sábado, 2 de junio de 2012

En La Boca Del León.

EN LA BOCA DEL LEÓN. Capitulo 8. Se siente como que estoy viviendo en la boca de un león, pero el león es un ángel. ………………………………………….. Bella Pov. Alice Cullen no me mira mientras conduce, es bastante obvio. Tiene que estar atenta a la carretera. Yo estoy sentada a su lado y miro a través de la ventanilla del auto. Es un buen auto. Al entrar he olido la piel de los sillones y me he dejado embrujar por el panel de control en el salpicadero, parece la cabina de un avión. Ha hablado un par de veces con su marido: Jasper Hale. Él es abogado. Lo he visto en un par de ocasiones, pero apenas he cruzado unas breves palabras con él, parece aún más tímido que yo. Su hermano también la ha llamado al celular, obsequiándome con una sonrisa cómplice y ajustando el manos libres para que yo también pudiese escucharlo. La voz penetrante de Edward ha hablado como si yo no estuviese allí y me he sentido extrañamente maleable cuando ha pronunciado mi nombre. “Isabella”… de manera ruda y cortante, parece que le fastidio bastante y eso me ha creado un solemne síntoma de defensa en lo que se refiere a él. Él trabaja de noche y se pasa los días durmiendo. Ha dejado instrucciones a Alice sobre mí, trazando y exponiendo un cuidadoso plan, para que apenas nos crucemos dentro del mismo espacio. Ese hombre no quiere conocerme, lo siento….lo veo claramente, yo solo soy un grano en el culo para él y no alcanzo a comprender porque quiere protegerme dentro de los muros de su hogar. Le pregunta a Alice por los niños y manda saludos antes de despedirse. Yo me he mantenido impasible, mirando el paisaje mientras Edward hablaba por el manos libres de Alice, he aprendido a mantener una mascara vacía en mi rostro, no soy trasparente…soy oscura y difusa. -Edward es un controlador insaciable-.Giro el rostro y la miro, ella sigue con la vista fija en la carretera. Su perfil es perfecto, toda ella lo es. Me maldigo interiormente por ser tan común y corriente- No se lo tomes en cuenta- termina de decirme. Ella respira profundamente, como si sintiera dolor y gira el rostro hacia mí. Sonríe. Yo también lo hago, pero me cuesta elevar las comisuras de mi boca y me doy de bruces contra mi oscura realidad. Estoy tan masacrada, que creo que mi alma se ha evaporado de mi cuerpo, no tengo corazón ni sentimientos…. Llegamos a una exclusiva parcela de terreno donde hay arboles frutales y varias casas adosadas a ambos lados de la carretera; por las fachadas y lo ostentoso de sus placas de correo, adivino que no tienen ni idea de lo que es una factura devuelta o dormir con la plancha enrollada con sabanas alrededor de los pies, cuando tienes frio. Ellos no se imaginan como viven “los del otro lado” ni tampoco les importa. El auto de Alice va ralentizando su marcha. Se eleva una gruesa puerta de metal y ella ubica el coche dentro de un gran garaje donde hay tres coches mas aparcados. Todos ellos son de alta gama, no tengo ni idea de sus marcas, pero estos coches son parecidos a los que llevan los futbolistas de clubs de élite. -Vamos-. Me dice volviendo a sonreír- Te enseñaré la que a partir de ahora será tu casa. Algo en mi se extiende como un veneno al decirme aquello, es algo que tiene que ver con mis sensaciones, con la voz de hombre que derrumba mis barreras, que excita mis sentidos. Voy a vivir con ese eco enronquecido que me vuelve una desconocida. Camino detrás de Alice Cullen con la mirada sobre el piso, es elegante. Nos adentramos dentro de un gran pasillo donde hay infinidad de luces pegadas al techo. Las paredes están revestidas de paneles de madera. Elevo el brazo y me dejo llevar por mis instintos ,acaricio la madera con un dedo mientras camino, cerrando los ojos e inspirando fuertemente. Un fuerte aroma masculino invade mis fosas nasales, debo de suponer que así es como huele él. Las mariposas campean a sus anchas en mi estómago, esto no puede ser bueno…no, no lo es. Ensancho las aletas de mi nariz para masticar el olor del macho dominante que a partir de ahora vivirá conmigo….siento un estremecimiento al pensar que en mis noches oscuras, él no estará para protegerme. Él tiene un trabajo a deshoras. Me pregunto en que trabaja, cual es el puesto que desempeña. -El comedor-. Dice Alice, haciendo un gesto con los brazos. Es grande y lujoso, pero también esta comido de mierda. Hay camisas tiradas encima de los sofás. El mueble lo invade dos dedos de polvo y hay bolas de pelusa en todo el parquet. -Es impresionante-. Digo en un susurro. Observo con atención todo a mi alrededor, deseosa de saber quien es mi guardián. Ardo en deseos de saber que apariencia tiene el hombre que con tan sólo su voz hace que me sienta en llamas. Focalizo un retrato encima de una gran chimenea de mármol de color verde agua…es el rostro de una mujer. Alice habla, pero no la escucho, estoy caminando hacia el retrato, como abducida por un dolor desgarrador en el pecho. ¿Qué me está pasando? Si…ella es una mujer de preciosos ojos azules. Ella es perfecta, su color de cabello es anaranjado. Un marco perfecto para un dulce rostro de mujer. La odio, no sé porque pero siento que quiero matarla. -Hum…Bella. Ya veo que no te ha pasado por alto la presencia de Elizabeth-. Giro el rostro con rapidez y me encuentro con la mirada penetrante de Alice sobre la foto de la mujer a la que he declarado la guerra. -¿Quién es ella?-. Mi voz surge tan fría, que me doy miedo a mi misma en ese momento. -Pregúntale a Edward-. Alice se gira y camina hacia las escaleras. Yo la imito, dándole una ultima mirada al retrato de la mujer que Edward ama. No me cabe duda que la ama-. Arriba están las tres habitaciones, la del centro es la de Edward. Me ha pedido que utilices cualquiera de las dos que quedan libres. Asiento con la cabeza mientras subimos. Paramos frente a la puerta del hombre y ella abre empujando, la desliza suavemente. -¡Dios!-. Puedo imaginar porque ha exclamado. Todo esta hecho un desastre. Hay camisas y corbatas tiradas por el suelo, el armario no está cerrado y puedo atisbar el desorden en él. La cama esta deshecha y sonrío mentalmente, quizás pegue la nariz en esa almohada y deje que mi cuerpo responda de manera primitiva, sobre esas sabanas… -No te preocupes-. Le digo- Yo estoy aquí para hacer que esto funcione. -Pero Bella… me siento tan avergonzada. Sé que Edward vive en un absoluto caos, pero no imaginaba que la cosa era tan grave. Sacudo la cabeza quitando importancia y ella sonríe, agradecida. -¿Qué habitación quieres?-. Pregunta. Las dos están cerca de la suya, me da igual… -Cualquiera-. Digo en un susurro. -Si admites un consejo, yo me decantaría por la del final del pasillo… -Está bien-. Digo. Ahí es donde me ubicaré. -Esto…Bella…- Alice parece nerviosa, se retuerce las manos y mira sus manoletinas que engullen mis pies-. Me gustaría acompañarte a renovar tu vestuario….ya que nada tienes. ¿No te importa? Niego con la cabeza. No he pensado en eso. No pienso en eso. En realidad no me importa. -No tengo dinero-. Digo en tono neutral -Bella-. Alice sonríe y agarra mis manos con ternura.- Edward te pagará un sueldo, no vas a estar aquí trabajando gratis. Me retiro dando dos pasos hacia atrás, deshaciéndome de su agarre. -Pero…yo, quiero pagar…no quiero vivir aquí de misericordias- relato, con tristeza. Ella avanza y vuelve a agarrar mis manos. -No te preocupes Bella. Aquí estarás a salvo, Edward cuidará de ti, él sabe como hacerlo. . . . . Alice se marcha con una sonrisa en su rostro y me deja allí. Me ha dado instrucciones sobre la alarma, debo de activarla cuando salga por la puerta principal y apagarla cuando llegue de la calle. Comprendo todo y ella se va tranquila. Es medio día y Edward no ha llegado, quizás esa noche ha librado y ese día puede vivir de manera normal, como el resto de los mortales. Aovillo mi cabello en un moño y camino hacia el salón. Recojo todas las camisas inhalándolas. Es un aroma dulce. Noto como empapo de nuevo aquellas castas braguitas y me estremezco, va a ser difícil vivir en la misma estancia que ese tipo de me abotarga los sentidos. El día trascurre y él no aparece. He comido algo preparado del frigorífico y he continuado con mis tareas. He limpiado todo el polvo del salón comedor, aspirado y fregado. La lavadora no para de funcionar y también he planchado varias camisas, ya secas. Me tienta la idea de meterme en su habitación, quiero tumbarme en esa cama y dedicarme a sentir como podría verme con él a mi lado…pero la ira estalla cuando deposito los ojos de nuevo en el retrato de la joven belleza que ostenta la repisa de la chimenea. Camino hacia mi habitación. Ya es entrada la noche, no tengo hambre. Quiero descansar y cierro la puerta tras de mi, quedándome sin respiración al ver el amplio cuarto. Arrastro mis pies hacia la cama y retiro las cobijas, ni si quiera me quito la ropa de todo el día…estoy cansada, no tengo hambre, pero si mucho sueño. Me abandono en los brazos de Morfeo, mañana quizás, conozca a Edward Cullen…pierdo la conciencia sintiendo el escozor en mis pezones, me arrasco y gimo antes de que el sueño me engulla. . . . El sol baña la habitación donde duermo. Elevo mis parpados, es un día precioso, doy un respingo y camino hacia el servicio que hay ubicado dentro de la propia habitación, me da la sensación que soy la cenicienta y estoy viviendo un sueño…no me falta de nada, puedo comer tres veces al día y dormir en una placentera cama. Miro mi imagen ante el espejo y sonrío, ya casi nada quedan de los hematomas. Me animo a tomar una ducha y pienso en mi vestimenta, no tengo mudas…no me importa. Aúllo de placer mentalmente cuando el agua recorre mi cuerpo, la cicatriz está ahí y duele, pero puedo ducharme con total normalidad. Mi nueva vida es un hecho y la vida de Jake esta comenzando la cuenta atrás. Me siento realmente animada, no me importa volver a ponerme la ropa del día anterior. Arrugo las braguitas en mis manos, no llevo nada en mis partes íntimas, no es la primera vez y creo que no será la ultima, un azote de deseo me recorre el bajo vientre. La imagen mental del hombre de voz ronca haciéndome el amor me devasta y gimo sin poder evitarlo. Abro la puerta y camino hacia las escaleras. Edward está en casa. Hay una chaqueta tendida en el sofá y una nota encima de la mesa, la puedo ver conforme voy bajando, voy hacia el papel y lo agarro. Me tiemblan las manos. Tiene una letra seductora, cierro los ojos y relamo mis labios, este hombre misterioso va acabar conmigo. Gracias por todo, Isabella. Pero hubiera preferido que descansases, tomate tu tiempo” E.M.Cullen. Doblo el papel y lo guardo dentro de mi sujetador, junto a mi pecho. El sonido del timbre de la puerta me hace tensarme..seria perfecto que fuese Alice, pero podría ser ella….podría ser la mujer que Edward ama. Apreto los botones de la alarma y deslizo la cadena de seguridad. -Nena….haz el favor de abrir-. La voz del hombre me da arcadas, pero doy por supuesto que es amigo de Edward y desengancho la cadena de seguridad. -¿Quién coño eres tú?-. La presencia y la voz de aquel hombre me da asco. No me gusta su mirada, no me gustan sus labios y me pregunto que tiene que ver con el hombre que me ha cobijado en su hogar. -Soy la asistenta-. Digo apenas sin mirarlo. Él me evalúa con la mirada de arriba abajo. Me abrazo a mi misma, no me gusta que me miren así, lo hace como si estuviera tratando de ver un material de compra. Sonríe y enseña unos colmillos de depredador que hace que se me ericen los cabellos de la nuca. -¿Está Edward?-. pregunta esta vez mas amable. -El señor esta durmiendo-. Respondo. El hombre rubio se ríe echando su cabeza hacia atrás y traspasa el umbral de la puerta, echándome hacia un lado, tocándome con sus asquerosas manos blancas. Me giro y veo hacia donde camina. Va hacia las escaleras. -No te molestes-. Dice sin mirarme-. Sé donde descansa “El León” Miro como desaparece…”El León”; ese hombre ha llamado asi a Edward… Adelanto del próximo capitulo. -Edward…supongo que no habrás venido solo…-. La voz de Alice me hace cagarme en mis putos muertos. -Supones bien. Estoy trabajando y lo sabes-. Enuncio de manera severa. -Nos marcharemos ahora mismo de aquí, no quiero que Jasper y Bella te vean con esa tipa…podría ser tu madre… -No es mi madre, es la que paga los costes de muchas de mis casas de acogida…¿Qué has dicho? ¿Isabella está aquí con vosotros?-. No puedo evitar la curiosidad de ver a mi “protegida”. -Siempre está metida en la guarida-. Alice eleva una ceja al mencionar aquella palabra tan adecuada para mi hogar-. He pensado que le iría bien conocer gente y socializar. Estamos con Lucien-. Alice sonrie de manera demoniaca, allí hay gato encerrado, Lucien Carmichael es un seductor-. Déjame decirte que se ha quedado prendado de nuestra Bella. -De “tu Bella”. Para mí es Isabella Swan, Alice-. Objeto con el ceño fruncido. -Está bien-.sonrie-. Que te vaya bien con “la abuela”, Edward. Alice se engancha a mi cuello e impacta sus labios sobre mis mejillas fuertemente. La veo marcharse y dirijo la mirada hacia la señora D. Esta tensa y mira la botella de champage con burla. Quizás no es lo suficientemente costosa. Me giro para ir en su dirección, pero una figura impacta en mi pecho, casi cae, pero soy lo suficiente galante como para aferrarla fuertemente en mis brazos. Es una mujer, su melena es preciosa y su cintura pequeña, casi puedo rodearla con mis manos. Ella eleva el rostro y mi yo interior ruge. Ella es perfecta…. Siento que me inflamo de tal manera que por unos momentos olvido a la señora D….

4 comentarios:

  1. POR FIN QUERIDA ROSITAAAA, DIGO POR FIN LA CONOCEEE Y MIRA NADA MAS LO QUE PROVOCA JAJA, EL INTERIOR DE EDWARD RUGE Y SE INFLAMA DE TAL MANERA QUE OLVIDA A LA SRA D, YO DIRIA COMO ALICE A LA ABUELAAAA JAJA
    QUE PENSARA BELLA DE EDWARD CUANDO SEPA A QUE SE DEDICA??'
    ME ENCANTA QUE BELLA MOJA SUS CASTAS BRAGUITAS CON SOLO ESCUCHAR LA VOZ DE EDWARD Y QUE SE LO IMAGINA CON ELLA JAJA HERMOSAAAAAA!!! ESPERO QUE PRONTO NOS REGALES OTRO MAS DE EN LA BOCA DEL LEON, Y TE DEJO COMO SIEMPRE MIS BESOTES Y ABRAZOS SILMONIANOOOSSSS TE QUIEROOOO ROSITAAAAA!!!!

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  2. ahhhhhhhhhhhhhhhhhh Rosittaaaa se vienee el gran encuentroooo...me encanto el capii!! estoy ansiosa por leer el que le sigue!!! yy uff bella jjaja yaa le esta gustandoo edward y todaviaa no se conocen...yy mmm edward ya se pusoo medioo celosoo cuando alice le dijo que el tal lucien estaba con bella jee...!! y como dijo Silmo edward se olvido de la señora D... jajaja!!! me encantoooooo!!

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  3. OMG menudo adelanto y un fantastico encuentro se avecina,te adoro mujer eres fantastica ,cada vez nos dejas con ganas de masssssssssss...Besos y abrazos...

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  4. Hola ahh el mejor momento se aproxima ya quiero ver su reacción que bienisisisimoooi espero el próximo ansiosa te mando besos

    Bye XD
    Florima

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