THE PRIEST.
-Si…tio..Edward, pero no puede, me hace daño….se ha cansado de mi..y lo entiendo.- Bella comenzó a sollozar.- Él ya ha buscado a otras mujeres y a mí ni si quiera me roza…¡Oh, tio Edward! ¿Qué voy a hacer yo?
Edward dio dos grandes zancadas y la envolvió con sus atléticos brazos, haciendo que ambos cerraran los ojos por el estremecimiento, que recorrió ambos cuerpos.
Las lagrimas de Bella eran interminables y Edward no sabía como calmarla. Al fin, lentamente se separó de ella y la traspasó con la mirada.
-Cuéntame todo. Haré todo lo posible por remediar esta situación.
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Capitulo 6.
Después de haber hablado con Bella, Edward se marchó hasta su austera habitacion, después de rogarle que lo esperara.
En su interior Edward estaba eufórico….Emmet no ha labia tocado y aún seguía sin mancillar por aquel hombre que un dia fue su amigo.
Dios se la había puesto en el camino nuevamente y para bien o para mal, él debía ayudarla.
Amontonó un cúmulo de ropajes y se dirigió a el pequeño lavabo que tenia pegado a su recámara, allí cuidó mucho de asearse y adecentarse con rapidez ante de salir de nuevo en busca de Bella , que lo esperaba intranquila sentada en una de las sillas.
Al verlo, ella se sofocó de nuevo y se relamió los labios en un acto reflejo nada decoroso. Edward llevaba una camisa azul cobalto con los tres primeros botones desabrochados; haciendo ver el suave bello de su torso una delicia a los ojos de ella. Carraspeó nerviosa y se levantó caminando hacia él.
-¿Dónde vas, tío Edward?.- susurró algo mareada por la enorme sensualidad de él.
-Voy a visitar a ese hombre que se ha casado contigo…¡no voy a permitir que te sea infiel! Si no quiere estar contigo, todavía tenemos la oportunidad de anular ese matrimonio. Si es cierto lo que me has contado y no habéis tenido relaciones intimas, puede ser fácil y rápido, Bella. No tendrás que soportar que tu marido de veje de esa manera. ¡No lo permitiré!
Ella asombrada lo miró intensamente y se perdió en aquel mar de mareas verdes que la tenia hipnotizada y sensibilizada hasta el punto de picarle la piel. Ansiaba que la tocara; porque el más mínimo roce la haría gemir; de aquello estaba completamente segura.
-Vamos.- sentenció él, asiéndola del codo y arrastrándola suavemente.- Nunca debí permitir que Emmet se casara contigo. Nunca. Son muchos los años de diferencia que os distancian y tu, Bella dejaste de ser una niña hace muy poco tiempo.- Edward sintió la mirada de Bella acusadora y suavizó el tono de voz y las facciones de su rostro.- No te enfades, pequeña. Bella….-emitió en un suspiro y siguieron caminando.- Tú mereces a alguien que te haga sentir querida y sensibilizada para el acto… y ese patán seguro que se comportó contigo como un depravado….
Bella no dijo nada. Si bien Emmet, no la había tratado mal, ella no podía imaginar el porqué de las palabras de su tío Edward. Él era un hombre dedicado al sacerdocio desde muy joven. ¿Qué sabia él de mujeres? ¿Acaso él había tenido relaciones antes de ingresar en el seminario?
Movió el codo ligeramente para que él apartara su mano que mas bien parecía una garra asida a su carne, emitió un pequeño quejido de dolor y Edward miró su mano y el agarre cedió.
-Lo siento.- dijo apesadumbrado.- En verdad lo siento, Bella. Nunca en mi vida querría hacerte daño.
Ella buscó la mano de él con la suya y las entrelazó, sintiendo ambos una electricidad que los sacudió levemente haciéndolos gemir.
Edward caminó mas aprisa y ella lo siguió nerviosa. Al llegar a casa de Aro y Zafrina, ni siquiera se presentaron, Edward vió a Emmet sentado con el dueño de la casa tomando café entre risas y olor a tabaco , como un desquiciado se lanzó sobre el hombre que lo miró con los ojos como platos al ver la que se le venía encima.
Emmet pudo esquivar el primer puñetazo, pero el segundo le dio justamente en la mejilla izquierda. Zafrina y Bella con las manos en los labios, gimoteaban y se miraban horrorizadas.
Ambos se habían sumergido en una pelea de patio de colegio, desparramados por el suelo y pegándose el uno al otro como si les fuese la vida en ello.
La voz de Aro emergió de sus cuerdas vocales con gran intensidad.
-¡Basta! .- Ambos hombres pararon de darse golpes y giraron las cabezas para observar a Aro.- Si debéis discutir algún tipo de problema, mejor lo hacéis como hombres civilizados. Por lo menos bajo este techo que es mi hogar. Edward.- Ambos se estaban levantando y se veian en sus rostros los rastros de aquella encarnizada pelea.- No sé que motivos te impulsaron a venir a maltratar así a mi invitado, pero esto no te lo puedo perdonar. Tú, un hombre de leyes divinas, cediendo ante uno de los pecados capitales de la vida….chico, ahora mismo me das las explicaciones necesarias o tendré que vetarte la entrada a mi casa…y créeme que no me hace nada feliz la idea…
-Tío Aro….- la voz de Bella, era un gemido asustado y los tres hombres se giraron para observarla.- Es mi culpa, yo enfurecí a Edward, yo le dije….
Emmet dio un par de zancadas y abrazó a Bella por la cintura con un solo brazo. Éste miró a Edward con seriedad y sin apartarle la mirada le propinó a Bella un suave beso en la cabeza.
-Creo que “tio Edward” y yo tenemos que aclarar ciertos puntos, querida. – Emmet miró a Aro y suspiró arrogante.- Si no te importa Aro, cédenos tu despacho, Edward y yo debemos hablar de una manera mas…civilizada.
En aquellos momentos los pasos agitados y sonoros de alguien los hizo volverse a todos.
Era Rosalie, relentizó el paso al verlos a todos reunidos y sonrió mas anchamente al ver a Bella de nuevo.
-¡Bells! ¡Que gusto verte!...- miró la expresión de todos y la tensión que se cortaba en el ambiente.- ¿Qué sucede? ¿Cómo que tienen los rostros marcados, papá? ¿Se han peleado…?
-Vamos Emmet. No quiero hacer mas el ridículo esta tarde.- Sentenció Edward inquisitivo, se giró hacia el pasillo en busca del despacho de Aro, pues ya sabía el camino. No sin antes dirigir una mirada cálida a Bella; la niña de sus ojos.
Emmet lo siguió con una ceja alzada y pasándose el puño sobre la boca ensangrentada. Escupió y sonrió a Rosalie al pasar por su lado.
-Cada dia estas mas bonita, querida.- susurró a la joven, que inusualmente se ruborizó ante tal piropo.
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-Para ser curilla, te defiendes de puta madre con los puños, Edward.- sonó ácido. Pero Edward se rió levemente ante aquel comentario cínico típico de Emmet. Ya se hallaban en el despacho y la puerta estaba cerrada con llave, podían matarse y nadie se enteraría de ello.
-Quiero que te separes de ella.- Enunció Edward determinante.- Te lo exijo, si no quieres que le diga a toda mi familia que ya le estas siendo infiel a Bella.
El rostro de Emmet se contrajo y sus ojos azules se crisparon de ira.
-Ella te lo ha contado…
No era una pregunta, pero aún y así, Edward respondió.
-Si. Lo ha hecho. Está destrozada, piensa que no es válida como mujer, Emmet. Esto puede ser un problema mental para ella….seguro que no la trataste como se merecía.
La risa socarrona de Emmet acarició las paredes forradas de madera de haya del despacho de Aro.
-¿Quizás crees que tú lo hubieras hecho mejor? Esa mujer es como una piedra, rígida, frígida o que más se yo. En confianza Edward, la estimo mucho, pero es sumamente esencial para mí el sexo entre la pareja. Bella tiene el coño cerrado a cal y canto y no hay manera de hacerla lubricar. He querido hacerle de todo, pero es reacia desde la primera noche. Es cierto que le he puesto los cuernos; pero ha sido una sola vez y porque mis bolas estaban tan hinchadas que me excito al pensar en cualquier mujer. Si tan solo ella me dejara que la acariciara debidamente, que la incitara a ponerse cachonda….
-No puedo creer que estés hablando de tu mujer de semejante manera…parece que estés hablando de una furcia…
-¡Que iluso eres! A mí, como a la mayoría de los hombres, nos gustan las mujeres putas en la cama, incluso aunque sean nuestras esposas. ¿Crees que me he casado con Bella para ser casto y puro? No, maldita sea , aunque me duela, porque la amo. Pero hay necesidades que no puedo tomarme a la ligera y una de ellas es el sexo. Si no lo tengo estoy de mala ostia y me la paso el dia regañando…necesito follar; y si con mi mujer no puedo hacerlo, tendré que buscarme con quien hacerlo.
-No sé como no te reviento la cara y los huevos en este mismo momento…y pensar que hemos sido amigos en un pasado…
-Si, lo fuimos. Y dejamos de serlo en el mismo momento en que te planteé la idea de rondar a Bella. ¿Crees que soy tonto? He visto como la miras, la deseas. Es una suerte para ti tener el silicio…¿lo utilizas?
-¡Vete a la mierda, Emmet!
-Eres tan comedido Edward…aunque cuando te echaste sobre mi, pensé que habías cambiado un poco. Veo que sigues siendo el mismo cobarde que no luchó por lo que verdaderamente quería.
-Quiero que anules el matrimonio. Ya.
-Amo a Bella. Y creo que al final cederá…siempre lo hacen, aunque duela. Yo sé que ella me ama y una noche u otra caerá en los brazos de deseo….y tú estarás matándote a pajas o enroscándote el silicio a la pierna…¿sangras mucho Edward?
-¡Bastardo!
-“Padre, perdóneme, porque he pecado”.- se burló Emmet y estalló en carcajadas.
-Te voy a dejar sin dientes, maldito cabrón.- siseó Edward, caminando hacia él de nuevo, con claros síntomas de volver a golpearle de nuevo.
-Edward.- alzó una mano Emmet.- Estamos en casa de tu tío Aro. ¿Recuerdas?....- rió oscuramente y un brillo de malicia se acentuó en su mirada.- Prepárala para mí….si lo haces; te prometo que me divorcio de ella, desvírgala, móntala, fóllatela y luego me devuelves a mi mujer para que pueda cabalgarla lentamente como deseo…luego si ella quiere, le concederé el divorcio…pero nunca la nulidad. Nadie sabrá nada mas que tú y yo que no la he follado hasta reventarla la noche de bodas. ¿entiendes?
Edward se quedó átonito y se dejó caer como un muñeco roto en el suelo del despacho.
Continuará…
Espero que les haya gustado. Mil besos y ya saben las quieroooooooooooooo!! Mañana no sé si actualizaré si lo hago lo haré con invisible y si no el viernes….!!
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
miércoles, 21 de diciembre de 2011
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hola Rositaa!!! ahh emmett me cae pesimoo lo odiooo ...yy ahhh me dioo rabiaa pero quienn se cree que es pobree bellaa...que lo djee iguall es un idiota y espero que edward vea otra manera de ayudar a bella..me encantoo el capitulooo esxtrañaba esta historiaa!!!! besos y nos leemos!!!
ResponderEliminarhola rosi me que de asi O_O no puedo creer que emmett sea tan asqueroso repugnante aghs pero que edward no acepte asi yo se que la quiere y todo pero aghs no pobre bella buenisimo cap me encanta te felicito te mando saludos y besos
ResponderEliminarbye XD
florima
pero mi querida Rosita como no dejaste que Edward le rompiera toda la cara a Emmet?? se lo merecía jajaja, espero que Edward tenga la suficiente inspiración para hacer lo que debe hacer, y no permitir la atrocidad que Emmet quiere hacer pfff, creo que Rosalie podría ayudar jajaja chaoooo te dejo besotes y abrazos silmonianoooosssss y te leooooo en lo que sigue jaja te quierooooo amiga
ResponderEliminardios como no dejaste que pusiera en su sitio a ese patan a mala hora se caso Bella con el ,pero por lo visto esto se pondra mas interesante ya que aparecio en esena Rosalie.....Besos Rosita ...
ResponderEliminarFELIZZ NAVIDADDD PARA TODASS...!! LO MEJORR EN ESTA NOCHEBUENAAA! BESOS LAS QUIEROOO!!!
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