viernes, 10 de febrero de 2012

My Black Rose

MY BLACK ROSE.


Avanzó hacia mí y tendió su mano.
-Edward Masen, Bella. ¿Puedo llamarte Bella?.- Tragué la saliva que se estaba agolpando en mi boca,…Dios santo estaba salivando de pura hambre…de puro deseo. Él volvió a sonreir, esta vez mas sensualmente y envolvió su mano con la mía para acercarla a su boca y besarla justo debajo de la muñeca; todo esto, sin dejar de mirarme.

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Capitulo 6.



-Ardía en deseos de que este encuentro se efectuara. Bella Swan.- dijo él, lentamente sin dejar de mirarme.
Caminó hacia una gran licorera y la abrió. Había una sonrisa de autosuficiencia en su rostro que me hizo sentir animadversión por él; pero fué un solo instante, al momento me relajé al ver como giraba su rostro y me sonreía con total cortesía.
-¿Qué prefieres? ¿Vino, vermouth…champagne, quizás? Si aceptas una recomendación, lo mejor para abrir el apetito es un buen vino. Tinto a ser posible.
Asentí sin dejar de mirarlo.
Sus movimientos con las manos; la manera de descorchar aquella botella de vino y su elegancia al arrojar el liquido carmín dentro de la copa, me dejó embelesada, hipnotizada. Dí un respingo al sentirlo a mi lado y oir su melodiosa voz.
-Es un buen vino.- dijo muy cerca de mí. Podía sentir su aliento golpeando mi oído.- ¿Sabes en que se diferencia un buen vino de otro, Bella? .- Alcé la mirada y observé sus labios demasiados rojos, su mentón fuerte y aquella mirada perturbadora que observaba con adoración aquel liquido que llenaba el cristal.
-No tengo ni idea.
Mi voz al lado de la suya parecía un graznido de cuervo. Me encogí sintiéndome un vulgar insecto y me abracé el cuerpo.
-Mira su densidad.- Él movió la copa para que el liquido oscilara.- ¿Ves la mancha que deja en el cristal?
-Si.- le dije. Efectivamente el vino había dejado una marca grasa en el vidrio.
-Este vino tiene un bouquet perfecto….casi tan perfecto como el aroma que despide tu cuerpo. Bella.
Sus ojos estallaron en los míos y casi me atraganto. Había algo en aquella mirada que hizo que mi cuerpo se arquease de pura necesidad. Reconocí el hambre de aquellos ojos y retrocedí un par de pasos para evitar aquella cercanía tan…íntima.
-Señor Masen, yo….
Él rió, y caminó en dirección opuesta a donde yo me encontraba, ajustando sus dedos a la manilla de la copa para llevarla a sus labios.
-Hemos acordado llamarnos por nuestros nombres de pila. ¿No es así?
-Sí.- susurré.
Oí el tapón de un corcho y el liquido de algún elemento flotando en algún utensilio. Ví ensu mano otra copa y la alcancé casi sin mirarlo. Aquel hombre, pese a lo hermoso que era, me intimidaba.
-Brindemos, Bella.- alzó su copa frente a mí y yo lo imité sin mirarlo al rostro.- Por nosotros….y nuestro acuerdo.
-Si..está bien.- ¡Dios mío, era patética!
Llevé la copa a los labios y saboreé aquel extraño sabor denso y amizclado.
-¿Y Angela?.- pregunté, intentando calmar aquel desasosiego que me tenia ofuscada.
-Tu prima enseguida estará con nosotros.- dijo lentamente, bebiendo él también de su copa.- ¿La tienes en mucha estima?
Pensé en aquella pregunta.
No. Angela siempre había hecho lo posible por hacerme imposible la vida. Se había burlado de mí hasta la saciedad , pero era la única familia que me quedaba en aquel pueblo y me sentía en la necesidad de verla y saber de su vida.
-Es lo único que me une a este pueblo.- espeté seca.
Oí algo parecido a un gruñido y no me molesté en mirar. Debían de tener perros en alguna habitación contínua. Él no podía haber producido aquel sonido…no era posible.
-No esperes ver la misma Angela que dejaste aquí. Después de perder a sus padres, ella es “ diferente”
-¿Diferente?.- lo busqué con la mirada y fruncí el ceño.- ¿Qué quiere decir “diferente”?
-No habla. He tratado por todos los medios que lo hiciera, pero fue inútil. Tiene la boca cosida.- terminó con una silenciosa sonrisa, que hizo que los pocos vellos que había en cuerpo se pusieran de punta.
-Seguro que cuando me vea….conmigo si lo hará….estoy segura de eso.
Su risa me hizo estremecerme de cabeza a pies y no pude mirarlo. Miré el suelo sintiendo mis ojos perdidos en lágrimas. “No debías de haber venido….no lo debías de haber hecho, Bella.”
-Vamos a cenar. Seguro que ella ya está en la mesa, esperando verte….
Caminó delante de mi y yo lo seguí con la cabeza gacha, Comenzaba a sentir un frio atroz y no sabía cual era la verdadera razón. Estaba casi segura que era puro terror. La belleza de aquel hombre era una trampa perfecta…había algo demoniaco en aquella risa y en su manera de mirarme.
Oí el sonido de las patas de una silla arrastrarse y alcé la mirada.
Allí estaba Angela.
¿Pero qué….?
Corrí hacia ella y la abracé, pese a que solo podía ver sus ojos y sus pómulos sobresalientes. Toda ella iba tapada como si hubiera integrado en la religión musulmana.
Oí como su nariz respiraba agitadamente. Sus manos aferraban fuertemente mis hombros y su mirada se perdía en el ser que se hallaba a nuestra espalda. Aquel hombre la tenía amenazada y por supuesto ella no podía decirme nada.
Acaricié la poca piel que estaba libre de ropas y me acomodé junto a ella en la gruesa y larga mesa de color haya.
Sentí unos pasos y unas manos que se movían con agilidad sobre la mesa. Aquel hombre tenia sirvientes que se dedicaban a trabajar sin hablar ni una sola palabra.
Cuando la mesa estuvo perfectamente ordenada, Edward hizo los honores y tanto Angela como yo, nos miramos.
La suave e irónica risa de él me cortó la digestión apenas antes de haber probado bocado.
-Saborea la cena, Bella. Y no esperes por Angela. Como ya te dije, la pobre no puede comer….tiene la boca cosida….
Mi estómago rugió y una enorme sacudida hizo que me llevara la mano a la boca para tratar de no arrojar.
-¿Literalmente?.- grité, mirándola con los ojos empañados en lagrimas.
-Por supuesto.- dijo él serenamente, dando un fuerte trago de vino de su copa.
Me levanté sacudí a Angela con mi mano sobre su rostro, dejando libre aquella proporción de su rostro que era vetada…
-¡Dios mio! ¿Qué es esto?,- grité histérica. Con las lágrimas surtiendo de mis ojos y mi brazo alzado frente aquella aberración.- ¿Qué te han hecho Angela? ¡Que te han hecho!
Los ojos de Angela me miraban con miedo, pero se movían en dirección de aquel ser que no se había inmutado siquiera ante mi reacción.
La sujeté por los brazos y la empujé hacia la salida del gran comedor. Había que salir de allí, fuese como fuese. Algo me decía que no había sido Angela la que había hecho aquello tan macabro con su rostro.
-Quieta.- Su voz me pareció aterradora; haciendo que agarrara a Angela del codo y la apremiara para salir urgentemente de allí. Se podía quedar con la casa, con el terreno…¡Con todo! Nunca debí de volver aquí…debí de hacer caso a Carlisle. ¡Dios mio, mi hermana Alice…mi hermanita Alice!
-Exacto, Bella. Tu pequeña e insignificante hermana morirá si no sueltas a tu prima y te mantienes mas….calmada.- Suspiró, para pasar a nuestro lado y sostener a Angela del rostro salvajemente destrozado.- No sirves para nada, maldita zorra. Ni siquiera para que Bella tenga un poco de tranquilidad.- Sus ojos se clavaron en los míos.- No has comido nada querida…y eso no es lo que tenía planeado para ti.- Su mano se estrelló contra el pecho de Angela y la mandó al otro lado de la pared; emitiendo un sonido parecido a cuando pisas un cacahuete o un Kiko.
No podía emitir gritos, pero si gemidos agonizantes. La miré horrorizada y quise ir en su busca, pero él me lo impidió entrometiéndose en mi paso.
-Ha llegado el momento en que hablemos, querida. He esperado demasiado este momento.- dijo acercando su rostro al mío e intentando acariciar mi pómulo.
Me aparté. Era lo mas repúgnante que había visto en mi vida. Podía ser bello … era una perfecta carta de presentación para un asesino depredador, un perturbado violento que había maltratado a mi prima Angela….¡Dios mio ese hombre era una aberración!
Su carcajada ronca me hizo perder la consciencia y cuando esperé el golpe no sentí nada, tan solo oscuridad.
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Podía oir como algo se estrellaba contra el suelo. Era un repiqueteo constante, sordo.
Moví los ojos antes de abrirlos, no sabia donde me encontraba y mucho menos que había pasado.
Abrí los ojos y ante mí una elegante y carísima lámpara de lagrimas de cristal hizo su aparició; desafiando a la gravedad.
Me erguí rápidamente, comprendiendo y asimilando donde me encontraba. Todo volvió a mí de un manotazo , sepultándome en la sardónica realidad.
Salté de la cama y me dirigí hacia la puerta que debía de ser la salida…¡Maldita sea! Giré el pomo con nerviosismo y me estalló la realidad en las narices. Estaba encerrada.
Pude oir risillas de mujeres al otro lado de la puerta y comencé a golpearla desquiciada.
-¡Por favor! Sacadme de aquí…por favor…por favor…¿hay alguien?
Otra vez las risillas. Me derrumbé de espaldas a la puerta y comencé a sollozar desconsolada. Aquel monstruo con rostro de ángel seguro que me maltrataría y haría conmigo cosas espeluznantes. Tantas o mas ,como las que había hecho con Angela….
-¿Llora?.-oí como decía una mujer al otro lado de la puerta.
-Si….lo que daríamos nosotras por estar en su lugar. ¡Maldita humana!.- dijo otra voz.
-Podríamos dejar que huyera…..no la quiero aquí. Edward es nuestro. Me desquiciaba que tuviese a la perra de Angela, pero sabíamos que sus folladas eran transitorias…esto es diferente. ¡deberíamos matarla! Desangrarla y tirarla a las pobres criaturas de la noche .-enjuició otra con voz mas grave.
-Edward nos mataria, Tanya. Ya se cansará. Esta no será diferente. Sólo tendrá que estar dentro suyo a lo sumo unos años y ella morirá…es lo que tienen los humanos.- rió divertida, la que pude reconocer como la primera voz.- tienen fecha de caducidad.
Creí que iba a morirme de puro terror. ¿Qué eran aquellas mujeres que hablaban tras de la puerta? Hablaban de mí, como si ellas no fueran como yo. “Humanos” ¿Qué cosa eran ellas; entonces?
Me levanté temblando y caminé lentamente hacia una amplia ventana. La abrí con sigilo y ví como allí se abría paso mi libertad. Miré la distancia que me separaba de la tierra y emití una débil plegaria mientras me subía a ella para lanzarme al vacio…podía morir; seguro. Pero ese final era mucho mejor que el que el destino me tenía reservado en aquella casa de demonios.
Me balanceé lentamente una vez estuve en el alfeizar. Suspiré levemente y pensé en Alice.
-Lo siento.- susurré al viento antes de arrojarme al vacio, sintiendo el aire cortar mi rostro como navajas.
Continuará…
Jooooooderrrr!!
Bueno chicas….ya me diréis. Besitos y os quiero, aquí estoy. Soy toda vuestra, cualquier consulta hacédmela saber!

4 comentarios:

  1. holaaa ahhhhhhhhh guauuu estee edwardd es bastantee demoniooo esaa veta de maldad...y bella morira o quee edward la agarrara la salvaraa .o que pasaraa??!! ahh que intrigaa!!! yaa quieroo leer otrooo!! me encantoo el capi!! besos!!!

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  2. joder, estoy alucinada, este edward es peor de lo que yo imaginaba....que pasara apuesto a que el la salva de la caida, mierda ya quiero leer mas sister espectacular, el capitulo gracias!!!!!!

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  3. hola rosi woooooooooooooow me quede en shock esta de infarto el cap ese hermoso edward es re malo me da miedo jejejeje te recontra felicitooooooooo esta buenisimooooooooooooooo por fis sube el cap prontoooooo te mando saludos y besos

    bye XD
    florima

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  4. dios este Edward es peor de lo esperamos .me encantaaaaaa...Gracias hermosa....Besos ,cuiudate...

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