martes, 11 de octubre de 2011

MY black Rose

MY BLACK ROSE.

Fue en aquel momento cuando me hicieron la foto.
Y ahora, entre mis dedos. Contemplándola fijamente, me dí cuenta que no estaba sola en aquel retrato. Una sombra oscura estaba en mi espalda, lo bastante pegada a mi para aplastarme con sus brazos…..pero nunca lo hizo…
Capitulo Tercero.

Isabella Swan.
Noté un aliento frio en la base de mi nuca y solté el marco aterrorizada. El cristal se partió en varias partes y asustada todavía, recogí los trozos, teniendo el suficiente cuidado, como para no cortarme.
Bajé las escaleras nuevamente y me dirigí hacia la cocina. Los muebles antiguos y las baldosas agrietadas le daban un aspecto tan terrible que pensé que debia de contratar algún subalterno que arreglara aquellos desperfectos antes de buscar un posible comprador.
Abrí la gran puerta que abría el patio; desde la cocina y caminé por el basto suelo con determinación. Era un dia soleado, pero aún y así no podía dejar de tener miedo a aquella casa.
Busqué el cepillo y el recogedor y subí con ellos hasta mi habitación. El retrato no estaba, había desaparecido. Entré en taquicardia inmediatamente y bajé corriendo hacia mi bolsa, para buscar el traquimazín y metérmelo por la boca sin la existencia de una sola gota de agua. Sabia que no estaba sola. Miré hacia los lados con los ojos desorbitados e intenté calmarme y respirar varias veces profundamente.
“Respira, Bella…uno, dos, tres, cuatro…..”
El ruido de alguien tocando a la puerta, me puso de nuevo el corazón a mil. Con las manos apresadas en mi corazón, caminé lentamente hacia la puerta y abrí el cerrojo con toda la fuerza que tenia.
-¿Señorita Swan?
Casi reí. ¿Señorita?. ¿De dónde se habia escapado aquel hombre? Mas bien, de qué siglo.
-Si.- dije, aliviada. El miedo como una nube pasajera se había evaporado; gracias a aquel hombre que apenas descubría sus facciones.
Llevaba un extraño gorro y unas gafas oscuras que le tapaban la mayor parte de sus rasgos. Pese a estar en verano; vestía completamente de negro y de manga larga. Observé la palidez de la poca piel que se le veía y un estremecimiento de mal augurio se impregnó en mi mente.
-Mi señor se ha enterado que quiere vender la casa y está interesado en comprarla. Tome.- Alargó su mano y me dí cuenta que también llevaba unos sendos guantes de cuero. Ofreciéndome un sobre de papel grueso y antiguo. Le dí la vuelta con curiosidad y paseé uno de mis dedos por el grabado. Cuando levanté la vista el hombre ya no estaba. Salí al pequeño escalón y miré hacia los lados. Había desaparecido…
Cerré la puerta de un fuerte empujón y caminé hacia el salón, para sentarme en la destartalada mecedora de mi difunta tia. Allí; observé detenidamente la antigüedad de aquel papel y la magnifica caligrafía que se hallaba en el destinatario. Isabella Swan Dwyer.
Doblé el sello serenamente y desplegué la espístola, recargando mi espalda en la vieja mecedora.
Mi Muy Querida Señorita Swan:
Han llegado a mis oídos la posible venta de la casa que ha adquirido como nueva propiedad, dada el fatídico fallecimiento de sus tios. Ese inmueble siempre ha tenido un encanto espacial para mis antepasados y para mí mismo y me encantaría, si usted me complace en invitarla a una agradable cena en mi campiña para discutir la posible adquisición de esta nueva casa suya.
Jasper; el hombre que ha ido a llevarle la misiva en mano, pasará esta misma tarde para darme una contestación. Cuando usted ofrezca y como ofrezca.
Atentamente:
Edward Anthony Masen.

Mis manos comenzaron a temblar y mi respiración errática comenzó a fallar estrepitosamente.
Aquel hombre tenia el mismo nombre que el primogénito sin rostro en el panteón de los Masen.
La cabeza comenzó a darme vueltas y perdí el sentido. Todo se volvió negro para mí.


………………………………………………………………………………………………………………………………….


Edward.


Habia llegado la hora. Su olor específicamente indicado para mí, habia entrado por mis fosas nasales e invadía mi cuerpo con una celeridad de espanto.
Mi pequeña Isabella habia regresado para no volverse a marchar jamás. De eso me encargaría yo personalmente. La señora Cope ; siempre magnifica cooperadora; habia abierto la mente suficiente para que pudiese leer las palabras que le transmitió mi pequeña Isabella. Ella pensaba vender la casa y marcharse. Y maldita sea , no lo iba a permitir.
Mi agujero es una trampa mortal de mosquitas muertas que quieren venir a follar conmigo. El legado de mis padres; inconmensurable en el tiempo, me hacia de madriguera y picadero para mis escarceos con las mujeres que se abrían de piernas para mí.
Pero también estaba bien dispuesto y cara a la galería, era una de las casas mas elegantes de aquella comunidad de paletos sin ego.
Mandé llamar a Jasper. Tenia a él y varios lacayos conmigo, podia ser demasiado vulnerable estando solo y me rodeaba de personas de completa confianza.
Mis putas; también besaban el suelo donde pisaba y me ayudaban en todo lo posible para ejercer mi máximo poder con el ser humano. Ellas bellas hasta la provocación, traian sangre fresca los días que el recuerdo de Isabella me torturaba y me hastiaba hasta el punto de no querer salir a cazar.
Habia reventado miles de aortas a lo largo de toda mi vida y me congratulaba de ello. Era un magnifico depredador, acompañado de las mejores hembras de la comunidad. Pero habia celos en ellas desde un tiempo a esta parte. Sabian que Isabella estaba por llegar y cuando lo hiciese ellas serian relegadas a ser sus criadas beneplácitas.
Por otro lado estaba Angela. La tenia metida en un cuarto atada a una cama. Me gustaba tener aquel coño caliente a mi disposición, a falta de Isabella. Follar con mis hembras es algo frio; en cambio hacerlo con las humanas es mucho mas enloquecedor y embriagante. Mientras le machaco el coño con los mazazos de mi polla, reviento su aorta y bebo su sangre caliente, es sensual y gozoso; tanto para mi como para ella.
El sol parte las piedras el dia de hoy. Si Jasper sale, ha de taparse lo máximo posible. Estoy nervioso, mi falo se encuentra duro, solamente con pensar que la tengo a tan poca distancia de mi. Sé que esta bella….he visto por los ojos de la señora Cope y los colmillos han salido por si mismos; sin tener ninguna excitación posible en ese momento. Paseo mi mano fría por mi polla convulsa e intento calmarla. Camino hacia un gran escritorio de madera de caoba y comienzo a escribir como un tarado.
Jasper llega a mí, antes de ser llamado y se marcha sin decir nada.
Todo el engranaje correoso está a punto de ponerse a trabajar….
Ahora solo falta esperar…..

3 comentarios:

  1. holaa Rositaaaaa!!!!!! uffff que capii intensooo ...que hara bella le dira quesi a edward paraa la cenaaa uf por que sino creoo que edward va a estallar de deseoo por ellaa jajjaja!!!! muy bueno el capitulooo!!!!esta historiaa estaa bienn intrigantee y bueniisima!! besotess enormeess!!!!

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  2. dios es fascinante ,me encanta...........Besitos..............

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  3. Rositaaa!! que capítulo, Isabella sabe que pasan muchas cosas, y lo que la deja impactada al grado del desmayo es saber que el nombre de quien le escribe y el primogénito de esa familia en el panteón son iguales, como reaccionara al verlo??? y el soportara su cercanía ?? por favor sube prontooooo solo así podemos saberlo!!!! te quiero y te mando besotes y abrazos silmonianoooooossss

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