domingo, 10 de octubre de 2010

ENTRE EL DEBER Y EL AMOR

Capitulo 17


-¡No,no,no !- estalló Lady Reneé-. El es tu séptimo y el vigésimo octavo en el orden de sucesión.


Bella se mordió la lengua, con la esperanza de que el dolor le recordara guardar silencio.No habia dormido en toda la noche en la carretera y sus sesiones de entrenimiento habian empezado a las seis de la mañana. Ya eran las cuatro de la tarde y estaba exhausta. Toda la mañana lla habian obligado a ejercitar el modo de caminar. Al principio habia fingido ser una norteamericana torpe y desgarbada que intentaba andar como una princesa, pero habia llegado un momento que el cansancio la habia vencido y, para abreviar la situación, habia empezado a moverse como cuando la habian coronado princesa.


Sin embargo a Lady Reneé no la habia dejado satisfecha.Habia declarado que estaba lejos de la exactitud; que el andar de la princesa Isabella era muchisimo mas real y distinguido que lo que ninguna persona podia llegar a imitar jamás, indipendientemente del esfuerzo que hiciera.


Por primerca vez en su vida Bella se enfrentaba al perjuicio y decidió que, desde ese momento no fingiría más, que solo seria ella misma, porque sabia que para Lady Reneé, jamás estaría a la altura de su princesa; siempre seria un fracaso. La dama de compañia le habia mostrado fotografias de gente que noveia desde niña, identificandolos a todos y luego mezclandolas,habia pretendido que recordara uno por uno a todos. La habia instruido interminablemente sobre los demas temas trivialese incluso le habia explicado como debia abordar el hecho de que supuestamente no entendia el Laconiano.


Al mediodia,el camarero mayor del reino habia entrado en la habitación.


-¿Como va?- habia preguntado en Laconiano.


-Está bien pero no tiene la personalidad de la princesa Bella.Le doy una taza de té y me dice gracias.Creo que si le sirviera en un jarro de lata,diria gracias igual. Nadie creerá que esta mujer es la princesa Bella.Es demasiado agradable.


Bella se habia sentido desconcertada con esa información. ¿Habia sido siempre una persona molesta para todos?.


Habia mantenido una actitud paciente,pero al llegar la hora del té se hallaba francamente cansada y habia aprovechado la ocasión para hacerlo saber.


-¿De qué es esta vajilla?.- habia preguntado .-¿Y estas flores de ella?


-Date prisa y termina.- habia sido la respuesta de Lady Reneé.- Así podemos continuar nuestras lecciones.


Estaba en la casa de campo del camarero mayor, un lugar espacioso y de tal grandiosidad que Bella se habia prometido hechar un vistazo a las finanzas del ministro,cuando todo ser resolviera.


-Quiero rosas en la vajilla de la hora del té.¿No dijo usted que la princesa Bella las exigia siempre? Entonces.si he de ser ella,quiero mis rosas.Y tambien panecillos frescos.Estos parecen deschechos de comida de la servidumbre ¿me entiende? Quiero rosas, panecillos frescos y luego dormiré la siesta. Estoy agotada y deseo descansar.


-Sú, su alteza real.- dijo La dy Reneé,retirandose de la habitación.


Bella sonrió. Hacia bastante tiempo que no conseguia lo que quería con un estallido de mal caracter.


Despues de varias horas sin descanso, la vieron lo suficientemente preparada para vestirla como la princesa Bella y llevarla al palacio medio.


La metieron en una limosina con un vestido y tocado negro; para que nadie la reconociera,


A medida que se iba acercando al palacio,Bella se le empañaron los ojos de lágrimas...Aquel era su hogar.


-Debe usted recordar en todo momento que es una princesa coronada y ejercer el control más rigido. No debe relajarse ni un segundo; ni siquiera cuando piense que está sola.Es preciso que recuerde que una princesa jamá está sola. Es constatemente vigilada y protegida.-Se volvió para mirarla.-No debe permitirse esa despreciable costumbre norteamericana de encontrar diversion en todo.


Bella abrió la boca para decir algo, pero luego se calló. Su vida podria beneficiarse de un poco de humor.Sonrió ante la imagen de organizar Bailes de Moda en el Gran Salon.


Ella y Michael lo harian,se corrigió. Se preguntóp si a Michael le gustaria asar hamburguesas a la parrilla a orillas del rio.


-¡No me esta escuchando!.- espetó el camarero mayor.


De nuevo Bella se tragó lo que quería decir.


El hombre hablaba machaconamente sobre su comportamiento,sus deberes y responsabilidades. A juicio de Bella, eran las instrucciones para convertirse en una maquina, en un automata que no hacia más que firmar papeles y visitar fábricas.


-¿Estas princesas no tienen ninguna diversion?.-preguntó en voz alta,disfrutando del respingo que él dió ante tan mala gramática.-¿Cuando se reunen y se divierten usted me entiende no?


-El conde Michael no...-casi se sofocó.- no se divierte como lo llama usted.Él es la eleccion perfecta como marido para Su Altezaa Real. Cuando usted este con él, no estará sola (ustedes jamas deben estar solos), de modo que su conducta debe ser irreprochable.


Cuando llegaron al palacio, tal como le habia dicho Lady Reneé, la paseó por el mayor numero de habitacones posibles,antes de llevarla a sus aposentos. La historia que habian difundido entre palacio era que ,despues de su gira por america,habia sido atacada por una gripe particularmente seria y habia sido llevada a una clinica privada de Austria pra su recuperación. Durante todo el trayecto hasta su habitacion, el camarero mayor la sermoneaba sobre todas las cosas que no debia de hacer.


Reconoíó rapidamente la puerta de su alcoba. Enderezó los hombros y entró en ella cuando los dos guardias,le abreiron las puertas.


Sus cuatro damas de compañia y dos ayudantes de camara se arrodillaron ante ella en profunda cortesia.Todas eran mujeres mayores ,elegidas por su madre, y el primer impulso de Bella fué pedirles que se levantaran.


-Bien venida, Alteza Real.-dijeron todos a coro.


Ella hizo un gesto con la cabeza,pro no respondió. Se dió cuenta de que en verdad, no sabia nada de estas mujeres, porque la habian educado para no intimar con sus sirvientes.


-Dejenme.-ordenó.-Quiero estar sola


Las mujeres se miraron interrogativamente.


Lady Reneé se adelantó.


-Tal vez su Alteza Real,desea que le prepare un baño.


Bella dirigió a la mujer una mirada que la hizo bajar los ojos.


-¿Debo repetir lo que he dicho?


Las mujeres se retiraron y Bella respiró aliviada. Se levantó el velo pesado y miró a su alrededor.Aquella era su habitación,su pequeña carcel de oro.


Se acercó a los imnumerables roperos y abrió una de las macizas puertas de roble.Allí estaban todas sus pertenencias. En los cajones; sus joyas,con siglos de historia...


-¡Con que examinado las pertenencias de la princesa!


Bella no estaba dispuesta a permitir que esa mujer pensara que podia governarla.


-¡Como se atreve a entrar en mi habitacion sin mi permiso!.- dijo mostrando su ira.


Lady Reneé pareció sorprendida por un momento,pero luego se recobró.


-Puede dejar de actuar ante mi. Yo la conozco, ¿recuerda? Tenemos que hablar esta noche.El conde Michael ,esta aqui.


-No discutiré nada con usted.-Bella comenzó a andar hacia la puerta que llevaba al corredor.


-Espere un minuto.-dijo Lady Reneé, asintiendola con el brazo.


En realidad,Bella estaba horrorizada ante el contacto con la mujer.No era la norteamericana fingiendo ser princesa. Era la princesa.


Lady Reneé retrocedió.


-Tenemos que hablar.-dijo,pero no habia energia en su voz.


-Llame a mis damas.-ordenó Bella alejandose.-Debo vestirme para la cena.


Se vistió con un traje blanco bordado con miles de perlas.Tenia el cuello alto,mangas largas y era recatado y formal,digno y asexuado. Lady Reneé,le habia dado los pendientes de diamantes,sin mostrarle donde se hallaban la s joyas más importantes,problabemente por temor a que las robara.Habia seleccionado tres pares de aderezos insignificantes y se los habia prsentado a Bella.


-¿Esto es todo?.-se habia quejado la joven,de modo que Lady Reneé pudiera escucharla.


-Somos un pais pobre.-respondió con altivez la mujer,mostrando en la expresion de sus ojos que estaba enojada.


Cuando salió hacia la sala todos estaban esperandola; sus damas de compañia,su primo Freddy,La tria abuela Sophie...


-¡Estas muy guapa Bella! .Norteamerica, te ha sentado fenomal.-La anciana que estaba sorda, lo compensaba chillando a todo el mundo


-He estado bastante bien.. supongo,despues de casi haberme muerto.-diciendo Bella gritando,haciendo que todos se volvieran a mirarla.La princesa Bella,jamás gritaba.


-Me alegro.-volvió a vociferar Sophie y giró hacia el otro lado para gritar a un criado que quería mas brandy.

-Yo tambien me alegro de que esté bien.-dijo una voz muy suave, y Bella se encontró cara a cara con el conde Michael.

El teniente Cullen , siempre se habia burlado de él, insinuando que era afeminado.Sin embargo Bella,vió virilidad en sus ojos.No era altlético y alto como el teniente,pero los habia peores.Era bastante atractivo,un poco más bajito que Edward y tenia un porte militar.Su abuelo deia que lo habian obligado a caminar con una espaldera de acero desde los cuatro a los deiciseis años.

-Bienvenida a casa.-dijo el conde,tomandole la mano y besandosela.-¿Le gustaria beber algo antes de cenar?¿Un licor de cerezas,tal vez?

-Si, por favor.-respondió ella.Lo observó mientras se alejaba.¿Como seria como marido? Cuando se cerraran las puertas del dormitorio ¿se convertiria en un tigre? Le sonrió cuando regresó del aparador con el licor.Se quedó de pie a su lado y Bella se dió cuenta de que en verdad, nunca habian hablado.

-¿Donde estan Jess y Gena? -preguntó Bella a Michael, refiriendose a su hermana y a la de Fredy, a sabiendas que Jessica estaba bajo custodia del gobierno norteamericano.

-Ambas estan con su majestad en el pabellon de caza..- respondió él.

La cena fué mortalemente aburrida. Los hombres no hablaban de otra cosa más que de su sangrientas cacerias de la última semana,dado que esa era su unica ocupacion e ignoraban cualquier otro tema.

Miró a Michael y Bella se sorprendió preguntandose si le importaria a él si ella comenzara a flirtear. Con el corazón latiendo aceleradamente y antes de perder el coraje,estiró el brazo y tocó la no de Michael.

-¿Te reuniras conmigo en el Jardin del Rey despues de cenar?

ÉL asintió,pero ella percibió un gesto de preocupación en su rostro antes de que apartara la mano.Acababa de hacer algo que ninguna princesa coronada haría.

Se volvió a responder una pregunta que tía Sophie le gritaba.

Despues de cenar,debia de ingeniarselas para escapar de Lady Reneé,cuyo rostro mostraba que el fin del mundo estaba por llegar. Bella se escabulló como pudo y se encontró en el Jardin del Rey en unos instantes.

Michael estaba esperandola con el ceño,levemente fruncido.

Era diesciseis años mayor que ella y Bella siempre le habia tenid cierto temor.Despues de todo ahora ella se daba cuenta de que iban a ser un matrimonio poco común y corriente. Habia sido arreglado por motivos politicos y diplomaticos; era un matrimonio por razones de estado.

-Su Alteza Real, quiere hablar conmigo.-dijo Michael cortesmente,pero con desaprovación en la voz.

Bella deseó que se le ocurriera algo mordaz o inteligente para decirle.

-Estas enfadado conmigo.-dijo, en cambio con una voz de nena y se maldijo por eso.

Le pareció percibir en él el esbozo de una sonrisa.En verdad,era muy apuesto, apesar de lo que dijera el teniente Cullen,a la luz de la luna lo volvia más atractivo.

-Pienso, solo en vuestra reputación.No es conveniente que nos vean solos.

Bella se apartó.En la noche de bodas cuando él se diera cuenta que no era virgen...

-Para ser una pareja comprometida,hemos pasado muy poco tiempo juntos en nuestra vida,pensé que deberiamos hablar y conocernos un poco mejor.

Él la miró por un momento antes de responder.

Él estaba de pie absolutamente rigido,con los hombros hechados para atras,cada pelo,cada medalla en su lugar,ninguna pelusa por ninguna parte. Bella recordó a Edward llegando del trabajo a casa,quitandose con rapidez el uniforme sudado no bien cruzaba la puerta del baño y le gritaba "Sirveme una cerveza,cariño"

-¿Bebes cerveza?.-preguntó Bella abruptamente.

Michael pareció sorprendido un segundo y luego trató de controlar una sonrisa.

-Sí,bebo cerveza.

-No lo sabia. Sé muy poco sobre ti y a veces me pregunto si seremos...compatibles. Quiero decir,vamos a vivir juntos y el matrimonio es, quiero decir, que he oido que es algo intimo...-Su voz se apagó de nuevo,sintiendose más tonta e infantil porque Michael seguia,rigido y tenso a su lado.

-Entiendo.-dijo él.

A ella no le gustó el tono presumido o quizá no le gustaba el modo en que la hacia sentirse.

-Lamento haberle hecho venir por un asunto tan trivial.-dijo luego en tono formal y se alejo de él.

-Bella.-llamó él con una voz que la hizo detenerse. Se plantó frente a ella.-Esos interrogantes son bastantes válidos.Antes de formular mi propuesta matrimonial al rey,pensé mucho en el tema.El matrimonio en verdad, es una empresa muy seria,pero tengo todos los motivos parar creer que seremos compatibles.Hemos sido educados de la misma forma, yo para ser rey y usted para ser reina.Conocemos a la misma gente,el protocolo de la monarquia. Creo que formaremos un matrimonio admirable.

Bella sintió que se le caian los hombros.

-Entiendo. Sí,creo que formaremos una pareja real admirable.-Se miró las manos.

-¿Hay algo más?

Estaba muy cerca de ella,pero no hizo ningun ademán de tocarla.

No habia otro modo de decirlo.

-¿Y que me dices de nosotros? ¿De mi como mujer? ¿Sientes algo por mi,aparte de que sea la reina?

La expresión de Michael no se modificó pero extendió los brazos y le puso una mano en la nuca y la atrajo hacia sí, besandola,con lo que solo podia definirse como un profundo deseo reprimido. Cuando se partó.Bella todavia tenia los ojos cerrados y los labios entreabiertos.

-Espero con ansiedad nuestra noche de bodas.-dijo él en un susurro y ella sintió el aliento sobre su cara.

La princesa abrió los ojos y se irguió.

-Me habia preguntado si seria asi.-se las arregló para decir finalmente.

Michael,sonrió ante esa expresion con gran calidez.

-Eres una mujer hermosa,joven y muy deseable.¿Como pudiste haber dudado que ansío hacerte el amor?.-dijo él tuteandola y estableciendo así un trato muy intimo.

-Supongo...que nunca pensé eso.- Una vez mas él se habia apartado y la comtemplaba fijamente.

-¿Ha ocurrido algo? ,.inquiró él suavemente.-Esta noche en la cena me pareciste muy distinta,como si estuvieras preocupara por algo.

El hecho que lo hubiera notado la hizo sonreir.Ella habia aceptado el compromiso sin darle la mayor importancia. Pero ahora era muy diferente.Ahora sabia lo que ocurria entre marido y mujer.

-En America.-dijo ,empezando hablar muy lentamente.-vi a los jovenes enamorados caminando tomados de la mano o besandose en los parques...Es un lugar maravilloso,uno tiene la sensacion de progreso de cambio.Nada se mantiene igual.No tienen la carga de siglos de tradicion; aceptan lo que es nuevo; en verda dbuscan lo nuevo.

-Los amantes en los parques no son nada nuevo.-dijo Michael,divertido y sonriendo.- Olvidé lo joven que eres.Nunca creí que te gustaría que te cortejara.Aceptaste mi propuesta de matrimonio aparentando no desear más que un apretón de manos y un anillo.¿Estaba equivocado?

-No,pero ocurrieron cosas en América...

-¿La vision de los enamorados te hizo pensar en cómo seria tener tu propio amante?

-Algo por el estilo.-murmuró ella; luego lo miró directamente.-Michael,quiero que nuestro matrimonio funcione.Necesito que funcione,Tiene que ser más que un matrimonio por Laconia.Soy una mujer y quiero ser amada por mi misma y no sólo por mi corona.

Michael pareció más divertido aún.

-Jamás me han pedido algo más fácil. ¿debo cortejarte?-le tomó la mano y le besó la palma.-¿Debo aparecer en vuestra puerta con una ramo de flores silvestres?¿Decirte al oido palabras de amor?

-Eso estaria bien para empezar.-dijo ella,observandolo besar su mano.

-Nos encontraremos al amanecer e iremos a cabalgar.

-¿Al amanecer?Mi agenda dice ue lo haré a las nueve.

-No la cumplas.-dijo él convincente.-Vendré apor ti al amanecer,pero ahora debo acompañarte de regreso al pario del caballo blanco.Nos verá menos gente si entramos allí.

-¿Me besarias de nuevo?.-Él miró las ventanas de palacio y pareció vacilar.-Por favor ,Michael.Necesito saber que nuestro matrimonio será bueno. Necesito olvidar...

Él le selló los labios con el dedo.

-Todos tenemos cosas que queremos olvidar.Te besaré mi amor, hasta que ya, no puedas soportarlo más.- Y la besó lenta y apasionadamente.

La soltó.

-¡Ahora vete!.-ordenó sonriendo.-Te veré por la mañana.

Ella empezó a moverse,pero él la tomó de la mano.

-Si necesitas que te bese para olvidar,mañana al mediodia estarás amnesica.- La liberó y corrió hasta el interior de palacio.

Lady Reneé estaba esperandola.

-¿Que ha dicho? ¿Lo ha adivinado? El estaba muy cerca de la princesa Bella,asi que puede haberse dado cuenta de que no era ella.Deben de haber compartido bromas de enamorados.

Esa mujer comenzaba a aburrir a Bella.

-Vaya a dormir.Ya no la necesito esta noche.

-Pero yo...

- ¡Vayase!.-repitió Bella.

-Sí,Su Alteza Real.-dijo Lady Reneé y se retiró.

Bella se quedó quieta,mientras sus doncellas la acomodaban para ir a dormir. Quizá su vida no se haria trizas porque no viviera con el teniente Cullen.Tal vez consiguiera olvidarlo y hacer su propia vida.Al dia siguiente le dedicaria toda su atencion al Conde Michael que a juzgar por sus besos,eso no seria extremadamente dificil.

Sin embargo,mientras dormia,su autocontrol se desvaneció y comenzó a recordar a Edward en la bañera,Edward probando el pollo frito preparado por ella y diciendole que habria sido una gran cocinera, a Edward acariciandole los pechos, a Edward poseyendola sin descanso,besandola,lamiendola....


2 comentarios:

  1. holaaa aquii estoyyyyy bella quiere olvidar a edwardd pero noi va a lograrlo primeroo por que va a volver a verlo yy otra parece que sus sueños giran alrededor de el jajajaj!!! bueno yo quiero que vuelvaa edwardddd no me gusta el conde michaelll yoo creo que igual cuando edwardd vuelva se va a poner celosoo si ve a bella con michael y eso va a estar buenoooo...je!!! bueno nos leemos en el proximo adiosss!!!!

    ResponderEliminar
  2. hoooooonooooo bella creo que ese tiene malas intenciones....!!!y edward???cuando...
    bexos

    ResponderEliminar

¡Hola! Ya sabes, un blog se alimenta de opiniones. ¿Me regalarías la tuya?