Capitulo 3
Rota.
Bella Pov.
El frío se habia calado con una espesura mortal en mis huesos y ya hacía bastante rato que habian comenzado a castañear mis dientes. Entre abrí los ojos, buscando entre los telajes de mi habitación algun abrigo que ponerme y en ese mismo momento escuché como se oía la Puerta de la calle. Jacob, regresaba.
Mi respiración comenzó a volverse erràtica e intenté buscar una posición creíble, encima de aquel colchón de mala muerte y respirar lo mas serenamente posible, aún sin cubrirme.
Olí su pestilencia cuando abríó la puerta; apenas una rendija, pero fué suficiente para que el hedor llegara a mis fosas nasales y me dieran ganas de vomitar.
Sus pasos...Oh, Dios mío...estaba acercándose...
Su mano encallecida amasando mis nalgas ...
Y el colchón hundiendose a mi lado...
-Bella....
Su voz gangosa, y grave me dió claras referencias de lo que esperaba de mí, aquella noche.
Mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y casi no pude contener el sollozo que escapó de mis labios.
-No llores....antes te gustaba.- oí el cinturón caer al suelo y la cremallera de su pantalon bajarse....todo lo demas fué una pesadilla.
Una pesadilla que terminaba de la misma manera todas las malditas noches. Cruzándome la cara de un tortazo o mordiéndome en uno de los muslos o en los brazos.... Cuando por fin me veía llorar de auténtico de dolor y la sangre aparecía, me dejaba tranquila y se marchaba, dando fin a aquella pesadilla sin retorno.
Pero aquella noche había sido excesivamente cruel y me había reventado el labio de un golpe, al gritarme que era una frígida...
Excesivamente cruel al penetrarme con aquel utensilio el ano, hasta hacerme gritar como una condenada, por el dolor....
Poniendo fin a la tortura a la que me tenia degradada. Jacob se excitaba con la visión de la sangre que me inflingia al hacerme daño ; sólo así lograba eyacular. “Es nuestro pequeño secreto”, me decía la mayoria de las veces.
Temblorosa, desnuda y sin fuerzas con las que moverme, me abracé a mí misma e intenté dormir...
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-¿Bella?
A lo lejos podía escuchar mi nombre, estaba perdida en un sueño hermoso. La claridad de la luz que apuntaba hacia mis ojos me hizo abrirlos. Me levanté algo psicótica, no tenia ni idea de la hora que podia ser.
Corrí hacia la puerta y el dolor me hizo disminuir el paso. Me dolían todas las articulaciones del cuerpo, pero sobre todo, el trasero y el labio.
-¡Bella!
Aquella voz...
Me escabullí dentro del lavabo y recé para que se marchara. ¿Como habia averiguado dónde vivia? Totalmente desnuda y mirando mis muslos con las pruebas de los maltratos de Jacob, me resbalé hasta el suelo y me puse a llorar. ¡Alice Cullen, no tenía derecho a estar allí!
Con los ojos cerrados y contando mentalmente, intenté que las voces no me traladaran la cabeza..
-Perdone. ¿A quién busca?.- La metomentodo de la senyora Cope había salido de su madriguera al ver a la opulenta señora que se molestava en picar a mi puerta. Como si lo viera....
-Hem....busco a Bella, Bella Swan.
Se hizo el silencio...pero la vieja bruja no tardó en romperlo.
-Oh, si…esa niña…es una pena que ande viviendo con semejante desalmado…¿no ha visto como se le amontonan las cartas del banco en el buzón? Me han dicho que él se lo gasta todo en bebida y mujeres de la vida…usted, ya sabe….y lo peor es que ella cada vez esta mas desmejorada, no parece ni la sombra de lo que era…siempre ha sido delgadita, pero ahora…¿Usted es?
-Una amiga.
Estaba paralizada por el horror y por el miedo…probablemente, después de toda aquella información, la mujer a la que le debía el poco dinero que ganaba me mandaría a hacer gárgaras….
-Probablemente se haya ido a trabajar…trabaja mucho. ¿Sabe? Para una mujer ricachona del barrio rico….
-Ya. Estoy enterada, gracias. Mire, cuando ella vuelva puede darle esta nota y éste paquete por favor. Se lo agradecería inmensamente.
Pude oír a la señora Cope reír.
-Por supuesto, querida.
Oí los tacones de Alice Cullen alejarse y por ende, los arrastrados pies de la señora Cope, me alcé levemente y me miré al espejo del baño…desde luego que era ni la sombra de mi misma… parecía haber salido de un campo de concentración Nazi…
Las maquinillas de afeitar de Jacob, me llamaban y las agarré entre mis manos valorando el salir de aquella vida de pesadilla que me envolvía. ¿Qué perdía? Sin duda todo serían beneficios, porque ya no habría más dolor, ni sufrimiento, todo se convertiría en nada y yo volaría a un lugar mucho mejor del que me encontraba.
Las lancé como si quemaran y enterré mi rostro entre mis manos. No había razón para escapar de una vida…por muy mal que ésta me tratase…no había razón para la nada, aunque toda mi existencia se centraran en dolor.
Llené la bañera, sin tener cuidado en calentar agua y me sumergí en ella, viendo como ésta se iba tiñendo poco a poco de rosa…Jacob me había rasgado lo suficiente como para sangrar a ratos durante toda la noche. El colchón ya me había advertido de aquello al levantarme, pero mis prioridades era esconderme de la persona que llamaba a mi puerta y no había deparado en mis heridas lo suficiente.
El baño con agua fría me hizo tanto bien como mal, ya que a mitad de mañana, ya había comenzado a estornudar y moquear como una posesa. Encendí una pequeña radio a pilas y abrí las cortinas del comedor. Cinco minutos más tarde, ya tenía a la señora Cope llamando a la puerta de mi casa.
Al abrir la puerta ella me analizó lentamente y abrió los ojos sorprendida al ver mi labio partido.
-Eh…hola cariño. ¿Qué tal?
- Buenos dias señora Cope. ¿Qué desea?
- ¿No oíste como llamaban a tu puerta esta mañana?
Negué con la cabeza y ella asintió. Pude ver con claridad como los ojos se le empañaban. Aquella mujer, pese a que era una metomentodo tenía sentimientos y en aquellos momentos, sentía un hondísimo penar por mi persona.
-Una chica de unos veintitantos. Me dió esto para ti.- Sus manos me ofrecieron una pequeña caja de cartón y un sobre.- Parecía preocupada por ti, Bella.
-Gracias señora Cope.- Cerraba la puerta, pero ella lo impidió con su mano regordeta y firme.
-Bella, niña….si necesitas ayuda, cualquiera que sea, puedes venir sin temer nada. Sé que crees que soy una chismosa y puede que lo sea, pero se me parte el corazón ver como estas malgastando tu vida con ese hombre. No es vida pequeña…si necesitas cualquier cosa…ya sabes.
La miré con gesto serio y me morí el labio inferior. La señora Cope era una buena mujer; sin duda…pero yo nunca le pediría ayuda a ella….nunca.
Cerré la puerta lentamente y me senté en una de las pocas sillas en las que uno podía hacerlo; ya que Jake las tenía todas inservibles.
Enredé los dedos en la pequeña caja y al abrirla un pequeño celular apareció ante mí.
Era de aquellos móbiles de última generación que llevaban incluso internet. Lo aparté de inmediato y me dispuse a abrir el sobre. Dentro, había una cuartilla impresa por letra exquisita. Desplegué la misiva y me dispuse a leer.
Bella, por favor acepta el móbil. Sé que no tienes línea telefónica y que apenas puedes permitirte comer…Eres lo suficiente orgullosa como para no haberme dicho nada y mandé a mi esposo que supiera de ti….para un abogado es fácil tener acceso a según que tipo de información. Sé que no quieres nada a cambio de nada y por eso, te ruego que me llames.
Edward necesita una persona fiel y digna, que entre en su casa sin hacer preguntas. ¿Te interesaría vivir algo mejor?
Hay una casa de acogida, para mujeres maltratadas….Bella, por favor. Llámame.
Alice Cullen.
Hice un ovillo la carta y la lancé a la basura.
El teléfono, en un increíble tono ciruela comenzó a sonar y rápidamente prendí el botón color verde para contestar…no necesitaba que Jake se despertara y comenzara a hacer preguntas.
.¿Isabella? ¿IsabellaSwan?
Parpadeé un par de veces y carraspeé algo nerviosa. No conocía aquella voz, pero sin duda era la voz más hermosa que había oído en mi vida. Una voz de hombre; ronca y sensual.
-¿Quién es usted?.- pregunté yo, con la voz monocorde que me caracterizaba.
-Edward Cullen.
Me pasé una mano por la frente y caminé lo más lejos posible del dormitorio de Jake. Una vez en la cocina, cogí un lápiz ,apenas sin punta y un trozo de papel de periódico.
-Si, soy Isabella.
-La he llamado varias veces. Pensaba que mi hermana me había proporcionado el número equivocado de su línea.
-Hem…no…es que….
-La verdad, no me importa, no se preocupe. ¿Lo ha decidido ya? ¿Está dispuesta a hacerse cargo de la limpieza de mi casa?
Tragué fuertemente.
-Si.
-Estupendo.- el sujeto expiró, probablemente estuviese fumando mientras hablaba conmigo.- Las llaves se las dará mi hermana mañana. ¿Es mañana cuando va a su casa, no?
-Si, señor Cullen.
- Bien. ¿Tiene bolígrafo y papel, a mano?
-Si.
-El número 17 de Montgomery Avd. Cuando llegue la alarma se activará. La clave la encontrará escrita encima de la mesita del recibidor, tiene 45 segundos para apretar los números correspondientes, si no la policía estará en casa a los breves minutos.
-No se preocupe señor Cullen.- intenté parecer segura de mi misma.
- Usted misma, no se asuste. Está todo hecho un desastre. Lavadoras, limpieza a fondo, planchar…haga las horas que usted vea y los días que desee. Pero eso sí, debo de saber los días puntuales.
-Lunes, martes, jueves y sábado. ¿Está bien a si señor Cullen?
-¡Perfecto!.- parecía aliviado. Pero sin duda yo lo estaba mucho más.- Los honorarios. ¿Veinte dólares la hora, le parece bien?
Me quedé muda unos instantes. ¡veinte dólares la hora! ¿A ese hombre le regalaban el dinero?
Me mantuve todo lo firme que pude, aunque me temblaban las manos.
-Veinte dólares está más que bien, señor Cullen.
-Perfecto. ¿Cómo prefiere que le pague en talón o al contado?
-Mmmmm… como usted prefiera señor Cullen, como le sea más fácil.
-Mi vida es fácil, Isabella. Seguro que la suya no lo es tanto. Dígame, como quiere que le pague.
- Al contado.
- ¿Ha visto? Siendo sinceros, perdemos menos tiempo. Me iré comunicando con usted mediantes post- ing y llamadas a esta línea. Un placer Isabella.
- Igualmente, gracias señor Cullen.
La línea no emitió ningún sonido. Y supuse que el hombre había colgado.
¡Veinte dólares la hora!
Unos pasos detrás de mí me hicieron volverme toda de una vez. Jacob estaba allí, mirando el móbil que yacía entre mis manos y apretando la mandíbula como si fuera a explotar de un momento a otro.
-Dijiste que no había dinero maldita…¡Y tú tienes un puto móbil nuevo!.- Se abalanzó sobre mí y me tiró al suelo con fuerza, golpeándome la ceja con la esquina de la mesa de centro.- ¡dame ese puto juguete que te has comprado! ¡Lo venderé y sacaré algo de dinero para mí!.
Me lo arrebató de las manos y elevó su pierna , estrellándola contra mis costillas. Oí un grito desesperado y en mi inconsciéncia me dí cuenta que había sido yo, la que lo había emitido.
Encogida y con la sangre dificultándome la visión, oí como Jake abría la puerta con el móbil que me había regalado Alice Cullen.
Continuará…
…….
Me diran que les pareció?
Gracias hermanas. Besos!
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
holaaaaa Rositaa ahh por diossss malditoo jacobb de lo peorrr ahhhh lo odioo pobree bella ..ahhh solo espero que laguienn la ayude a salir de estoo alicee o nosee cuando se conozcaa conn edward tal vezz el podria ayudarlaa pero buenoo igual bella no va a contar nadaa seguro de jacob ...uffff ya quieroo que se conozcann edward y bellaa ...yy jacobb quieroo que desaparezcaa que malditooo...alice igual ya se dio cuentaaa..!!!!solo espero que bella este bien con la ultima paliza que le dioo jacob me encantaa esta historiaaaa....! besos!!!!!!
ResponderEliminardios como odio a este Jacob el muy cabron se aprovecha de Bella ,espero que ella se aleje pronto de el...Me encanto ,gracias cariño....Besitos y abrazos...
ResponderEliminarROSITA, SI ANTES NO QUERIA AL PERRO..... AHORA MENOS MIRA QUE MANERA DE PRESENTARNOS AL PERSONAJE, AL PUNTO QUE NO LO QUEREMOS, ES UNA HISTORIA GENIAL, YA ME ENGANCHE A ESTA TAMBIEN JAJAJA NO PODIA SER DE OTRA MANERA JAJA TE DEJO BESOTES Y ABRAZOS SILMONIANOOOOSSSS CHAOOOOOOOO
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