estar Alice. Habia desaparecido. Ella sabia muy bien cuando desentonaba en una situación.
Lo besé. No me importaba que estuviese casi toda la familia en pleno aquella noche. Mike era mi novio. Mi amado novio y sabiéndolo mis padres, no tenia nada que ocultar.
-¿Quieres que bebamos algo, para quitarte la calentura?.-susurré al despegarme de él.
-Ahora vuelvo.- y volvió a tocar mis labios con los suyos.
Estaba feliz. Busqué a mi tia con la mirada y la ví feliz junto a mi padre ; conversando. Mi boca se ensanchó en una tremenda sonrisa y miré mis manoletinas, arrugando los dedos de los pies.
-¿Ya tienes novio, Isabella?
¡Oh…mierda! Aquella voz. Edward. Mierda.
Busqué su presencia. Lo tenia pegado a mi lado. Me puse de puntillas para buscar a Mike; pero el maldito habia desaparecido de mi campo de visión.
Estaba decidida a ignorarlo. No me agradaba. Mas bien me repugnaba, me dolía enormemente que mi tia Rosalie, bella y majestuosa estuviese malgastando su vida con aquel hombre con aires de Casanova consumados.
Una diabólica risa hizo que se pusieran todos mis bellos de punta. Él se estaba riendo de mi indiferencia.
-No te caigo bien. ¿Verdad?
Noté como su aliento se colaba por mi oído y sus labios rozaron de manera casual esa pequeña franja de piel.
Decidida, me aparté de él y caminé varios pasos hacia un gran balcón que estaba maravillosamente adornado con farolillos de colores.
Inhalé profundamente, bebiendo el aire freso de aquella maravillosa noche. Recordé las palabras de Mike. Aquel arrullo anhelante, que hizo que mi cuerpo se volviese gelatina por unos segundos.
-Ese novio tuyo….- giré mi cuerpo y volví a verlo. ¿Es que acaso me perseguía o qué?.- ¿Es mayor que tú o tiene tu edad?
Arrugué la nariz y abrí la boca un poco sorprendida. ¿Qué pretendía? Volvió a reir y caminó hacia mí, para desplegar su mano blanca y rozar con ella el invisible puente de mi nariz y la zona de debajo de los ojos.
-Cada dia tienes mas pecas….pensé que cuando crecieras se marcharían. Y ahora ¿me vas a contestar? Falta poco para que me convierta en pariente tuyo, Isabella. Me muero de la curiosidad contigo.
Levanté el mentón orgullosa. ¡Se habia metido con mis pecas! Yo odiaba mis pecas; pero que lo dijera así de aquella manera…me ponía literalmente de los nervios. Me alejé de él, intentando escapar nuevamente hacia la sala. Pero él me lo impidió agarrándome de la muñeca. Miré como habia rodeado con su mano aquella zona de mi piel y lo miré con gesto hastío.
-¡Suéltame! ¡Eres un indeseable! No quiero cruzar una maldita palabra contigo….
-Vaya….- me jaló mas fuerte y me escondió tras una enorme columna de piedra que habia en el balcón.-La gatita enseña sus uñas. ¿Estas celosa porque me llevo a tu tia Rosalie?
Cerré los ojos fuertemente e intenté deshacerme de su agarre. Pero fue imposible. Estaba comenzando a hacerme daño e hice una mueca; que se lo dio a entender.
Edward estaba haciendo que aquel rato de júbilo se convirtiera en una cosa tediosa y sin sentido. Yo no quería hablar con él y él no hacia otra cosa que perseguirme.
-Te ví con Carmen.- Fue un navajazo; lo ví en sus ojos; por una milésima de segundo, pude ver que habia algún síntoma de vulnerabilidad en aquel mierda de hombre con aspecto agradable.- Me das asco. Lo ví todo….- ya está. Me habia quedado en la gloria..
Se pasó una mano por aquel extraño cabello suyo color cobrizo y bufó. Paseó un par de veces por aquella estrecha estancia y dándome la espalda su voz fría retumbó en mis oídos con una desagradable sensanción.
-No digas nada a nadie.-Se giró.- ¿Alguien mas nos vió?
-No. Estaba sola en el algarrobo.- Bajé la vista. Su mirada insistente parecía intentar todos los malditos pensamientos en la que estaba sumergida mi cabeza.- Quiero la felicidad de mi tia Rosalie y ella te ama; aunque a veces me gustaría quitarle la venda de los ojos. Eres un ser despreciable que no se merece que nadie lo ame. Supongo que Carmen no habrá sido la única. Y pensar que mi tia se deshace de amor por ti…
Estaba tenso. Y su mandíbula apretada pareció crujir en un momento dado. Me dí la vuelta y caminé hacia el salón. Aquel ser insidioso me estaba amargando la noche y no lo iba a permitir.
Busqué a Mike y lo ví hablando agradablemente con mis padres y Alice , sonreí cuando me acerqué y dí un besito suave a mi novio en los labios.
-¿Dónde te metiste amor?.- Mi madre rió ante el calificativo.- Estuve hablando con el prometido de mi tia Rosalie.- torcí un poco los labios.- Te eché de menos …
Miré a Mike complacida y él me arrastró a su lado; agarrándome fuertemente por la cintura.
Ví a mi tia Rosalie hablar con Edward. Estaban muy serios ambos. Él habia perdido el gesto de engreído y la miraba intensamente. Pude ver como ella bajaba la mirada y asentía como derrotada. Luego Edward apretó un puño no muy lejos de su rostro. Me tensé. ¡No seria capaz de pegarle!.... Edward dijo algo que hizo que Rosalie alzara la cabeza, lo miró con desdén y le dio un fuerte guantazo. Ahora…en aquellos momentos, todo el mundo estaba pendiente de la situación. Nos arremolinamos todos en su entorno y mi padre intentó apartar al malnacido de Edward del espacio de mi tia.
-Eres una desagradecida…- susurró Edward. Pero lo pudimos oir todos.
-¿Desagradecida? ¿Desagradecida? Soy lo mejor que te ha podido pasar en tu puta vida; Edward Cullen.- Rosalie lo miraba iracunda. Me dí cuenta rápidamente que mi tia habia perdido el juicio.
-Hipócrita.- masculló él, no sé porque pero su rostro se giró y me encontré con sus ojos velados por algo mucho mas oscuro que el odio.- Hipócrita de pacotilla….
Edward se marchó y como un gran peso encima de los hombros de mi tia, se desvaneció en el suelo. Lloré, lloré mucho…pero al fin, cuando acabó, todos nos marchamos a nuestra respectivas casas y todo desapareció. Pensé en Alice, ella habia salido detrás de Edward. Entendía su situación, pero tan difícil era no darse cuenta que aquel hombre era una ser frio y sin sentimientos.
Rogué a mi tia que viniera con nosotros. Que se quedara a dormir en casa. Ella no dijo nada y descansó entre mis sabanas con mi añorada compañía.
Se oyó jaleo en el comedor a altas horas de la madrugada. Mi tía me acarició levemente el rostro y me rogó que no me levantara. Pude escuchar a papá, discutir con alguien. Me pareció reconocer la voz de Edward entre los gritos y Rosalie volvió para ratificarme sobre mis suposiciones.
- Nena. Me voy. Debo marcharme.- Yo me habia sentado encima de la cama y la miraba sin entender.- Bella. Te quiero. No lo olvides.
Me abrazó y aspiró el olor de mi cabello durante unos segundos. Minutos después dio un beso justo en mi coronilla y se marchó sin mirar atrás.
Todo se volvió silencio de nuevo. Mamá entró para preguntarme si estaba bien y yo asentí con los ojos abnegado en lágrimas.
No podia entender como Rosalie podia marcharse con Edward sin pararse a pensar el daño que le hacia a su integridad física. Me dí cuenta que lloraba como una parra y tomé una decisión que cambiaria mi vida y la de los que estaban a mi alrededor. Hablaria con Rose y le diría lo que habia visto en Cawernow.
Continuará….
Nenas lindas. ¿Qué os pareció? Espero que os haya gustado. Mañana Bárbaro…..huá, huá, huá!!!! Jejjejjjejj Besos preciosas/os; os quiero!!!
Los personajes de esta historia no me pertenecen. La historia es mia.
LA MENTIRA DE TUS OJOS.
Mi tia miró detrás mío y abrió mucho los ojos ; para seguidamente ensanchar muchísimo mas su sonrisa.
-¡Alice! Nena….¿Que….?
Una voz prepotente y asquerosa retumbó en mis tímpanos.
-Que casualidad. La Bella de Alice nos es la misma que la tuya propia, Rosalie. Desde luego el mundo es un pañuelo. Un jodido pañuelo lleno de mocos.- Me miró de arriba abajo como si fuera un ser deforme y me pellizcó suavemente la nariz.- Hola mocosa.
Continuará….
……………………………………………………………………………………………………………………………………..
Capitulo Tres.
Rosalie.
Los ojos de Alice se abrieron por la sorpresa y miró a Edward parpadeando un par de veces. Luego los ojos marcharon hacia Rosalie y ensanchó una grandísima sonrisa.
-¡No me puedo creer esto….Rose! ¡Tú eres la tia de Bella! .- Alice avanzó varios pasos y se fundió en un cálido abrazo con mi tia. Me sentí llena de júbilo y me emocioné.
-Vamos a ser prácticamente hermanas; Bella. Mi hermano se casará con tu tia….
Fruncí el ceño. Aquello no me gustaba. ¿El ser libertino y repugnante era el hermano de Alice? Hice un esfuerzo sobrehumano para tragar la bilis.
Miré hacia el metro ochenta y siete de tio que tenia delante. Sus ojos me estudiaban con detenimiento y me estremecí. Aquella mirada no me gustaba nada, era sucia…impura. Aparté los ojos de aquellas orbes verdes de demonio; crueles y egoístas y me uní a Alice y a Rosalie en sus abrazos.
La sonrisa de Rosalie era impagable y la imité, besándola nuevamente en el rostro.
-Alice Brandon. Tienes que explicarme muchas cosas.- le dije en un murmullo, al separarme de mi tia.
Ella sonrió y me cogió de la mano, para llevarme hacia un pequeño claro dentro de aquella majestuosa sala.
-Tú sabes que soy adoptada. Los Cullen lo hicieron. Han sido lo suficiente generosos; para que siga utilizando el apellido de mi desaparecida familia. Tengo que ser sincera Bella .Edward y Elizabeth no tienen nada que ver con mi hermano. Él es….diferente.
Apreté su pequeña mano y advertí que Mike caminaba hacia nosotras.
-¿Lo amas?
-¿A mi hermano?.- ella me miró extrañada.- Si. Por supuesto. Aunque cuando quiere es un autentico patán.
-Apuesto que si.
-Bella….
La voz de Mike; nos hizo volvernos a ambas y regalarle la mejor de nuestras sonrisas.
-Mike…- susurré; mientras me alcanzaba la cintura y pegaba su pecho al mío.- Esta noche estas sensacional….- buscó mi oído con su boca.- No puedo pensar otra cosa que arrancarte ese vestido….
Me sonrojé y miré hacia el lugar donde debia estar Alice. Habia desaparecido. Ella sabia muy bien cuando desentonaba en una situación.
Lo besé. No me importaba que estuviese casi toda la familia en pleno aquella noche. Mike era mi novio. Mi amado novio y sabiéndolo mis padres, no tenia nada que ocultar.
-¿Quieres que bebamos algo, para quitarte la calentura?.-susurré al despegarme de él.
-Ahora vuelvo.- y volvió a tocar mis labios con los suyos.
Estaba feliz. Busqué a mi tia con la mirada y la ví feliz junto a mi padre ; conversando. Mi boca se ensanchó en una tremenda sonrisa y miré mis manoletinas, arrugando los dedos de los pies.
-¿Ya tienes novio, Isabella?
¡Oh…mierda! Aquella voz. Edward. Mierda.
Busqué su presencia. Lo tenia pegado a mi lado. Me puse de puntillas para buscar a Mike; pero el maldito habia desaparecido de mi campo de visión.
Estaba decidida a ignorarlo. No me agradaba. Mas bien me repugnaba, me dolía enormemente que mi tia Rosalie, bella y majestuosa estuviese malgastando su vida con aquel hombre con aires de Casanova consumados.
Una diabólica risa hizo que se pusieran todos mis bellos de punta. Él se estaba riendo de mi indiferencia.
-No te caigo bien. ¿Verdad?
Noté como su aliento se colaba por mi oído y sus labios rozaron de manera casual esa pequeña franja de piel.
Decidida, me aparté de él y caminé varios pasos hacia un gran balcón que estaba maravillosamente adornado con farolillos de colores.
Inhalé profundamente, bebiendo el aire freso de aquella maravillosa noche. Recordé las palabras de Mike. Aquel arrullo anhelante, que hizo que mi cuerpo se volviese gelatina por unos segundos.
-Ese novio tuyo….- giré mi cuerpo y volví a verlo. ¿Es que acaso me perseguía o qué?.- ¿Es mayor que tú o tiene tu edad?
Arrugué la nariz y abrí la boca un poco sorprendida. ¿Qué pretendía? Volvió a reir y caminó hacia mí, para desplegar su mano blanca y rozar con ella el invisible puente de mi nariz y la zona de debajo de los ojos.
-Cada dia tienes mas pecas….pensé que cuando crecieras se marcharían. Y ahora ¿me vas a contestar? Falta poco para que me convierta en pariente tuyo, Isabella. Me muero de la curiosidad contigo.
Levanté el mentón orgullosa. ¡Se habia metido con mis pecas! Yo odiaba mis pecas; pero que lo dijera así de aquella manera…me ponía literalmente de los nervios. Me alejé de él, intentando escapar nuevamente hacia la sala. Pero él me lo impidió agarrándome de la muñeca. Miré como habia rodeado con su mano aquella zona de mi piel y lo miré con gesto hastío.
-¡Suéltame! ¡Eres un indeseable! No quiero cruzar una maldita palabra contigo….
-Vaya….- me jaló mas fuerte y me escondió tras una enorme columna de piedra que habia en el balcón.-La gatita enseña sus uñas. ¿Estas celosa porque me llevo a tu tia Rosalie?
Cerré los ojos fuertemente e intenté deshacerme de su agarre. Pero fue imposible. Estaba comenzando a hacerme daño e hice una mueca; que se lo dio a entender.
Edward estaba haciendo que aquel rato de júbilo se convirtiera en una cosa tediosa y sin sentido. Yo no quería hablar con él y él no hacia otra cosa que perseguirme.
-Te ví con Carmen.- Fue un navajazo; lo ví en sus ojos; por una milésima de segundo, pude ver que habia algún síntoma de vulnerabilidad en aquel mierda de hombre con aspecto agradable.- Me das asco. Lo ví todo….- ya está. Me habia quedado en la gloria..
Se pasó una mano por aquel extraño cabello suyo color cobrizo y bufó. Paseó un par de veces por aquella estrecha estancia y dándome la espalda su voz fría retumbó en mis oídos con una desagradable sensanción.
-No digas nada a nadie.-Se giró.- ¿Alguien mas nos vió?
-No. Estaba sola en el algarrobo.- Bajé la vista. Su mirada insistente parecía intentar todos los malditos pensamientos en la que estaba sumergida mi cabeza.- Quiero la felicidad de mi tia Rosalie y ella te ama; aunque a veces me gustaría quitarle la venda de los ojos. Eres un ser despreciable que no se merece que nadie lo ame. Supongo que Carmen no habrá sido la única. Y pensar que mi tia se deshace de amor por ti…
Estaba tenso. Y su mandíbula apretada pareció crujir en un momento dado. Me dí la vuelta y caminé hacia el salón. Aquel ser insidioso me estaba amargando la noche y no lo iba a permitir.
Busqué a Mike y lo ví hablando agradablemente con mis padres y Alice , sonreí cuando me acerqué y dí un besito suave a mi novio en los labios.
-¿Dónde te metiste amor?.- Mi madre rió ante el calificativo.- Estuve hablando con el prometido de mi tia Rosalie.- torcí un poco los labios.- Te eché de menos …
Miré a Mike complacida y él me arrastró a su lado; agarrándome fuertemente por la cintura.
Ví a mi tia Rosalie hablar con Edward. Estaban muy serios ambos. Él habia perdido el gesto de engreído y la miraba intensamente. Pude ver como ella bajaba la mirada y asentía como derrotada. Luego Edward apretó un puño no muy lejos de su rostro. Me tensé. ¡No seria capaz de pegarle!.... Edward dijo algo que hizo que Rosalie alzara la cabeza, lo miró con desdén y le dio un fuerte guantazo. Ahora…en aquellos momentos, todo el mundo estaba pendiente de la situación. Nos arremolinamos todos en su entorno y mi padre intentó apartar al malnacido de Edward del espacio de mi tia.
-Eres una desagradecida…- susurró Edward. Pero lo pudimos oir todos.
-¿Desagradecida? ¿Desagradecida? Soy lo mejor que te ha podido pasar en tu puta vida; Edward Cullen.- Rosalie lo miraba iracunda. Me dí cuenta rápidamente que mi tia habia perdido el juicio.
-Hipócrita.- masculló él, no sé porque pero su rostro se giró y me encontré con sus ojos velados por algo mucho mas oscuro que el odio.- Hipócrita de pacotilla….
Edward se marchó y como un gran peso encima de los hombros de mi tia, se desvaneció en el suelo. Lloré, lloré mucho…pero al fin, cuando acabó, todos nos marchamos a nuestra respectivas casas y todo desapareció. Pensé en Alice, ella habia salido detrás de Edward. Entendía su situación, pero tan difícil era no darse cuenta que aquel hombre era una ser frio y sin sentimientos.
Rogué a mi tia que viniera con nosotros. Que se quedara a dormir en casa. Ella no dijo nada y descansó entre mis sabanas con mi añorada compañía.
Se oyó jaleo en el comedor a altas horas de la madrugada. Mi tía me acarició levemente el rostro y me rogó que no me levantara. Pude escuchar a papá, discutir con alguien. Me pareció reconocer la voz de Edward entre los gritos y Rosalie volvió para ratificarme sobre mis suposiciones.
- Nena. Me voy. Debo marcharme.- Yo me habia sentado encima de la cama y la miraba sin entender.- Bella. Te quiero. No lo olvides.
Me abrazó y aspiró el olor de mi cabello durante unos segundos. Minutos después dio un beso justo en mi coronilla y se marchó sin mirar atrás.
Todo se volvió silencio de nuevo. Mamá entró para preguntarme si estaba bien y yo asentí con los ojos abnegado en lágrimas.
No podia entender como Rosalie podia marcharse con Edward sin pararse a pensar el daño que le hacia a su integridad física. Me dí cuenta que lloraba como una parra y tomé una decisión que cambiaria mi vida y la de los que estaban a mi alrededor. Hablaria con Rose y le diría lo que habia visto en Cawernow.
Continuará….
Nenas lindas. ¿Qué os pareció? Espero que os haya gustado. Mañana Bárbaro…..huá, huá, huá!!!! Jejjejjjejj Besos preciosas/os; os quiero!!!
miércoles, 28 de septiembre de 2011
La Mentira de Tus Ojos
LA MENTIRA DE TUS OJOS.
Él se bajó los pantalones y sacó de entre sus piernas algo….que me fue imposible mirar. A partir de ahí solamente oí jadeos y murmullos; hasta que terminaron lo que fuese que estaban haciendo. Estaba llorando, y no tenia idea cuando habia comenzado a hacerlo. Cuando se marcharon me temblaban las piernas y casi no podia dar un paso.
Jake y Jess llegaron hacia mi a los pocos minutos y vieron mi rostro compugido y lleno de lagrimas. Me llevaron con papá; que estaba con el abuelo en el despacho y solo pude contestarles que me asusté mucho por que vi algo que se asemejaba a un jabalí.
Aquella mañana me marché de allí sintiendo asco por mi misma y lo que habia visto y oído…
…………………………………………………………………………………………………………………………………………..
Capítulo 2
Recuerdos.
Segunda parte.
Al volver a la capital y con la ayuda de los días atareados a causa de mis exámenes, pruebas y demás, casi se me olvidó el incidente que habían visto mis ojos, debajo de los algarrobos en Cawernow. El problema yacía mas en lo que habia oído que en lo que habia visto. Sus jadeos y susurros se me habían clavado en el cerebro y no hacia nada mas que rememorarlos una y otra vez. Me sentí asqueada por el ruido ronco de él, e indignada por los grititos de placer de ella.
Pero a sabiendas que si desvelaba lo que había visto y oído, iba a hacer mucho daño a mi querida tía Rosalie, intenté por todos los medios olvidarme de el asunto y seguir con mi vida de adolescente.
En el instituto habia llegado un chico nuevo. Todas las chicas andaban locas detrás de él. Se llamaba Michael Newthon, para ser sincera, el tipo en cuestión era un bomboncito y yo no tardé mucho ma,s en estar loquita de amor por él también.
Mi amiga inseparable Alice Brandon, me insinuaba una y otra vez que dejara caer a Michael que le gustaba. Según mi querida amiga, el chico me miraba a hurtadillas y se sonrojaba cuando lo saludaba en el cambio de clases.
Alice es una chica con una imaginación desbordante y a veces creo que ve cosas donde no las hay.
Pero la cuestión es que un dia, cuando Alice y yo caminábamos hacia clase de biología nos lo encontramos de bruces en nuestro camino.
-Bella….- susurró nervioso y volviéndose rojo como la grana.- ¿Podriamos hablar un momento….a solas?
Miré a Alice y ella me sonrió confidente. Salió corriendo hacia la clase de biología y yo esperé pacientemente a que Mike se recuperara del sopor.
-Dime Mike. No quiero llegar tarde a mi clase de biología. El señor Barnet es un intransigente y ya sabes que no considera llegar tarde ni cinco segundos.
ÉL asintió y seguidamente sonrió nervioso.
-Te acompaño. ¿Te importa?
Le sonreí abiertamente y caminamos juntos hacia mi clase. Antes de abrir la puerta de clase; que habia comenzado ya. Mike me cogió de la otra mano y se la llevó a sus labios.
-Me gustas Bella. Me gustas mucho. ¿Querrias salir conmigo?
En aquel momento sentí mi rostro arder y fui victima del rubor con la misma intensidad que el mismo Mike.
Bajé el rostro muerta de vergüenza y asentí sin mirarlo. Su mano temblorosa, rozó mi barbilla y la alzó para encontrarnos con los ojos. Azul y chocolate. Cielo y tierra.
-Te espero fuera cuando acaben las clases. Te acompañaré a tu casa.
Me robó un beso en la mejilla antes de marcharse corriendo. Acaricié aquella zona presa de un sentimiento que hacia que mi corazón me golpeara en el pecho como un loco. ¿ Podia ser el amor?
Al entrar en clase ,el señor Barnet me dio una bronca de las que hacen historia; pero suspiré aliviada al no pasar toda la clase en el pasillo, como me imaginé que haría.
Al sentarme al lado de Alice, me pegó un codazo en las costillas y me tragué y “auch”; antes de mirarla con cara de asesina.
Me pasó una notita y la abrí, mirando que el señor Barnet no estuviera pendiente de nuestras mesas.
“ Te lo dije. Le gustas. ¿Te ha pedido ser su novia?”
Sonreí mirando la nota y le dí la vuelta al papelito y escribí sobre él.
“Me ha pedido salir. Si. Se puede decir que soy su novia. Me espera a la hora de salida. Me acompañará a casa”
Le dí la nota a Alice disimuladamente y ella la abrió para pegar casi un brinco.
-¡Lo sabia. Lo sabia!.- gritó sin poder remediarlo.
-¿Qué es lo que sabia señorita Brandon?.- El señor Barnet se habia bajado los anteojos y la miraba con cara de malas pulgas.
-Perdone Señor Barnet.- Alice se puso muy seria y alzó el mentón con cara de monita sabienda.- La biología (del griego «βίος» bios, vida, y «-λογία» -logía, tratado, estudio, ciencia) tiene como objeto de estudio a los seres vivos y, más específicamente, su origen, su evolución y sus propiedades: génesis, nutrición, morfogénesis, reproducción, patogenia, etc. Se ocupa tanto de la descripción de las características y los comportamientos de los organismos individuales como de las especies en su conjunto, así como de la reproducción de los seres vivos y de las interacciones entre ellos y el entorno. De este modo, trata de estudiar la estructura y la dinámica funcional comunes a todos los seres vivos, con el fin de establecer las leyes generales que rigen la vida orgánica y los principios explicativos fundamentales de ésta.
El señor Barnet se quedó estupefacto y el resto de los alumnos miraron a Alice como si le hubiera surgido de la frente un tercer ojo o algo así.
El profesor carraspeó suavemente y llamó a la calma para proseguir su clase.
Miré a Alice con una ceja alzada y sonrió enigmáticamente.
-Mi hermano es profesor de biología y por narices he tenido que oir esos tratados..no me preguntes como se ha clavado eso en mi cabeza, porque ni yo misma lo sé.
Sonreí abiertamente, sintiendo la mirada del profesor de nuevo en nosotras. No sabia que Alice tenia un hermano. La verdad es que lo poco que sabia de mi amiga, es que era huérfana y llevaba unos años con una familia de acogida en la capital.
Alice Brandon era la amiga mas leal que he podido tener en mi vida.
Al final de las clases, al salir al exterior. Vimos a Mike recargado sobre la pared, esperándome. Al verme se tensó y me cogió la mochila para cargarla sobre su hombro.
Alice nos guiñó un ojo y se marchó en aquel coche oscuro que tanto me recordaba al del futuro marido de mi tia Rosalie.
Porque mi tia Rosalie se casaba….hacia una semana escasa que nos habia llegado la invitación por correo y papá todavía no habia dado la confirmación a los abuelos. Aún me preguntaba el porqué tanto odio al apellido Cullen. ¿O acaso era a Edward en particular?
Mike me acompañó hasta casa en autobús, como bien lo hacia yo, todos los días. Y allí me tomó de la mano por primera vez antes de que mamá abriese la puerta.
Mamá , miró las dos manos unidas y me miró de una manera muy especial; casi cómplice.
Nos hizo pasar a ambos e hicimos los deberes juntos. Mike me habló de sus sentimientos entre materia y materia y casi me roba un beso en la primera cita. Reí nerviosa cuando lo evité. Y él sonrió tierno al ver rubor que teñía mi rostro.
-Eres maravillosa.- me dijo con los ojos brillantes.- Un diamante en bruto sin duda. Señorita Swan.
A partir de aquel dia, Mike y yo no nos separábamos ni a sol ni a sombra. Alice con la que Mike llegó a tener una amistad tan profunda como conmigo, insinuaba que el hombre de su vida llegaría en la universidad.
Aquello se veía tan lejano como una estrella, pero yo no lo dudé un momento porque sabia, que en predicciones, nadie podia apostar contra Alice Brandon.
Los meses fueron pasando y mi relación se fue haciendo mas adulta. Mi cuerpo me pedia mas y las manos de Mike inquietas como las mias, recorrían zonas de mi cuerpo vírgenes de sensaciones.
Mi primer orgasmo, me unió mas a aquel chico con cara de ángel y ojos de estrella.
Despues de varios meses de relación, yo no me atrevía a dar aquel paso tan importante para mí. Pero aunque no habia penetración, habíamos aprendido a amarnos de mil maneras diferentes sin perder mi virginidad.
Llegaron mis quince años y mi madre me hizo una fiesta por todo lo alto. De la mano de Mike y Alice, crucé el umbral de mi casa.
Mi amiga me miraba emocionada y mi novio con total devoción.
No estaba acostumbrada a verme tan bonita. Yo era una persona que vestía simple y cómoda. Mi prenda básica eran unos jeans, una sudadera o camiseta y unas zapatillas de deporte blancas. Mi cabello indomable, andaba por donde quería y para nada, cubría mi rostro de maquillaje. Pero aquella noche era especial.
Cumplia 15 años. La niña bonita.
Alice se habia encargado de comprarme un vestido de ensueño. De corte recto, insinuante y con un hombro completamente descubierto. Su color era negro y su largura no era mas allá de medio muslo.
Mi madre se negó en redondo a que calzara tacones y la verdad lo entendía perfectamente. Yo solo tenia quince años y de aquella manera, hubiera parecido una zorrita desvergonzada, mas que una adolescente de quince años.
Asi es que mis pies estaban cubiertos de unas suaves manoletinas de terciopelo negro.
El cabello completamente suelto y ondulado campeaba a sus anchas; pero fresco y ordenado al mismo tiempo. Alice habia guerreado conmigo para que me maquillara levemente y me dejé hacer….pero la verdad es que el resultado me gustó mucho. Mis ojos se veian mas brillantes, mis pestañas interminables y mis labios con un simple brillo. Sensuales.
Me llevé una gran sorpresa al ver también allí a mi abuela, abuelos, tia Esme y Carlisle. Mis primos se habían quedado en Cowernow por culpa de sus malas notas .
Toda aquella gente me hizo pensar en mi tia Rosalie y como si de un deseo se tratase, apareció detrás de todos ellos para atraparme entre sus brazos.
-¡Bella…corazón! ¡Que alegría poder verte…mi niña linda!.- se separó de mi levemente .- Estas hermosísima.
-¿Rosalie?
Mi tia miró detrás mío y abrió mucho los ojos ; para seguidamente ensanchar muchísimo mas su sonrisa.
-¡Alice! Nena….¿Que….?
Una voz prepotente y asquerosa retumbó en mis tímpanos.
-Que casualidad. La Bella de Alice nos es la misma que la tuya propia, Rosalie. Desde luego el mundo es un pañuelo. Un jodido pañuelo lleno de mocos.- Me miró de arriba abajo como si fuera un ser deforme y me pellizcó suavemente la nariz.- Hola mocosa.
Continuará….
Él se bajó los pantalones y sacó de entre sus piernas algo….que me fue imposible mirar. A partir de ahí solamente oí jadeos y murmullos; hasta que terminaron lo que fuese que estaban haciendo. Estaba llorando, y no tenia idea cuando habia comenzado a hacerlo. Cuando se marcharon me temblaban las piernas y casi no podia dar un paso.
Jake y Jess llegaron hacia mi a los pocos minutos y vieron mi rostro compugido y lleno de lagrimas. Me llevaron con papá; que estaba con el abuelo en el despacho y solo pude contestarles que me asusté mucho por que vi algo que se asemejaba a un jabalí.
Aquella mañana me marché de allí sintiendo asco por mi misma y lo que habia visto y oído…
…………………………………………………………………………………………………………………………………………..
Capítulo 2
Recuerdos.
Segunda parte.
Al volver a la capital y con la ayuda de los días atareados a causa de mis exámenes, pruebas y demás, casi se me olvidó el incidente que habían visto mis ojos, debajo de los algarrobos en Cawernow. El problema yacía mas en lo que habia oído que en lo que habia visto. Sus jadeos y susurros se me habían clavado en el cerebro y no hacia nada mas que rememorarlos una y otra vez. Me sentí asqueada por el ruido ronco de él, e indignada por los grititos de placer de ella.
Pero a sabiendas que si desvelaba lo que había visto y oído, iba a hacer mucho daño a mi querida tía Rosalie, intenté por todos los medios olvidarme de el asunto y seguir con mi vida de adolescente.
En el instituto habia llegado un chico nuevo. Todas las chicas andaban locas detrás de él. Se llamaba Michael Newthon, para ser sincera, el tipo en cuestión era un bomboncito y yo no tardé mucho ma,s en estar loquita de amor por él también.
Mi amiga inseparable Alice Brandon, me insinuaba una y otra vez que dejara caer a Michael que le gustaba. Según mi querida amiga, el chico me miraba a hurtadillas y se sonrojaba cuando lo saludaba en el cambio de clases.
Alice es una chica con una imaginación desbordante y a veces creo que ve cosas donde no las hay.
Pero la cuestión es que un dia, cuando Alice y yo caminábamos hacia clase de biología nos lo encontramos de bruces en nuestro camino.
-Bella….- susurró nervioso y volviéndose rojo como la grana.- ¿Podriamos hablar un momento….a solas?
Miré a Alice y ella me sonrió confidente. Salió corriendo hacia la clase de biología y yo esperé pacientemente a que Mike se recuperara del sopor.
-Dime Mike. No quiero llegar tarde a mi clase de biología. El señor Barnet es un intransigente y ya sabes que no considera llegar tarde ni cinco segundos.
ÉL asintió y seguidamente sonrió nervioso.
-Te acompaño. ¿Te importa?
Le sonreí abiertamente y caminamos juntos hacia mi clase. Antes de abrir la puerta de clase; que habia comenzado ya. Mike me cogió de la otra mano y se la llevó a sus labios.
-Me gustas Bella. Me gustas mucho. ¿Querrias salir conmigo?
En aquel momento sentí mi rostro arder y fui victima del rubor con la misma intensidad que el mismo Mike.
Bajé el rostro muerta de vergüenza y asentí sin mirarlo. Su mano temblorosa, rozó mi barbilla y la alzó para encontrarnos con los ojos. Azul y chocolate. Cielo y tierra.
-Te espero fuera cuando acaben las clases. Te acompañaré a tu casa.
Me robó un beso en la mejilla antes de marcharse corriendo. Acaricié aquella zona presa de un sentimiento que hacia que mi corazón me golpeara en el pecho como un loco. ¿ Podia ser el amor?
Al entrar en clase ,el señor Barnet me dio una bronca de las que hacen historia; pero suspiré aliviada al no pasar toda la clase en el pasillo, como me imaginé que haría.
Al sentarme al lado de Alice, me pegó un codazo en las costillas y me tragué y “auch”; antes de mirarla con cara de asesina.
Me pasó una notita y la abrí, mirando que el señor Barnet no estuviera pendiente de nuestras mesas.
“ Te lo dije. Le gustas. ¿Te ha pedido ser su novia?”
Sonreí mirando la nota y le dí la vuelta al papelito y escribí sobre él.
“Me ha pedido salir. Si. Se puede decir que soy su novia. Me espera a la hora de salida. Me acompañará a casa”
Le dí la nota a Alice disimuladamente y ella la abrió para pegar casi un brinco.
-¡Lo sabia. Lo sabia!.- gritó sin poder remediarlo.
-¿Qué es lo que sabia señorita Brandon?.- El señor Barnet se habia bajado los anteojos y la miraba con cara de malas pulgas.
-Perdone Señor Barnet.- Alice se puso muy seria y alzó el mentón con cara de monita sabienda.- La biología (del griego «βίος» bios, vida, y «-λογία» -logía, tratado, estudio, ciencia) tiene como objeto de estudio a los seres vivos y, más específicamente, su origen, su evolución y sus propiedades: génesis, nutrición, morfogénesis, reproducción, patogenia, etc. Se ocupa tanto de la descripción de las características y los comportamientos de los organismos individuales como de las especies en su conjunto, así como de la reproducción de los seres vivos y de las interacciones entre ellos y el entorno. De este modo, trata de estudiar la estructura y la dinámica funcional comunes a todos los seres vivos, con el fin de establecer las leyes generales que rigen la vida orgánica y los principios explicativos fundamentales de ésta.
El señor Barnet se quedó estupefacto y el resto de los alumnos miraron a Alice como si le hubiera surgido de la frente un tercer ojo o algo así.
El profesor carraspeó suavemente y llamó a la calma para proseguir su clase.
Miré a Alice con una ceja alzada y sonrió enigmáticamente.
-Mi hermano es profesor de biología y por narices he tenido que oir esos tratados..no me preguntes como se ha clavado eso en mi cabeza, porque ni yo misma lo sé.
Sonreí abiertamente, sintiendo la mirada del profesor de nuevo en nosotras. No sabia que Alice tenia un hermano. La verdad es que lo poco que sabia de mi amiga, es que era huérfana y llevaba unos años con una familia de acogida en la capital.
Alice Brandon era la amiga mas leal que he podido tener en mi vida.
Al final de las clases, al salir al exterior. Vimos a Mike recargado sobre la pared, esperándome. Al verme se tensó y me cogió la mochila para cargarla sobre su hombro.
Alice nos guiñó un ojo y se marchó en aquel coche oscuro que tanto me recordaba al del futuro marido de mi tia Rosalie.
Porque mi tia Rosalie se casaba….hacia una semana escasa que nos habia llegado la invitación por correo y papá todavía no habia dado la confirmación a los abuelos. Aún me preguntaba el porqué tanto odio al apellido Cullen. ¿O acaso era a Edward en particular?
Mike me acompañó hasta casa en autobús, como bien lo hacia yo, todos los días. Y allí me tomó de la mano por primera vez antes de que mamá abriese la puerta.
Mamá , miró las dos manos unidas y me miró de una manera muy especial; casi cómplice.
Nos hizo pasar a ambos e hicimos los deberes juntos. Mike me habló de sus sentimientos entre materia y materia y casi me roba un beso en la primera cita. Reí nerviosa cuando lo evité. Y él sonrió tierno al ver rubor que teñía mi rostro.
-Eres maravillosa.- me dijo con los ojos brillantes.- Un diamante en bruto sin duda. Señorita Swan.
A partir de aquel dia, Mike y yo no nos separábamos ni a sol ni a sombra. Alice con la que Mike llegó a tener una amistad tan profunda como conmigo, insinuaba que el hombre de su vida llegaría en la universidad.
Aquello se veía tan lejano como una estrella, pero yo no lo dudé un momento porque sabia, que en predicciones, nadie podia apostar contra Alice Brandon.
Los meses fueron pasando y mi relación se fue haciendo mas adulta. Mi cuerpo me pedia mas y las manos de Mike inquietas como las mias, recorrían zonas de mi cuerpo vírgenes de sensaciones.
Mi primer orgasmo, me unió mas a aquel chico con cara de ángel y ojos de estrella.
Despues de varios meses de relación, yo no me atrevía a dar aquel paso tan importante para mí. Pero aunque no habia penetración, habíamos aprendido a amarnos de mil maneras diferentes sin perder mi virginidad.
Llegaron mis quince años y mi madre me hizo una fiesta por todo lo alto. De la mano de Mike y Alice, crucé el umbral de mi casa.
Mi amiga me miraba emocionada y mi novio con total devoción.
No estaba acostumbrada a verme tan bonita. Yo era una persona que vestía simple y cómoda. Mi prenda básica eran unos jeans, una sudadera o camiseta y unas zapatillas de deporte blancas. Mi cabello indomable, andaba por donde quería y para nada, cubría mi rostro de maquillaje. Pero aquella noche era especial.
Cumplia 15 años. La niña bonita.
Alice se habia encargado de comprarme un vestido de ensueño. De corte recto, insinuante y con un hombro completamente descubierto. Su color era negro y su largura no era mas allá de medio muslo.
Mi madre se negó en redondo a que calzara tacones y la verdad lo entendía perfectamente. Yo solo tenia quince años y de aquella manera, hubiera parecido una zorrita desvergonzada, mas que una adolescente de quince años.
Asi es que mis pies estaban cubiertos de unas suaves manoletinas de terciopelo negro.
El cabello completamente suelto y ondulado campeaba a sus anchas; pero fresco y ordenado al mismo tiempo. Alice habia guerreado conmigo para que me maquillara levemente y me dejé hacer….pero la verdad es que el resultado me gustó mucho. Mis ojos se veian mas brillantes, mis pestañas interminables y mis labios con un simple brillo. Sensuales.
Me llevé una gran sorpresa al ver también allí a mi abuela, abuelos, tia Esme y Carlisle. Mis primos se habían quedado en Cowernow por culpa de sus malas notas .
Toda aquella gente me hizo pensar en mi tia Rosalie y como si de un deseo se tratase, apareció detrás de todos ellos para atraparme entre sus brazos.
-¡Bella…corazón! ¡Que alegría poder verte…mi niña linda!.- se separó de mi levemente .- Estas hermosísima.
-¿Rosalie?
Mi tia miró detrás mío y abrió mucho los ojos ; para seguidamente ensanchar muchísimo mas su sonrisa.
-¡Alice! Nena….¿Que….?
Una voz prepotente y asquerosa retumbó en mis tímpanos.
-Que casualidad. La Bella de Alice nos es la misma que la tuya propia, Rosalie. Desde luego el mundo es un pañuelo. Un jodido pañuelo lleno de mocos.- Me miró de arriba abajo como si fuera un ser deforme y me pellizcó suavemente la nariz.- Hola mocosa.
Continuará….
domingo, 18 de septiembre de 2011
La Mentira De Tus Ojos
Holas chicas…ya lo sé; tienen que pensar que estoy como una jodida cabra. ¿Otra historia? ¡Pero si tiene cinco mil sin terminar!
Es otra idea loca de las vacaciones. Esta es una de las ultimas….
No quiero que caiga en saco roto y he decidido subir el primer capitulo a ver que os parece. No es prefacio. Es el primer capitulo con creo yo; bastante contenido.
Estoy considerando borrar una de las que subí hace unos días. Parece que no ha tenido mucha aceptación; pero bueno, tampoco se puede ver con tan solo un capitulo.
Gracias a todas por leerme. Es un gesto del que no sé como agradecer. Con mi gratitud infinita y mi amor ¿Os vale?
Bueno….no me enrollo mas y os dejo para que leais esto. Besos.
Los personajes de esta historia no me pertenecen. La trama es mía.
LA MENTIRA DE TUS OJOS.
Capitulo Primero.
Recuerdos.
Desde mi nacimiento hasta este mismo dia, siempre he parado mis pies en esta tierra roja de Cawernow. La casa de mis abuelos ha cobijado mis sueños de niñez desde que dí mis primeros pasos. La vasta tierra que abandonada ya. Rugía en aquellos tiempos por ser un emporio árboles frutales y vegetación. Los capataces que tenia a saldo mi abuelo estaban encantados con su humanidad y la buena remuneración.
Papá, mamá y yo no vivíamos allí; pero a mí; por mi salud me mandaban por temporadas para que mi abuela Marie y mis tias cuidaran de mí y me colmaran de mimos.
Papá trabajaba en la ciudad y aquel clima era deplorable para mi salud. Pero en cuanto tenia tiempo cogía el coche y mamá y él se marchaban a Cowernow en mi busca.
Mis primeros pasos, mis primeras palabras….era mi lugar preferido. En mis sueños cuando estaba en la ciudad soñaba que estaba allí y subía por las crestas de las rocas con mi amigo Jacob; un año menor que yo. Jacob era hijo de un jornalero del abuelo que poco a poco fue subiendo a capataz. Él gozaba de una buena salud y lo envidiaba por eso. Yo nunca podía salir un dia de tormenta cuando la tierra mojada olia de aquella manera tan peculiar o vagar a las cuatro de la tarde por las sombras de los albaricoqueros; porque a causa de la herencia albina de la mamá de mi madre; mi piel podía quemarse.
Fui viendo poco a poco el pasar de los años. Mi tia Esme se casó con un hombre de un pueblo vecino: Carlisle. Me sentí violenta al pensar que aquel hombre se iba a llevar a mi tia querida. Tia Esme me quería con locura. Le gustaba peinarme y hacer de cocinera conmigo, llevarme de excursión o incluso buscarme amigos, que no fueran únicamente Jake. Aún recuerdo cuando aquel hombre la cargó sobre su caballo y se la llevó. Nunca mas dormí con ella …
Rosalie; era mi tia mas pequeña. Nos llevábamos relativamente pocos años. Ocho para ser mas exactos, y yo para ella era como su muñeca. Al marcharse Esme, ella ocupó toda mi atención y lloré lagrimas de sangre cuando tuvo que marcharse a estudiar fuera.
Los años fueron pasando y mi tia Esme fue teniendo hijos. Primero fue Nahuel y a los dieciocho meses llegó Seth. Aquello fue una tabla de salvación para mi, porque de pronto pasé de ser la pequeña a ser la mayor y la que debia de cuidar de ellos; tal y como mis tias habían hecho conmigo. Me sentí realizada durante un tiempo, pero iba creciendo y necesitaba la compañía de una niña como yo, que jugara a cocinitas y bañara a sus muñecas.
A veces nos hacia una visita el tio Jhon; hermano de la abuela Marie. Éste tenia dos hijas Carmen y Jessica; Jess, tenia un año menos que yo y aunque me costaba comprenderla ya que estaba muy mimada y siempre habia que hacer lo que ella quisiera, era feliz con su compañía.
Jake, cada vez se iba alejando mas de mí; aunque hablamos ya no teníamos aquella complicidad que surgió cuando eramos unos críos de 3 o 4 años.
Poco a poco veía como mis abuelos iban envejeciendo y las visitas de mi tia Rosalie eran mas inconstantes. Algo se murió dentro de mi cuando oí una conversación entre mi padre y el abuelo.
Rosalie tenia novio y habia comenzado a vivir con él en la universidad.
Mi padre se puso como un basilisco, diciendo que aquello era indigno, que patatin, patatan….
….Pero la cosa se puso mucho peor cuando el abuelo le mencionó el nombre del hombre que vivía con ella. Edward Cullen.
Papá dio un puñetazo en la mesa y salió disparado de allí buscando a mamá por toda la casa. Aquel dia salimos en estampida de la casa de los abuelos y tardamos bastantes meses en volver.
Papá habia dejado de conversar con el abuelo y la abuela todas las noches como lo hacia; cuando las cosas iban bien. Llamaba por teléfono y les preguntaba que tal habia ido el dia y como estaban las tierras.
Yo, que por aquel entonces tenia ya 13 años; le pregunté a mamá por la disconformidad de papá en lo referente a el novio de Rosalie.
-Cosas de mayores.- fue lo único que me dijo.
Me quedé callada y no quise preguntar mas. En mi fuero interno estaba feliz porque papá se negara a que Rosalie viviera con ese hombre. Yo la quería de vuelta conmigo….pero por otra parte también ansiaba su felicidad y estaba segura que mi tia era feliz con ese tipo.
Cumplí los catorce años en casa de los abuelos. Mamá, tia Esme y la abuela hicieron una increíble tarta de cumpleaños en mi honor y la felicidad brotó de mis poros al ver allí también a Jake, Billy, Jessica y Carmen.
Me llamó terriblemente la atención mi prima Carmen. Estaba bellísima. Su cabello color caramelo le rozaba la cintura y se veía mas lozana y hermosa. Remarcaba sus pechos y sus caderas en un insinuante vestido que me hizo quedarme embobada como una gilipollas.
Antes de soplar las velas, oímos un auto y salí disparada para recibir a la única que me faltaba….mi tia Rosalie.
Y así fue. No entendía mucho de coches; pero aquel coche era de alta gama; porque tenia una estrellita encima del parachoques.
Su sonrisa divina, sus dulces bucles color oro y su cuerpo de infarto me hicieron correr hacia ella…¡como la habia añorado.!
-Bella……-Me abrazó fuertemente y me tuvo así unos instantes. Yo no quería apartarme de ella, Rosalie era muy especial para mí.
-Tia….
Se despegó lentamente y sin perder la sonrisa se enderezó un poco para evaluarme lentamente.
-Vaya Bella…..estas en la pre adolescencia; sin lugar a dudas. Mira esos granitos….
Torcí el gesto. ¿granitos? Me salían verdaderos volcanes que apretaba y apretaba hasta que no convertía en ulceras que se secaban….luego se caia la costra y me quedaba la cicatriz…..estaba horrenda.
-¿Ósea que tu eres la cumpleañera?.- Era una voz desagradable. Parecia salir de las novelas románticas que veía mamá en la tele….arrogante.
-Si.- le dije al hombre que cogió la mano de mi tia y se la puso en los labios.
Lo miré al rostro con el ceño fruncido. Aquel era Edward Cullen. El hombre que me habia robado a mi tia Rosalie. No tenia nada que ver con Carlisle, la humanidad y el carácter afable de mi tio político rezumaba por todo su cuerpo; pero en cambio este…..no me gustaba…no me gustaba nada.
-Felicidades Isabella.- Se acercó levemente a mí y frunció los labios al llegar a mi rostro-- ¿Acné juvenil?.- no pudo contener su entonación de repugnancia.
Me alegré que me llamara Isabella. Un ser como aquel no tenia derecho a llamarme como lo hacia la gente que me quería.
-Gracias.
Me giré y volví hacia la casa; con la compañía de mi tia y de aquel individuo detrás mío.
Aquel fin de semana fue extraño.
Por muchos motivos.
Aunque terminó siendo una autentica pesadilla.
Papá y el abuelo estában tensos; la visita de Edward Cullen, los incomodaba y se lanzaban miradas de advertimiento a cada gesto o sonrisa socarrona que él emitia. La tia Rosalie estaba feliz con él, lo agarraba de la mano y lo miraba con ojos de cordero degollado. Creo que eso era el amor. Tia Rosalie estaba loca de amor por aquel engreído que no apartaba la vista de los pechos de mi prima Carmen.
La última noche; Jessica y yo jugamos con Jake al escondite por el bosque de los algarrobos.
Yo sabia de un escondite privilegiado, la misma Rosalie me lo habia enseñado y esperaba que nunca dieran conmigo Jake y Jess.
Llevaba un rato agazapada cuando oí pasos y risas. Quise salir de allí, pero alcé levemente la cabeza y mis ojos se encontraron con una situación que nunca debí de ver.
Carmen estaba con Edward. El muy cerdo le habia agarrado de la cintura y se pegaba a ella de una manera completamente repugnante.
Ví como comenzó a besarla y como ella respondia a aquellos besos, donde se podia ver la lengua de él, pasar por sus labios y su cuello.
Tambien como le sacó un pecho y comenzó a manosearlo como si fuera masa de pan. La echó encima de la broza de los árboles y la desnudó por completo.
Él se bajó los pantalones y sacó de entre sus piernas algo….que me fue imposible mirar. A partir de ahí solamente oí jadeos y murmullos; hasta que terminaron lo que fuese que estaban haciendo. Estaba llorando, y no tenia idea cuando habia comenzado a hacerlo. Cuando se marcharon me temblaban las piernas y casi no podia dar un paso.
Jake y Jess llegaron hacia mi a los pocos minutos y vieron mi rostro compugido y lleno de lagrimas. Me llevaron con papá; que estaba con el abuelo en el despacho y solo pude contestarles que me asusté mucho por que vi algo que se asemejaba a un jabalí.
Aquella mañana me marché de allí sintiendo asco por mi misma y lo que habia visto y oído…
Continuará.
Chicas…que les pareció.. Yo creo que tiene sustancia…¿Qué creen? Bueno, mañana subiré Retrato en sepia y el martes Demon. Besos, las quierooooooooooooooo!!!
Es otra idea loca de las vacaciones. Esta es una de las ultimas….
No quiero que caiga en saco roto y he decidido subir el primer capitulo a ver que os parece. No es prefacio. Es el primer capitulo con creo yo; bastante contenido.
Estoy considerando borrar una de las que subí hace unos días. Parece que no ha tenido mucha aceptación; pero bueno, tampoco se puede ver con tan solo un capitulo.
Gracias a todas por leerme. Es un gesto del que no sé como agradecer. Con mi gratitud infinita y mi amor ¿Os vale?
Bueno….no me enrollo mas y os dejo para que leais esto. Besos.
Los personajes de esta historia no me pertenecen. La trama es mía.
LA MENTIRA DE TUS OJOS.
Capitulo Primero.
Recuerdos.
Desde mi nacimiento hasta este mismo dia, siempre he parado mis pies en esta tierra roja de Cawernow. La casa de mis abuelos ha cobijado mis sueños de niñez desde que dí mis primeros pasos. La vasta tierra que abandonada ya. Rugía en aquellos tiempos por ser un emporio árboles frutales y vegetación. Los capataces que tenia a saldo mi abuelo estaban encantados con su humanidad y la buena remuneración.
Papá, mamá y yo no vivíamos allí; pero a mí; por mi salud me mandaban por temporadas para que mi abuela Marie y mis tias cuidaran de mí y me colmaran de mimos.
Papá trabajaba en la ciudad y aquel clima era deplorable para mi salud. Pero en cuanto tenia tiempo cogía el coche y mamá y él se marchaban a Cowernow en mi busca.
Mis primeros pasos, mis primeras palabras….era mi lugar preferido. En mis sueños cuando estaba en la ciudad soñaba que estaba allí y subía por las crestas de las rocas con mi amigo Jacob; un año menor que yo. Jacob era hijo de un jornalero del abuelo que poco a poco fue subiendo a capataz. Él gozaba de una buena salud y lo envidiaba por eso. Yo nunca podía salir un dia de tormenta cuando la tierra mojada olia de aquella manera tan peculiar o vagar a las cuatro de la tarde por las sombras de los albaricoqueros; porque a causa de la herencia albina de la mamá de mi madre; mi piel podía quemarse.
Fui viendo poco a poco el pasar de los años. Mi tia Esme se casó con un hombre de un pueblo vecino: Carlisle. Me sentí violenta al pensar que aquel hombre se iba a llevar a mi tia querida. Tia Esme me quería con locura. Le gustaba peinarme y hacer de cocinera conmigo, llevarme de excursión o incluso buscarme amigos, que no fueran únicamente Jake. Aún recuerdo cuando aquel hombre la cargó sobre su caballo y se la llevó. Nunca mas dormí con ella …
Rosalie; era mi tia mas pequeña. Nos llevábamos relativamente pocos años. Ocho para ser mas exactos, y yo para ella era como su muñeca. Al marcharse Esme, ella ocupó toda mi atención y lloré lagrimas de sangre cuando tuvo que marcharse a estudiar fuera.
Los años fueron pasando y mi tia Esme fue teniendo hijos. Primero fue Nahuel y a los dieciocho meses llegó Seth. Aquello fue una tabla de salvación para mi, porque de pronto pasé de ser la pequeña a ser la mayor y la que debia de cuidar de ellos; tal y como mis tias habían hecho conmigo. Me sentí realizada durante un tiempo, pero iba creciendo y necesitaba la compañía de una niña como yo, que jugara a cocinitas y bañara a sus muñecas.
A veces nos hacia una visita el tio Jhon; hermano de la abuela Marie. Éste tenia dos hijas Carmen y Jessica; Jess, tenia un año menos que yo y aunque me costaba comprenderla ya que estaba muy mimada y siempre habia que hacer lo que ella quisiera, era feliz con su compañía.
Jake, cada vez se iba alejando mas de mí; aunque hablamos ya no teníamos aquella complicidad que surgió cuando eramos unos críos de 3 o 4 años.
Poco a poco veía como mis abuelos iban envejeciendo y las visitas de mi tia Rosalie eran mas inconstantes. Algo se murió dentro de mi cuando oí una conversación entre mi padre y el abuelo.
Rosalie tenia novio y habia comenzado a vivir con él en la universidad.
Mi padre se puso como un basilisco, diciendo que aquello era indigno, que patatin, patatan….
….Pero la cosa se puso mucho peor cuando el abuelo le mencionó el nombre del hombre que vivía con ella. Edward Cullen.
Papá dio un puñetazo en la mesa y salió disparado de allí buscando a mamá por toda la casa. Aquel dia salimos en estampida de la casa de los abuelos y tardamos bastantes meses en volver.
Papá habia dejado de conversar con el abuelo y la abuela todas las noches como lo hacia; cuando las cosas iban bien. Llamaba por teléfono y les preguntaba que tal habia ido el dia y como estaban las tierras.
Yo, que por aquel entonces tenia ya 13 años; le pregunté a mamá por la disconformidad de papá en lo referente a el novio de Rosalie.
-Cosas de mayores.- fue lo único que me dijo.
Me quedé callada y no quise preguntar mas. En mi fuero interno estaba feliz porque papá se negara a que Rosalie viviera con ese hombre. Yo la quería de vuelta conmigo….pero por otra parte también ansiaba su felicidad y estaba segura que mi tia era feliz con ese tipo.
Cumplí los catorce años en casa de los abuelos. Mamá, tia Esme y la abuela hicieron una increíble tarta de cumpleaños en mi honor y la felicidad brotó de mis poros al ver allí también a Jake, Billy, Jessica y Carmen.
Me llamó terriblemente la atención mi prima Carmen. Estaba bellísima. Su cabello color caramelo le rozaba la cintura y se veía mas lozana y hermosa. Remarcaba sus pechos y sus caderas en un insinuante vestido que me hizo quedarme embobada como una gilipollas.
Antes de soplar las velas, oímos un auto y salí disparada para recibir a la única que me faltaba….mi tia Rosalie.
Y así fue. No entendía mucho de coches; pero aquel coche era de alta gama; porque tenia una estrellita encima del parachoques.
Su sonrisa divina, sus dulces bucles color oro y su cuerpo de infarto me hicieron correr hacia ella…¡como la habia añorado.!
-Bella……-Me abrazó fuertemente y me tuvo así unos instantes. Yo no quería apartarme de ella, Rosalie era muy especial para mí.
-Tia….
Se despegó lentamente y sin perder la sonrisa se enderezó un poco para evaluarme lentamente.
-Vaya Bella…..estas en la pre adolescencia; sin lugar a dudas. Mira esos granitos….
Torcí el gesto. ¿granitos? Me salían verdaderos volcanes que apretaba y apretaba hasta que no convertía en ulceras que se secaban….luego se caia la costra y me quedaba la cicatriz…..estaba horrenda.
-¿Ósea que tu eres la cumpleañera?.- Era una voz desagradable. Parecia salir de las novelas románticas que veía mamá en la tele….arrogante.
-Si.- le dije al hombre que cogió la mano de mi tia y se la puso en los labios.
Lo miré al rostro con el ceño fruncido. Aquel era Edward Cullen. El hombre que me habia robado a mi tia Rosalie. No tenia nada que ver con Carlisle, la humanidad y el carácter afable de mi tio político rezumaba por todo su cuerpo; pero en cambio este…..no me gustaba…no me gustaba nada.
-Felicidades Isabella.- Se acercó levemente a mí y frunció los labios al llegar a mi rostro-- ¿Acné juvenil?.- no pudo contener su entonación de repugnancia.
Me alegré que me llamara Isabella. Un ser como aquel no tenia derecho a llamarme como lo hacia la gente que me quería.
-Gracias.
Me giré y volví hacia la casa; con la compañía de mi tia y de aquel individuo detrás mío.
Aquel fin de semana fue extraño.
Por muchos motivos.
Aunque terminó siendo una autentica pesadilla.
Papá y el abuelo estában tensos; la visita de Edward Cullen, los incomodaba y se lanzaban miradas de advertimiento a cada gesto o sonrisa socarrona que él emitia. La tia Rosalie estaba feliz con él, lo agarraba de la mano y lo miraba con ojos de cordero degollado. Creo que eso era el amor. Tia Rosalie estaba loca de amor por aquel engreído que no apartaba la vista de los pechos de mi prima Carmen.
La última noche; Jessica y yo jugamos con Jake al escondite por el bosque de los algarrobos.
Yo sabia de un escondite privilegiado, la misma Rosalie me lo habia enseñado y esperaba que nunca dieran conmigo Jake y Jess.
Llevaba un rato agazapada cuando oí pasos y risas. Quise salir de allí, pero alcé levemente la cabeza y mis ojos se encontraron con una situación que nunca debí de ver.
Carmen estaba con Edward. El muy cerdo le habia agarrado de la cintura y se pegaba a ella de una manera completamente repugnante.
Ví como comenzó a besarla y como ella respondia a aquellos besos, donde se podia ver la lengua de él, pasar por sus labios y su cuello.
Tambien como le sacó un pecho y comenzó a manosearlo como si fuera masa de pan. La echó encima de la broza de los árboles y la desnudó por completo.
Él se bajó los pantalones y sacó de entre sus piernas algo….que me fue imposible mirar. A partir de ahí solamente oí jadeos y murmullos; hasta que terminaron lo que fuese que estaban haciendo. Estaba llorando, y no tenia idea cuando habia comenzado a hacerlo. Cuando se marcharon me temblaban las piernas y casi no podia dar un paso.
Jake y Jess llegaron hacia mi a los pocos minutos y vieron mi rostro compugido y lleno de lagrimas. Me llevaron con papá; que estaba con el abuelo en el despacho y solo pude contestarles que me asusté mucho por que vi algo que se asemejaba a un jabalí.
Aquella mañana me marché de allí sintiendo asco por mi misma y lo que habia visto y oído…
Continuará.
Chicas…que les pareció.. Yo creo que tiene sustancia…¿Qué creen? Bueno, mañana subiré Retrato en sepia y el martes Demon. Besos, las quierooooooooooooooo!!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)