miércoles, 16 de marzo de 2011

Morir en Primavera

MORIR EN PRIMAVERA
CAPITULO 4

Despues de aquella conversación, Edward perdió el sueño de sus noches durante varias semanas.
En la universidad, no prestaba atención a las clases y su mente no podia concentrarse en otra cosa que fuese aquella última palabra que le dijo su padre…
Isabella Swan…se iba a casar con Isabella Swan… ¡Isabella Swan estaba muerta!
El terror se apoderó de él de una manera violenta; en tal grado que se sentía perseguido por todas partes.
Emmet Mc Arty, amigo intimo, notó el cambio de actitud con respecto a las clases a y al estado de ánimo y le ofreció de manera tajante que fuese a ver algún especialista en el area de neurología.
Debia de tratarse aquella manía persecutoria que tenia.
Pensaba que iba a morir, morir…si aquello es lo que habia intentado decir Alice. Isabella Swan se lo iba a llevar a las tinieblas con ella por lo que le hizo.
A veces se habia levantado en el apartamento de Angela, empapado en sudor y jadeando.
La niña se metía en sus sueños y los convertía en agónicas pesadillas.
Al final claudicó y fue a visitar a un especialista. Tal y como Emmet le sugirió.
Los días pasaron rápidos y así los meses y los años.
La enfermedad neuronal era un resquicio de sus miedos y la superó. Como superó también las visiones constantes de Alice, a traves del hilo conductor del teléfono móvil.
Su relación con Angela , aunque algo monótona, era el calmante a la frustante aguja que le taladraba el cerebro en su inconsciencia …la bruja; como él la llamaba interiormente.
Se habían graduado en la universidad ambos; tanto Angela como él y ya comenzaban a hacer planes sobre el futuro.
Una empresa de alto standing en el area financiera; los requirió sin necesidad de buscar empleo, pues ambos habia sacado matricula de honor en su termino de carrera .
Vivian en pareja en un lujoso atico de Seattle, y procuraban visitar a los padres de Edward un par de veces al mes.
Edward odiaba ir una y otra vez a Forks y le habia rogado a su madre que intercediera por él para que la pareja con la niña, se marcharan a una ciudad que no fuera aquel pueblucho.
Porque al llegar allí…todo le recordaba a su infancia. A un tramo horroroso de su infancia.
-¿Has metido el regalo de Alice en el maletero?.- Edward, abría la puerta de copiloto e indicaba con un gesto caballeroso a Angela que entrara.
-Sí.- dijo ella mirándolo fijamente.
Edward fue hasta la puerta del conductor y la abrió. Se sentó comodamente y descansó sus brazos en el volante.
-¿Has traido las invitaciones?.- le preguntó sonriente a su novia.
-Aquí las tengo.- dijo ella; sacando de su bolso unos sobres rosados con una serigrafía.
En ellos descansaban dos alianzas brillantes al lado de una perfecta rosa semi
abierta.
Edward se acercó a su novia y le acarició la mejilla, suavemente.-¿Angela…estas segura…?
Ella se avalanzó a sus cuello y lo besó con pasión.
-Te amo Edward Cullen. Eso es de lo que estoy completamente segura.- Lo miró cálidamente a los ojos.- Vamos a ver a tus padres. Debemos darle una invitación de boda.
Se sonrieron ambos y Edward arrancó su flamante volvo.
En casa de los Cullen algo se esperaba..
Esme colocaba sonriente la corbata de su marido; mientras éste alzaba el cuello como si lo estuviesen ahoracando.
-Esme.¿Quieres quedarte sin marido?.- dijo hosco.
Esme emitió una suave risita y besó ligeramente a su marido en los labios.
-Estoy como un flan.
-Haz como si no supieras nada. Alice se enfadará. Ya lo sabes. No quiere que le digamos nada a Edward de sus visiones, al final ha comprendido que es mejor silenciar el tema con él.
Esme dio dos pasos hacia atrás y observó a su marido orgullosa.
-Perfecto. Estas perfecto. Será una velada perfecta y nada lo empañará. Voy a buscar a Alice.
Esme dejó la habitación donde se hallaban y fue en busca de su hija, a la que fue la habitación de Elizabeth.
Tocó en la puerta y asomó la cabeza sonriente.
-¿Alice?
La muchacha habia descolgado una gran cantidad de vestidos del armario y todos descansaban sobre su cama.
-Ay…mamá…. No sé que vestido ponerme. Estoy hecha un lio.- Alice señalaba una y otra prenda y no se decidia por ninguna.
Esme dio un beso cariñoso a su hija y apartó unas cuantas prendas, sentándose en el mullido colchón.
-¿No te has visto con ninguno en particular, en tus visiones?.- preguntó tierna.
-No mamá.- el gesto de Alice se endureció. –Raramente me veo en mis visiones…es como una película.
-Vale. Entiendo.- Esme giró un poco la cabeza y sugirió uno color cereza de palabra de honor con ligero vuelo.
-No. Parezco una niña. Y ya no lo soy. Tengo 13 años. Quiero ponerme algo de mayor.
Esme rió, durante un rato mirando a su princesita.
-Yo de ti, elegiría con los ojos cerrados. Todos los vestidos que tienes son lindísimos. Hay muchas chicas que no tienen tanto para elegir Alice. Con cualquiera te veras muy linda.- Terminó su madre algo más seria.
Alice ladeó un poco la cabeza y se dirigió hasta su madre para abrazarla.
-Llevas razón, mamá.- le susurró.-Soy una privilegiada. Bella no tuvo la suerte que tuve yo…
Esme se tensó y Alice lo notó y la besó en las mejillas.
-No te preocupes, mamá. Bella es buena. Seremos grandes amigas.
-Tú…- Esme se estremeció y buscó la cabeza de su hija para cobijarla en su pecho.-¿Tu ves a los muertos, Alice?
Alice la miró extrañada y frunció el ceño.
-No.
-¿Entonces, como puedes decir?…Isabella Swan está muerta…
Alice sonrió a su madre algo extrañada.
-Mamá. Bella no está muerta. Esta viva.


Edward y Angela ya habían entrado a casa del los Cullen y el patriarca los recibió con los brazos abiertos.
-Estas preciosa, Angela.- le susurro a la novia de su hijo en tono adulador.
-Gracias, Carlisle.- Angela, algo azorada, bajó la cabeza y se ruborizó.

-Papá. ¿Y mamá y Alice?.- preguntó Edward mientras ayudaba a Angela a quitarse la chaqueta.
-Estan arriba. Pero no tardaran. Pasad. Sentemonos.
Edward abrazó a Angela y se sentaron en el cómodo sillón de cinco plaza con chelonge.
Hablaron sobre todo y nada, mientras esperaban a las mujeres de la casa.
-¡Edward!.- el grito de Alice hizo que Edward diera un respingo y le sonrió. Abrazó a su pequeña hermanita y le besó la coronilla con adoración.
-Nena, deja que te vea…estas hecha una princesita.- Edward la habia apartado de él para observarla y sonreía picarón.- Seguro que tienes tentado a algún que otro compañero de clase.
Ella alzó las cejas y miró hacia arriba.
-No me gustan los niños.- Su mirada se perdió en Angela y fue hacia ella. Acarició su cara y la besó en la mejilla lentamente.
-Hola Angela. Me alegro de verte.- dijo con una sonrisa que no le llegó a los ojos.
-Hola pequeña. No quiero ser reiterativa. Pero estas muy hermosa.
Alice, no pestañeaba. Era como si quisiera mantener la imagen de Angela en su memoria…para siempre.
Edward la observaba fascinado y llenó el ambiente de una sonora carcajada.
-Tenemos que daros una buena noticia. …-Edward besó a Angela en los labios y miró a su pequeña familia.- Nos casamos este verano.
Vitores y risas llenaron el ambiente.
Edward sonriente,miraba a sus padres como felicitaban a la preciosa novia …pero sus ojos se desviaron en Alice.
Estaba apartada y ligeramente triste. Casi llorando.
Edward se acercó a ella, la alzó y se sentó con ella en una silla.
-¿No te alegras,pequeña?.- preguntó él, temeroso.
-Si…Edward…¿vais a pasar aquí el fin de semana?.- preguntó muy deprisa Alice.
-Sí. Por supuesto.
Alice sonrió a su hermano y se bajó de sus piernas.
Llegó hasta Angela y la abrazó.
Era un gran dia en la casa Cullen y habia que celebrar por todo lo alto.


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-Bella, te necesito, ya.- Rosalie Hale, iba detrás de Bella Swan, por la larga avenida.
-Tengo prisa, Rose. Otro dia. ¿No viene de un dia, no?.- Bella le hablaba sin girarse y con paso firme.
Habia aprendido a andar con aquellas botas de casi diez centímetros que le habia regalado la mujer que la perseguía con aquella extenuación.
-Emmet y yo estamos desesperados, oye Bella.- la sujetó de un brazo y la paró en seco.- Si es necesario te pagaré.
Bella la miró con incredulidad y chaqueó con la lengua.
-Eres una imbécil. Recuerdame, que mande a la mierda estas botas, que me obligaste a calzar. ¿Cómo se te ocurre?
-Bella. Por favor. Por nuestra amistad..por todo…va, pequeña. Por favor.
Bella bufó.
Tenia mucho que agradecer a Rosalie y a su familia…si no hubiese sido por ella….
Bella no estaría calzando aquellas botas de tacon de diosa porno.
Estaria en una caja de pino, y su cuerpo estaría ya mas que corrompido.
La miró de arriba abajo y la cogió de la mano.
-Vamos a mi casa. Alli te diré lo que debes hacer.
Un mutismo absoluto reinó al entrar en la destartalada camioneta de Bella.
Sólo Rosalie la estupenda, podia romper el silencio de aquella manera.
-Bella; de verdad, todavía no entiendo como no te cambias de auto. Tienes dinero suficiente para comprarte un Mercedes ultimo modelo…
Bella se acompló un cigarrillo en sus labios y la miró, con los ojos entrecerrados a causa del humo.
-Me la regaló mi padre.
Rosalie bajó la mirada y se retorció las manos.
-Vale. ¿Podias dejarla en el porche de tu casa no? Como una especie de símbolo a los años sesenta o algo asi.
-Vete a la mierda. Rose.- Bella arrancó y entonces si reinó el silencio hasta que vislumbraron su casa.
Al entrar Rose aspiró profundamente.


El aroma a especias y a incienso la envolvia…la transportaba a lugares desconocidos de su mente.
-Ven aquí, Rose, quitate la chaqueta…y ayudame con estas botas…
Rose se acercó mientras se quitaba la chaqueta y la dejaba tirada por los sofás, ayudó a su amiga a quitarse las botas a presión y ambas rieron cuando ella dio un culetazo en el suelo.
-Venga levanta.
Rosalie se acercó a Bella y ésta vió en sus ojos un poco de miedo al mirarla.
-¿Todavía me temes Rosalie?.- preguntó Bella, seria a su amiga.
-No..pero no puedo obviar que me estremeces Bella. Tienes que afrontar que no eres nada usual.
Ambas rieron.
-No. No lo soy.- Bella volvió a mirarla a los ojos y susurró.- Quieres quedarte embarazada…
Rosalie asintió con los ojos llorosos.
-¿Conoces a alguna chica que haya tenido un hijo últimamente? ¿O tenga pañal aún?.- le preguntó Bella.
-Sí.-Rosalie se estaba emocionando.
-Veras esto es lo que has de hacer.
Tienes que ponerte el pañal como si fuera una braga y luego toma esto.- Bella sacó una piedrecita de su bolso y se la cedió a Rosalie.- Es una piedra lunar. Deslizala por la parte delantera cada noche y concentrate para tener un hijo.
Rosalie pestañeó un par de veces.
-¿Ya esta?
-Bueno también tedras que follar…
Las dos se abrazaron y rieron como posesas.

Bella quería a Rosalie. La quería mucho. Era prácticamente su hermana.
Emmet ,Jasper y su hermana lo eran todo en su vida después que muriera papá.
Gracias a ellos abandonaron Forks. Ella casi moribunda y su padre vacio por el dolor de una hija, diferente.

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La velada fue extensa y los orgullosos padres y hermano ya le habían deseado las buenas noches a la benjamina de la casa: Alice.
La dejaron descansando mientras Edward y su padre, hablaban sobre los últimos casos en el hospital de Forks.
-Estoy de guardia.- el pitido del busca lo alertó y se bebió el ultimo trago de champaña.- Debo de irme, Edward.
Edward se levantó de la silla y negó.
-Papa ¿estas loco? Has bebido. Le pediré a Angela que coja el coche. Ella no ha probado ni una gota de alcohol . Iremos los tres. Así guiaré a mi novia a la vuelta. No conoce las carreteras.
-¿Seguro, Edward? Me haceis un favor.
Angela, bajaba con Esme cogidas de un brazo y sonrientes.
-¿Qué pasa amor?.- preguntó Esme a su marido.
-Tengo que ir al hospital. Me ha pitado el busca y eso significa problemas.
-Angela. ¿no te importa llevar el coche y acompañamos a mi padre al hospital?.
-Claro que no. Vamos.
Los tres cogieron sus respectivas chaquetas y se dirigieron hacia el utilitario de Carlisle.
-Guiadme chicos.- dijo comicamente Angela mientras se ajustaba el cinturón.
Padre e hijo se miraron y una mirada lo dijo todo.
Angela era una chica estupenda. Y amaba a Edward.
Edward también ajustó su cinturón y guió a Angela hasta el hospital.
Dejaron a Carlisle y volvieron mas aceleradamente.
-No corras, nena. No hay prisa.
-Estoy cansada Edward. Oye ¿Quién es Bella?
-¿Qué?.- las sienes de Edward palpitaron y se encontró con los ojos de Angela durante unos segundos.
Pero fueron esos escasos segundos los causantes de pasarse al carril contrario y chocar de frente contra otro automóvil….

1 comentario:

  1. holaaa que capii estuvo excelente me encantoooo!!! angela morira en el accidentee ...y bella aparecio estaba viviaaa aunque aun no sabemos mucho de su vidaaa...uff y cuando se veran con edward no creo que a bella le haga mucha gracia despues de como el la tratooo ...buenooo besotesss enormesss y nos leemos!!!

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