OH! Mi Diosa!
Capitulo 16
Cuando uno es joven no piensa realmente las consecuencias de sus actos; pero yo no era tan joven como para no pensarlas. No, no lo era.
Nunca tenía que haber vuelto al que un dia fue mi hogar y tampoco debí de haberme reencontrado con aquel niño de ojos verdes convertido en adolescente.
Está de más decir también, que nunca creí en los espejismos y que me ví envuelta en uno de ellos, sin quererlo y evocando sentimientos del pasado que creía muertos. Es fácil llevar un amor platónico guardado en el corazón, porque sabes que jamás se convertirá en realidad…como un espejismo; si. Eso mismo. Pero cuando esa fantasía toma realidad, te supera y te enredas con ella dejándote arrastrar hasta límites donde nunca hubieras pensado llegar. Y cuando el demonio de la mentira te sorprende, te preguntas si ha merecido la pena un instante de gozo, de plenitud. También te dices que nunca más te podrás mirar a la cara y que no te soportaras un momento porque hiciste daño y te creíste tu propia mentira por ser una perjuiciosa y no sentir la realidad tal y como es.
Pero el mundo esta hecho para personas valientes y yo no lo soy. O simplemente creí que no amaba lo suficiente. Herida todavía por el abandono de Jasper, no comprendí que en realidad no me dolió lo que debía de dolerme aquel hecho, porque éste en concreto: El de Edward, me ha perseguido hasta el último de mis dias.
Él siguió con su vida. Se marchó de Forks al poco tiempo, sin despedirse de Emmet; el que había sido su amigo desde la infancia. Aquella amistad también la hice añicos. La resquebrajé en pequeños cristales como un vaso cuando se cae y se parte en mil pedazos.
Mi hermano quedó huérfano de un “hermano” que había compartido con él prácticamente todo y casi me odió al respecto, porque en su mente no podía comprender como no podía amar a Edward. ¿Pero quien le dice a Emmet o a cualquiera que aquel amor no era sano? Que yo a su lado era una mujer y él tan solo era un niño? Que nos señalarían por la calle y que mi rostro se teñiría de rojo cada vez que esto sucediera.
No enfrenté la realidad de los hechos. No enfrenté que aquel adolescente de casi dieciocho había marcado mi vida desde que había sido un niño y lo seguía haciendo una vez desapareció de mi vida.
Sus palabras eran puñales hirientes que me azotaban casi todas las noches. Despertando sudorosa y lloriqueando. La perdida de aquel amor, me había abierto un agujero de tremendas proporciones en el pecho, un agujero de dolor que creía sanar, pero que no lo hacia porque cada noche mi mente me jugaba malas pasadas y volvía a ser aquella mujer, que ya no era y notaba sus brazos de muchacho envolverme y hacerme suya con una pasión sin límites.
La vida fue pasando lentamente para mí, desde la marcha de Edward con su madre. Como una sombra de Rosalie, ví como la relación con mi hermano, se consolidaba dia a dia, hasta que se marcharon de Forks a una pequeña casita junto a un lago en Seattle.
Rosalie tiró de mí y no porque mi hermano la presionara demasiado; pero ella me amaba de una manera desproporcionada. No me enjuiciaba e intentaba abogar por mí en cada momento. Emmet no me ha perdonado lo de Edward. Lo sé. Él piensa que podía haberle dado una oportunidad; incluso dármela a mí y a la vida. Desde que Edward se marchó de las nuestras, la mía ha sido una línea plana sin mas, que el vivir dia a dia sin ningún tipo de ilusión ni artifício.
Ironías del destino, tres años después de marcharme con Rosalie y Emmet, Alice Brandon, la que era actualmente esposa de Jasper, decidió montar una empresa de Canguros, personas para cuidar ancianos y asistencia general para el hogar. Yo que por aquel tiempo andaba con el agua al cuello y dependía casi en su totalidad del el beneplácito de mi hermano y su esposa, no pensé en nada al presentarme allí y pedir un puesto formal como cuidadora de criaturas….con Edward no lo había hecho mal, y la verdad ya no era ninguna muchacha para calentar las alborotadas hormanas de ningún jovencito….
Alice y yo nunca podremos ser amigas. Pero tampoco puedo obviar que me ayudó cuando mas lo necesitaba…me brindó su mano y confió en mí.
La empresa comenzó a crecer y ante el gozo y el espanto de su dueña, decidió repartir varias sucursales por zonas estratégicas de los estados más próximos. Y así fueron pasando los días , los meses y los años.
Mi último trabajo en la agencia había sido de interina y rogué a Alice que no me decantará mas por aquella labor. Me había comprado una pequeña casita, con una parcelita de terrero, cerca de la de mi hermano y quería disfrutar de ella.
Sobra decir que en mi vida ha habido hombres, porque si no los hubiera habido, sería para pegarme un tiro. Demasiado era ya saber que había comprendido demasiado tarde que amaría a un adolescente toda mi vida y no lo iba a tener jamás…como para no darme el gustazo de cerrar los ojos y dejarme llevar por los brazos de algún que otro amante ocasional.
Algún que otro hombre ha pensado en algo mas…yo ni si quiera me lo he planteado. Siempre estaré hueca en muchos sentidos, pero en mi corazón solamente está él y asi lo será hasta que muera. Era lo mínimo que podía hacer por aquel adolescente lloroso que gimoteaba diciendo que me amaba, que quería hacerme su mujer, que me había amado desde que era un niño….eso lo llevaría siempre en mi corazón ; arrancándome una sonrisa tierna y alguna que otra lágrima cuando lo recordaba.
Rosalie y Emmet han sido padres de dos niños. A uno de ellos le han puesto Edward, nunca le he preguntado a mi hermano porque lo hizo…pero creo saber el porqué…él al igual que yo, estará atado sentimentalmente a Edward de por vida y quiere tener algo de él a su lado, ya que lo perdió para siempre…su hijo lleva su nombre y cada vez que lo nombra y yo estoy a su lado, lo susurra como si le doliera.
El pequeño Austin, es una broma maravillosa de la naturaleza. Rosalie llevaba puesto el Dispositivo Intra Uterino y los espermatozoides de Emmet; como bazocas, se saltaron “el aparatito” y volvió a salir embarazada.
Lo nombraron Austin, porque era lo mas parecido a el nombre de un coche que le gustaba a Rosalie; por lo que tengo entendido, fue una clase de apuesta.
Pero estaba hablando de trabajo…. Actualmente soy una de las cuidadoras de niños mejor pagadas que hay en la agencia. Me hecho un nombre dentro de esos círculos que tanto aborrezco de la exquisitez y la burguesía social .
Alice me ha pedido un último favor, “el utimo”, me ha dicho. Yo no sé si creerla. Pues cuando un caso es lo bastante difícil o los padres son tan solo de palabra y no aparecen por casa nada mas que para darles un besito de buenas noches, yo estoy ahí para darle el cuidado y la atención necesaria. El personal de la agencia de Seattle me llama “Supernanny”, a modo de burla y creen que no lo sé. ¡Malditos cabrones! Ya me gustaría a mí verlos en mí lugar.
Toqué a la puerta del despacho de Alice y ella me gritó que pasara al otro lado de la puerta.
Pasé, mirando con atención todos los papeles que yacían amontonados encima de su mesa y sonreí para mis adentros. Aquella mujer era hiperactiva. Sin duda era el complemente de Jasper ,que se pasaba de tranquilo.
Hablaba por teléfono y al pasar me miró de arriba abajo con detenimiento.
Yo la imité y miré mi atuendo.
Me había costado mucho volver a vestir a la moda, atrás dejé los faldones largos, las coletas demasiado apretadas y los zapatos demasiado bajos para mi escasa estatura. En aquellos momentos vestía con un pantalón vaquero caído de cintura y una camiseta pegada a mi pecho negra de finas tirantas. El cabello suelto con una diadema para que no me molestara en los ojos y algo de maquillaje en el rostro.
Colgó el teléfono y me sonrió, invitándome a sentarme.
-Bella, te necesito. Es la última vez. Te lo prometo.- era una ametralladora humana y casi no me dejó responder.
-He decidido que lo haré. Te debo mucho y es de bien nacidos ser agradecidos. – Hablé, mirándola a los ojos.
Ella se quedó muda mirándome y pude ver como sus ojos se cristalizaban por unos momentos. Rápidamente comenzó a parpadear y a mirar unas notas que había escrito de su puño y letra.
-Es en Washington, Bella. Y será de interina de nuevo.- dijo sin mirarme.- Te necesitan con urgencia. Es un matrimonio joven, ya sabes….ella trabaja, él trabaja…
-Si.- espeté algo seca.- Lo sé, más de lo mismo.- enjuicié.
-La señora se llama Victoria Lestein y ha llamado por recomendación de otra de nuestras clientes. Me he tomado la libertad de hablar con la señora que le habló de nosotras y es deliciosa, además de encantadora….tan solo me ha dado un pequeño consejo para ti, Bella.
-Dime. ¿Una guarida de leones acaso?.- Me burlé.
-No. Me ha comentado que la señora Victoria, aunque bellísima, es algo celosa. Por lo visto su marido es un Adonis y cree que todo lo que se mueve puede tirárselo. ¿Entiendes?
-Entiendo. No hay problema. Disfraz. ¿Mary Poppins o Niñera Mágica?
Alice rió.
-Opta por lo mejor de las dos.
-¿Cuándo he de incorporarme?.- pregunté sin ninguna emoción.
-Casi inmediatamente. Las señora se entrevistará contigo pasado mañana y te alojaras en un hotel cercano, sobra decirte que ella cobrará con los gastos. – Alice suspiró.- Te prometo que cuando tenga una sustituta digna de mi confianza, te sacaré de allí y te proporcionaré otro tipo de trabajo…sin tantas ataduras.
Sonreí y me alcé de la silla para marcharme.
-Bella. Gracias.- dijo alzándose y ofreciéndome su mano, que aún era mas pequeña que la mía.
-No me las des. Yo soy la que te debo muchas cosas y una de ellas, es la confianza que has depositado en mí desde un principio…
-No digas nada Bella.- rogó Alice, con el rubor tiñendo su rostro.
-No, no voy a decir nada Alice. Porque sobran las palabras.
Ajusté mi mano a la suya y la apreté cálidamente, asegurando una sonrisa en mis labios.
Nos soltamos ambas y caminé hacia la puerta para abrirla, cuando oí de nuevo su voz.
-¿Seguimos con nuestra inestimable Marie?
-Si.
Giré el pomo de la puerta y me marché de allí.
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-Son dos niños. Supongo que ya le habrán dicho. La mayor se llama Teadhora y el pequeño Cristopher, aunque nosotros los llamamos Tea y Cris; respectivamente. ¿Entendido?
Asentí. Aquella mujer estaba observándome con lupa. Aunque en un primer momento no pudo reprimir una sonrisilla al presentarme, su rictus serio se mantuvo en todo momento durante la entrevista.
-El señor le presentará a los niños el sábado. – Se levantó de la silla y me brindó su mano, llena de anillos de oros y brillantes.- Espero que todos nos entendamos bien, señorita …¿Me había dicho su apellido?
-Si. Marie Swan.
Su mano tembló ligeramente, pero ser recompuso rápido. Me valoró lentamente y sonrió implacable.
-Claro. Swan.- su sonrisa se hizo mas ancha.- Perdone, pero ese apellido me provoca escalofríos. No me lo toma en cuenta.
Negué y me mantuve seria.
-No se preocupe, señora. No estoy aquí para que valore un apellido; soy lo suficiente válida para que me valore por mí misma.
Aquella mujer volvió a sonreir y caminó hacia la puerta, sin despedirse. Dejándola abierta.
Caminé hacia ella y corrí hacia la salida. Volvería el sábado….
Continuará….
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
miércoles, 18 de enero de 2012
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dios tremenda sorpresa que se llevara al ver quien vive alli tambien....Besos Rosita....
ResponderEliminarholaaa Rositaa siempree me dejas mas enganchada con tus historiass ahh cuando vea bella vea al padre de los niñoss ahhhh que pasaraa creoo que estoyy deseperada por leer el capi que le siguee!! bueno y ahora sabemos que ha sido de la vidaa de bella se ve que ha sufridoo peroo buenoo veremos ahora que se reencuentran si amboss puedenn recuperar algoo de su amorr y podemos ver al edward de antes o al menos algoo por en lo que se convirtioo ahoraa no quedaa nada de el anteriro edward peroo tal vezz viendoo a bella nuevamenteee algoo resurjaa y sus sentmientos vuelvann ...bella lo ama y tiene claro que lo va amar siempreee ...peroo bueno veremos edwarddd que piensaa!!!!!amoo esta historiaaaaaa!!!y tambien vemos que emmett extraña a su amigo que le puso su nombre a su hijoo que lastima que su amistad se perdiera esperoo que puedan recuperarla en algun momentoo!! Rositaaa beso enormeeeee...!!! te quieroooO!!! adioss!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarRosita mira que tanto han pasado, creo que la esposa de Edward, Victoria sabe lo que Bella Swan fue y es para su esposo, jaja mira a donde va a parar, espero que llegue el sábado muy prontooooooo y se que falta poco pero creo que lo que falta será muy muy intenso, querida amiga no tardes mucho en subir el siguiente por favoooooorrrrr
ResponderEliminarte quiero y te dejo besotes y abrazos silmonianoooosss, tiene rato que la leí pero no había comentado jajaja chaooooooooo. Te leooooooooooooooooooooo