miércoles, 28 de marzo de 2012

En La Boca Del León.

En La Boca Del León.


Capitulo 4
Lágrimas en el cielo.



Edward Pov.


-Un café, gracias.
La camarera sonrió antes de ir en busca de mi comanda. Su respingón culito se movía con gracia y giré levemente el rostro hacia aquella minúscula falda que no dejaba nada a la imaginación.
Miré a ambos lados de aquella cafetería de mala muerte y maldije entre dientes. Era lo único bueno y cubierto que había podido encontrar en los alrededores. ¿Pero a quien se le ocurre acompañar a mi hermana de compras el dia que se habia declarado como “ El segundo diluvio Universal”?
Nervioso, repiqueteé los dedos encima de la hosca y destartalada mesa de pvc, esperando que Alice hiciera acto de presencia en cualquier momento.
La camarera lo hizo antes que ella y solapadamente dejó una notita entre mis dedos antes de marcharse.
“Jane: 555-43-56-56”
Reí sin dejar de observar aquella burla y miré hacia la rubia con aquel culo redondito que asomaba la cabeza, por encima de la barra de la cafetería. De manera mecánica, negué con la cabeza y rompí serenamente el papelito en mil trocitos. Ví como su rostro cambiaba por varios matices de rojo y luego se marchó accidentadamente, perdiéndola de vista.
Alice llegó con el cabello mojado y el semblante serio. En sus manos se divisaban más de una docena de bolsas y me levanté rápidamente para ir en su ayuda, sonriéndome agradecida, casi en el acto.
-Gracias hermanito.- susurró , mirándose las manos llenas de roces por las asas de las bolsas.
-Creo que te has excedido, como siempre. Paul no necesita tantos juguetes para ser un niño feliz….
Ella negó y se sentó a mi lado, paseándose las palmas de las manos por las mejillas, totalmente mojadas.
-Paul es feliz, pero si lo hago para mí. ¿Cómo no voy a hacerlo por mi hijo pequeño? Jared tuvo lo mismo y no te quejaste, Edward.
-No es lo mismo, Jared es diferente. Su condición es totalmente contraria. Paul está demasiado consentido por Jasper…
Mi hermana suspiró y jugó con los puños de su camisa.
-No podemos juzgarlo por hacerlo, Edward. Le recuerda demasiado a Seth…
Miré a mi hermana con intensidad, ella agarró mi mano y la apretó un momento, como si pudiese leer mis pensamientos, apartándola rápidamente. Rebuscó en su bolso y sacó el celular, marcando rápidamente y dirigiéndolo a su oído. Esperó y colgó con una expresión cejijunta.
-¿Quién no quiere saber nada de ti, Alice Cullen?
Me miró hecha una fúria y su rostro se acercó al mío, como si compartiéramos un sucio secreto.
-Es Bella.
Fruncí el ceño, y apreté los labios.
-¿Quién es Bella?- pregunté.
-¡Edward!.- alzó las manos, muy cómica y me carcajeé, como solo podía conseguir ella, que lo hiciese.- Bella es Bella. Isabella Swan. La chica que me ayuda en casa.
-Hum.- dije completamente indiferente.- ¿Le has dado las llaves? Ayer hablé con ella y..
-Esta mañana no ha ido a trabajar. Estoy preocupada, Edward. Bella normalmente no falla en el trabajo, piensa que si no hace su trabajo diariamente, no cobra.
Comencé a beber aquel café repugnante y casi vomito cuando la primera gota tocó mis labios, mi paladar no estaba hecho para cafeterías de mala muerte. Miré a mi alrededor y volví a ver a la rubita del culo respingón, miraba a Alice, supongo que supondría, que ella, era mi pareja. Reí en silencio y mi hermana me asestó un codazo, haciendo que el café se estrellara contra mi camisa de 350 dólares.
-¡Alice, joder!.- mascullé, soltando lo que había quedado de la taza de café en la destartalada mesa.
-¡Te estoy hablando, jodido de mierda! ¡Seguro que andas pensando en tus….!.- cerró los ojos fuertemente y se pasó una mano por la frente con gesto preocupado.- No contesta, le ha debido pasar algo. Lo sé.
-¿A quién le ha debido pasar algo?
-¡A Bella!
-Llama a los hospitales…ve a su casa..quizás….
No me dio tiempo a decir nada mas, ella se elevó de la silla , haciéndome un gesto con la mano. Caminé con las bolsas hacia la barra y dejé un billete de un dólar. No esperé la vuelta y seguí la figura de mi hermana que volvió a emborronarse por culpa de la maldita lluvia.
Llovía a cantaros y corrimos hacia el parking donde había guardado el coche. Una vez allí, abrí el maletero y ella se metió dentro del auto, encendiendo un cigarrillo.
-No me gusta que se fume en el coche, Alice.- espeté, al apretar el cinturón de seguridad en el botón de sellado.
- Y a mí, no me gusta tener un hermano gigoló y lo tengo.- sentenció ella, tajante.
La miré iracundo y apreté el acelerador, haciendo que se empotrara con el respaldo del sillón con fuerza. Reí entre dientes y salí del parking, esperando órdenes.
-¿Y bien? ¿Dónde vive Isabella Swan?
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Miré el reloj por enésima vez. No había dormido lo suficiente y probablemente hoy ya no lo haría. Estaba metido en un monumental atasco en la Avenida principal de Liberty, la lluvia no dejaba ver más allá de unos metros y Alice ya había dado órdenes para que Paul y Jared, se quedaran en el colegio por dos o tres horas más.
Hastiado dí un golpe al volante y siseé.
-Lo siento, Edward. No debí meterte en mis asuntos. – La vocecita me mi hermana me hizo sentir culpable. La verdad es que Alice era una buena samaritana y dudaba si aquella Isabella Swan, no le había cogido el número y se aprovechaba de ella, por ser tan bondadosa.
Agarré su cabecita y la atraje hasta mi pecho, abrazándola.
-No te preocupes, enana. Hoy por ti, mañana por mí.
-Creo que el marido de Bella, la maltrata. – aquella declaración, hizo que se paralizara mi corazón y busqué el rostro de mi hermana con ansias.
-¿Qué?.- pregunté, recordando lo que debía de olvidar.
-Le quita el poco dinero que ella gana, la maltrata; Edward…
-¿Le has prestado tu ayuda? Hay casas de acogida…ella debe saber…
Mi hermana negó con la cabeza y suspiró.
-Es terca como una mula, hace dos días me presenté en la puerta de su apartamento y no me abrió . Le dejé una nota y el celular nuevo para tenerla localizada…
-Yo pude hablar con ella…
-Pero ahora no responde.- susurró Alice.- Algo me dice que algo ha pasado….algo que no es bueno, Edward.
Alice se deslizó de mis brazos y los coches que rodaban delante de mí, comenzaron a caminar. Con la mente nublada por los recuerdos, me dispuse a correr…
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-Para, este es el edificio de apartamentos.- Alice se desabrochó el cinturón de seguridad, rápidamente y abrió la puerta del volvo como si le quemaran las manos. La ví correr hacia la portería y saltar con nerviosismo mientras esperaba. Una señora mayor y gorda, abrió la puerta en ese momento y con un gesto serio negó con la cabeza. Alice se llevó las manos a la boca y se encogió sobre ella misma. No pude mantenerme por más tiempo fuera de todo y salí en busca de mi hermana, para saber que había ocurrido con aquella mujer.
-¿Quién es usted?.- la mujer regordeta, me miró de arriba abajo y sostuve a mi hermana que lloriqueaba , contra mi pecho.
-Edward Cullen.- espeté serio.
--¿Usted también es amigo de Bella?.- preguntó aquella mujer que nos evaluaba incesantemente con la mirada.
-Ella trabaja para mi hermana.- expliqué, algo cabreado ya.
La mujer suspiró con sentimiento y nos cedió el paso. Subimos con ella , los estrechos escalones y dimos a parar con una puerta abierta, con la cerradura destrozada.
-Tuve que llamar a la policía. Bella nunca duerme con las persianas abiertas. – la mujer comenzó a gemir, mientras hablaba.- Ese maldito, ha estado a punto de perforarle un pulmón con las costillas…pero ahora se pasará un buen tiempo en la cárcel…a ver si así aprende.
-¿Bella…está?
La mujer, palmeó a Alice en el hombro y suspiró, sacando un pañuelito de su bata de casa, roída o descosida por los años; paseándolo por sus húmedos ojos , demasiados maquillados.
-Está en el hospital, tiene para una buena temporada; pero la asistenta social le ha prometido meterla en un programa especial y buscarle un hogar para que comience de nuevo….aunque ella es cabezona…no quiere tener una nueva identidad. No quiere perder lo único verdadero que le queda; Su nombre.
Miré a Alice y ella sonrió esperanzada.
-¿En que hospital está ingresada?.- preguntó mi hermana con la esperanza brillándole en sus hermosos ojos azules.
-En el Medical.- respondió la mujer, sin dejar de observarme.
Me giré para ofrecer mi mano cortésmente a la señora y le obsequié con la mejor de mis sonrisas.
-Señora, ha sido usted muy amable.- sonreí, mas ladeadamente y juro que pude oír como mojaba sus bragas de cuello alto.

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Mucho antes de llegar a la puerta de urgencias del Medical, mi celular había pitado una mínima de diez veces. Cada vez que saltaba el buzón de voz , el puto móbil me recordaba que había recibido una llamada y Alice me miraba como si quisiera arrancarme los huevos.
¿Qué? ¡Era mi trabajo! No es como si dejando aquello me fuera a morir de hambre, ni muchísimo menos, pero lo prefería a ser la sombra de mi padre.
Farfullando entre dientes, apagué el móbil antes de dejar a mi desconsolada hermana en la puerta de urgencias y bajar al parking con el coche.
Una vez allí, encendí el celular y llamé a La Mansión.
-Edward.- dije, sin esperar a que la otra persona de la línea telefónica preguntara.
-¿Dónde te metes “León”?.- El jodido James, al teléfono…Victoria tedría una visita importante.
-James.
-Mi hermanita ha intentado localizarte con tiempo, pero ya que se echa el tiempo encima… te daré yo mismo la información.
-Escupe.-siseé.
-Te marchas. ¡Gastos pagados, “León”! Una semana entera a la isla de San Mauricio. Algún dia tienes que contarme ese secreto tuyo…
-Follar; James. Tan simple como eso.- inspiré hondo, saliendo del coche y caminando hacia planta.- ¿Quién es?
-La ultima vieja que te beneficiaste. Acaba de ingresar veinticinco mil dólares. Victoria ha salido a celebrarlo con una de sus “amigas”. Tú, prepara tus cosas y ven a la Mansión, cuanto antes.
-Dame una hora.- supliqué, sin saber muy bien porqué.
-Imposible. Te quiero aquí en veinte minutos como mucho, me importa una jodida mierda si estás en la otra punta del estado…”León”; dime que estas en Manhattan.
Podría decirle que no, pero me fue imposible hacerlo.
-Estoy en el Medical. – objeté., paseando por los blancos pasillos del hospital, hasta llegar a el mostrador atestado, de urgencias. Vislumbré a Alice con el rostro compungido hablando con una enfermera y quise tirar el teléfono y mandar a James a la mierda; pero no lo hice. Adoraba follar y adoraba tener la polla metida entre aquellas tetas toda una jodida semana.
-Media hora, James. Voy a despedirá la persona que he venido a acompañar.
-¿Problemas “León”?.- su voz, pareció esta vez mas seria y preocupada.
-Problemas, pero no míos. Hasta ahora, James.
Colgué y me anuncié a Alice, con firme presión de mis dedos alrededor de su cintura.
-¿Qué te han dicho?.- pregunté.
-Está ingresada, consciente; pero sin seguro, Edward. No la pueden tener aquí por más tiempo….yo, voy a llamar a Jasper.
-¿De cuánto estamos hablando?.- pregunté, sin ninguna emoción en los ojos.
-No lo sé. Edward…
Saqué mi tarjeta y la dispuse en su mano.
-Todo lo que haga falta, Alice y ni una palabra a nadie…a nadie…
Me giré en redondo y desanduve de nuevo mis pasos, en dirección al parking.
Continuará…

4 comentarios:

  1. Hola Rositaa!!!!! ahhh estoy super ansiosaaa esperando que se conozcann jee ..peroo buenoo ya llegaraa me encanto el capiii!! yy bueno menos mal que se enteraron de lo que le paso a bella y alice seguro que querra ayudarlaa...!!yyyy edward se va una semanaaaaaaaaaaa ahhhhhhhhhhh!!!!! jee!!!! haber que pasaa...!!!! me re gustooooo...adioss Rosita! que tengas una buena semana!! besos te quierooo!!!!

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  2. Rositaaaaa me tienes amarrada a esta historia, por favor regalanos otro capitulo pronto y espero que en ese me expliques porque mi adorado Edward se dedica a lo que pienso que se dedica, y que les ha pasado a esos hermanos para que ambos estén en sintonía para ayudar a mujeres como mi pobre Bella de esta historia, espero con ansia lo que desees subir pero por ahí que se te escape un rato para subir otro capitulo de esta historia jjaaja soy muy pedicheeeee te quieroooo por consentirnos tanto te mando besotes y abrazos silmonianoooossss y emmetianoooss por esta casi nueva historiaaaaa te leoooooo!!!

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  3. dios menos mal esta Alice con ella y pobre Bella espero ese Jacob se pudra en la carcel,me encantoooooooo,eres fascinante Rosita....

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  4. Hola rosi woww me encanta la historia ya quiero saber mas de lo Que paso con Elizabeth y yaaaa quiero que se conoscan te felicitoooo me encanta pobre bella Como sufre con see idiota de
    Jacob lo detesto, espero que pronto se encuentren ya quiero ver la reaccion de Los dos te mando muchos besos

    Bye XD
    florima

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