domingo, 8 de enero de 2012

Enemigo Natural

ENEMIGO NATURAL.


Capitulo 11.


-¿Esta con ella?.- Esme fue hacia su esposo y ambos se agarraron de la cintura, para besarse a continuación con pasión.
-Sí, lo está.- Volvió a plantar sus labios en su esposa.- Dejémoslos solos. Le vendrá bien a Edward. Creo que no le desagrada como mujer, eso lo hará todo mucho más fácil.
Esme sonrió, con aquellos labios pintandos de un rojo salvaje a su marido y se separó unos centímetros para dar alcance a un vaso con licor que se apoyaba encima de la mesa de la cocina.
-En mala hora lo presionamos para casarse con la inútil de Tanya, nunca debimos de haber caído en la trampa de Charlie….él sabía que la muy borracha era yerma como una piedra..jugó con nosotros.- Un brillo de ira se desató de los ojos de la mujer y Carlisle sonrió, muy pagado de sí mismo al encender un puro que llevaba escondido en el bolsillo exterior de su chaqueta de ángora.
-Pero el que ríe el último, ríe mejor y mas fuerte; querida. Y estoy seguro que el cabrón de Charles se está retorciendo…y no por los gusanos que les sirve de sustento, sino por lo que vamos a hacer con las dos únicas piezas que le quedan de él, aquí, al otro lado.
Esme abrió la boca, para reírse con ganas; destilando una maldad tan pura y genuina que parecía venir de las mismas alas del demonio.
Carlisle volvió a atraerla hacia sí y a capturar su cuerpo entre sus brazos, aún fuertes.
-Edward hará todo lo que le pidamos querida…absolutamente todo…te lo aseguro.
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Isabella volvió a repetir las mismas palabras a Edward; pero éste, en pleno shock, tenía la mirada perdida y sus puños como mazas, amenazaban con golpear a algo o alguien.
-¿Estas bien….? Yo…si llego a saber que reaccionas así, no digo nada respecto a mi hija….Yo, he sido una estúpida no he tenido en cuenta que deberéis estar sufriendo muchísimo por no poder tener ningún hijo…yo lo siento. De veras.
Bella se despegó de él unos centímetros y se dio la vuelta para volver a sentarse en aquella silla, delante de todas aquellas viandas…pero la mano de Edward le rodeó la muñeca y la hizo volverse a encararlo de nuevo.
La mirada de él habia cambiado y ella suspiró aliviada. ¿Qué le ocurría a aquel hombre, era bipolar acaso? Había un tinte de ternura y fuego en aquellos ojos verdes. Bella sonrió apenas, y bajó la cabeza intentando soltarse de aquel agarre parecido a una lazada de raso justo donde acaba la mano y comenzaba la muñeca.
-Perdona.- la voz de él, fue un susurro increíblemente intimo, e hizo que ella alzara la vista para volver a perderse en aquellos ojos jade.- Debe ser eso. Tu hermana está tan dañada por su impotencia de no quedar embarazada que la está matando. Y mi subconsciente ha debido de rechazar esa información, por tanto dolor causado…pero por favor.- soltó la muñeca de Bella poco a poco, pasando las yemas de sus dedos por cada centímetro de la piel expuesta de ella.
Bella negó lentamente y se apartó de él, como si le quemara…aunque en realidad, aquello era tan cierto como que ella estaba allí, con él. Totalmente solos.
No podía mirarlo sin que en su mente se formaran imágenes de ambos retozando como animales encima de aquella mesa, tirando de allí todos aquellos manjares que estorbaran de su disfrute carnal…Seria tan magnífico, pasar las manos por aquel pecho ancho..o lamer la punta de su polla, hasta llegar al eje, devorarlo y luego tragársela entera, para verlo morir de placer….
Tragó en seco, para volver a sentarse y se dio cuenta al hacerlo, que notaba como la crema que había fabricado su cuerpo para él, había sobrepasado sus braguitas y la hacía notarse pegajosa y guarra.
-Cuéntame mas sobre tu hija.- dijo él, tomando asiento al lado de ella; de nuevo.- ¿Se parece a ti?.- Edward sonrió, sin que esta sonrisa le llegara a los ojos.- Si es asi, debe ser una niña hermosísima.
Bella, sintió como enrojecía. ¿Se estaba insinuando? Porque si era así, ella estaba tan ardiente porque se enterrara dentro de ella, que se pasaría por las narices que fuera el marido de su hermana Tanya….nunca había deseado a un hombre con tanta intensidad. Nunca se había masturbado con “ su potro” pensando en él, desnudo y expuesto totalmente a ella y nunca había tenido una relación sexual con un hombre, grata y deshinibida…y ella se había vuelto tan viciosa y pervertida, que mirando aquellos ojos verdes limpios y cristalinos, pensó que podía hacer con él un instrumento de puro placer; placer con letras mayúsculas.
Suspiró roncamente y oyó su voz en la lejanía.
-¿Bella?-
Ella regresó a aquel mundo…fuera de sus fantasías y lo miró acalorada y excitada como estaba.
-Perdona…¿ que me estabas diciendo?.- Preguntó con la voz ronca por el deseo.
-Tú hija. ¿Se parece a ti? O por el contrario a su padre.- Edward, cogió otra copa de la mesa y se sirvió un poco de champange.
Bella dudó unos momentos en responder; pero cuando lo hizo intentó parecer lo mas indiferente posible.
-Mi hija se parece lo suficiente a mí. El parecido con su padre es una pincelada sin importancia.
Edward vió como en los labios de Bella se formaba una mueca de repugnancia y sintió como su corazón se encogía. ¡Por que debia de ser ella ¡ ¿Poque de todas las mujeres del mundo tenia que ser una Swan?
-Te incomoda hablar de esto.- No fue una pregunta. Edward le sonrió, para darle confianza.- Lo siento, otra vez. Parece ser que soy un experto en meter la pata contigo.
Edward notó como ella lo miró intensamente y como a continuación ésta mirada pasó a sus labios y a su pecho…era una mirada de puro deseo que Edward no pudo obviar. ¡Lo deseaba, maldita fuera su estampa! ¡Lo deseaba!
En su interior se sintió feliz y quiso aprovechar la situación y tenerla a su merced, asiendo el hueco de la silla de ella y arrastrándola más cerca a él. La alzó rápidamente sobres sus caderas; justo encima de su polla, que había comenzado a crecer hacia unos segundos y la planto a horcajadas encima de él, para capturar sus labios enfermo de ella, hambriento y con una codicia de su piel que no aceptaba leyes ni ordenes. Enredó la lengua con la suya. Asombrado por como la boca de ella, capturaba su lengua….la acariciaba como si fuera su polla, lamiendo la punta y moviendo la boca de arriba abajo, succionándola. Las manos de Edward agarraron aquella cabeza de Diosa para acercarla mas aún a él y seguir con aquel banquete de lenguas que lo tenia al borde del orgasmo. Ella se había comenzado a mover…de una manera tan ardiente sobre su polla que le despegaba la piel del falo, como si le estuviera haciendo una paja con su maldito coño de Diosa entre aquel vestido y sus bragas.
Ella gimió y él también lo hizo, porque la necesidad que había era grave y Edward necesitaba mas…pero se escucharon unos pasos a lo lejos del comedor y ambos se despegaron rápidamente e intentaron normalizar sus respiraciones…las caras de ambos estaban como el carmín y sus labios hinchados por los besos, parecían mas sensuales y libidinosos que hacia unos momentos. Edward carraspeó y se acomodó la erección en sus calzoncillos, dolía tanto la puta polla encendida y no saciada, que no sabía que hacer para no correrse durante toda la velada.
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Cuando cerraron la puerta al despedirse de Bella, Carlisle Cullen miró a su hijo con gesto orgulloso y se sentó en un cómodo sillón de terciopelo marrón de la entrada. Esme también estaba allí y pasó la mano por los hombros a su hijo; en gesto de lo mas cariñoso.
-Estoy fascinado, hijo. Si esa mujer no se ha dado cuenta que quieres estar metido entre sus bragas es que es anormal. ¡Magnifico Edward!- Carlisle volvió a carcajearse y Edward notó como el agarre de su madre se hacía mas fuerte y lo besaba en la mejilla izquierda.
-Ahora ve a hacerle una visita a tu mujercita. Le hemos dejado un buen arsenal de vodka; quizás esté como un tronco a estas horas.- Carlisle observó su reloj de oro y suspiró orgulloso.- Recemos para que Isabella Swan no se las de de santurrona. En lo que respecta a tu mujer, en cuanto la empresa sea de nuevo nuestra, la mandaremos a una institución de esas para alcohólicos…..- rió entre dientes; encantado de conocerse a él mismo.- No la dejaremos salir nunca de allí…anularemos tu matrimonio y entonces podrás hacer lo que quieras con tu vida…siempre y no sea con una Swan. ¿Entendido Edward?
Edward miraba a su padre sin pestañear. ¿ Cómo era posible que nunca le hubiese visto tal y como era? Un ser repugnante, egoísta, cruel y sin un mínimo de decencia..y mucho menos sentimientos nobles de algún tipo…
Edward pensó en su hija…sería tan fácil decir que había tenido una hija y que todo lo que ahora su padre creía de Isabella, era de él…la maldita jugada de Charlie, salió bien para los Cullen finalmente. Pero no podía hacerle aquello a Bella. Ya era suficiente con el daño que le hizo en un principio, tratándola como lo hizo, sirviéndose de ella como si hubiera sido una vulgar mujerzuela…y esta noche, después de haber rozado su cuerpo con el de ella y haber sentido el poder de su lengua sobre la de él, no le quedaban dudas que lucharía por poseerla en todos los sentidos y luego….ya manejaría aquel infierno sin que ninguna llama amenazara por quemarla. A ella o a su hija.

Continuará…

1 comentario:

  1. holaa Rositaa que espesctacularr capitulooo!!!! por dioss esmee y carlislee son de lo peorrr yy quierenn manejar a edward a su antojo esperemos que edward los frenee y antes que seaa demasiado tarde y terminen bella y el perjudicadoss...besos nos leemoss!! fantasticoo el capii!!! bessoss te quieroo!!!!

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