Capitulo Segundo
EDWARD POV
Me dí la vuelta con repugnacia y escupí el hielo de nuevo en el vaso de whisky, ¿Seria aquella la hija del ranchero? ¿La que estaba destinada a ocupar la presidencia de La Vulturi Enterprise? ¡Tenia un cuerpo de infarto! Pero lo que era su cara… era otra historia.
Aún tenia grabado a fuego en mi mente la mejilla izquierda de la mujer.
La piel se arrugaba la una a la otra como si fuera papel de folio estrujado. Mas vale que se pusiera una mascara… quizás daría más morbo.
Ingirí todo el whisky y fui hacia la barra a a pedir más, todavía no estaba en condiciones de saludar a Emmet y a su muy follable mujer.
-¿Qué haces encanto, tan solito?.- una voz hizo que me volviera a contemplar , lo que había sonado como una invitación.
Al girarme y ver la despanpanante pelirroja sentí que mi rabo se llenaba de sangre y se retorcía por salir de mi pantalón aprisionador.
-No estoy solo.- dije mirándola.- ¿Ves? .- agité mi vaso lleno de nuevo y brindé al aire, mirándola fijamente.
-¿Edward Cullen?.- dijo con una sonrisa que debería estar prohibida en actos públicos.
-Exacto.¿Tan famoso soy?
La chica se tapó la boca con una de sus manos y soltó una sensual carcajada.
-Irradias sensualidad por cada poro de tu piel.- me dijo acercándose y rozando lentamente mi falo con su mano perfecta.
-Si quieres puedes analizarlos uno a uno.- susurré en su oído , dándole un lameton a su lóbulo.
-Lo estoy deseando.
Solté el vaso de tubo en la barra y la seguí mirando su culo, bamboleante.
Al pasar de nuevo al lado del ranchero, quise mirar de nuevo la cara de la amorfa de su hija; y así lo hice. ¡Hija de puta! Me la podría follar si; pero con una almohada encima de su cabeza.
Me reí de mi mismo y volví la vista de nuevo al trasero que tenia de frente, ese que iba a manosear en breve.
BELLA POV
La noticia fue una bomba para mi padre y para mi. Emmet iba a ser papá. Cuando nos enseñaron las primeras ecos. Lloré, sí, lloré como una tonta.
Sabia perfectamente las preocupaciones que había tenido Emmet, al no quedarse Rosalie embarazada. Llevaban intentándolo hacia un año. Y nada.
Los médicos decían que no había ningún problema que todo era perfecto. Eran compatibles y eso era lo que bastaba.
Ella ya estaba de tres meses cuando fueron al rancho a comunicárnoslo . Querian estar seguros que todo iba bien , antes de dar la noticia.
-Haremos una fiesta…invitaremos a nuestros amigos y conocidos…hace tanto que no damos una fiesta Emmet… es tanta mi felicidad que a veces dudo que sea real.
Cogí a mi cuñada de sus manos y las apreté llena de dicha.
-Es una noticia maravillosa, Rosalie. ¡Voy a ser tia! Es increíble; ya tengo ganas de tener a mi sobrinito en mis brazos..
-No adelentemos acontecimientos, Marie. Sí haremos una fiesta. Y tú vendrás, Marie, no voy a aceptar un no por respuesta. Ósea que ya lo sabes. Debes de conocer gente. Y desde que terminaste la carrera, estás aquí metida todos los días sin hacer otra cosa que ayudar a papá con los caballos o hacer de partera para sus crias. Eres una mujer Marie y debes ir a buscar tu sitio en el mundo.
Miré a mi hermano con terror y busqué la alianza de mi padre; no la encontré. Me sentí acorralada y claudiqué con una condición.
-Está bien, pero sólo si papá me acompaña a la fiesta.
-Emmet soltó un “ yuhuuuuuu” y cogió a Rosalie por la cintura levantándola.
-Buscaremos un maridito para tu tia Marie, pequeño.-dijo susurrando a la apenas perceptible barriguita de su mujer.
-Ni lo sueñes Emmet. Marie no necesita ningún hombre. No tiene que salir a cazar como si fuera una vulgar mujerzuela. El hombre llegará a ella cuando menos se lo espere. Y eso sí ha de ser un buen hombre. Honrado, aunque sea pobre; pero que la ame con todo su ser.
Miré a mi padre abatida. El amor que me tenia lo cegaba. Pero iria a esa fiesta. Por Emmet, por papá por Rosalie; no por mi.
El hotel donde Emmet había decidido hacer la fiesta era uno de los más costosos de la ciudad.
Rosalie me había rogado (Incluso mas que eso) que vistiera para la ocasión, lo más femenina posible y asi lo había hecho.
El vestido blanco, estilo romano, me quedaba como un guante. Realzaba mis curvas y mis piernas se vieron majestuosamente embellecidas por unas sandalias doradas también del mismo estilo con un mortífero tacón de 9 centimetros. ¡Me iba a matar!
Parecia que el personal, estaba seriamente adiestrado para no mirarme más de lo normal.
No deparaban en mi mas de un segundo, de seguida, retiraban la mirada y sonreían mirando a un punto perdido detrás mio.
Sabia perfectamente lo que mi rostro producía en la gente. Habia aprendido a vivir con eso; pero aún me dolia.
Comezaron a llegar invitados, a los que Emmet y Rosalie, presentaban a mi padre y a mi con devoción. Yo miraba a mi hermano embelesada. Tenia suerte, Rosalie, de tener a un hombre como él.
Despues de haber estado con mi padre en el rancho, conoció a Rosalie por medio de una amiga que tenían en común; Alice Cullen, ella hizo de celestina y a las pocas semanas, caia rendido de amor a sus pies.
Ella también lo amaba con locura; se notaba en sus gestos , en su manera de mirarlo, en como lo tocaba cuando hablaba con él. Sus susurros complices. Eran la pareja perfecta. En la que yo me miraba, pero por desgracia para mi, tendría que soportar la dicha, de criar a mis sobrinos y dejar mi herencia a los mismos. Tal y como tio Demetri haría conmigo.
Él ya estaba muy mal. Una máquina lo seguía manteniendo con vida. Eso era lo largo que nosotros quiseramos que fuera. Él no había firmado ningún testamento vital. Así que estaba en manos de nosotros, desconectarlo o no.
Yo quería alargar el proceso. Estaba completamente aterrorizada con la misión que tenia que cumplir, iba a ser la presidenta de la compañía. Aparte de ser la máxima accionista de ella.
No quería pensar más.
Miré hacia la entrada y mi corazón dio un vuelco.
Era hermoso. Un ángel, mi respiración se volvió agitada y busqué el vaso que había encima de la mesita que rodeábamos, necesitaba apoyarme en algo; si no creía desmayarme allí mismo.
Era perfecto. Sus ojos verdes, con una denotación sexual recorrían mi figura con cierta carga sexual, cuando llegó a mi rostro, volvió el suyo y se dirigió a la barra, con un andar sereno y peligroso. Parecia un depredador en busca de una presa.
-Ni te acerques a él. ¿Me oyes Marie?.- me susurró Rosalie entre dientes.
Yo la miré asombrada.
-¿Lo conoces?
-Sí es Edward Cullen, el hermano de Alice. Es un cerdo, Marie, un playboy. Mezquino y orgulloso.
Me sentí mareada.
Nuevamente, lo busqué con la mirada y me percaté que hablaba con una sugerente pelirroja que se pavoneaba delante de él como una gata en celo.
Los ví marcharse, no sin antes, volver a dedicarme una mirada de repugnacia.
Iba detrás de la mujer embelesado por el contoneo de sus caderas. La seguía hacia los lavabos….
Mi corazón azorado sufria en silencio por el acto que casi seguro iban a practicar. Sexo duro en uno de los lavabos del hotel. Mordí mi labio, deseando ser la pelirroja a la que seguía aquel hombre.
Una voz me sacó de mis cavilaciones.
-Al fin te voy a conocer Marie… lo estaba deseando.- Miré hacia un lado. Allí había una mujer increíblemente bella, mas o menos de mi altura, acompañada por el hermano de Rosalie, Jasper Hale. Le sonreí a ambos y la chica menuda y preciosa me dio un cálido abrazo que me tomó por sorpresa.- Seremos grandes amigas Marie, casi como hermanas, ya lo veras.- dijo ella mirando fijamente mis ojos.
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
lunes, 15 de noviembre de 2010
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holaaa buenisimooooo el capii!!! estee edwardddd no me gustoo lo que penso de beellaaa quee maloo...estoy muy emocionada con esta nueva historiaa...bueno veremos como termina la fiestaa...nos leemos en el proximo !!!!! besoss!!!
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