PRISIONERA DEL DESEO
CAPITULO 10
Bella caminó hacia la habitación de Alice, pasó cerca de él para meterse en pasillo. Lo miró unos segundos y bajó la cabeza, intimidada.
-Te buscaré.- le susurró Edward, alzando un poco las comisura de los labios.
Y ella salió corriendo hacia donde yacían las pocas pertenencias que habia traido a aquella mansión.
¿Qué habia pasado entre los hermanos? Estaba claro que se habían peleado ¿Tan diferentes eran?
EL primero era un demonio ,con ojos verdes. Perturbador
Y el segundo era un angel…un angel, demasiado parecido al demonio…
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El carruaje de Edward Cullen, habia sorteado piedras y lobos antes de llegar a la esplendida casa afincada en la arboleda de los Swan.
Era lo bastante tarde para que los pocos criados que trabajaban en la casa estuviesen acostados y Bella prefirió abrir con su llave el porticón de la parte de atrás.
Anthony Cullen, la seguía sin dirigir palabra alguna.
El transcurso del viaje habia sido muy parecido.
Ella avergonzada.
Y él indignado por la bajeza del hermano y ser cosanguineo de su casta. “Los Cullen”
Antes de girar la llave sobre el porticon, el hombre rozó suavemente el hombro de ella.
-Lady Isabella . Rogaría verla mañana en mejor situación. Una vez descansados. Me urge hablar con usted.
Bella parpadeó suavemente, para recrearse en sus bellas facciones, tan idénticas a las de su gemelo.
-Señor Cullen; no se ofenda, pero no creo que sea lo mas apropiado. Lo único que necesito ahora mismo es olvidar que alguna vez estuve en esa casa y que conocí a su hermano. Es algo que necesito olvidar…
Anthony bajó su mano, de dedos largos y elegantes; para rozar su mejilla, algo maravillado por su textura.
-Déjeme verla. Se lo ruego.
Los ojos verdes de Anthony centellearon y Bella pudo ver un atisbo de nerviosismo en ellos.
Su rostro bello y magullado; era angelical; sabia que podia confiar en aquella mirada que la embargaba.
-Está bien.
-¡Gracias!,- sonrió jubiloso, enseñando una dentadura perfecta y una sonrisa arrebatadora.- No se arrepentirá.
Bella se despidió de Anthony con un leve asentimiento y cerró la puerta sigilosa.
A tientas subió las escaleras que se dirigían a las habitaciones y envaró su cuerpo al oir tras la puerta del dormitorio de su cuñada Jessica, murmullos y jadeos.
Isabella cerró los ojos asqueada y los recuerdos de la gruta y las manos de Edward sobre su cuerpo se volvieron tan reales como si las estuviese viviendo de nuevo.
Sintió un leve mareo y se apoyó delicadamente en la pared.
De repente los murmullos y jadeos pararon y la puerta de la habitación de su cuñada, se abrió con fuerza.
-¿Qué….que significa esto?.- Preguntó Jessica con cara de horror; tapándose el cuerpo con las manos, ya que estaba completamente desnuda.
-Jess.- consiguió decir Isabella, colorada como la grana.- Cullen me ha dejado volver a casa..
-No puedo creerlo…- dijo ella con la mirada perdida en el suelo. Un atisbo de sonrisa triunfante apareció por sus hinchados y enfebrecidos labios.- Si se cansó de ti pronto; cuñadita…la verdad no me soprende. Está acostumbrado a mujeres fogosas, que ardan cuando las toque. Tú eres un tempano de hielo.
-Yo…no sé lo que me estas diciendo; Jess.- Isabella se cruzó los brazos alrededor del pecho; pensó que de un momento a otro se le iba a escapar el corazón.
-Por supuesto que lo sabes. ¿Te hizo suya? Debo recordarte que yo estaba allí y ví ,como se posicionaba en tu cuerpo… No le has servido de mucho; por los visto.- Jessica no podia borrar la sonrisa de satisfaccion.- Isabella…no sé como decirte esto.- dijo con ironía.- Pero no puedo dar cobijo a una mujer de tan baja calaña. No eres un buen ejemplo para mi hijo. Ademas, soy una mujer viuda y debo velar por mi reputación…ya que la tuya está por los suelos.
Bella se echó la mano a la boca horrorizada.
-Pero nadie tiene porque enterarse. No tienen porque….- susurró Bella; presa del horror.
-Querida .- le dijo su cuñada, caminado hacia ella sin tapar ya; sus carnes desnudas.- Todo el mundo sabe que Edward Cullen te ha llevado a la cama. ¿Cómo te crees que se ha roto el compromiso?.- dijo ella, de manera, muy teatral.- No puedo casarme con un hombre al que he pillado en la cama con la mojigata de mi cuñada…..
-¡Eso es mentira! ¡Tú sabes la verdad…!- gritó Isabella, creyendo morir. Estaba perdida.
-¡Calláte, maldita muerta de hambre! Vas a espantar a mi amante….¿o quieres compartir el lecho con nosotros? ¿Te ha enseñado Edward los placeres del sexo?.- Jessica la miró de arriba abajo con repulsión.- Claro; no te ha dado tiempo…Ni para buena ramera vales.
Jessica irguió su cuello y levantó con malicia un lado de sus labios, en una mueca de los mas perturbadora.
-No te quiero en esta casa; Isabella Swan. Eres una pecadora. Has dejado el apellido Swan a la altura del betun. Quiero que salgas de esta casa ahora mismo.
Isabella comenzó a llorar en silencio.
Aquello habia sido un ardid.
Su casa, sus recuerdos; todo seria de Jessica; todo lo que algún dia fue suyo y de su hermano Mike.
Bajó la cabeza, dispuesta a rogar. No tenia donde ir, a quien pedir ayuda.
Clavó una de sus rodillas en el suelo y balbuceó algo entre dientes que Jessica no entendió.
-¿Qué dices?.- preguntó la cuñada , felicitándose por aquella escena.
-Por favor. No me eches de mi casa. La casa de mis padres, de mi hermano….trabajaré en la cocina, de sirvienta…pero por favor, no me eches…no tengo donde ir.
Las carcajadas de Jessica; hicieron que el cuerpo de Bella se estremeciera. Detrás de aquella mirada, habia una clara satisfacción de lo que estaba sucediendo; un odio profundo. Ocultado y alimentado por los años.
-Te voy a contar un pequeño secretillo. Mojigata, puritana.- Jessica la miró con altanería y burla.- Tú no eres hija de Charles Swan. Eres una recogida. No tienes derecho a nada de lo que hay aquí. Todo esto es de mi hijo Jared y por consecuencia a mi; que soy su madre. Tú siempre has sido una arrastrada. ¿De donde crees que han salido tus rasgos tan diferentes a los de Michael? Mi marido con ojos azules, rubio, alto , bien parecido. Tú eres frágil, enana , con ojos comúnmente marrones y esa piel tan blanca que parece que seas un fantasma. … ¡Fuera de aquí! Ni aunque te arrastres por el lodo dejaré que te quedes ,maldita. Tu reputación esta por los suelos. Lo mejor es que vayas a cualquier taberna y te dejes sobar y follar. Tu tiempo de fingida virgencita puritana se acabó…¡Y te prohíbo que utilices el apellido Swan! ¡Lo ensucias! ¡Fuera!
Isabella levantó su rodilla hincada y no perdió tiempo en limpiarse las lagrimas que se agolpaban en sus labios y cuello.
Se dio la vuelta y recorrió unos pasos antes de darse la vuelta y volver a contemplar el rostro orgulloso de Jessica.
-Algun dia. Te hincarás tú a mis rodillas, Jessica. Algun dia…
-¡No fantasees mas, maldita muerta de hambre y largo!
Fue lo ultimo que escuchó, antes de escuchar un fuerte portazo.
Cabizbaja y perdida en sus pensamientos, bajó como un autómata las escaleras, para ir hacia la cocina.
Allí sacó un trozo de queso y una tajada de pan.
La envolvió en un pequeño paño y salió a la gélida noche de nuevo.
La luna alumbraba la gran extension de terreno propiedad de los Swan; aquellos que ella habia considerado su familia.
Tiró la llave del portón en una de las macetas de yerbabuena y caminó hacia el camino que bordeaba el puente.
El carruaje de Cullen todavía estaba allí.
Alzó la barbilla y cerró fuertemente los ojos; el destino era maldito, igual que cruel.
Vió la figura del hombre que corría hacia ella y ella creyó, quedarse sin masa ósea. Sus huesos gelatinosos habían hecho una maraña en su cuerpo y habia caído al suelo sin darse apenas cuenta.
-Lady Isabella. ¿Qué ocurre? ¿Por qué se encuentra así?.-Los ojos de Anthony transmitían, sincera preocupación.- Digame algo, porque si no; creo que voy a enloquecer.
Bella abrió la boca, envuelta entre sus brazos atléticos. De ella escapó un leve jadeo y se inclinó hacia el pecho de él; para llorar desconsolada.
-No importa. Venga conmigo. Puedo imaginar lo que ha ocurrido. Es lo mas lógico y natural. ¡Y todo por culpa de ese patan de mi hermano!.Venga Lady Isabella….venga conmigo.
Anthony sobrellevó el peso de Isabella sobre él y la condujo hacia el carruaje para indicar al cochero seguidamente, tomar dirección hacia su casa; en la abadía de Carfax. Londres.
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UN AÑO DESPUES….
-Chico estas hecho un desastre. No pareces ni tú; Edward. ¿Qué coño te ha pasado? ¿Y donde te has metido?
-He viajado.-
Edward Cullen, jugaba con los botones de su guerrera.
El dia era soleado y sus mechones cobrizos adquirían un tono mas claro.
Las jovencitas que esperaban la entrada de la novia en la pequeña ermita de Carfax. Lo miraban enbelesadas.
-Vaya…¿y han dado fruto esos viajes? Tengo entendido que estuviste preso. ¿Cuándo te han soltado bribon?.- el hombre que se hallaba a su lado, lo miraba con sincera alegría.
-Hace escasamente una semana. No sabia que mi hermano se casaba. Gracias a mi tio Carlisle que me hizo el honor de visitar mi casa….
-Tengo entendido que la novia es una beldad. – se acercó a Edward y le siseó entre dientes.- Vive en casa de su hermano desde hace un año. Ha sido un escándalo desde entonces; gracias a Dios ya se casa con ella. Y no habrá mas habladurías. Su hermano es un hombre con suerte. Se vé una buena chica.
-Seguro que lo es. Como sea igual que él; el servicio los engañará. Les tomaran el pelo. Anthony peca de buen samaritano.- Edward frunció los ojos. El carruaje con el novio ya llegaba.
Observó como su hermano bajaba de él; con una mirada de jubilo, que se oscureció cuando sus ojos se encontraron con los de Edward.
Anthony caminó hacia su gemelo y se paró para evaluarlo y ofreció su mano, en un aspero saludo.
-Edward. No tenia ni idea que supieras del enlace. Supongo que ha sido tio Carlisle…
-Sí. Me alegro por ti hermano. De verdad que me alegro. Espero que seas feliz.
Las palabras sinceras de Edward, dejaron a Anthony perplejo.
-Gracias; Edward.
Se despidió de él ; con un golpe de talones y marchó hacia la ermita.
Edward sonrió.
Estaba realmente feliz por Anthony, estaría mas tranquilo sabiendo que habia una persona que se encargaría de él; para siempre.
-Mira Cullen. Tu futura cuñada.- el hombre que habia a su lado; se elevó los anteojos y se relamió satisfecho. – OH… una belleza; sin duda. Su hermano es un hombre con suerte.
Edward, achicó los ojos.
El sol hacia de la figura de la mujer, una presencia fantasmal.
Conforme ella se fue acercando, el corazón se le encogió como una ciruela pasa.
¡Era Isabella!
Aquella por la que habia viajado hasta el confin del mundo…inclusive hasta Jacob Black…su acérrimo enemigo y padre de ésta….
Continuará…
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
viernes, 8 de abril de 2011
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holaaaaaaaaaa ahhhhhhhh nooooo isabella se casa con anthonyy noo nononon quierooooo ajaajaj ella tien que estar con edward y ahora que pasaraaaa...que hara edward y el estuvo presooo...guauuu...no tengo naadaa en contra de anthonyyyy pero bella tiene que estar con edwardd asii que afuera anthony jajajaj!!!!! y ya quiero saber que piensa bella esta enamorada de anthonyyy o que??!!!!!!!! que no se casennnnn...jaajajaja!! ya me conoces rosita cien por ciento edward y bellaa jajajajaja!!!! besotes!
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