RETORNO A SWANLAKE
CAPITULO 8
Bella Pov.
Podia sentir los pasos de Edward Cullen, firmes y decididos, por la mullida hierba del jardín de los Weber.
Cerré los ojos fuertemente; e inhalé profundamente. Jake me miró serio y siseó algo entre dientes, que no pude entender.
La casa estaba decorada de un estilo colonial.
Aquella era la imagen que tenia para el que seria mi hogar; Swanlake.
Angela estaba junto a Jhon; su marido, y al verme, estiró su boca en una perfecta sonrisa; alzando los brazos y rodeando mi cuello.
-Marie..es fantástico que hayas venido…la verdad, tenia mis serias dudas. Tú padre no se ha mostrado excesivamente amistoso con nosotros….
-Mi padre es excesivamente protector.- espeté.- Teme que me hieran.- puntualizé.
Los ojos de Angela volaron hacia nuestra espalda y bajé la mirada.
-Mira querido, quien ha venido. Edward Cullen.- me atrapó de un brazo e hizo que me volviera para contemplar de nuevo el bello rostro del mentado.- ¿No te parece guapo; Marie?.- susurró Angela muy cerca de mi oído.- Está soltero y por lo que tengo entendido; está loco por una muchacha de estos lares. ¿Tienes idea de quien puede ser?.- Angela miró directamente mis pupilas y creí ver una chispa de emoción en sus ojos.
-No…no tengo idea…- dije entre dientes. Observando como Edward saludaba al marido de Angela con un fuerte apretón de manos.
-Pues deberías….es un buen partido.- dijo relamiendo sus labios.
-No me lo parece. Por lo que tengo entendido es un don nadie ; además de ser un autentico calavera. La desdicha se caerá sobre la mujer a la que ponga el anillo de casamiento en su dedo.- dije, tratando de ser convincente.
-No lo creo. Por lo visto; esa que dicen; que lo está haciendo cambiar , es amiga de su hermana, y por lo visto ella no tiene ni idea.
Tragué en seco.
Por un momento se me pasó por la cabeza que aquella chica podia ser yo.
¿Eres tonta; Maria Isabella Swan?
Si; lo era. Ademas de ingenua.
-¿Lo conoces?.- me preguntó Angela, sin perder la sonrisa de su rostro.- Te lo presento enseguida; si lo deseas.
-No.- le dije; alzando la mano.- Ya..ya lo conozco…
Habia olvidado completamente a Jake y me martiricé por ello, al verlo allí parado a mi lado, esperando que dejara mi conversación con Angela.
-Vamos hacia dentro. ¿Jake?.- dije a mi acompañante, mientras enroscaba mi mano alrededor del brazo fuerte y robusto de Jake.
Caminamos hacia el salón, que estaba lo bastante concurrido de personas como para que nos hiciéramos un pasillo hasta llegar a una de las mesas.
-No me gusta nada que Cullen esté aquí…..- Jake, sacó su pitillera de plata y la abrió con nerviosismo.- No me gusta como te mira; Marie….
La música acariciaba el ambiente y entre las personas allí concentradas, tuvimos la gran suerte, que se encontraran dos amigos intimos de Jake; a los cuales no tenia el gusto de conocer.
-Jared y Paul; Marie. Es por ellos que me licencié en leyes.- La sincera sonrisa de Jacob, recobró la calma de mi espíritu; ya que sabia que una vez que aquella fiesta diese su fin, nuestra relaccion cambiaria notablemente.
Jake comenzó a tener una conversación bastante intelectual con sus dos amigos y yo me sentí absurda. Desde luego no tenia ningunas ganas de volver a hablar de trabajo. Mi vida en Vulturi Enterprises me tenia completamente abducida y no era plan hablar de trabajo en un evento absolutamente social.
-Os abandono un momento.- dije con una sonrisa, mientras caminaba hacia el centro del salón; donde habia una barra redonda donde los camareros servían cokteles de todo tipo.
Parada en la barra; esperando que algún camarero reparara en mi, repiqué con las uñas en la fuerte pila de mármol tallado, admirando la blancura de ésta.
-¿Huyendo del perro guardian?
Aquella voz…
Era él…
Giré mi rostro y allí estaba. En una actitud completamente desenfadada, con el codo apoyado en la barra y una pierna en el descansillo del zócalo.
-Yo no teng…
-Si. Desde luego que lo tienes..- se acercó mas a mi y guiñó uno de sus ojos verdes; hipnoticos.-¿Qué quieres tomar?.
Me quedé embelesada mirando aquella boca suya tan sensual y parpadeé un par de veces completamente ensimismada.
-Oh…si..eh…vermuth negro; por favor.- dije con la voz entre cortada.
-¡Eh! ¡Tü! Haz el favor de atendernos.- El camarero se giró hacia nosotros y dejó de atender a otras personas para estar por nosotros.
-Digame; señor Cullen.
Elevé las cejas. No sé porque me sorprendia que conociesen a Edward hasta los gatos.
-Un vermuth negro y un whisky doble, para el hígado.-dijo ironico.
Hice un mohín y bajé la mirada. Sus insistentes miradas, me ponían nerviosa.
-¿Y bien? ¿Te gustaron las flores?.- preguntó como quien da los buenos días.
-Si…pero la verdad ; no entiendo…
-No hay nada que entender. Simplemente, quería verte y llevarte algo que fuese semejante a tu belleza.- dijo algo mas serio.
Mi ensimismamiento se esfumó y puse la peor de mis caras.
-No tiene ninguna gracia. Cullen.- inquirí, dándome la vuelta para marcharme de allí rápidamente.
Su mano, hizo prisión en mi brazo y me volvió con algo de brusquedad.
-¿Dónde vas?.- me preguntó, mirando mi rostro desdibujado.
-Creo que ya hemos hablado lo suficiente. No estoy para burlas o mofas…
-No estoy de burla. Te lo digo en serio…
Miré sus dedos; que ya comenzaban a hacerme daño en el brazo y luego subí hacia sus ojos, verdes; imperturbables.
-Me haces daño..
Apartó bruscamente su mano y se la llevó al cabello; revolviéndolo mas; si cabía en aquellos momentos.
-Marie…¿Te puedo hacer una pregunta?.- Se acercó mucho mas a mi y casi noté su dulce aliento en mi boca.- ¿Estas saliendo con Black?
No respiraba…
-No.- murmuré; mirando sus labios.
-Estupendo.- sentenció.- Estoy completamente loco por ti….- No me dio tiempo a objetar. Llevó su brazo a mi cintura y me besó ardientemente.
Nunca en mi vida, habia visto fuegos artificales en mi cerebro. Ahora si los veía. La lengua de Edward recorría mi boca con absoluta bestialidad.
Su beso fiero; me hizo casi daño, al despegar su boca de la mia.
Jadeando y algo confusa; miré sus labios manchados por el carmín de los míos.
-¿Esto es un si?.- preguntó, mirando hacia la multitud.
-¿Un si para qué?.- pregunté; sin despegar la mirada de aquellos labios, de los que estaba completamente hambrienta.
-Para qué va a ser t…Marie…Quiero que seas mi novia. Estoy loco por ti. Quiero estar contigo y hacer el amor en mi cama. Esta noche y para siempre….
-Estas loco….- susurré.
-Desde luego.- volvió a decir sin mirarme; clavando sus ojos detrás de mi.
Con una urgencia deseperada, completamente ajena a mi, me empiné hacia su boca y lo besé tiernamente.
Para mi; esté fue un beso mucho mas bonito y tierno.
Yo no era gran experta en aquello; pero sentí que me derretía. Podia sentir su lengua, acariciando la mia. Afianzando mas el agarre que tenia en mi cintura y pegando sus caderas a las mias.
El puño que voló hacia el rostro de Edward; casi me rozó la nariz.
Esperé que fuese Jake; pero al mirar hacia la dirección del sujeto, me llevé las manos a la boca y mis ojos se empañaron de lagrimas.
-¡Papá!
Papá habia sacudido bien a Edward. Lo habia tumbado en el suelo, y el tunante de mi novio. Porque si lo seria. Se frotaba la mandibula, mirando a mi padre con una ira amenazante en sus frios ojos verdes. Levantó su cuerpo e intentó buscar la mano de mi padre, para estrechársela.
-¡Maldito hijo de puta! ¿Qué le has hecho a mi hija?.- gritaba, mientras todos los invitados de aquel aniversario se arremolinaban junto a nosotros.
-Señor Swan. Yo amo a su hija…y me gustaría….- Edward se inclinó hacia el suelo y clavó una de sus rodillas, sacando una cajita de terciopelo verde y abriéndola.-
Era un pedrusco monumental. Un anillo de pedida.
-Marie…¿Querrias ser mi esposa?.- mis ojos llameaban. Aquello era un bendito sueño. No podia ser realidad…no lo era.
-¡Por encima de mi cadáver; bastardo! ¿Qué crees, que no sé lo que quieres?
Edward no dejó de mirarme ni un segundo. Haciendo caso omiso a las palabras de mi padre.
-Si.- susurré.
Unos fuertes aplausos se oyeron entre la multitud. Solo dos manos que daban golpes entre sí.
Busqué el sonido y ví a mi amiga Angela, que estallaba de alegría. Tanto o mas que yo.
Continuará…
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
miércoles, 30 de marzo de 2011
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holaa ahhhhhhh me encantooo el capiiii perooo noo rositaa que edward no lastimee a bella de la manera que eestoy imaginandomee y aparte ahhhhhhhhhhhhhh lo voy a reventar bella esta super enamoradaa y encimaa el hace todo esto por lo que le pidio angelaaa ahhhh ...extrañaba esta historiaaaa todavia tengo esperanzas de que edward cambie y se enamore de verdad de bella y no le hagaa dañoooooo...besotes!!!! hey tengo una consulta por que cuando pongo para ir a entradas antiguas no me deja me pone la pagina en negro y no me aparece nadaaa..bueno queria saber esoo.besotes!!!!!
ResponderEliminarSabes beluchiss; no tengo ni idea. Noelle lleva la administracion del blog y no tengo ni puñeterisima.
ResponderEliminarMe he puesto en contacto con ella para ver si me enseña a administrar el blog y actualizarlo. a ver que tal.
Besitos!! Publicaré el domingo ok?? Besitos cielo y millones de gracias por todo!!