sábado, 15 de enero de 2011

Retorno a Swanlake

CAPITULO 7
-¿Y dices que vas a ir a la fiesta de Angela y Jhon Weber, Marie?.- Papá me miraba, con el ceño fruncido y con cara de malas pulgas.- No sé…ese hombre no me gusta nada y su esposa es demasiado joven para haberse casado con él, por un mero enamoramiento.
Yo seguí arreglando el florero.
Emmet habia traido al niño y Rosalie y yo habíamos salido a caminar por el paseo de los naranjos, muy cerca de donde se hallaba mi hogar: Swanlake.
Habiamos dedicido bautizarla así por el lago que habia muy cerca de allí.
Fue allí donde conocí a Angela y congeniamos en seguida.
Su casa estaba a dos cuadras de la mia…porque ya podia decir que tenia mi hogar….
….Mi padre todavía era un poco reticente con la idea de marcharme del rancho.
Pero Emmet y Rosalie me apoyaron tanto, que al final tuvo que desistir.
Hacia meses que no veía a Alice Cullen.
La última vez que hablé con ella se marchaba de Francia, iba a comenzar un curso de alta costura con uno de los diseñadores mas aclamado de dicho país…no habíamos hablado desde entonces… Gracias a Dios encontré a Angela y ella suplió de alguna manera el vacío ocasionado por la marcha de Alice.
Ni decir tiene, que tampoco tenia idea de donde paraba Edward Cullen; pero en aquellos momentos, me daba igual.
Mi enamoramiento express con aquel individuo, se habia extinguido al verlo en uno de los periódicos amarillos mas criticados de la sociedad, teniendo sexo duro en la puerta de uno de los lavabos de una discoteca.
Jacob no se merecía que mis pensamientos se dirigieran a otra persona que no fuera él.
Estabamos en un momento dulce, tan dulce que me empalagaba.
-Marie.- la voz de papá me sacó de mi ensimismamiento y le sonreí distraída.
-Dime papá.
Volví mis ojos hacia él y le sonreí.
-Jacob me acompaña…
Papá estaba sentado en una de las sillas del salón y caminó hacia mí.
-Ese chico va en serio, Marie, no lo pierdas…
Iba a replicarle, pero me contuve.
Papá adoraba a Jake. Tenia muchísimas cosas en común. Les unía el amor a la naturaleza y el amor hacia a mi.
-Ya lo sé papá. Jake y yo, estamos estableciendo bases sólidas en nuestra relaccion. Nada que ver con un enamoramiento victima del deseo y la locura. Él sabe lo que quiere y yo también. Nos entendemos y amamos Vulturi enterprises como si fuera una prolongación de nosotros mismos.
Papá me rozaba la mejilla con su mano callosa.
-Estas hablando de tu noviazgo como si fuera un tratado comercial, Marie. No me gusta que plantees las cosas de esa manera. Eres muy joven y sé que en ti hay pasión. Tanto como la que habia en tu madre. ¿Estas segura que lo amas?
¿Amar?...no se podia decir que amara a Jake; pero si le tenia un inmenso cariño y devoción. Me habia ayudado tanto…y me habia hecho sentir que podia tapar el sol con un dedo si me lo proponía, la seguridad que nunca habia creido tener, me la habia dado él.
-Quiero a Jake papá. ¿Vamos a seguir hablando de Jake, papá?
Él apartó la mano de la mejilla y se paseó intranquilo por la sala.
-No me gustan los Weber, no me gusta Jhon y mucho menos esa jovencita que es su mujer. Andate con ojo.
-Sí papa.
-¿Y cuando dices que es esa fiesta y a santo de qué?
-La fiesta es mañana y es el aniversario de su boda.
-Mmmmm….
-Ayer vino a visitarte un joven.- dijo de pronto. Como si hubiese pensando largo y tendido si me lo habia de decir o no.
El arreglo floral, me habia salido magnifico. Giré de nuevo mi cuerpo para buscarlo con la mirada y sonreí.
-¿Y quien era papá?
Papá se rascó la mejilla y me miró con determinación.
-Edward Cullen.
Aquellas dos palabras me cayeron como un jarro de agua fría y mi corazón comenzó a galopar loco de ansiedad.
Mi rostro debió ser la viva estampa de mis sentidos en aquel momento; porque papá hizo un gesto osco con su boca.
-Le dije que no volviera a esta casa a buscarte. No sin la compañía de su hermana. No es bueno que te relaccionen con él. Es una bala perdida. Su padre ya no tiene fuerzas para enfretarse a él.
Estaba muda. Literalmente. ¿Edward Cullen habia venido a visitarme? ¿Con que propósito?
Me disculpé de mi padre y paseé hasta las escaleras, tocando la barra maciza que habia de barandilla.
Lo miré inquieta y sus frios ojos seguían clavados en mi ¿Qué sabia mi padre, sobre los sentimientos que habia albergado en mi corazón hacia Edward Cullen? ¿ O era tan sensitivo que habia notado mis reacciones al oir su nombre, en boca de cualquier otro desconocido o conocido?
Subí hacia mi vacia habitación y me senté en la cama, apretando mis manos inquieta.
¿Por qué seguía alterándome tanto ese maldito pendenciero? Y lo mas importante ¿Por qué habia venido a visitarme?.


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Habia escogido un vestido de muselina azul que llegaba a mis rodillas.
El escote en v y sus finos tirantes, me hacian parecer una modelo:… hasta que mi vista se perdia en mi rostro.
El cabello ligeramente ondulado y un ténue maquillaje en el lado de mi rostro donde no estaba la quemadura, me hizo ver bonita.
Jacob ya habia llegado a recogerme y cuando bajé lo hallé hablando amistosamente con mi padre.
Cuando sus ojos volaron hacia mi, su boca se ensanchó en una encantadora sonrisa.
-Estas preciosa, Marie.- susurró al llegar a su lado y buscar sus labios con los míos.
Los besos de Jakes eran susurros, nunca profundizaba en mi boca, nunca iba mas allá de un simple roce.
-Gracias.- sonreí mirándolo cálidamente.
Mi padre se hallaba inmóvil y con la vista en mi cuerpo.
-Eres igual que tu madre Marie.- sentenció con total devoción.
Bajé la cabeza avergonzada. Yo no tenia nada que ver que con mi maravillosa mamá. Yo no era como ella, ni muchísimo menos.
-¿Qué? ¿Nos vamos?.- Jake, me cogió de la mano y me llevó hacia la puerta, saludando alegremente a papa.- Adios Charlie, te prometo traerla sana y salva.
Mi papá se rió fuertemente y nos acompañó hacia la puerta. No sin antes asirme de un brazo y poner su boca muy cerca de mis oídos.
-No te fies de los Weber, Marie.
Yo puse lo ojos en blanco y me dejé llevar por Jacob.
Fuimos caminando. La casa de los Weber colindaba con la mia, y no estaba tan lejana como para coger el auto. Caminamos asidos de la mano, embriagados del perfume de las flores de azahar de los arboles y por la del galán de noche ( Flor que huele extremadamente bien por la noche)
-Antes de llegar a casa de los Weber, tengo que preguntarte algo Marie.- la voz de Jacob era ronca, varonil.
Lo miré al rostro y ví algo en él nuevo. Deseo.
-Dime, Jake.- le dije sin perder la sonrisa de mi rostro.
Él paró en seco y alejo su mano de mi piel. Para asirme con fuerza la cintura y acercarme hacia él.
-Estoy loco por ti, Marie. Te amo. Te respeto y te quiero, quiero que seas mi esposa. La madre de mis hijos…dime que si.
Aquello me pilló completamente desprevenida y quise gritar.
No estaba preparada para aquella declaración, y me eché ligeramente hacia atrás.
El gesto de su rostro cambió y se volvió duro e inexpresivo.
-¿Tú no sientes lo mismo…?
Parpadeé un par de veces, anonadada.
-No; no es eso es que…me has pillado con la guardia baja. Eso es todo Jake. ¿Casarnos?¿Tan pronto?
-Yo tengo las ideas muy claras con respecto a ti. No puedo esperar mas. Quiero que me digas si me amas, si quieres ser mi esposa, mi mujer. Quiero tenerte en mi cama, Marie.
Y en aquel momento se hizo dueño y señor de mi boca.
Me buscó como un sediento en busca del liquido elemento ; abrió su boca y profundizó en la mia.
Sentí un desasosiego tal, que casi rozó el asco.
Su lengua se paseaba por mi boca, sin permiso y yo mantenía la mia muy quieta. Avergonzada.
Al ver que no le correspondía al beso, me dejó y bajó su cabeza; arrepentido.
-No me deseas.- inquirió.
-Jake…
-No…no me deseas..no como yo….-soltó las manos de mi cintura y las dejó lánguidas a lo largo de su fornido corpachón.- No me das opción Marie, si no quieres ser mi esposa, no quiero que seas mi novia tampoco.
Habiamos llegado ya al terreno de los Weber.
El ruidos de los autos aparcando y la muchedumbre nos envolvía en nuestra pequeña burbuja particular.
-Yo estoy muy bien contigo Jake, nos compenetramos a la perfeccion…
-Sí claro, en la oficina, firmando papeles y discutiendo sobre lo que debemos de hacer o no, en plan comercial, ¿pero que hay de nosotros Marie? ¿ De nuestros sentimientos? De mis sentimientos.- sus ojos estaba empañados.- Yo tenia esperanzas …- me miró buscando algún tipo de compasión y su labio inferior tembló.- Yo no quiero perderte Marie…pero si no me amas, no quiero sufrir pensando que no soy lo suficiente bueno para ti…quiero..quiero.- Lloraba, Jake, ya lloraba; y me abalancé a él, con mis ojos también lacrimosos.- Quiero tenerte a mi lado de una manera u otra Marie, dejame ser tu amigo, tu mejor amigo; velaré por ti.
Su ancha espalda se estremecía y yo con él. Parecia un niño pequeño. Sus lagrimas amargas caian en mi escote.
Un fuerte pitido de coche nos hizo separarnos y girarnos con cara de pocos amigos.
Las luces del coche nos cegaban y paró justo delante nuestro.
Las luces se apagaron y el conductor bajó, arrastrando los pies .
-Esta prohibido venir por este sendero.- le susurré a Jake.- Esto es un área privada, mi área privada.
Jake miró al hombre y una mueca de asco se dibujó en sus labios.
Seguí la mirada de Jake y trague en seco.
Edward Cullen andaba hacia nosotros.
Jake me apresó de la cintura y me pegó fuertemente a su cadera. Juro que casi le oí soltar una maldición.
-Cullen.- dijo muy serio, apretando los dientes.
Edward Cullen sonrió a Jake y luego posó sus ojos verdes en mi. Creí derretirme.
Estaba terriblemente hermoso.
Llevaba un traje de chaqueta color negro con una camisa blanca de la que de su fabuloso cuello, pendía una fina corbata.
Su cabello, mas largo de lo que recordaba, era aún mas despeinado. Pero esto le daba un aire mucho mas sensual y erótico.
Todo él era sensualidad.
Paseó su lengua por los labios mirándome a los ojos y sonrió ladeadamente.
-Hola Marie.
-Hola.- fue casi un gemido, lo que salió de mis labios.
Sus ojos no paraban de mirarme, curiosos. Su boca y se abría y habia comenzado a morderse los labios con los dientes, sensualmente….Dios mio este hombre me iba a matar.
-Creo que vamos a la misma fiesta. ¿Habeis venido andando?.- Preguntó sin mirar ni un sengundo a Jake.
-Sí.- dijo él, ceñudo.- Marie, vive cerca de aquí.
-Ya sé donde vive Marie.
Sus ojos habían volado hacia mi cuerpo y habia alzado las cejas, como sorprendido.
El escote en v de mi vestido, dejaba ver sutilmente el canalillo de mis generosos pechos y eso hizo que las cimas de ellos se irguieran, haciendo gemir en mi interior.
Si aquel hombre, con aquellas miradas podia hacerme sentir de aquella manera. ¿Cómo seria tener sus manos en mi cuerpo? Que me acariciara, me besara…
Volví a tragar y Jake me arrastró con él hacia la entrada de la casa de los Weber.
-Adios Edward.- dije mirando hacia atrás.
Él se quedó allí parado, con las piernas levemente separadas y sus ojos posados en mi. Una sonrisa maliciosa se dibujó en sus labios.
-Hasta luego Marie.

Continuará…

3 comentarios:

  1. holaaa me gustoo el capiii...bueno vaya los sentimientoss de jacobbb son sinceross pero bueno a mi jacobb no mee caee asiii quee no me gustaa para bella peroo si que se encuentre una chica que l ohagaa felizz en cuantoo a edwardd esperoo que no sea tan malditooo como para hacer ese trato que hizoo con angela por que la va lastimar muchisimo a bella y me voy a decepcionarr de el ...y por lo que vemos bella no puede resistirse al encnatooo de edwardd jaaja...me re gustoo el capiii!!! besos enormesss!!!!!

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  2. mmmmm Espero que que A Ed le de duro el amor por Bella , por que se ma hace va va a ser un maldito con ella.
    Te asigo leyendo

    Besosss

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  3. Gracias chicas...os quiero tanto, mil besos!!!!

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