MORIR EN PRIMAVERA
Capitulo 10.-
-Mira.- Bella, lanzó la punta de su zapato con fuerza hasta la espinilla de Edward y él frunció el ceño seguidamente, por el dolor.- Estoy aquí contigo, porque me debo a los entes que piden mi ayuda. Tu prometida me ha pedido que te proteja y lo voy a hacer….Cuando todo esto acabe no quiero saber nada de ti …¿escuchas? Eres lo peor que me ha pasado…como una pesadilla y en este momento es como si la viviera de nuevo. Dejame hacer mi trabajo y estaremos en paz.
Edward la miró con los ojos desorbitados.
-¿Qué Angela, qué?.- preguntó atontado.
-Angela ha venido a verme, necesito hacerte un ritual de protección..estas en peligro muerte…..
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Edward negó un par de veces con la cabeza y luego se pasó los dedos por su rebelde cabello.
-¿En peligro de muerte…yo?.- susurró; apretando fuertemente su mandíbula cuadrada.
-Así es.- sentenció Bella, incomoda.- Es por la única razón que estoy aquí contigo. No deseo socializar contigo Edward Cullen; y piensas incoherentemente si has creído que así era.
Él sonrió cínicamente y clavó sus insistentes ojos verdes en los de ella.
-Buena samaritana…
-No; tengo un don; y me gusta ayudar a la gente….y por increíble que parezca; tengo que ayudarte a ti…
-¿No me has perdonado? ¿Ni si quiera piensas hacerlo algún dia?
-Es algo mucho mas complicado que eso…- se justificó ella; desviando su mirada.
-Yo te odié por décadas.- confesó él; meditabundo.- Incluso te convertiste en un miedo…y ahora te tengo frente a mi…y me dices que quieres ayudarme. ¡Que ironia!
-Desde luego.-susurró ella.
Él suspiró contemplando aquellos mechones castaños que acariciaban delicadamente aquel hombro descubierto.
-Estoy en tus manos; no dudo de tu don; y mucho menos que hayas visto a Angela…
Bella se mordió el labio y susurró.
-¿La amabas mucho?.- preguntó sin mirarlo a los ojos.
-Me iba a casar con ella; ella era parte de mi y yo de ella…eramos amigos, amantes y nuestra relación por extraño que parezca era perfecta. Ninguna discursión; nada…Siempre me pregunté el porqué. Todas las parejas que conozco atraviesan por etapas de crisis; yo quizás, no estuve con ella el suficiente tiempo como para llegar a ellas…Sí la amaba; con serenidad; aplacado. Sin pasiones. Angela era dulce y desapasionada. Pero la amaba, mucho.
-¿Sabes?.- Bella comenzó a jugar con la puntilla de la servilleta.- Cuando una persona muere; y está en el trance de ir hacia la luz; va perdiendo la noción de todo lo vivido en la tierra. Apenas se acuerda de su nombre o de las personas que amaba. Son los tiempos más duros de la transición; porque uno vaga sin destino; ciego, mudo y sordo….Angela ; tu novia. Su último pensamiento antes de expirar; seguro que fue dedicado a ti….
Edward sonrió; sin que este gesto le llegara a los ojos.
-Me preguntó quien era Bella…quien eras tú.
-Alice…-supuso Bella.
-Si. Alice.
-Pero hay algo en todo esto que no logro comprender; Si Angela ha visto algún peligro girando a tu alrededor; es por que el peligro también está donde ella está ubicada. En un estado de transición; también.
-¿Quieres decir que algún ente quiere hacerme daño? ¿Eso el lo que quieres decir ,Bella?
Bella se llevó uno de sus dedos a la boca y lo mordió.
-No lo sé.- lo miró intensamente.-Debo de hacerte un ritual de protección; Edward.
-No dolerá. ¿no?.- dijo él; sarcástico.
-No. Pero es íntimo, y necesito toda tu sinceridad…
Edward sonrió; de aquella manera suya, que partía corazones.
-¿Sinceridad e intimidad? ¿Acaso nos vamos a acostar?.- volvió a sonreir; mirándola, quemándola con aquellos ojos suyos.
-¡No seas absurdo Cullen! Yo…debo hacerte una serie de preguntas y necesito restos orgánicos tuyos; sudor o saliva y algún cabello…todo forma parte del amuleto que voy a hacerte en un principio; si este no resulta, pasaremos a otro nivel.
-No sé porque; pero no me inquieta para nada; pasar a otro nivel..
Bella dio un fuerte golpe en la mesa.
-¿Eres bipolar o que? Un momento parece que estas hablando en serio y otras veces pareciera que estas ligando conmigo…Tómame en serio; Cullen.
Edward carraspeó y bajó la mirada hacia su plato.
-Quiero tomarte. En serio.- sus labios dibujaron una sonrisilla endiablada y Bella reventó.
Se levantó de la silla y caminó rápidamente hacia la salida del Restaurant.
Habia comenzado a caer una lluvia fina y el champange y la dircusion con Edward la tenia en un maxime, de ardor.
-¿Dónde vas…? Vuelve Bella.- La voz de Edward, ronca y demandante, bramó en sus oídos y su cabeza se negó a mirarlo. Sus pisadas se acercaban mas y mas.
No contestó.
Caminó hacia una parada de taxis. El repiqueteo de los dos estiletes que llevaba por zapatos; era el único ruido que envolvía las oscuras calles.
El suave rugido de un motor; la hizo mirar hacia la carretera. La ventanilla se bajó y allí en el asiento del piloto, estaba aquella cara perfecta con mirada intimidatoria.
-Bella. Sube. O tendré que ir a por ti.
-Prefiero ir andando. Gracias; ¿ves allí?.- dijo apuntando hacia el fondo de la calle.- Hay una parada de taxis.
Edward; paró el volvo y caminó hacia ella, la apresó de la cintura y la obligó a mirarlo.
-Eres necia.- sonrió, acercando su rostro al de ella.- Bella pensó que la iba a besar y contuvo el aliento.
Pero no fue asi. Él se inclinó levemente y se la llevó a uno de sus hombros. Caminó con ella hacia el volvo y la depositó en el asiento del copiloto. Le abrochó el cinturón y fue hacia su asiento.
Bella estaba que echaba humo y él parecía muy pagado de sí mismo; por tenerla en esta circunstancia.
Edward silbó en casi todo el trayecto hasta llegar a la calle donde estaba el apartamento de Bella .En Seattle.
-Ya llegamos señorita….como ve he puesto el cuenta kilómetros a cero; no hace falta que me pague la carrera…
-Eres …eres…
-Lo sé...siempre me lo dicen…
-¡Imbecil!
Ella ya se habia desatado el cinturón e intentaba abrir la puerta.
Él sonrió; cuando los ojos chocolates de ella se fijaron en los de él.
-Cierre centralizado.- dijo en un susurro tentador.
-Dejame salir; Cullen.
-Antes debes decirme que necesitas para ese amuleto que dices vas a hacerme. Me muero de la curiosidad. Aparte del sudor o la saliva…
Bella apartó la mirada.
-Necesito saber si llevas el suficiente tiempo casto…
Edward soltó una carcajada; que hizo a Bella, enfurecer; literalmente.
-¡Vete a la mierda Cullen! ¿para que preguntas o me encierras aquí, si te ries de mi?
Él se volvió serio de golpe y la miró con intensidad.
-¿Y tú? ¿Llevas mucho tiempo casta; Isabella Swan?.- Edward fue acercándose lentamente. Acobardándola y haciendo que se apretujara contra la puerta del vehículo.
-No te importa.- le dijo; seca. Con los ojos como platos; viendo como se acercaba; con sigilo, como un autentico depredador.
-Y tanto que me importa…
Bella se quedó sin respiración y lo miró a los ojos. Sus miradas conectaron y entonces Edward, con una urgencia que no conocía limites; la besó, con toda la pasión que habia acumulado desde que la vió madura y mujer, una mujer que desataba su macho interior; que lo volvia loco con tan solo mirarla.
Ella no forcejeó; porque sintió que la sangre recorría mas veloz por sus venas y su corazón loco ; galopaba a una intensidad nunca vivida. Una emoción contenida, floreció y sintió con aquel beso que se habia abierto la puerta de algo..de algo verdaderamente peligroso para su salud emotiva.
Edward degustó aquellos labios como un sediento; primero con glotonería y hambre; y segundos mas tarde; con intensidad. Mordiendo levemente aquellos labios de ella y ayudándose con su lengua, para separar a aquellos dientes perfectos; adentrándose así, con la lengua dentro de ella. Dentro de aquella cavidad deliciosa; que lo hacia gemir entrecortadamente.
El primer roce de ambos músculos fue mágico y entonces; como si el mundo fuese a acabarse, la pasión los desbordó a ambos y comenzaron una batalla campal con su lenguas; ávidas de contacto y ardor.
Bella no supo ; cuando su cerebro volvió en sí. Pero lo que tuvo claro, es que aquello estaba mal. Muy mal. La alarma habia saltado en su mente y era clara. Ella no podia enamorarse de Edward Cullen.
Jadeante; puso una mano en el pecho de él; e intentó separarse.
-No..Edward; esto no está bien…no debemos.
Él la estrechó mas; si cabía, y volvió a buscar la boca de Bella con sus labios.
Ella no pudo negarse y volvió a sucumbir.
La pasión se apoderó de ellos, y era tal que se encontraron acariciándose por debajo de la ropa; sin apenas darse cuenta. Fue Edward el que separó sus labios hinchados de los de ella y pegó su frente a la de la muchacha, que respiraraba con dificultad.
- Invítame a subir; Bella.- susurró
Bella cerró fuertemente los ojos y habló su corazón.
-Sí, Edward. Sube….Subámos…
Continuará…
Para mi es un placer compartir éste sitio con ustedes, el cuál nació del fanatismo por colocar a nuestra pareja favorita en distintos escenarios. Espero que disfruten su estancia, así como nosotras esperamos enriquecernos con sus comentarios y mensajes. Éste sitio lo compartimos Pescui, Rosita y yo, si éstas interesada en subir tus historias, el espacio es tuyo. Les envió un beso y un abrazo de oso. Noelle xD
martes, 17 de mayo de 2011
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holaa ahh Rositaa quieresss que me vuelva locaaaa como puedes dejarlooo asii por dios estos dos son pura pasion y ahora que va a pasar van a estar juntos o bella se arrepentira aunque le dijo que suba ufff ...lo dejas en la mejor partee no se valee...me re gustoo el capiii!!! besoss!!!
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