Capitulo primero
-¡Papá, que bien que hayas llegado!.- me tiré en sus brazos, anhelando un poco de cariño por su parte.
-Marie, hija mia. Te prometo que voy a delegar mi presencia en la empresa a tu hermano. Esto es agotador para mi. Y te dejo tanto tiempo sola.
Miré a papá con alegría, a él también se le iluminaron los ojos y volvió a abrazarme.
-¿Qué has hecho todo este tiempo sola en el rancho?.- me preguntó mientras avanzábamos al interior de la casa.
-He aprendido a montar a caballo, papá. Billy me ha enseñado…son todos tan buenos conmigo aquí… papá, no me gustaría marcharme del rancho nunca. Aquí soy feliz.
Mi padre me miró ceñudo y se separó lentamente de mí.
-Sabes que debes formarte bien, Marie. Tu tio Demetri, está postrado en una cama hace ya dos meses, es cuestión de tiempo que la empresa pase a formar parte de tu vida para siempre.
Me revolví inquieta e hice un puchero.
-No es justo; yo no debería ser la directora de Vulturi Enterprise, debería ser Emmet, no yo. Él si que está bien formado y es un hombre…al que trataran con respeto.
-Ya lo sé hija. Pero tu tio Demetri quiere que seas tú. La hija de su hermana, la que lleve las riendas de la empresa. Tengo que contarte un secreto.- se acercó a mi oído y me susurró.- Creo que está esperando a palmarla. Hasta que te gradúes con honores en dirección de Empresa.
Le dí una palmada en su robusto pecho.
-No digas tonterías papá. Yo quiero al tio Demetri.. y pensar que vaya a morir, me entristece profundamente.- Nos sentamos en unos de los sofás y mi padre cogió mis manos.
-Querida Marie, tienes que ser fuerte. Cuando llegue el momento, todas las miradas estarán puestas en ti. Tendras todo el peso de esa losa que es ser la presidenta del imperio Vulturi.
Suspiré y perdí mi vista en algún punto del salón.
-Marie. ¿Entiendes la magnitud de lo que estoy diciéndote?
-No; pero espero tener la suficiente madurez, como para enterderlo y aceptarlo en el momento que tio Demetri me ceda la presidencia.
-Emmet y yo te ayudaremos. Pero sólo al principio. Queremos mantenernos al margen, queremos fundar nuestra propia firma, ¿lo entiendes hija?
Miré a mi padre con determinación, y pude ver la adoracion con la que me miraba.
-Papá… eres la única persona que puedo mirar a los ojos sin miedo a reflejarme en ellos.- le dije, decansando mi cabeza en su pecho.
-¿Por qué dices eso, Marie?
Casi todo el mundo sabia quien era yo.
Mi vida era un constante ir y venir de fotógrafos y periodistas.
Estaba destinada a ser una de las personas mas ricas de todo el globo.
Pero yo era una persona absolutamente normal. Tímida, quizás demasiado, tanto es así que a mis 23 años de edad no tenia ninguna persona en mi vida con la que compartir una intima amistad.
Mi padre había hecho todo lo posible por apartarme de la sociedad cruel en la que nos movíamos, y lo consiguió. ¿Pero a que precio?
No tenia malicia, era como un recién nacido en un cuerpo de 23 años…y era una mujer… una mujer horrenda, fea…inteligente, muy inteligente; pero eso no barria, la manera con la que me miraban los hombres.
Habia burla en sus ojos. Y yo me castigaba por ello.
Mi madre había sido una mujer muy bella. Papá siempre decía que me parecía a ella. No sé en que fragmento de tiempo me llegué a parece a ella. En los últimos 15 años no.
El accidente que acabó con la vida de mi madre, también acabó con la mia en cierto sentido.
Mi cara,se quemó. La mitad de mi cara para ser más exactos. Era una mujer deforme con un cuepo de infarto; eso si.
Crecí así y así me quedé.
Charles Swan , mi padre me llevó a cientos de clínicas de reconstrucción cutánea; pero nada.
Podia ser muy traumático para mi.
Habia que desechar aquella probabilidad. Y la desechamos. Hace mucho tiempo ya de eso.
Ocultaba la rosa con mi pelo oscuro y dejaba ver mi lado bueno retirando el otro con una horquilla.
Nos es que el lado bueno fuera espectacular; pero si mejor que el abrasado.
Ningun chico se me acercó nunca, si bien había tenido varios pretendientes; todos estos habían salido de sus cavernas al saber que cuando muriera mi tio Demetri, yo seria la dueña y señora de todo el imperio Vulturi.
-No dejes que nadie te ofenda por tu aspecto; algún dia encontraras al hombre que se enamore de ti por el tamaño de tu corazón ; no por tu aspecto físico.- dijo mi padre acariciándome la cara tibiamente.
Observé sus ojos oscuros, como los míos y sonreí, inclinando mi cabeza y apoyándola en su hombro, fuerte. Mi padre, mi consuelo junto con mi hermano y mi cuñada Rosalie.
Edward Pov
-Lamela… lamela fuerte..¡fuerte!...Arghhhh….¡Dios que gusto!.- Apoyé la cabeza, dándome un golpe en ella, victima del apasionado encontronazo con la mujer del ascensor, antes de llegar a la fiesta de Emmet Swan.
La tia seguía aferrada a mi verga y la miraba con devoción, reí ante aquel rostro como había tantos en mi vida, la aparté de un empujón con mis Martinelli y la tiré al suelo el aquel pequeño recinto.
Deslicé la goma de los calzoncillos correctamente y escondí mi falo de ella, subí la cremallera del pantalón y me miré en el espejo. Prendí el botón de parada y aquel maldito trasto comenzó de nuevo a subir.
La mamona aquella se arregló el vestido y se limpió los rastros de semen de su boca lamiéndolos ¡Será guarra!
La miré con repulsión cuando la puerta se abrió y dejé que ella se abriera paso primero.
No quería que nadie me viera acompañado.
La fiesta era de Emmet Swan, su mujercita, a la que yo me había tirado un par de años antes, estaba preñada hasta los ojos y había invitado a sus conocidos y amigos a un lujoso hotel.
Tuve que ir por cojones. Mi hermana pequeña Alice, sale con el hermano de mi ..bueno de la mujer de Emmet y casi me obligó a venir.. la muy rata…
Entré en el salón.
Habia mucha gente, muchas hembras y todas muy follables. Aquella noche, me tiraría a unas cuantas. Seguro.
Paseé la mirada por la barra y reconocí a el padre de Emmet, Charles Swan, un ranchero de poca monta que había enamorado a la única hembra de la archiconocida familia Vulturi. Ese sí era mi ídolo. Un puto ranchero de mierda, hasta los ojos de dólares…
Deparé en el cuerpo de infarto que había a su lado y me tensé.
Aquella lindeza, era una diosa. Aquel vestido blanco, recordaba vagamente a una diosa griega.
Sus altos tacones entrelazados en tiras hasta casi las rodillas, hicieron que la polla se me hinchara hasta dolerme.
El cabello de un raro color caoba, se movió y entonces volvió su cara y casi vomito el liquido que había ingerido antes de mirarla. Era una atrocidad.
Continuará…
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
sábado, 13 de noviembre de 2010
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valgame , asi que nuestro Ed va a ser un maldito, muy bien asi va a caer mas fuerte
ResponderEliminarpinta muy bien la historia,
Besos nena
jesus!!!! este sera un idiota interesadoo!! de shit!! pff!! espero q luego sienta presioon1! x cabron!!
ResponderEliminarholaaa guauuuu que magnifico primer capii...edwarddess medioo tontoo y interesadooo jee...yy no me gusto lo que deijo cuando bella se dio vueltaa...me encantoo este primerr capii..y ya quiero leer el capi que sigueee...me intriga muchoo saber que pasaraa jajja...buen noss estamos leyendo besossss!!!!
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