RETRATO EN SEPIA.
CAPITULO 9.
Edward.
Al morir mamá todo lo el amor que yo creí tener en mi interior se esfumó con ella.
Mi madre me amaba con locura y aún hoy recuerdo sus tiernas caricias y los halagos susurrados de sus labios perfectos.
“Eres maravilloso, Edward”
“Tan sensible como una flor”
“No dejes que nadie te corrompa Edward”
Palabras…que se fueron con la brisa de los años.
Carlisle no tardó en buscar otra mujer que calentara su cama . Abandonando todas las noches el hogar que fue de mamá y volviendo a horas intempestuosas.
Creo que la desaparición de mamá no marcó a fuego a papá como lo hizo conmigo. Su ausencia en mi alma era tal, que a veces me encontraba sudando frío y gritando su nombre, dentro de las sólidas paredes de mi habitación.
Pasaron varios años hasta que Carlisle encontró a la que creyó la mujer indicada para volver a casarse, y así lo hizo, pero vayamos por partes.
Esmerald tenía aquel tipo de belleza fría que te cortaba la respiración. A simple vista podía parecerse levemente a mamá, pero cuando contemplabas sus ojos te dabas cuenta inmediatamente que no había calor en ellos. Todo estaba cruel y majestuosamente calculado.
Me valoró como a un animal antes de acercarse a mí y rozar sus labios con mi mejilla. Apenas la miré, pero su perfume quedó adherido en mis fosas nasales, invadiéndolas de tal manera que no pude librarme de ella en varios días.
La visitas de Esmerald a nuestra casa fueron interrumpidas de golpe. Algo hubo de haber sucedido. Porque durante un leve espacio de tiempo nunca supe que es lo que la tuvo tan ocupada para olvidarse de papá.
Pero nada mas cierto de la realidad. Esmerald tejía la tela de araña para engatusar a Carlisle y enrollarlo bajo su seda…para engullirlo.
Ella tenía una hija, bastante más mayor que yo; Reneé. Pero al parecer daba mas problemas que otra cosa, por lo poco que pude escuchar….me preparé mentalmente para ver a aquella adolescente maleducada y fastidiosa cuando Esmerald nos invitó a pasar un fin de semana en la “ Fortaleza”, seguro que se burlaría de mi y bromearía en todo momento sobre el extraño cabello que poblaba mi cabeza; como su madre lo hacía.
Fue todo tan extraño que apenas lo recuerdo como real…
“La Fortaleza se erguía siniestra y gris sobre un dulce manto de rosas de todos los colores. Cada tipo de flor, estaba separada por piedrecitas , pudiendo ver a la perfección un amplio letrero donde se explicaba su procedencia y su significado.
Imaginé que debían de tener un jardinero fabuloso y los ojos de mamá aparecieron en mi mente, para que ella también pudiese ver tal maravilla. El olor inundaba mis fosas nasales y casi sonreí al bajar del coche y aspirar aquel bouquet de fragancias que me recordaba a mamá en toda su plenitud. Busqué la mirada de papá. Pero él tenía sus ojos en otro lado. Mas allá de las escaleras de la entrada. En Esmeral.
Detrás de ella, como una sombra , aparecía una figura oscura, con la cabeza baja y el cabello tapando su el rostro.
Caminamos hacia ellas y Esme sonrió a papá . Luego volvió sus ojos hacia mí y habló por encima de su hombro.
-Reneé, este es Carlisle y su hijo Edward. Espero que sepas comportarte si no ya sabes lo que te espera muchachita….corre ve a llevar a Edward a ese jardín tuyo, Carlisle me ha dicho que siente la misma inquietud que tú por esas florecitas….
Casi no le hice caso, pues mi mirada se centraba en aquellas piernas que comenzaban a sobresalir y aquel cuerpo que veía la luz del día….
Llegó hasta nosotras y saludó a papá con un beso en la mejilla y sus ojos volaron hacia mí, sonrió y me ofreció su mano. No dijo nada, tan solo caminamos hacia el jardín y nos envolvimos en aquella magia de fragancias y rosas.
No fué la última vez que visitamos “La Fortaleza”, y aunque la primera estaría grabada a fuego en mi retina y en mi corazón, las sucesivas fueron mucho mejores ya que mi relación afectiva con la hija de Esme fué estrechando lazos. Sonreía con ella y la amaba de la misma manera que un niño puede amar a una hermana mayor o a una madre. Pero también sentía celos porque sabía que aquel mediocre de Charles Swan la visitaba todas las noches, instándola una y otra vez a que huyera con él de aquella jaula de oro.
Papá y Esmerald se casaron y el mismo dia de su ceremonia oí como Charles susurraba a Reneé que se marchara con él, era la noche indicada….la casa estaba atestada de gente y nadie notaria su ausencia hasta la mañana siguiente….yo encerrado en mis celos de niño egoísta, le comuniqué todo a mi padre a escondidas y él hubo de hacer lo mismo a mi madrastra que encerró bajo llave a Reneé y no pudo huir con su amor.
Muchas veces me pregunté porque Reneé lloraba por las noches y gemía desconsolada mucho antes de que esto sucediese…hasta que lo supe, después de aquel encierro por parte de Esme….
Fue en las cocinas, yo era muy pequeño, pero lo recuerdo de una manera muy vivida, ya que sentí que se me helaba la sangre y se me secaba el corazón.
Mi edad nunca había sido un obstáculo para comprender las situaciones, supe desde un primer momento que mamá nos abandonaría pronto, los primeros síntomas de su enfermedad fueron un presagio de lo que iba a suceder y yo lo supe.
-La niña necesita a su madre.- dijeron con voz sigilosa.- ¿Cómo no puede entender la señora algo tan natural como eso? ¡Isabella necesita a su madre! Marie está enferma y no va a poder criarla…y Charles ama tanto a la madre como a su hija…
A la madre como a su hija….
¿Qué había querido decir Emeline con todo aquello?
Lo supe mientras lo espiaba una tarde.
Reneé y Charles siempre se encontraban en un claro de un bosque cercano y los seguí a una distancia prudente. Cogidos de la mano caminaron un largo trecho hasta que llegaron a una casa humilde donde se veía una anciana en la puerta con una niña correteando por la hierba intentado atrapar las alas de una mariposa que volaba alrededor de ella. Cuando la pareja se acercó lo suficiente para que la niña los viese corrió como una loca hacia ellos abrazandose a Reneé y tocándole el rostro; como si quisiera memorizarlo.
Estaba a una distancia óptima. Podía oir y ver todo a la perfección y el crepúsculo de la noche venidera me tapaba como un leve manto.
-¡Feliz cumpleaños mi amor!.- gritó Reneé abrazando a aquella pequeña y girándola sobre su cuerpo.
-Gracias mami.- contestó la niña; a la que no había podido ver bien, porque el cuerpo y la cabeza de Reneé lo impedían.
Pero la realidad me golpeó de una manera sólida, haciendo que cayera al suelo y gimiera al darme con una roca en la rodilla. Ellos se giraron y me vieron, pudiendo reconocer el terror en los ojos de Reneé y el odio en la mirada de Charles.
Negué con la cabeza…..yo…yo…no sabía que ellos eran un matrimonio y que tenían una hija…no lo sabía…si lo hubiera sabido no le hubiera dicho a Carlisle aquella noche que….
Mis ojos se velaron por las lágrimas, y el corazón se me destrozó al ver la mirada de pánico de la que había sido parte de mi vida en aquellos breves meses.
Corrieron hacia dentro de la casa y se encerraron dejándome solo ,con apenas suficiente sostenibilidad para andar. Sangraba y la noche estaba cerca.
Tuve un aplomo digno de un hombre, pues llegue a la puerta de “La Fortaleza” con la pierna arrastrando y casi desmayado por la pérdida de sangre. Nadie me preguntó que había pasado…nadie preguntó donde había ido, tan solo había silencio y oscuridad…..
….Pues sabia que Reneé no regresaría…no volvería a verla…jamás.
.
.
.
.
Pasaron los años rápidamente. Sumergido completamente en mis estudios, mis clases de hípica y de piano, no me alteró si quiera la noticia de que papá había muerto.
La noticia me llegó en una de las clases de biología marina. El director entró en la clase, susurró algo a la maestra Francine y me llamaron por mi nombre para encaminarme a la oficina del director.
-Nos duele enormemente darle esta noticia señor Masen. Pero su padre ha muerto.
Escuetas palabras que no llegaron a rasgar mi corazón, porque ya lo estaba….ya había perdido a las personas que realmente me importaban y Carlisle Masen no estaba entre ellos.
Me organizaron un pase de varios días a la fortaleza y asistí a los funerales por la muerte de mi padre con la mirada de Esme perdida en mis ojos. Fue cuando toda la algarabía de gente se esfumó cuando le urgió hablar conmigo de manera urgente.
-Lego todo lo mío en tí, Edward. Desde ahora serás un Cullen Masen .
Intenté no parecer asombrado; pero no pude evitarlo. Me iba a hacer heredero universal.
-¿Reneé?.- pregunté en un susurro.
Ella elevó ambas cejas y miró unos papeles alborotados encima del grueso escritorio de caoba.
-No está permitido su nombre, Edward. Ni si quiera su recuerdo. No oses, nunca jamás en nombrarla en mi presencia. En lo que se refiere a esa persona nunca existió para mí.
La odié con mucha más fuerza en ese mismo instante. Madre desnaturalizada. Hiena descarnada: Los adjetivos mas repugnantes y advenedizos tenían un nombre y era el de la mujer que se hallaba delante de mi, vestida de negro , con la mirada perdida en aquellos papeles de letra en negrita.
-Firma. Cuando seas mayor de edad, te diré lo que has de hacer con tu vida, y tendrás que hacer caso en todo lo que te diga…absolutamente en todo…
No me importó aquello como no me importaba nada. Me sentí mas cerca de Reneé de lo que había estado nunca, ya que llevaba el mismo peso sobre los hombros que ella cuando vivía aquí. No tener vida propia y ser un títere en manos de la tirana.
Pero los años pasaron como pasa todo y a mis quince años de edad comenzaba a tener un ligero esbozo de la realidad entre hombres y mujeres. Esme no dejaba que saliese como los demás chicos, pero había una chica de una casa cercana a la nuestra que no hacia mas que pavonearse cuando yo me hallaba cerca de ella. Tanya Denalí, era una chica voluptuosa que me invitó varias veces a probar sus labios y a gozar de la tibieza de su piel, y lo hice; claro que lo hice, pero no pude corresponder a aquel ardor como debiera…había algo en mí… algo incorrecto. Mi cuerpo no reaccionaba de manera normal delante de ella.
Sabia que el miembro del hombre se hinchaba; llenándolo de sangre; haciéndolo duro, largo y potente….
Jacob , el hermano de Tanya de mi misma edad ya había mantenido su primeras relaciones sexuales, pese a ser joven. Y las relataba haciendo que mi boca babease de hambre; sin tener ninguna reacción en mi miembro mas intimo. Me preocupé seriamente cuando tiempo después, una de las chicas de un bar de estudiantes me engatusó y me llevó a su habitación. Gracias a Dios siempre podía sacar a relucir que había sido culpa del alcohol…pero aquello no podía durar toda la vida.
Después de aquellos días y de la manera en que la abuela nos miraba a Tanya y a mí cuando estábamos entablando alguna conversación, me planteé seriamente la idea de que la abuela tuviese para mí un plan urdido metódicamente …
Pero de nuevo otra vuelta de tuerca…
Una situación que no creí que nunca jamás se presentaría ante mis ojos.
Una Cullen real, volvería a la Fortaleza. La hija de Reneé…de mi añorada y querida Reneé Cullen…. Una alegría nueva, pese a la tristeza de saber a mi segunda madre muerta.
Continuará.
Ahora sabremos un poco de la historia de Edward. A ver que les parece. El capi es corto pero es que mi nene esta enfermito con migrañas y debo estar mucho por él. Besos y millones de gracias por apoyarme.
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
martes, 7 de febrero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
hola Rosita me encantoo conocer la historia de edward fue muy interesante saber todo lo que le pasooo y sus pensamientos me re gustoo!!! besos y nos leemos!!
ResponderEliminarHola Rosita cariño ,me eencanto el capitulo siii estubo corto pero se entiende que el papel de madre es el primordial,espero tu bebe se mejore...Besos y abrazos,te quiero...
ResponderEliminarohhhhh mi pobre Edward, todo lo que paso, estoy muy ansiosa por que subas pronto el siguiente capitulo mi querida sister, he tenido algunas cosíllas pendientes por eso no he entrdo como siempre, pero ya estoy acá jajaja, te quiero y te dejo besotes y abrazos silmonianos, te leooooooooo
ResponderEliminar