Capítulo Nueve
Bella se apretó contra él con fuerza.
- Edward, no me tomes el pelo.
- Lo digo en serio, cariño. Y si no estuviéramos en público, te quitaría ese vestido ahora mismo.
- No hables así. No puedo... es imposible. Edward miró sus ojos castaños y vio en ellos la misma reserva que oía en su voz.
- Tienes que confiar en alguien, Bella. Confía en mí. No pienses en el mañana. Vamos a vivir el momento.
Bella deseaba aquello más que nada en el mundo. El calor en los ojos del hombre hacía que perdiera la cabeza. En ese momento, empezaron a tocar una samba y Edward restregó sus caderas contra ella.
- ¿Qué haces?
- Estoy bailando.
Estaba intentando seducirla, pensó y nunca había conocido un hombre que la excitara como Edward. Sus ojos parecían más oscuros, más profundos, y su mirada parecía acariciarla.
- Edward... -protestó ella débilmente.
- Todo el mundo me ha preguntado quién eras -dijo Edward entonces.
- ¿Y tú qué has dicho?
- Que eras la doctora Swan y que estabas conmigo -contestó él, apretándola como si quisiera partirla en dos.
- Edward... estamos en público -murmuró Bella, pero se puso de puntillas para acercar sus labios a los del hombre.
- Hazlo -dijo Edward con voz ronca.
- No puedo. Nos están mirando -murmuró ella, apartándose.
- Podríamos ir a casa.
Era una clara invitación, pero Bella no estaba segura. Sabía bien lo que significaba aquel paso. Lo que había ocurrido la noche anterior entre ellos la había dejado confusa y hacer el amor con él reforzaría un lazo que nunca se había roto. Hacer el amor con Edward sería algo intenso y salvaje y dejaría una marca imborrable en su alma. De nuevo.
Él la llevó al centro de la pista de baile y la música se volvió más seductora, un ritmo latino, sensual. El roce del cuerpo del hombre era electrizante. Edward no dejaba de mirarla a los ojos y el baile se convirtió en un juego erótico. El mundo desapareció para ellos.
- ¿En qué piensas? -preguntó Bella, sofocada.
- En lo que hay debajo de ese vestido.
- ¿Cómo has sabido mi talla?
Se refería a la ropa interior y Edward lo sabía bien.
- Usé mis manos para medirte.
- No tienes vergüenza.
El siguió moviéndose, metiendo la pierna entre sus muslos, insinuante.
- Estar contigo me hace sentirme salvaje, cariño.
- Hemos hecho algunas cosas salvajes, ¿verdad?
- Eso es decir poco -susurró Edward-. Lo hacíamos en el suelo de la cocina, en la bañera... ¿recuerdas cuando lo hicimos encima de una bicicleta? Estabas tan guapa desnuda sobre esa bicicleta como cuando estabas desnuda encima de mí - siguió diciendo.
Cuando Edward la miró, vio algo raro en su expresión-. ¿Qué? –preguntó.
Bella parecía triste de repente. - Esa fue la última vez que nos vimos.
Edward se paró en medio de la pista y tomó su cara entre las manos.
- Perdóname, cariño. Lo sé. Tienes que saber cuánto...
En ese momento, un camarero lo golpeó suavemente en el hombro y señaló hacia la puerta. Cuando se volvieron, Esme y las niñas los saludaban con la mano.
- No sabía que iban a venir.
- Yo tampoco-dijo Edward.
Las gemelas salieron corriendo hacia ellos.
- ¡Qué sorpresa! -exclamó Bella. Las gemelas la abrazaron, sonrientes-. ¿Todo bien, Esme?
- Sí. Pero las niñas querían verlos acicalados para el baile y pensé que no os importaría.
- No, claro que no.
- Qué guapa estás, Bella -dijo Vanessa.
- Gracias, cariño.
- Es un vestido precioso -sonrió Esme.
- Lo eligió Edward -dijo ella. La sonrisa de Esme se amplió.
Bella inspeccionó los puntos de Nessie. - ¿Te duele?
- Solo cuando bostezo.
Bella la besó, sonriendo.
- ¿No es hora de irse a la cama? - dijo Edward tomando a sus hijas en brazos. .
- Sí. Es muy tarde -rieron las niñas.
- ¡Se te ha caído un diente! -exclamó Bella, mirando a Vanessa. La niña sonrió, orgullosa.
Edward se dio cuenta entonces del enorme cariño que sus hijas sentían por Bella. Si desaparecía de sus vidas de repente, se les partiría el corazón. El quería una segunda oportunidad, pensaba, apretando a las niñas contra su pecho, pero ¿a qué precio?
Si Bella le hubiera dado una pista, si hubiera insinuado que podría quedarse, no se sentiría tan perdido.
Edward dejó a las niñas en el suelo y se despidió con un beso. Nessie y Vanessa abrazaron a Bella y cuando Esme se las llevó a la puerta, se volvieron para mirar a su niñera de nuevo.
- ¿Ocurre algo?-preguntó ella, al ver la expresión seria del hombre.
- Las quieres.
- Sí. ¿Te molesta?
- Cuando te marches les dolerá mucho, Bella.
- ¿Prefieres que me marche ahora mismo?
- No quiero que te marches en absoluto.
- Esa no es una opción y lo sabes. ¿No has sido tú el que ha dicho que vivamos el momento?
- No me había dado cuenta de que mis hijas están tan apegadas a ti. Ellas nunca han tenido una madre y tú eres lo más parecido, Bella.
- ¿Y me culpas por ello?
Edward suspiró.
- No, claro que no. Pero tengo que pensar en ellas.
- Quizá debería marcharme, Edward. Es lo mejor para todos.
- No -dijo él, mirándola con ferocidad.
- Este no es el sitio más adecuado para hablar -murmuró Bella, dirigiéndose hacia la puerta.
- ¿Dónde vas?
- A casa -contestó ella, indignada-. ¿Por qué las cosas son siempre blancas o negras contigo?
- Porque lo quiero todo, Bella. O nada. Ella lo miró durante unos segundos, pensativa.
- No puedes tenerlo todo -murmuró, con lágrimas en los ojos-. Así que, supongo que te quedas sin nada.
El corazón de Edward se encogió cuando Bella se dio la vuelta.
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
Buffff!!! te has hecho de rogar, eh nenita?????? Bueno..se me ha hecho cortito...espero el siguiente, un beso Pescui, te echamos de menos!!!
ResponderEliminarNo t preocupes Rosita....creo que ya los niveles de trabajo han bajado un poco asi que me puedo dedicar a leer y publicar lo que tengo atrasado...
ResponderEliminarholaaaaa ahhhhhhh peroo yo pense que se estabann encaminandoo yy nooo jee bella con la ultimaa frasee fuee matadoraa por diossss...no puedeee reconsiderarr lass cosasss estaa bien que tengaa miedoooo ...que complicados que son los doss jajaja!!! buenoo esperoo con ansiass el capii que vienee para ver que sucede con elloss...encimaa las hijass de edward estann re encariñadass conn bellaaa...buenoo te mando un besooo!!!! adioss!!!!
ResponderEliminarHola me gusta la historia ......hay no!! pobresito de Edward,,,ya ha pagado suficiente ahora k Bella esta seca k no deje marachar o huya por el amor k siente claro k el miedo puede hacernos reaccionar de muchas formas....por no salir lastimada pero si uno no arriesga donde tu corazon quedara...!!el hubiera !! no existe .......y hay k aprender a enfrentar lo uno siente y tomar lo k terregala la vida y luchar por el sin lugar ni tiempo......no me despido y nos seguimos leyendo
ResponderEliminarOh no, que triste, Edward se quedará sin Bella.
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